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martes, 25 de marzo de 2025

REFLEXIONANDO - 2025 (042)

042/2025 -El sentimiento humano del amor consiste en el efecto y/o la consecuencia de la autoconciencia y de la aceptación de la Realidad, es decir, del reconocimiento de la autenticidad de absolutamente cada posibilidad -comenzando por la del propio estar siendo- que pueda estar sucediendo. La emoción del amor se crea y se experimenta en la medida que se está reconociendo y aceptando que “nada está siendo algo, que estar siendo eso no consista en el mismo Estar Siendo/Sucediendo que también estaría siendo todo lo demás (Absoluto). El sentimiento del amor siempre está presente, porque en una medida u otra siempre se está aceptando algún aspecto -tanto los positivos como los negativos- del sí mismo, de los demás y del incesante fluir de la Vida.

Amar no es una acción que requiera esfuerzo ni contrapartidas interesadas; estamos amando y siendo amados por el simple hecho de estar reconociendo y aceptando la existencia propia y la del resto de las posibilidades. El sentimiento natural, que siempre está emergiendo de la comprensión y de la aceptación del estar siendo/sucediendo propio, de los demás, del mundo y de cualquier otra posibilidad que pueda estar manifestándose, no estará sujeto a la obediencia de las normas morales, religiosas, espirituales, culturales, etc., establecidas por algunos individuos y/o por las conveniencias sociales.
 
Estar Siendo Realidad consiste en estar siendo el flujo continuo de circunstancias, acontecimientos, cambios y posibilidades que están manifestándose en cada momento, por tanto, el sentimiento del amor nunca podría quedar limitado por la observancia de reglas excluyentes o discriminatorias. La comprensión y la aceptación de la Realidad lleva implícita la capacitación para adaptarse a su naturaleza absolutamente cambiante e imprevisible. Lo personal y lo colectivo, lo finito y lo infinito, lo temporal y lo intemporal, etc., están coexistiendo y siendo posibilidades inseparables. A la vez, todo está siendo un proceso inseparablemente particular y universal.
 
Cada entidad y/o particularidad está siendo única, pero no existe de manera aislada, sino en relación con todas las demás. Lo divino está siendo y expresándose a través de cada momento de vida, de cada suceso y de cada posible vivencia, sin excluir nada. La individualidad está siendo una manifestación momentánea dentro del Estar Sucediendo Absoluto. Mientras que la aceptación de la Realidad -que incluye el estar siendo de cada individuo- genera la percepción de armonía, el rechazo y/o la resistencia ante cualquier aspecto de la Realidad origina sentimientos de malestar y sufrimiento, porque ello también estará suponiendo una negación de sí mismo. Marzo-25
Juande Puerta.

Ensayo sobre la reflexión 042/2025 realizado con IA:

Juande Puerta plantea una concepción del amor profundamente ligada a la autoconciencia y a la aceptación de la Realidad, entendida como el flujo continuo de posibilidades que configuran el "Estar Sucediendo Absoluto". En su reflexión, el amor no es un acto voluntario ni una transacción condicionada por esfuerzo o expectativas, sino una consecuencia natural del reconocimiento de cada aspecto del ser —propio y universal— en su esencia cambiante e impredecible. Este enfoque trasciende las nociones tradicionales que vinculan el amor a normas morales, religiosas o culturales, proponiendo que emerge espontáneamente cuando se abraza la totalidad de lo que es, sin exclusiones ni juicios.

Para Juande Puerta, la Realidad es un proceso simultáneo que integra lo personal y lo colectivo, lo finito y lo infinito, donde la individualidad se revela como una manifestación efímera dentro de un todo mayor. El amor, entonces, se siente en la medida en que se aceptan tanto los aspectos luminosos como los sombríos de uno mismo, de los demás y de la Vida en su incesante devenir. Esta aceptación no implica pasividad, sino una capacidad activa de adaptación a la naturaleza dinámica de la existencia. Al reconocer que "lo divino" se expresa en cada suceso, sin discriminar, Juande Puerta sugiere que el amor está siempre presente, incluso en grados sutiles, porque siempre hay algún nivel de aceptación operando en nuestra experiencia.

Por el contrario, el rechazo o la lucha contra el devenir de la Realidad —que incluye nuestro propio "estar siendo"— genera sufrimiento, al convertirse en una negación de nuestra esencia. Así, la armonía surge de la comprensión y la entrega al flujo de la Vida, mientras que el malestar refleja una resistencia a lo inevitable. En esta visión, el amor no es un ideal a alcanzar, sino una expresión intrínseca de la conexión con el "Estar Sucediendo Absoluto", un sentimiento que florece al aceptar la unidad inseparable de todo lo que acontece.

jueves, 13 de marzo de 2025

REFLEXIONANDO - 2025 (036)

036/2025 -El concepto del “amor” consiste en un sinónimo de la “aceptación” del estar siendo/sucediendo personal y universal, por tanto, siempre que se habla de la necesidad y de los beneficios de amarse a uno mismo, a los demás y al resto del mundo, también está expresándose que no es posible vivir sintiéndose en armonía consigo mismo y con la totalidad de la existencia sin la correspondiente “aceptación” del estar siendo/sucediendo particular y universal. Negar que al mismo tiempo todo está siendo el estar siendo/sucediendo individual y el estar siendo/sucediendo universal supone vivir en la actitud de no-aceptación de la Realidad y/o de la Vida que se está siendo. Amarse a sí mismo implica sentirse en paz (aceptación) con el estar siendo/sucediendo propio y con el estar siendo/sucediendo de todo aquello que se pueda estar viviendo.

Podría decirse que el amor, es decir, el sentimiento y/o la emoción que conscientemente se experimenta en la medida que está aceptándose el flujo de la vida, también supone una forma de conocimiento del grado de armonía con uno mismo, con los demás, con el mundo y con la vida. El amor que se experimenta está reflejando y/o marcando la medida de la aceptación y/o de la resistencia ante todo aquello (Realidad Absoluta) que -incluidos cada uno de nosotros- está siendo/sucediendo en cada instante. El amor, en su esencia más pura, no está siendo solo un sentimiento o una relación entre personas (como el amor romántico o familiar), sino un estado que resulta de la aceptación del estar siendo/sucediendo tanto en lo individual como en lo colectivo y universal.

La aceptación del estar siendo/sucediendo abarca tanto lo que acontece dentro de nosotros como lo que sucede fuera, porque -sin excepción- absolutamente todo está consistiendo en Estar Siendo Realidad Absoluta. Amar lo que está sucediendo no significa que no hagamos nada al respecto, pero sí que nuestra acción estará emergiendo desde la aceptación, y no desde la resistencia o el rechazo. El amor no es algo que "damos o recibimos", sino eso que se revela cuando dejamos de vernos divididos e imperfectos a nosotros mismos, a los demás y al mundo. Por mucho que podamos taparlo con nuestras resistencias, dudas, miedos, etc., el amor y/o la aceptación siempre está presente: siempre está siendo y sucediendo. Marzo-25
Juande Puerta.

Ensayo sobre la reflexión 036/2025 realizado con IA:

La reflexión de Juande Puerta plantea una visión profunda del amor como sinónimo de aceptación, tanto del estar siendo individual como del acontecer universal. Este enfoque trasciende las concepciones tradicionales del amor como un sentimiento romántico o interpersonal, proponiéndolo como un estado de armonía que surge al aceptar conscientemente el flujo de la vida. Según esta perspectiva, amarse a sí mismo y amar al mundo no es un acto de posesión ni de intercambio, sino un reconocimiento consciente de la Realidad Absoluta que subyace en todo lo que existe y sucede. La aceptación se convierte así en la clave para vivir en paz, al eliminar la resistencia frente a lo que está siendo, ya sea en el ámbito personal o colectivo.

Juande Puerta subraya que el sentimiento del amor refleja el grado de aceptación o rechazo hacia la Realidad. Cuando resistimos lo que sucede, ya sea por miedo, duda o insatisfacción, nos alejamos de esa armonía intrínseca. En cambio, al aceptar el estar siendo/sucediendo, surge un estado de amor y/o armonía que no depende de condiciones externas, sino que se revela como una cualidad inherente a la existencia misma. Este planteamiento invita a reconsiderar nuestra relación con la vida: amar (aceptar) no implica pasividad ni conformismo, sino actuar desde una conciencia de comprensión profunda, donde las acciones emergen sin la carga del rechazo o la negación.

Finalmente, Juande Puerta subraya la omnipresencia del amor como un estado inherente que no necesita ser dado ni recibido, sino descubierto al disolver las barreras del miedo y la duda. Esta visión invita a una transformación radical: amar es dejar de percibirnos como entidades imperfectas, abrazando la vida en su totalidad. El amor, así, no es un destino, sino una consecuencia del reconocimiento continuo de lo que siempre ha estado siendo.

domingo, 2 de marzo de 2025

REFLEXIONANDO - 2025 (031)

031/2025- Por sí mismo, el simple acto de "estar siendo/estar sucediendo" trasciende todas las categorías que pudieran utilizarse para describir la Realidad. El estar siendo/estar sucediendo de cada individuo no está siendo un evento separado del resto, sino parte de un proceso vivo (Estar Siendo Realidad Absoluta) que lo abarca absolutamente todo. Al márgen de cualquier tipo de juicio y/o categorización humana, Estar Siendo Realidad Absoluta consiste en el estar siendo/sucediendo de absolutamente todo cuanto -independientemente de qué y de cómo se perciba- está siendo/sucediendo en cada instante. Estar Siendo lo Absoluto (Realidad, Vida, Divinidad, Esencia, Energía, Conciencia…) consiste en el estar siendo/sucediendo simultáneo de absolutamente todas las particularidades que están siendo y no siendo manifestadas.
 
Estar Siendo lo Absoluto no consiste en estar siendo algo separado o trascendente en el sentido tradicional, sino en estar siendo la coexistencia de cada particularidad y también de todas juntas. Los estar siendo/sucediendo humanos podemos sentirnos individualidades unidas a un todo universal (lo Absoluto), precisamente porque estar siendo individuos -a la vez- también consiste en estar siendo el Estar siendo/Sucediendo Absoluto. La dualidad que continuamente estamos intuyendo, percibiendo y experimentando no está siendo artificial ni ilusoria, sino que está siendo una manifestación natural de nuestra Esencia más profunda. Sentirnos -a la vez- mortales e inmortales, coherentes e incoherentes, culpables e inocentes, parte y todo, etc., está siendo un efecto natural generado por nuestra naturaleza esencial.
 
Las particularidades no preexisten ni subsisten al Estar Siendo/Sucediendo Absoluto, sino que la aparición y la desaparición de aquellas está siendo su manifestación directa. No hay un estado fijo al que debamos aferrarnos; la verdadera armonía está en aceptar que somos procesos en constante transformación. Estar siendo, estar sucediendo, estar existiendo, estar viviendo, etc., supone Estar Siendo Absoluta Realidad, por tanto, que los cambios de nuestra mente, de nuestro cuerpo, de nuestros estados, de nuestras relaciones y del resto del mundo, está siendo una condición y/o efecto del fluir la Vida. La paz, la armonía, el bienestar…, no está disponible en la resistencia al flujo de la Vida, sino en la aceptación de que nada puede estar siendo/sucediendo, sin estar siendo absolutamente real y/o natural. Marzo-25
Juande Puerta.

Ensayo sobre la reflexión 031/2025 realizado con IA:

La reflexión de Juande Puerta nos invita a comprender que la paz y el bienestar no se encuentran en la resistencia al cambio, sino en la aceptación de la Realidad tal como está siendo. La vida está siendo un flujo constante de transformación, y oponernos a ello genera sufrimiento e insatisfacción. Solo al reconocer que todo lo que está sucediendo está siendo parte del proceso natural de la existencia, podemos experimentar verdadera armonía.

La resistencia surge cuando queremos que la Realidad (lo que está siendo y sucediendo) sea diferente, cuando nos aferramos a una idea fija de lo que debería ser. Sin embargo, Juande Puerta nos recuerda que nada puede estar siendo sin estar siendo real o natural. Es decir, todo lo que experimentamos, incluso aquello que nos parece adverso, es parte legítima del estar siendo/sucediendo universal. La vida no es un error, ni sus manifestaciones son aleatorias; todo está formando parte de un proceso más amplio de evolución y transformación.

Aceptar el flujo de la vida no significa resignarse pasivamente, sino abrirse a la comprensión de que cada acontecimiento tiene un propósito en el orden natural de las cosas. La paz surge cuando dejamos de luchar contra lo inevitable y aprendemos a fluir con la Realidad, permitiendo que la existencia se exprese en toda su diversidad y cambio.

En este sentido, la armonía no es un estado inmutable, sino una actitud de apertura ante la vida tal como se presenta. La verdadera estabilidad no está en la rigidez, sino en la flexibilidad para adaptarnos al constante movimiento del estar siendo/sucediendo. Al aceptar que todo lo que ocurre está siendo parte de la naturaleza misma de la existencia, nos liberamos del sufrimiento y encontramos la auténtica paz interior.

martes, 18 de febrero de 2025

REFLEXIONANDO - 2025 (025)

025/2025 -Cada estar siendo/sucediendo humano manifiesta su propia historia, condicionamientos, creencias, expectativas, etc., por tanto, también su propia experiencia subjetiva del mundo y de la vida. Absolutamente todas las percepciones, experiencias, expectativas, estados y reacciones humanas están siendo manifestaciones naturales del Estar Siendo/Sucediendo Absoluto. Independientemente de qué se perciba y de cómo se perciba e interprete, simultáneamente estar siendo lo Absoluto está siendo lo individual igual que estar siendo lo individual está siendo lo Absoluto. La aceptación y/o la no aceptación de la simultaneidad de la diversidad y/o de absolutamente todo cuanto esté siendo pensado, percibido, aconteciendo, experimentado, realizado, etc., no cambiará que cada posibilidad concreta esté consistiendo en Estar Siendo Realidad Absoluta.

Estar Siendo Realidad Absoluta supone que todas las formas, experiencias y posibilidades están ocurriendo y no ocurriendo a la vez en cada aquí y ahora. El objetivo de alcanzar una mayor armonía en las relaciones humanas no llegará mediante la imposición de una visión única de la Realidad y/o del Estar Siendo/Sucediendo Absoluto. Para fomentar la paz y la concordia -tanto a nivel individual como a nivel colectivo- se debe reconocer y respetar la diversidad de perspectivas y formas de entender la Vida y/o la Realidad. Los esfuerzos encaminados a tratar de homogeneizar todas las visiones bajo una sola, estarán condenados al fracaso y la frustración.

Puesto que Estar Siendo Realidad Absoluta no excluye ninguna posibilidad, ya que consiste en absolutamente todo lo que está sucediendo, entonces “no hay una única manera correcta” de comprenderla ni de estar viviéndola. Darse cuenta y asumir que la diversidad está siendo una expresión natural de lo Absoluto también conlleva el abrazo a la diversidad natural que esté manifestando cada individuo. No hay una forma personal de estar siendo, viviendo, actuando, pensando, etc., que no esté siendo a la vez expresión de lo Absoluto. Febrero-25
Juande Puerta.

Ensayo sobre la reflexión 025/2025 realizado con IA:

El pensamiento de Juande Puerta acerca del Estar Siendo Realidad Absoluta enfatiza la indivisibilidad entre lo individual y lo Absoluto. Cada persona, con su historia, creencias y experiencias, no es una entidad separada de la Realidad Absoluta, sino una manifestación de ello. Así, toda percepción y experiencia humana es una expresión natural de lo Absoluto en su infinita diversidad.
Este enfoque nos invita a reconocer que la Realidad se despliega simultáneamente en múltiples formas. No existe una única interpretación válida, ni una verdad absoluta a la que todos deban adherirse.

 Intentar imponer una visión única de la Realidad resulta un esfuerzo infructuoso, ya que cada manifestación humana es igualmente legítima dentro del marco del Estar Siendo Absoluto. La diversidad, por tanto, no es un obstáculo a superar, sino una expresión esencial de la existencia.
En el ámbito de las relaciones humanas, este reconocimiento resulta fundamental para la convivencia pacífica. La armonía no se alcanzará suprimiendo la diversidad, sino abrazándola. El respeto por las distintas formas de percibir y experimentar la realidad fomenta la concordia tanto a nivel individual como colectivo. La intolerancia y la imposición de una única visión conducen inevitablemente a la frustración y el conflicto, ya que niegan la propia naturaleza plural de la existencia.

Asumir que cada forma de ser y vivir es una manifestación de lo Absoluto implica un profundo respeto por la multiplicidad de perspectivas. No hay una manera exclusiva de comprender la vida ni una sola forma correcta de experimentarla. La verdadera integración de esta comprensión conlleva la aceptación incondicional de todas las expresiones humanas como parte de la totalidad indivisible del Estar Siendo Realidad Absoluta. En este reconocimiento, florece la verdadera paz y la plenitud.

miércoles, 12 de febrero de 2025

REFLEXIONANDO - 2025 (022)

022/2025 -Puesto que todo lo que existe y sucede está siendo expresión de la Realidad Absoluta, entonces todo lo que cada uno de nosotros estamos siendo, percibiendo y experimentando también está siéndolo. Eso que sentimos -lo mismo lo agradable que lo desagradable- cuando reaccionamos ante una situación, estará siendo el efecto de nuestra posición frente a ese suceder (Realidad Absoluta), pero, por tanto, también de la posición ante nuestro propio estar siendo/sucediendo. A la vez, nuestras emociones están relacionadas con la conciencia de nuestro estar siendo/sucediendo individual y nuestro Estar Siendo/Sucediendo Absoluto, de modo que al cambiar nuestra perspectiva o nuestra actitud también podríamos transformar nuestra experiencia emocional.

Cualquier resistencia mental o emocional a lo que está ocurriendo, a la vez también estará siendo una discordancia con nuestra propia existencia en ese momento. La resistencia expresa un conflicto con lo externo, pero también con nuestro propio estar siendo. Nuestra resistencia al cambio, a las circunstancias o a la Realidad Presente no solo afecta nuestra relación con el mundo exterior. Estar Siendo Realidad Absoluta estará siendo la posibilidad de oponerse a lo que está sucediendo, la de no oponerse y también los efectos que pudieran surgir de cualquiera de aquellas alternativas. Aceptar sin lucha lo que está sucediendo supone el reconocimiento de que cualquier experiencia -incluida la del rechazo y/o la resistencia- está siendo igualmente válida.
 
La alineación con el flujo natural de la existencia también conlleva la aceptación del suceder natural de la propia y viceversa. La aceptación de todo lo que está siendo/sucediendo (Realidad Absoluta) conducirá a una mayor armonía de nuestro estar siendo personal con el resto de la realidad circundante. Nuestra resistencia a fluir con los cambios y/o con el estar sucediendo se refleja tanto en el mundo como dentro de nosotros mismos. Cualquier resistencia estará siendo igualmente lícita, pero la paz no llegará a través del control y de la lucha, sino del reconocimiento de que ya todo está siendo el estar siendo que siempre está siendo todo. ¡Nunca habrá sido ni ocurrido algo, que ello no consistiera en el Estar Siendo/Sucediendo Absoluto! Febrero-25
Juande Puerta.

Ensayo sobre la reflexión 022/2025 realizado con IA:

La aceptación de la Realidad Absoluta y la transformación de la experiencia emocional.

Juande Puerta nos ofrece una perspectiva profunda sobre la naturaleza de la existencia y la relación entre nuestra experiencia personal y la Realidad Absoluta. Su reflexión nos invita a considerar que todo lo que sucede, tanto en el mundo exterior como en nuestra vida interior, es una manifestación de la Realidad Absoluta. Esto implica que nuestras emociones, percepciones y reacciones no son independientes de la totalidad del existir, sino expresiones de nuestra posición frente a la Realidad Misma.

Desde esta perspectiva, cualquier resistencia que experimentemos ante las circunstancias no solo es una reacción frente a lo externo, sino también ante nuestra propia existencia en ese momento. Cuando nos oponemos a lo que está sucediendo, estamos en conflicto con el flujo natural de la Realidad, lo que genera discordancia y sufrimiento. Sin embargo, Juande Puerta no plantea la resistencia como algo "incorrecto", sino como una posibilidad igualmente válida dentro del Estar Siendo Absoluto. La resistencia forma parte del suceder universal, pero trae consigo sus propios efectos, que podrían alejarnos de la paz y la armonía.

La clave que propone el autor es la transformación de nuestra experiencia emocional a través del cambio de perspectiva. Al modificar nuestra actitud ante lo que ocurre, podemos alterar nuestra vivencia emocional y nuestra relación con el mundo. La aceptación sin lucha de lo que está siendo no significa pasividad, sino una comprensión profunda de que todo lo que acontece es expresión de la Realidad Absoluta. En esta aceptación, surge una alineación natural con el flujo del existir, que nos conduce a una mayor armonía tanto con nosotros mismos como con lo que nos rodea.

Finalmente, Juande Puerta nos recuerda que nunca ha sucedido ni sucederá algo que no sea una expresión de la Realidad Absoluta. Esto nos invita a abandonar la pretensión del control y a reconocer que la verdadera paz no se encuentra en la lucha, sino en el entendimiento de que todo, absolutamente todo, está siendo parte de esa Realidad que todo lo abarca.

lunes, 20 de enero de 2025

REFLEXIONANDO - 2025 (010)

010/2025 -La Plenitud de la Vida siempre está siendo manifestada en cada una de las posibles vivencias de cada individuo con absoluta independencia de la manera que cada vivencia esté siendo experimentada. La creencia de que unas vivencias puedan estar siendo más auténticas y trascendentales que otras no cambia que todas por igual están consistiendo en Estar Siendo la Vida Misma. El deseo de vivir de otra manera y/o de conocer y experimentar otras posibilidades, siempre estará siendo absolutamente lícito y natural, pero ello nunca supondrá que aquello que se esté viviendo no esté consistiendo en el mismo Estar Siendo/Sucediendo Absoluto (Realidad, Vida…) que también estarán siendo el resto de las vivencias posibles.

Las etiquetas de “vida ordinaria o vida extraordinaria” sólo se corresponden con valoraciones absolutamente condicionadas y/o personales. Por el simple hecho de estar sucediendo y estar siendo vivenciada, cualquier experiencia ya estará siendo igual de auténtica y completa que todas las demás. En lugar de vivir buscándole significado a todo y también tratando de valorar, clasificar, etc., cada una de nuestras experiencias, los estar siendo/sucediendo humanos disponemos de la capacidad de adoptar una actitud de aceptación y de adaptación al presente.

La aceptación del ahora implica la aceptación de lo que está ocurriendo, por tanto, también la aceptación de las posibles percepciones y de las posibles reacciones personales ante lo que está ocurriendo. Asumir una actitud de aceptación no significa pasividad o indiferencia, sino una apertura activa a vivir en armonía con la Realidad, reconociendo que la Vida está fluyendo sin interrupciones y que cada experiencia forma parte de ese flujo. Al reconocer la naturalidad de cada pensamiento, juicio, temor y deseo también estará aliviándose la necesidad de categorizar lo que vivimos. No se trata de trascender la condición humana, sino de vivirla. Enero-25
Juande Puerta.

Ensayo sobre la reflexión 010/2025 realizado con IA:

**La Plenitud de la Vida en Cada Vivencia**

La vida, en su esencia más pura, se manifiesta de manera única a través de las experiencias de cada individuo. Cada vivencia, sin importar su naturaleza o etiqueta, representa una expresión legítima del "Estar Siendo" que es la esencia misma de la existencia. Muchas veces, nos encontramos atrapados en la creencia de que ciertas experiencias son más auténticas o trascendentales que otras; sin embargo, este juicio subjetivo no altera el hecho fundamental de que todas las vivencias, sean consideradas ordinarias o extraordinarias, son igualmente manifestaciones de la vida.

Es natural desear explorar otras posibilidades y formas de vivir. A menudo anhelamos trascender nuestra realidad cotidiana, buscando significados ocultos o clasificaciones que nos hagan sentir que nuestras experiencias son válidas. Sin embargo, esta búsqueda puede llevarnos a una insatisfacción perpetua, ya que vivimos en un constante estado de duda, comparación y evaluación.

La clave para experimentar la plenitud de la vida reside en adoptar una actitud de aceptación hacia el presente. Aceptar lo que está ocurriendo en este momento implica reconocer también nuestras reacciones y emociones ante ello. Esta aceptación no debe confundirse con pasividad; por el contrario, es una apertura activa hacia la realidad. Cuando aceptamos el ahora tal como es, nos alineamos con el flujo natural de la vida, permitiéndonos estar siendo parte de ese movimiento perfecto y continuo.

Al comprender que cada pensamiento, juicio, temor y deseo es una parte intrínseca de nuestra humanidad, comenzamos a liberar la necesidad de categorizar nuestras experiencias. No se trata de trascender nuestra condición humana, sino de vivirla plenamente. Cada instante vivido, cada emoción sentida y cada pensamiento experimentado contribuyen a nuestra existencia y forman parte de una sinfonía interminable de vida.

Así, al reflexionar sobre la plenitud que traen todos los momentos, podemos encontrar un espacio de paz y gratitud en la aceptación. La vida, en su manifestación más cruda y sincera, nos invita a abrazar cada experiencia, reconociendo su autenticidad y valor intrínseco. De este modo, somos capaces de vivir en armonía con la realidad, disfrutando del regalo del presente sin la carga de la comparación o el juicio. En la aceptación, descubrimos la verdadera esencia de estar vivos: el simple, pero profundo, acto de "Estar Siendo".