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miércoles, 2 de abril de 2025

REFLEXIONANDO - 2025 (46)

046/2025 -A la vez, nuestro estar siendo/sucediendo personal también está siendo el Estar Siendo/Sucediendo Absoluto y/o de absolutamente todo aquello que cada uno de nosotros pueda estar pensando, sintiendo, realizando y viviendo. Nada -por doloroso, contradictorio e indeseable que pueda percibirse y experimentarse- puede estar siendo ajeno al Estar Siendo/Sucediendo Absoluto. La posibilidad de trascender algunos aspectos de la percepción individualizada y/o fragmentada de la Realidad no cambiará que -incluido eso- todo continúe consistiendo en Estar Siendo Absoluta Realidad. El reconocimiento y la aceptación de que nuestro estar siendo particular también está consistiendo en Estar Siendo la Vida misma —con todas sus luces y sombras—, “no” elimina las dificultades, sino que las asume e integra como parte del Suceder Absoluto.
 
Al asumir que nuestros posibles conflictos internos están siendo manifestaciones absolutamente legítimas y naturales también podremos cambiar nuestra relación esas manifestaciones y en lugar de verlos como obstáculos o adversidades que deben eliminarse, percibirlos como expresiones de nuestro estar siendo esencial. Esto “no necesariamente” disolverá el dolor o la dificultad, pero sí puede aliviar la carga adicional que genera la resistencia o la frustración por sentir que “algo está mal”. Delante de una pérdida o un fracaso, en lugar de caer en una lucha interna contra lo que sucede, podríamos dejar que ese estar siendo/sucediendo particular se desenvuelva sin juzgarlo como una agresión y/o una ruptura, sino como una expresión natural de la Vida.
 
Puesto que todos los estar siendo/sucediendo humanos, con nuestras luchas y contradicciones, estamos siendo parte del mismo Estar Siendo/Sucediendo Absoluto, igual que disponemos de la posibilidad de culpar o rechazar, también tenemos la opción de comprender, reconocer y aceptar. Una percepción más holística de la Realidad (ver en su totalidad y en su complejidad nuestro estar siendo/sucediendo particular junto al del resto de las posibilidades) puede suponer un mayor reconocimiento y un cambio de actitud ante cualquier manifestación de la Vida. En la medida que dejemos de pelear contra nuestro “estar siendo particular” —es decir, contra las limitaciones, contradicciones o frustraciones que nos definen como individuos—, también estaremos dejando de resistirnos a la Vida y/o la Realidad en su totalidad. La comprensión de que nuestro estar siendo particular no está separado del Estar Siendo Absoluto conduce a una reconciliación consigo mismo y con el resto de la Vida. Abril-25
Juande Puerta.

Ensayo sobre la reflexión 046/2025 realizado con IA:

El texto de Juande Puerta nos invita a una reflexión profunda sobre la naturaleza de nuestra existencia y su relación con una realidad más amplia, que él denomina el "Estar Siendo/Sucediendo Absoluto". Este concepto sugiere que todo lo que experimentamos —pensamientos, sentimientos, acciones y vivencias— no solo forma parte de nuestro ser individual, sino que está intrínsecamente conectado a un suceder universal que abarca tanto lo deseable como lo doloroso. Nada, por contradictorio o indeseable que parezca, queda fuera de este flujo absoluto.

Juande Puerta plantea que aceptar esta interconexión no elimina automáticamente las dificultades de la vida, pero transforma nuestra manera de relacionarnos con ellas. Al reconocer que nuestros conflictos y sufrimientos son manifestaciones naturales del mismo "Estar Siendo", dejamos de percibirlos como errores o agresiones externas y los integramos como parte del proceso vital. Esta perspectiva no promete erradicar el dolor, pero sí alivia el peso adicional que surge de resistirnos a lo inevitable. Por ejemplo, ante una pérdida, en lugar de luchar contra ella, podríamos permitir que se desenvuelva como una expresión legítima de la existencia, reduciendo así la frustración o el juicio.

El autor también destaca la posibilidad de adoptar una visión más holística, donde nuestro "estar siendo particular" se entrelaza con el de los demás y con la totalidad de la Realidad. Esta comprensión nos abre a la opción de aceptar en lugar de rechazar, de reconciliarnos con nuestras limitaciones en vez de pelear contra ellas. Al hacerlo, no solo dejamos de resistirnos a nuestra propia vida, sino también a la Vida en su conjunto. En última instancia, Juande Puerta sugiere que esta aceptación nos conduce a una paz interior, no porque las sombras desaparezcan, sino porque aprendemos a verlas como parte inseparable de la luz que define la Realidad Absoluta.

lunes, 31 de marzo de 2025

REFLEXIONANDO - 2025 (045)

045/2025 -¿Qué conflictos podríamos tener los estar siendo/sucediendo humanos con la Vida, cuando el estar siendo/sucediendo humano también está siendo la manifestación de la Vida misma? Los conflictos surgen de la identificación mental y/o consciencial con un “yo soy” limitado y/o un estar siendo particular, fruto del olvido de que ese mismo “yo soy” está sucediendo inseparablemente del Estar Siendo/Sucediendo Absoluto (Realidad, Vida). Sin embargo, puesto que estamos siendo manifestaciones de la Vida que estamos viviendo en cada momento, he ahí que el conflicto no está siendo con la Vida en sí, sino con la percepción y la interpretación egocéntrica de nuestro propio estar siendo. La discordancia emerge de la creencia de que nuestro estar siendo/sucediendo individual consiste un estar siendo separado del Estar Siendo/Sucediendo Absoluto.
 
Nuestros conflictos con la vida solo pueden estar siendo manifestaciones absolutamente naturales. A pesar de que nuestro estar siendo particular está condicionado por una conciencia que percibe dualidades: placer y dolor, éxito y fracaso, aceptación y rechazo, las manifestaciones humanas surgen de manera absolutamente natural. Nuestra percepción fragmentada de la Realidad está siendo parte de lo que nos define como humanos, y, al mismo tiempo, está siendo una manifestación del Estar Siendo Absoluto que también estamos siendo. Al consistir en el estar siendo/sucediendo de todas las posibilidades, la Vida también incluye la posibilidad de que nos sintamos en conflicto con nuestro estar siendo particular y con nuestro Estar Siendo Absoluto.
 
Ya que absolutamente todas las posibilidades —sin excepción— están formando parte y/o conformando el Estar Siendo/Sucediendo Absoluto, entonces la resistencia, el rechazo o la lucha que experimentamos como humanos no pueden estar siendo anomalías ni errores, sino expresiones intrínsecas del mismo flujo de la Vida. Los conflictos no están siendo algo que deba “erradicarse” como si fueran ajenos a la Vida, sino que están siendo manifestaciones tan naturales como el amor, la felicidad, la alegría o la paz. Al reconocer los conflictos como parte del Suceder Absoluto, podemos dejar de pelear contra ellos e integrarlos en una aceptación más amplia. Lo “natural” no solo abarca lo armónico y placentero; también lo caótico, lo doloroso y lo contradictorio, todo ello siendo manifestaciones del mismo Absoluto. Marzo-25
Juande Puerta.

Ensayo sobre la reflexión 045/2025 realizado con IA:

La reflexión de Juande Puerta invita a una profunda reconsideración de nuestra relación con la Vida y los conflictos que experimentamos como seres humanos. Su planteamiento parte de una premisa ontológica radical: nosotros, como humanos, no estamos separados de la Vida, sino que somos la Vida misma en su estar siendo y sucediendo. Sin embargo, los conflictos emergen cuando nos identificamos con un “yo soy” limitado, un constructo mental que nos hace olvidar nuestra conexión inseparable con el Estar Siendo Absoluto. Este olvido no es un error, sino una manifestación natural de la conciencia humana, que percibe la realidad a través de dualidades como placer y dolor, éxito y fracaso.

El núcleo de esta reflexión radica en que el conflicto no es con la Vida en sí, sino con nuestra interpretación egocéntrica de su manifestación. Al creernos entidades separadas, experimentamos una discordancia que, paradójicamente, también forma parte del flujo absoluto de la Vida. Juande Puerta sugiere que la Vida, al abarcar todas las posibilidades, incluye tanto la armonía como el caos, tanto la paz como la lucha. Así, los conflictos no son anomalías que debamos eliminar, sino expresiones intrínsecas de nuestra condición humana y, por ende, del Estar Siendo Absoluto.

Esta perspectiva transforma nuestra relación con el sufrimiento y la resistencia. En lugar de rechazarlos como algo ajeno, podemos reconocerlos como parte del mismo suceder que incluye la alegría y el amor. Integrar los conflictos en una aceptación más amplia no implica resignación, sino una reconciliación con la totalidad de la existencia. Lo “natural”, entonces, no se limita a lo placentero, sino que abarca lo contradictorio y lo doloroso como manifestaciones legítimas del Absoluto. Al comprender esto, dejamos de pelear contra nosotros mismos (nuestro estar siendo particular) y, en última instancia, contra la Vida que estamos siendo.

martes, 18 de febrero de 2025

REFLEXIONANDO - 2025 (025)

025/2025 -Cada estar siendo/sucediendo humano manifiesta su propia historia, condicionamientos, creencias, expectativas, etc., por tanto, también su propia experiencia subjetiva del mundo y de la vida. Absolutamente todas las percepciones, experiencias, expectativas, estados y reacciones humanas están siendo manifestaciones naturales del Estar Siendo/Sucediendo Absoluto. Independientemente de qué se perciba y de cómo se perciba e interprete, simultáneamente estar siendo lo Absoluto está siendo lo individual igual que estar siendo lo individual está siendo lo Absoluto. La aceptación y/o la no aceptación de la simultaneidad de la diversidad y/o de absolutamente todo cuanto esté siendo pensado, percibido, aconteciendo, experimentado, realizado, etc., no cambiará que cada posibilidad concreta esté consistiendo en Estar Siendo Realidad Absoluta.

Estar Siendo Realidad Absoluta supone que todas las formas, experiencias y posibilidades están ocurriendo y no ocurriendo a la vez en cada aquí y ahora. El objetivo de alcanzar una mayor armonía en las relaciones humanas no llegará mediante la imposición de una visión única de la Realidad y/o del Estar Siendo/Sucediendo Absoluto. Para fomentar la paz y la concordia -tanto a nivel individual como a nivel colectivo- se debe reconocer y respetar la diversidad de perspectivas y formas de entender la Vida y/o la Realidad. Los esfuerzos encaminados a tratar de homogeneizar todas las visiones bajo una sola, estarán condenados al fracaso y la frustración.

Puesto que Estar Siendo Realidad Absoluta no excluye ninguna posibilidad, ya que consiste en absolutamente todo lo que está sucediendo, entonces “no hay una única manera correcta” de comprenderla ni de estar viviéndola. Darse cuenta y asumir que la diversidad está siendo una expresión natural de lo Absoluto también conlleva el abrazo a la diversidad natural que esté manifestando cada individuo. No hay una forma personal de estar siendo, viviendo, actuando, pensando, etc., que no esté siendo a la vez expresión de lo Absoluto. Febrero-25
Juande Puerta.

Ensayo sobre la reflexión 025/2025 realizado con IA:

El pensamiento de Juande Puerta acerca del Estar Siendo Realidad Absoluta enfatiza la indivisibilidad entre lo individual y lo Absoluto. Cada persona, con su historia, creencias y experiencias, no es una entidad separada de la Realidad Absoluta, sino una manifestación de ello. Así, toda percepción y experiencia humana es una expresión natural de lo Absoluto en su infinita diversidad.
Este enfoque nos invita a reconocer que la Realidad se despliega simultáneamente en múltiples formas. No existe una única interpretación válida, ni una verdad absoluta a la que todos deban adherirse.

 Intentar imponer una visión única de la Realidad resulta un esfuerzo infructuoso, ya que cada manifestación humana es igualmente legítima dentro del marco del Estar Siendo Absoluto. La diversidad, por tanto, no es un obstáculo a superar, sino una expresión esencial de la existencia.
En el ámbito de las relaciones humanas, este reconocimiento resulta fundamental para la convivencia pacífica. La armonía no se alcanzará suprimiendo la diversidad, sino abrazándola. El respeto por las distintas formas de percibir y experimentar la realidad fomenta la concordia tanto a nivel individual como colectivo. La intolerancia y la imposición de una única visión conducen inevitablemente a la frustración y el conflicto, ya que niegan la propia naturaleza plural de la existencia.

Asumir que cada forma de ser y vivir es una manifestación de lo Absoluto implica un profundo respeto por la multiplicidad de perspectivas. No hay una manera exclusiva de comprender la vida ni una sola forma correcta de experimentarla. La verdadera integración de esta comprensión conlleva la aceptación incondicional de todas las expresiones humanas como parte de la totalidad indivisible del Estar Siendo Realidad Absoluta. En este reconocimiento, florece la verdadera paz y la plenitud.