Mostrando entradas con la etiqueta religiones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta religiones. Mostrar todas las entradas

martes, 25 de marzo de 2025

REFLEXIONANDO - 2025 (042)

042/2025 -El sentimiento humano del amor consiste en el efecto y/o la consecuencia de la autoconciencia y de la aceptación de la Realidad, es decir, del reconocimiento de la autenticidad de absolutamente cada posibilidad -comenzando por la del propio estar siendo- que pueda estar sucediendo. La emoción del amor se crea y se experimenta en la medida que se está reconociendo y aceptando que “nada está siendo algo, que estar siendo eso no consista en el mismo Estar Siendo/Sucediendo que también estaría siendo todo lo demás (Absoluto). El sentimiento del amor siempre está presente, porque en una medida u otra siempre se está aceptando algún aspecto -tanto los positivos como los negativos- del sí mismo, de los demás y del incesante fluir de la Vida.

Amar no es una acción que requiera esfuerzo ni contrapartidas interesadas; estamos amando y siendo amados por el simple hecho de estar reconociendo y aceptando la existencia propia y la del resto de las posibilidades. El sentimiento natural, que siempre está emergiendo de la comprensión y de la aceptación del estar siendo/sucediendo propio, de los demás, del mundo y de cualquier otra posibilidad que pueda estar manifestándose, no estará sujeto a la obediencia de las normas morales, religiosas, espirituales, culturales, etc., establecidas por algunos individuos y/o por las conveniencias sociales.
 
Estar Siendo Realidad consiste en estar siendo el flujo continuo de circunstancias, acontecimientos, cambios y posibilidades que están manifestándose en cada momento, por tanto, el sentimiento del amor nunca podría quedar limitado por la observancia de reglas excluyentes o discriminatorias. La comprensión y la aceptación de la Realidad lleva implícita la capacitación para adaptarse a su naturaleza absolutamente cambiante e imprevisible. Lo personal y lo colectivo, lo finito y lo infinito, lo temporal y lo intemporal, etc., están coexistiendo y siendo posibilidades inseparables. A la vez, todo está siendo un proceso inseparablemente particular y universal.
 
Cada entidad y/o particularidad está siendo única, pero no existe de manera aislada, sino en relación con todas las demás. Lo divino está siendo y expresándose a través de cada momento de vida, de cada suceso y de cada posible vivencia, sin excluir nada. La individualidad está siendo una manifestación momentánea dentro del Estar Sucediendo Absoluto. Mientras que la aceptación de la Realidad -que incluye el estar siendo de cada individuo- genera la percepción de armonía, el rechazo y/o la resistencia ante cualquier aspecto de la Realidad origina sentimientos de malestar y sufrimiento, porque ello también estará suponiendo una negación de sí mismo. Marzo-25
Juande Puerta.

Ensayo sobre la reflexión 042/2025 realizado con IA:

Juande Puerta plantea una concepción del amor profundamente ligada a la autoconciencia y a la aceptación de la Realidad, entendida como el flujo continuo de posibilidades que configuran el "Estar Sucediendo Absoluto". En su reflexión, el amor no es un acto voluntario ni una transacción condicionada por esfuerzo o expectativas, sino una consecuencia natural del reconocimiento de cada aspecto del ser —propio y universal— en su esencia cambiante e impredecible. Este enfoque trasciende las nociones tradicionales que vinculan el amor a normas morales, religiosas o culturales, proponiendo que emerge espontáneamente cuando se abraza la totalidad de lo que es, sin exclusiones ni juicios.

Para Juande Puerta, la Realidad es un proceso simultáneo que integra lo personal y lo colectivo, lo finito y lo infinito, donde la individualidad se revela como una manifestación efímera dentro de un todo mayor. El amor, entonces, se siente en la medida en que se aceptan tanto los aspectos luminosos como los sombríos de uno mismo, de los demás y de la Vida en su incesante devenir. Esta aceptación no implica pasividad, sino una capacidad activa de adaptación a la naturaleza dinámica de la existencia. Al reconocer que "lo divino" se expresa en cada suceso, sin discriminar, Juande Puerta sugiere que el amor está siempre presente, incluso en grados sutiles, porque siempre hay algún nivel de aceptación operando en nuestra experiencia.

Por el contrario, el rechazo o la lucha contra el devenir de la Realidad —que incluye nuestro propio "estar siendo"— genera sufrimiento, al convertirse en una negación de nuestra esencia. Así, la armonía surge de la comprensión y la entrega al flujo de la Vida, mientras que el malestar refleja una resistencia a lo inevitable. En esta visión, el amor no es un ideal a alcanzar, sino una expresión intrínseca de la conexión con el "Estar Sucediendo Absoluto", un sentimiento que florece al aceptar la unidad inseparable de todo lo que acontece.

jueves, 20 de febrero de 2025

REFLEXIONANDO - 2025 (026)

026/2025 -Puesto que no hay ni sucede absolutamente nada que ello -independientemente de cómo se perciba- no consista en el Estar Siendo/Sucediendo Absoluto, ¿en qué, sino en el Estar Siendo/Sucediendo Absoluto puede estar consistiendo también el estar siendo/sucediendo de cada individualidad? La absoluta diversidad imperante en el Estar Siendo/Sucediendo Absoluto también está manifestándose en la absoluta diversidad de cada estar siendo/sucediendo particular. La naturaleza de la existencia del estar siendo/sucediendo de cada individuo siempre está siendo exactamente igual de diversa y cambiante que el resto de la naturaleza.

La existencia -también la de cada individuo en particular- no es estática, sino un proceso en constante transformación. La infinita diversidad interna de cada individuo (sus pensamientos, experiencias, emociones, reacciones, etc.) siempre está siendo tan rica y compleja como la que pueda observarse en el resto del mundo, de la naturaleza y/o de la vida. El estar siendo/sucediendo individual nunca podrá estar siendo monolítico, uniforme, estático, homogéneo…, sino absolutamente diverso, activo y cambiante.

La vida y/o la naturaleza de cada individuo es un proceso en constante movimiento, crecimiento y transformación, de modo que la manera de vivir en paz y armonía consigo mismo y con el resto del mundo requiere de la comprensión, la aceptación y el respeto a su propia y cambiante complejidad. El estar siendo/sucediendo humano nunca puede estar siendo/sucediendo de una única manera. La vida humana exige un constante hacer, adaptarse, aprender y reaccionar a las circunstancias. Nuestras emociones, pensamientos y acciones no están siendo fenómenos aislados, sino expresiones naturales del flujo universal.
 
Así como no hay dos personas iguales, tampoco ninguna persona está siendo siempre igual, de modo que las creencias, ideologías, religiones, filosofías, sistemas educativos, políticas, culturas, etc., que -tanto a nivel individual como a nivel colectivo- buscan homogeneizar el estar siendo/sucediendo humano, estarán destinados a generar frustración y conflictos inútiles. Nuestras diferencias y singularidades no están separándonos del resto del Estar Siendo/Sucediendo Absoluto, pero por lo mismo, tampoco está siendo necesario que nos unan. La esencia de la existencia en su totalidad (lo Absoluto) también está siendo la de cada estar siendo/sucediendo humano. No hay dos realidades separadas (una "divina" y otra "mundana"), sino un Estar Siendo/Sucediendo expresándose simultáneamente en múltiples formas. Febrero-25
Juande Puerta.

Ensayo sobre la reflexión 026/2025 realizado con IA:

El pensamiento de Juande Puerta nos invita a reflexionar sobre la naturaleza de la existencia desde una perspectiva no dualista. Su planteamiento sugiere que todo lo que ocurre, sin importar cómo se perciba, es una manifestación del "Estar Siendo/Sucediendo Absoluto". Es decir, no hay nada que exista fuera de esta realidad total y unitaria. En este contexto, la individualidad no es una excepción ni una entidad separada, sino otra forma en la que la Realidad Absoluta se expresa.

Uno de los puntos centrales de su reflexión es la diversidad inherente a la existencia. Así como el universo es dinámico y en constante cambio, cada individuo también está siendo un proceso fluctuante, nunca estático ni uniforme. Pensamientos, emociones y experiencias personales están siendo manifestaciones de esta misma diversidad, reflejando la multiplicidad del mundo natural. No hay una esencia fija en el estar siendo humano, sino un flujo continuo de transformación.

Este enfoque tiene profundas implicaciones en la manera en que interpretamos la vida y la sociedad. Las estructuras humanas, como religiones, ideologías y sistemas educativos, que intentan imponer una homogeneización del pensamiento y del comportamiento, están destinadas al fracaso. La realidad de cada individuo es única y cambiante, y cualquier intento de uniformarla genera conflictos y sufrimiento. En lugar de buscar una unidad artificial, deberíamos reconocer la diversidad como parte esencial de nuestra naturaleza.

Finalmente, Juande Puerta enfatiza que no existe una separación entre lo divino y lo mundano. La Realidad Absoluta no es una entidad distante ni ajena a la experiencia cotidiana, sino que está manifestándose en cada momento y en cada individuo. Comprender esto nos permite vivir con mayor armonía, aceptando la transformación constante como la verdadera esencia de la existencia.

martes, 4 de febrero de 2025

REFLEXIONANDO - 2025 (018)

018/2025 -La aceptación de que absolutamente todo Está Siendo Realidad Absoluta lleva implícita una profunda transformación de la conciencia que asume esa evidencia. Comenzando por el estar siendo/sucediendo propio, Estar Siendo Realidad Absoluta también consiste en estar siendo todo lo que ocurre, todo lo que existe y todo lo que experimentamos los estar siendo/sucediendo humanos. Darse cuenta y aceptar que nada puede no “Estar Siendo Realidad Absoluta” implica un cambio profundo en la manera de percibir y de experimentar cada mínimo detalle de nuestro propio estar siendo/sucediendo. La aceptación del Estar Siendo/Sucediendo Absoluto nos lleva a vivir en una mayor comprensión de la integridad del presente.
 
La percepción de separación entre yo (el perceptor) y los demás, el mundo, la vida, etc., (lo percibido) no está siendo ilusoria, por tanto, tampoco es necesario que desaparezca. Así mismo, la aceptación íntegra del estar siendo/sucediendo presente (Realidad Absoluta) no supone un acto de rendición, sino de reconocimiento, de pacificación y de apertura a una experiencia más plena y auténtica de la vida que también estamos siendo. La aceptación del Estar Siendo/Sucediendo Absoluto supone aceptar que sí hay separación, que sí hay dualidad, que sí hay un yo individual, que sí hay un hacedor personal y que sí hay cada una de las percepciones y de las vivencias de cada individuo…, porque Estar Siendo Realidad Absoluta consiste en el estar siendo/sucediendo de absolutamente todas las posibilidades a la vez.
 
Que nada esté fuera del Estar Siendo/Sucediendo Absoluto no significa que no esté siendo ni sucediendo cada cosa que está siendo/sucediendo, sino que cada cosa que está siendo/sucediendo -sin excepción- consiste en el Estar Siendo/Sucediendo Absoluto. ¡Todo está siendo una expresión válida de lo Absoluto, porque Estar Siendo lo Absoluto consiste en estar siendo todas y cada una de las expresiones posibles! La lucha y la búsqueda de todo aquello (conocimientos, religiones, ideologías, actividades, experiencias, relaciones, pertenencias materiales, etc.,) que ayude a transformar y/o a trascender la naturaleza de las percepciones y de las experiencias de nuestra realidad cotidiana no puede negarse; sin embargo, tampoco debería dejar de reconocerse que el Estar Siendo/Sucediendo Absoluto incluye “todo eso y todo lo demás” que pueda estar sucediendo. Febrero-25
Juande Puerta.

Ensayo sobre la reflexión 018/2025 realizado con IA:

La comprensión de que absolutamente todo Está Siendo Realidad Absoluta conlleva una transformación radical de la conciencia que asume esta verdad. Estar Siendo Realidad Absoluta implica ser todo lo que acontece, todo lo existente y todo lo que los humanos experimentamos en nuestro estar siendo/sucediendo. Reconocer y aceptar que nada puede estar fuera de la Realidad Absoluta transforma nuestra percepción y nuestra manera de vivir cada instante.

Aceptar el estar siendo/sucediendo nos permite habitar plenamente el presente. La aparente separación entre el yo (como perceptor) y el mundo, la vida y los demás (lo percibido) no es una ilusión que deba desaparecer. De igual modo, la aceptación total del presente –como manifestación de la Realidad Absoluta– no es un acto de rendición, sino un reconocimiento profundo que nos conduce a la paz, a la apertura y a una experiencia más auténtica y plena de lo que estamos siendo.

Estar Siendo Realidad Absoluta implica que hay separación y dualidad, que existe el yo individual, que hay un hacedor personal y que también hay cada vivencia de cada ser, porque Estar Siendo Realidad Absoluta está siendo el despliegue simultáneo -sin excluir ninguna- de todas las posibilidades. Nada queda fuera de este Estar Siendo/Sucediendo Absoluto, por tanto, esto significa que las experiencias individuales no están siendo irreales, sino que cada una –sin excepción– es una expresión legítima de lo Absoluto.

¡Todo está siendo una manifestación natural de lo Absoluto! La búsqueda de conocimiento, de transformación o trascendencia –ya sea a través de religiones, ideologías, experiencias o cualquier otra vía– no necesita ser negada. No obstante, resulta esencial reconocer que el Estar Siendo/Sucediendo Absoluto abarca eso… y todo lo demás que esté ocurriendo.