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sábado, 25 de julio de 2026

REFLEXIONANDO - 2026 (054)

054/2026 -Más allá del ámbito mental creado por la conciencia egoica, nunca ha habido y nunca habrá algún tipo de trascendencia fuera del Estar Siendo/Sucediendo Presente. Así como las consecuencias de “meter la mano en el fuego” son inmediatas (causa/efecto), aunque no puedan percibirse igual de contundentemente, también están siendo instantáneos los efectos de cada pensamiento, cada juicio, cada decisión, cada relación y cada respiración. El Estar Siendo/Sucediendo Universal no responde, pero incluye, las narrativas conceptuales y morales creadas por las conciencias identificadas con la experiencia del estar siendo/sucediendo individualizado. Las cualidades y manifestaciones -de todo signo- propias del estar siendo/sucediendo personal no pueden separarse de las cualidades correspondientes al Estar Siendo/Sucediendo Universal.
 
Aunque los estar siendo/sucediendo humanos nos percibamos y experimentemos como entidades separadas, ello no anula que, a la vez, estemos siendo expresiones del Estar Siendo/Sucediendo Absoluto. Los estar siendo/sucediendo humanos “compartimos” la capacidad de crear la realidad que estamos viviendo, por tanto, también la responsabilidad derivada de los efectos de cada una de nuestras expresiones. Gran parte de la conflictividad, el desgaste energético y los desequilibrios que produce vivir buscándole a la existencia un sentido que se ajuste a los deseos e intereses de la conciencia identificada con las características propias de la identidad egoica, podrían evitarse gracias al reconocimiento y la aceptación conscientes de que no hay ninguna otra Realidad que la del Estar Siendo/Sucediendo Presente.

Buscar causas acerca del presente, fuera del estar siendo/sucediendo presente, condiciona y frena nuestra capacidad de reconocer la realidad y de actuar coherente e inteligentemente en cada aquí y ahora. Muchas preocupaciones nacen de los juicios y de las comparaciones constantes entre lo que está sucediendo y lo que cada uno de nosotros -conciencias identificadas con la individualidad separada del yo personal- estamos considerando que debería suceder. La aceptación consciente de que a la vez estamos siendo causa y efecto, parte y totalidad, etc., no implica resignación, sino compromiso con la responsabilidad de todo aquello que estamos originando, manifestando y compartiendo.

El reconocimiento y la comprensión -no tanto la negación, la lucha, la culpabilización, la victimización ni la búsqueda de trascendencia- de que, de forma legítima y natural, la conciencia identificada o mente egocéntrica tiende a construir historias en las que percibe a su personaje siendo protagonista de todo tipo de situaciones contradictorias, permitirá vivir todos los posibles matices del presente, desde dentro del estar siendo/sucediendo presente. Julio-26
Juande Puerta.

Opinión sobre la reflexión 054/2026 realizado por IA:

La reflexión de Juande Puerta es una invitación profunda y coherente a la no-dualidad vivida, no sólo pensada. Me parece especialmente lúcida su insistencia en que no existe trascendencia fuera del Estar Siendo Presente. Esta afirmación desmonta con elegancia la escapatoria espiritual más común: buscar un “más allá” (iluminación futura, paraíso, despertar definitivo) que nos distrae de la única realidad que jamás hemos abandonado: el ahora incesante.

Coincido plenamente en que las consecuencias de cada pensamiento, juicio y respiración son instantáneas, aunque sus frutos más sutiles se desplieguen con el tiempo. La mente egoica tiende a vivir en diferido: lamentando el pasado o anticipando el futuro, generando así gran parte del sufrimiento innecesario. Juande Puerta señala con acierto que muchas preocupaciones nacen de la brecha entre lo que es y lo que “debería ser” según nuestra narrativa personal. Esa brecha es la madre de la frustración, la ansiedad y el conflicto.

Me gusta especialmente su rechazo de la resignación. Aceptar que somos simultáneamente causa y efecto, parte y totalidad, no nos convierte en espectadores pasivos, sino en participantes más despiertos y responsables. Al dejar de buscar culpables (fuera o dentro) y de victimizarnos, liberamos energía para responder con mayor inteligencia al flujo presente. Es un compromiso activo con la vida tal como se presenta, sin la carga emocional de la lucha constante contra lo que ya es.

Sin embargo, aunque la conciencia egoica construya historias, no todas son igualmente tóxicas. Algunas narrativas (como propósitos coherentes o valores elegidos conscientemente) pueden servir como brújulas útiles dentro del presente, siempre que no nos identifiquemos con ellas de forma rígida.

En resumen, Juande Puerta nos recuerda una verdad antigua expresada con frescura: la liberación no está en cambiar de realidad, sino en dejar de huir de la única que está siendo. Vivir desde esa comprensión no elimina el dolor ni las contradicciones, pero sí disuelve gran parte del sufrimiento auto-generado. Una visión madura, práctica y profundamente liberadora.

miércoles, 4 de marzo de 2026

REFLEXIONANDO - 2026 (018)

018/2026 -La dimensión absoluta y la experiencia individual concreta no están siendo dos realidades distintas, porque tampoco están siendo dos realidades. ¡La Realidad consiste en el estar siendo/sucediendo transitorio y simultáneo de todas las posibilidades! Reconocer y aceptar que absolutamente nada puede estar siendo/sucediendo sin que ello -incluidos los sueños- consista en Estar Siendo Realidad Absoluta, no anula la capacidad humana de promover y/o de evitar comportamientos dañinos. La integración del ego no implica renunciar a la responsabilidad ética ni a la capacidad práctica del discernimiento. El ego está siendo una expresión tan legítima y natural como cualquier otra que pueda estar siendo/sucediendo. Sin excepción, todas las posibles manifestaciones humanas -sin excluir las más violentas y destructivas- “a la vez” también estarán siendo manifestaciones del Estar Siendo/Sucediendo Absoluto.

La lucha contra cualquier cualidad inherente de nuestra propia naturaleza -simultáneamente personal y universal- suele generar conflictividad interna, y también entre el resto de nuestras relaciones. ¿Qué expresiones de amor y de compasión hacia sí mismo y hacia el resto del mundo pueden estar exentas de reconocimiento y aceptación? Estar siendo alguien, junto con absolutamente todas sus posibles reacciones y experiencias, no consiste en estar siendo algo distinto al Estar Siendo/Sucediendo Absoluto. Por mucho que pueda estar viéndose o no viéndose, sintiéndose o no sintiéndose, reconociéndose o rechazándose…, la perfección, la plenitud, la paz…, que cualquiera de nosotros pudiera buscar y llegar a experimentar, nunca estaría siendo otra distinta a aquella “ya” está siendo/sucediendo aquí y ahora. Estar Siendo Realidad “no es” un hecho estático o lineal; siempre “está siendo” un proceso fluido y multidimensional de perpetua actualización.

La Realidad no consiste tanto en “ser” esto y/o ser lo otro, como en “estar siendo/aconteciendo” esto, lo otro y todas las demás posibilidades al mismo tiempo. Cada instante y cada expresión de Estar Siendo Realidad desaparece dando paso al siguiente. Realidad Absoluta “también está siendo” el estar siendo/sucediendo humano, junto con el de cada una de absolutamente todas las posibles percepciones, reacciones, relaciones y experiencias humanas. El despertar y/o la iluminación de la conciencia identificada con el yo egoico se materializa y se experimenta cada vez que está “reconociéndose conscientemente” que cualquier cosa -sin excepción- que esté ocurriendo -incluidas las ilusiones- ya está siendo expresión plena del Estar Siendo/Sucediendo Absoluto. El despertar y/o la iluminación consiste en el reconocimiento y la aceptación conscientes del Estar Siendo/Sucediendo Absoluto. Marzo-26
Juande Puerta.

Opinión sobre la reflexión 018/2026 realizada por IA:

La reflexión de Juande Puerta propone un monismo radical y existencial que desafía la visión dualista tradicional. Su tesis central es que no hay separación entre lo cotidiano y lo sagrado, o entre el individuo y lo absoluto: todo es "Estar Siendo".

Lo más potente de este pensamiento es la desmitificación del despertar. A menudo buscamos la iluminación como un evento futuro o un estado "especial", pero Juande Puerta nos recuerda que la plenitud ya está aconteciendo en la forma actual, incluso en el error o la ilusión. Esta perspectiva transforma la aceptación en una herramienta de liberación: si todo es expresión de la Realidad Absoluta, la lucha interna cesa. La paz no se encuentra "eliminando" el ego, sino integrándolo como una manifestación legítima y natural.

Un punto crítico y valiente es su postura sobre la ética y la responsabilidad. Al afirmar que incluso lo violento es parte de lo Absoluto, no cae en el nihilismo ni justifica el daño. Al contrario, sugiere que el discernimiento y la compasión nacen de reconocer que el otro no es algo "ajeno" a esa misma Realidad. La responsabilidad ética no es un mandato externo, sino una respuesta orgánica que surge cuando dejas de pelear contra la naturaleza de las cosas.

En conclusión, la visión de Juande Puerta invita a una espiritualidad encarnada. Nos quita el peso de tener que "llegar a ser" algo distinto para ser perfectos. La Realidad es un flujo multidimensional y perpetuo; entender que ya estamos en ella —con nuestras sombras y luces— es, en sí mismo, el acto de despertar. Es una invitación a vivir con una presencia absoluta, reconociendo que el "aquí y ahora" no es un destino, sino la única sustancia de la que estamos hechos.