martes, 17 de septiembre de 2019

REFLEXIONANDO - 2019 (67)

133/2019 -”El sufrimiento es necesario hasta que te das cuenta de que es innecesario.” (Eckhart Tolle.) - Y exactamente lo mismo sucede con la felicidad y con el resto de las emociones o sentimientos egoicos, es decir, creados, sentidos, asumidos y experimentados por alguna consciencia identificada con la ilusión de su existencia particular. ¡Exactamente igual de ilusorio, egoico, innecesario y perturbador es rechazar aquello que “el yo” etiqueta de negativo como perseguir aquello otro que “el yo” identifica como positivo! Cualquier cosa que tú (consciencia identificada y/o egoica) percibas y/o consideres que consiste en ser tú y/o en ser cualquier otra cosa (con absoluta independencia de tu juicio y valoración respecto a su naturaleza), parecerá necesari@ hasta que te des cuenta, reconozcas y aceptes que, por ilusorio, todo es realmente innecesario. Estar siendo Realidad carece de necesidades, de objetivos, de virtudes, de cambios y de cualquier otra posibilidad de algo; las necesidades pertenecen al universo imaginario de la identificación consciencial con la apariencia de la existencia de cualquier grado de determinación. Las aparentes e ilusorias necesidades de sentir felicidad, paz, amor, respeto, comprensión, valoración… y también de las opuestas a esas, “no son reales” y tampoco pertenecen a un ser real. Consciencia identificada, date cuenta, reconoce y acepta que la necesidad de la existencia de todo aquello que tú consideras que necesitas pertenece al ser que también tú consideras que eres…, pero no eres. Date cuenta, reconoce y acepta que el esfuerzo por satisfacer esas ilusorias necesidades únicamente sirve para mantener viva la ilusión de la percepción tu propia existencia. ¿Qué felicidad podría superar a aquella que ni tan siquiera fuera necesaria y/o que no fuera considerada como algo que necesita ser alcanzado a través de determinados pensamientos, prácticas, actos, actitudes, pertenencias, relaciones, valoraciones, juicios, expectativas? He ahí que, paradójicamente, la causa de la infelicidad (exactamente igual que la causa del resto de las emociones) puede encontrarse en la identificación consciencial con la creencia en la existencia de la emoción opuesta (la felicidad); pero, sobre todo, en la identificación con la existencia del ser (no-real) que “necesita sentir algo” (dependencia) para continuar creyendo ser el sí mismo que cree estar siendo. En el fondo (realmente), no sufrimos “por” eso que pueda ocurrirnos, tanto como por creer, pensar, asumir, etc., que verdaderamente está sucediéndonos eso, es decir, “por” estar considerándonos la existencia del experimentador de algo. E igual puede decirse que nada nos sucede “para” que aprendamos a conocernos ni a reaccionar de otra manera, tanto como “para” poder seguir justificando la identificación con la apariencia de nuestra existencia. ¡Siendo percibido siendo algo para alguien, entonces eso no puede ser real! La supuestas razones trascendentales y/o espirituales del “por qué” y del “para qué” de las vivencias humanas son exactamente igual de egoicas e ilusorias que la existencia humana. El ego solo es una manera ilusoria de percibir la Realidad, esto es, percibir la Realidad (Eterno e infinito Estar Siendo nada-algo) consistiendo en ser la aparente existencia de seres, pensamientos, emociones, ideas, actos, cosas, objetos, tiempo, lugares, cambios, acontecimientos.  Para Estar Siendo Realidad no es necesario ser el ser (con sus condiciones) que creemos ser. 

134/2019 -El yo, es decir, la consciencia identificada con la percepción de la existencia de un yo real y/o la consciencia de ser la existencia real de un yo, necesita sentir felicidad, paz, amor, libertad, plenitud, calma, evolución, utilidad…, y también necesita sentir lo opuesto a eso, porque si verdaderamente no siente lo que cree que siente, si no piensa lo cree que piensa, si no hace lo que cree que hace, si no experimenta lo que cree que experimenta, ¿cómo podría justificar la identificación con la apariencia de su existencia…, cómo podría sentirse real? Para perdurar y/o sobrevivir, la identificación consciencial (causa de la percepción egoica de la Realidad) “necesita” de la creencia en la existencia real de exactamente todo cuanto cree que realmente está percibiendo, haciendo y experimentando diariamente…, como el fuego necesita de la leña para no terminar consumido por sí mismo y/o como el péndulo necesita del impulso que le proporciona ir de un lado al lado contrario para no terminar parándose. La imagen metafórica del ángel y del demonio hablándonos -uno en cada oído- sólo puede pertenecer al mundo de la identificación con la existencia de un ser dualista, egocéntrico e ilusorio; eso no es real, porque tampoco es real la existencia del ser que escucha. He ahí que quizás “renunciar conscientemente a la necesidad” de ser un yo, también consista en la llave que abra la puerta a la posibilidad de renunciar conscientemente a la necesaria existencia real (no-ilusoria) de todo aquello que ese yo pueda estar creyendo necesitar para seguir percibiéndose siendo un yo real. Renunciar a la necesidad de sentirse feliz y a la necesidad de todo aquello (interior o exterior) que el yo pudiera utilizar para crear ese sentir, pues ello únicamente supone la perpetuación de la identificación con un ser dualista, egoico e ilusorio. Renunciar a “la necesidad de sentirse” feliz, amado, comprendido, valorado, respetado, útil…, pero también “renunciar a la necesidad” de hacer algo para que los demás se sientan felices, amados, comprendidos, valorados, respetados y útiles, pues “la necesidad de algo” siempre pertenecerá al universo ilusorio de la identificación consciencial con la existencia de un ser no-real viviendo una existencia no-real en un mundo no-real. Bastantes veces escucho la expresión… “de nada sirve negarlo…”, pero, ¿negar qué y quién puede negar o afirmar algo real? Nada real hay que pueda negarse ni afirmarse, y tampoco existe aquel ser real que pudiera hacerlo sin que cualquiera de dichas opciones estuviera tratándose de pura ilusión. Ser algo consiste en la versión de la percepción egocéntrica de Estar Siendo Nada y/o Realidad, por tanto, he ahí realmente puede “renunciarse a la necesidad” de la existencia real del uno mismo y de absolutamente todas las demás posibilidades de que algo sea algo. 

Juande Puerta.

viernes, 13 de septiembre de 2019

REFLEXIONANDO - 2019 (66)

131/2019 -…Continuando la lectura de “Encantado de conocerme”, ahora leo: “Si observamos detenidamente, corroboramos que dentro de cada uno de nosotros hay una dualidad; dos fuerzas antagónicas -el amor (esencia) y el miedo (ego)- que luchan por ocupar un lugar destacado en “nuestro corazón”. Lo cierto es que solo una de ellas es real, mientras que la otra es completamente ilusoria. El viaje de autoconocimiento que propone el Eneagrama consiste en diferenciar entre una y otra, desenmascarando al ego para vivir desde nuestra verdadera esencia.” -Resulta curioso y paradójico que la consciencia identificada con la existencia del autor de estas palabras no se de cuenta de que destilan el mismo y fantástico “romanticismo” que rezuman las canciones que él suele mencionar en sus conferencias. Comenzando por el final del texto: ¿realmente puede vivirse fuera de eso que únicamente está siendo todo y/o puede vivirse siendo algo distinto? No, salvo ilusoriamente; no salvo en la creencia de creer ser algo diferente a sólo Esencia. No, el ego no consiste en una de esas dos “aparentes” fuerzas antagónicas que luchan por ocupar un lugar destacado en nuestro corazón; el ego consiste en el efecto de la identificación consciencial (causa) con la existencia de cualquiera de ellas y también del personaje que pudiera percibirlas, identificarlas y diferenciarlas. La posibilidad de que “un ser” pueda vivir desde “nuestra verdadera esencia” conforma una opción tan dualista, egocéntrica e ilusoria como la de que “un ser” pueda vivir desde cualquier otra identificación. ¡Nada es real; Realidad significa nada estar siendo algo y/o que toda percepción de algo siempre únicamente estará consistiendo en nada Estar Siendo! Dentro de cada uno de nosotros (y tampoco fuera) no hay dualidad (esencia-ego, yo verdadero-yo falso, amor-miedo) por la sencilla razón de que “realmente” tampoco existe cada uno de nosotros. ¡He ahí que todo lo que tú crees que existe dentro o fuera de ti, no es nada más que el resultado de consciencia/creencia de que existes tú! He ahí que la identificación con la existencia (no-real) del “uno mismo” se convierte en la causa creadora de absolutamente todas las identificaciones posteriores o aparentes efectos. He ahí que lo único que habría que hacer sería darse cuenta, reconocer y aceptar que ESTAR SIENDO REALIDAD está siendo lo único que siempre está siendo. La Realidad (Divinidad, Esencialidad, Totalidad, Vacío, Absoluta Neutralidad, Nada-uno) siempre está imponiéndose porque verdaderamente nada existe ni acontece que no esté consistiendo en ESTAR SIENDO REALIDAD, y únicamente en Estar Siendo Realidad. Renuncia a la necesidad de sentirte feliz, comprendid@, respetad@, amad@ y estarás renunciando a la necesidad de la existencia (dependencia) de aquello que pudiera proporcionarte esos sentimientos y sus opuestos, como si ello no estuviera consistiendo en una forma velada de perpetuar la identificación con la ilusión de la existencia de tu identidad. Renuncia a ser el ser dualista, egocéntrico, transitorio, carente, imperfecto, necesitado, dependiente…, que obligatoriamente serías tú si tú fueras tú.   

132/2019 -Consciencia identificada y/o consciencia de que tú eres la existencia de algo determinado, date cuenta, reconoce y acepta sin condiciones que si algo es algo para ti, entonces “eso” no es algo real ni es algo realmente necesario. Si algo es algo para ti, entonces está consistiendo en la percepción de la misma ilusión que la percepción de ti siendo tú. Nada real existe ni acontece que verdaderamente consista en estar siendo eso que tú puedas considerar que está consistiendo en ser tú y ser alguna de tus vivencias. Date cuenta de que la aparente e ilusoria necesidad de que tú seas tú también está creando la aparente necesidad de que todo aquello que tú creas vivir sea eso que tú -consciencia identificada- puedas creer que tú estás siendo, haciendo, pensando, sintiendo y experimentando. Siendo tú, no eres real ni necesari@, por tanto, ya puedes renunciar a la identificación con la ilusión de tu ser y de todas sus ilusorias necesidades. ¡Renuncia a la necesidad de que tú seas tú y/o de que tú seas un ser real! He ahí que, porque “realmente” nada es algo no-ilusiorio, tampoco verdaderamente nada es justo ni necesario; sólo percibido dualista, egoica e ilusoriamente algo consistiría en ser algo determinado, por tanto, únicamente percibido desde la propia identificación (yo soy yo), algo puede percibirse siendo algo justo, necesario, real y/o de cualquier otra posibilidad de ser. He ahí que mientras tú -consciencia identificada- permanezcas encarnando la creencia de que tú eres el personaje que crees estar siendo, y que también todas tus experiencias son eso que tú identificas siendo tus experiencias, condiciones, circunstancias, características, etc., el guion del papel de tu historia continuará creciendo y aparentando necesitar ser representado. ¡Si no renuncias a ti tampoco podrás renunciar a la dependencia de todo eso que tú puedas estar considerando la existencia y/o el acontecer de algo tan real y necesario como tú! Date cuenta de que no se trata tanto de renunciar y/o de soltar el ego (la percepción de algo siendo algo y/o la identidad de algo) como de renunciar y/o soltar la ilusión de la necesaria existencia de eso. Estar Siendo Realidad (nada siendo algo, nada siendo uno) de nada necesita para estar siendo Realidad. Estar Siendo Realidad carece de las necesidades que necesita la ilusión de estar percibiéndose y considerándose la existencia de la identidad de algo/alguien. Prácticamente nada de aquello que tú -consciencia identificada con la apariencia de tu ser- vives considerando que es “realmente necesario”, está siendo “realmente necesario”, por tanto, date cuenta, reconoce y acepta “renunciar a la necesidad” de eso que para ti consiste en ser la felicidad, la libertad, el amor, la paz, la calma y todo aquello cuanto su carencia y/o su presencia pudiera perturbarte, pues, igual que tú, no estará tratándose de algo real. Sentir aquello que tú consideras fundamental en tu existencia, no está bien ni está mal, pero sentirlo “por necesidad” convierte en aparentemente real aquello que únicamente consiste en una percepción egoica e ilusoria. La necesidad se basa en la identificación con la carencia y la carencia en la identificación con la existencia de un ser separado y/o siendo “un algo” distinto a Estar Siendo Realidad.

Juande Puerta.

sábado, 7 de septiembre de 2019

REFLEXIONANDO - 2019 (65)

129/2019 -He ahí que todas las posibilidades de que algo esté consistiendo en ser la existencia y/o el acontecer de algo para alguien, es decir, que algo esté siendo algo para la consciencia identificada con la existencia de un personaje (tú que vives considerándote un ser determinado), sin excepción (desde lo más positivo y valioso hasta lo más negativo y detestable), ello únicamente consistirá en una percepción egoica y/o en pura ilusión. Date cuenta, reconoce y acepta sin poner condiciones que la causa de absolutamente todas tus percepciones, tus pensamientos, tus sentimientos, tus juicios, tus reacciones, tus actos, tus relaciones, tus necesidades, tus experiencias y tus expectativas siempre será tu propia identificación. ¡La única causa de todas tus vivencias eres tú; tus vivencias son el efecto de que tú creas ser tú y/o tu aparente e ilusoria (no-real) identidad particular! Más allá de la fantasía que origina la identificación con tu supuesto yo, ninguna diferencia hay entre aquello que tú identificas y discriminas como tu nacimiento y tu muerte, tu salud y tu enfermedad, tu riqueza o tu pobreza, tu belleza o tu fealdad, tu dicha o tu sufrimiento, tu paz o tu ansiedad, tu satisfacción o tu frustración, tu juventud o tu vejez. Sin tus juicios todo está siendo Realidad, Neutralidad, Esencialidad, Nada-algo; tus juicios convierten la Realidad en la percepción dualista, egoica e ilusoria de aquello que tú juzgas que es algo real, necesario y determinado. Aquello que puedas imaginar que sentirías, que experimentarías y que harías en la riqueza y/o en la pobreza, en la salud y/o en la enfermedad, etc., siempre estará consistiendo en una consecuencia o efecto de aquello que estás imaginando que consiste en ser tú, por tanto, de la misma naturaleza ilusoria que tú. ¡Tú no eres real y tu vida tampoco; Realidad significa nada estar siendo! En el mundo del ego y/o de la percepción e identificación de la existencia de seres, objetos, acontecimientos, tiempo, espacio…, no hay otro dios creador de algo, juzgador de algo, dador de algo, etc., que el ego. El ego es algo así como el sueño del que nadie real necesita despertar porque nadie real está soñándolo. Si a las apariencias que -comenzando por ti mism@-, tú percibes y vives, las desnudaras de la ilusión del ego, descubrirías que únicamente Realidad (nada-algo) ha estado siendo todo siempre. He ahí que si a cualquiera de tus percepciones y experiencias -comenzando por la tuya propia- la despojas de la apariencia de identidad, forma, voluntad, valoración, causa, intención, necesariedad, expectativas y cualquier otro disfraz egoico, solo queda Estar Siendo Eterna e Infinita Realidad y/o Estar Siendo Nada-algo. Consciencia identificada, date cuenta, reconoce y acepta que ser ego y/o ilusión consiste en la identificación con la existencia de un aparente yo, pero porque antes de eso también consiste en la identificación con la posibilidad de la existencia de cualquier otro algo y/o de cualquier otro uno. La  ilusión de la existencia del yo es el efecto de la identificación con  una causa igual de ilusoria. ¡Consistiendo en ser algo determinado para alguien y/o para alguna consciencia, comenzando por uno mismo, nada puede ser real! Observa ese recuerdo que te avergüenza, observa esa relación que te perturba, observa el miedo que originas y experimentas al imaginar tu propia desaparición, observa la ansiedad que creas y sufres al pensar en satisfacer tus supuestas carencias y necesidades, observa la sensación de presión que atribuyes a las obligaciones de la vida diaria…, y date cuenta de que nada de eso es real más allá de la identificación con la apariencia de tu propia realidad. Observa que no es que las cosas sean de una manera o de otra ni que debas aprender a verlas diferentes: simplemente no son eso y tampoco son ninguna otra cosa. Siete mil quinientos millones de mentes humanas (consciencias identificadas con la existencia de la apariencia humana) percibiendo y experimentando cada una la Neutralidad Absoluta (Realidad) de modo diferente o personal y todas defendiendo tener su parte de razón, ¿para qué, salvo para no tener que admitir que -comenzando siempre por uno mismo-, siendo la existencia de algo nada es real?   

130/2019 -En el libro “Encantado de conocerme”, Borja Vilaseca escribe: “La insatisfacción crónica es la principal consecuencia de vivir identificados con este yo ilusorio.” -¿Con este yo ilusorio? ¿Acaso existe algún yo que no sea ilusorio, egoico, dualista y/o no-real? Evidentemente que no. -Antes, el citado autor también había escrito: “Vivir desde el ego nos lleva a estar tiranizados por un encarcelamiento psicológico: al no ser dueños de nosotros mismos -de nuestra actitud-, nos convertimos en esclavos de nuestras reacciones emocionales y, en consecuencia, de nuestras circunstancias.” -¿Acaso alguien puede vivir desde el no-ego mientras continúe considerándose el personaje consciente y/o la consciencia identificada con la existencia de un yo que está viviendo algo? No, pues la percepción egoica (el ego) no consiste en creerse un falso y/o un ilusorio yo, sino en el efecto de creerse (identificación consciencial) la existencia de algo y/o de alguien. No tenemos un ego (falso yo), pero tampoco tenemos un SER y/o un yo verdadero; Realidad significa ausencia absoluta de algo siendo algo, de ahí que todo “ser algo” estará siendo ilusorio, egoico y/o no-real. Tan egoica e ilusoria (no-real) es tu percepción del bien como del mal, del sufrimiento como de la felicidad, del amor como del desamor, de la vida como de la muerte, de la materia como del espíritu. Nadie (consciencia egoica y/o consciencia de ser alguien) puede vivir sufriendo (creando ese sentimiento) continuamente, pero tampoco sintiéndose dichoso o feliz permanentemente. No formamos parte de la Realidad (Divinidad, Vació, Esencialidad, Nada-Uno) porque la Realidad no tiene partes, y la Realidad no tiene partes porque la Realidad no consiste (como percibido egoica y/o identificadamente pudiera interpretarse) en ser “un algo” ni en ser “un todo uno”. Real es la ausencia absoluta de cualquier posibilidad de que algo esté siendo algo concreto. ¡Todo está consistiendo en Estar Siendo Realidad, porque verdaderamente Estar Siendo Realidad es lo único que Está Siendo! No se trata de -como he leído- “conocer, comprender y aceptar los acontecimientos externos que escapan a nuestros control…”, tanto como de darse cuenta, reconocer y aceptar (sin el apego a la ilusoria condición de nuestra aparente identidad humana), que no existen acontecimientos externos reales y que tampoco existe aquel personaje que tuviera que comprender y controlar algo. ¡Date cuenta de que entre un ego frustrado y un ego satisfecho no existe ninguna diferencia real! La Realidad no es advaita (no-dos), y tampoco es mejor ni peor, perfecta ni imperfecta, justa ni injusta, bondadosa ni cruel, alegre ni triste, feliz ni desdichada, pacífica ni violenta, necesaria ni innecesaria. La Realidad no-es; la Realidad consiste en no-ser y/o en absolutamente nada estar siendo permanentemente. La Realidad no puede definirse ni valorarse ni transformarse ni evolucionar, por mucho que percibida egoica y/o identificadamente (consistiendo en ser algo) pudiera parecer todo lo contrario. (sigue…)

Juande Puerta.

jueves, 5 de septiembre de 2019

REFLEXIONANDO - 2019 (64)

127/2019 -Consciencia identificada con la ilusoria percepción de tu aparente existencia, date cuenta de que “nosotros no tenemos un ego”, pues ego equivale a la ilusión (sueño, maya, perturbación…) de percibir algo siendo algo distinto a todo el mismo nada-algo estar siendo. Tú eres ego (ilusión), pero no porque lo seas realmente, sino por estar creyendo que tú eres la existencia de algo. Tú, consciencia identificada con el personaje que cree estar leyendo estas palabras, eres ego (ilusión, sueño, maya, apariencia, mente…), pero no porque lo seas realmente, sino por percibirte siendo tú en lugar de reconocer estar siendo Realidad, Divinidad, Neutralidad, Vacío, Nada-algo. Tú, y todo lo demás que tú -consciencia identificada- puedas percibir, hacer, pensar, sentir, vivir, imaginar, crear, etc., será ego (ficción, suposición, fantasía); pero no porque lo sea realmente, sino porque tú estas dando por cierto que Estar Siendo Realidad consiste en ser algo distinto a la apariencia de ser tú y/o de ser cualquier otra posibilidad de ser la existencia y/o el acontecer de algo. Observa la flor y date cuenta de que la realidad que tú ves en la flor no está en ser la flor que tú ves. Observa el universo con todas sus infinitas manifestaciones y date cuenta de que la realidad que tú ves en el universo no está en ser el universo que tú ves. Obsérvate a ti y date cuenta de que la realidad que tú ves en ti no está en ser ese individuo que tu ves. ¡La realidad no está en ser la existencia ni al acontecer algo, sino en el “Estar Siendo absolutamente neutro e indeterminado”  que trasciende todas las posibles percepciones e interpretaciones egoicas e ilusorias! El ego ni tan siquiera es el ego, pues todo eso que, por parte de alguien y/o de alguna consciencia, pudiera ser percibido, comprendido, considerado asumido, vivido, etc., consistiendo en la existencia y/o el acontecer de algo, “Estar Siendo nada determinado” está siendo realmente. Nada hay no estando siendo Realidad y solo Realidad, de ahí que tú, y cualquier otra posibilidad de un ser/un acontecer concreto-independientemente de cualquier percepción, juicio y valoración egoica- jamás estará siendo algo distinto a estar siendo Realidad y solo Realidad. ¿Comprendes mejor ahora la razón de que sólo tú -la identificación con tu aparente e ilusoria particularidad personal- seas la única causa de todo cuanto tú puedas percibir y vivir consistiendo en la existencia y/o el acontecer de algo determinado? ¿Comprendes mejor ahora que sin ti tampoco existe realmente todo aquello que parece estar existiendo y sucediendo cuando estás presente tú? Nada real falta por llegar o suceder; todo aquello que alguna vez pudiera llegar siempre estará consistiendo en algo tan ilusorio como el personaje que lo percibiera, lo juzgara y creyera estar experimentándolo. Es hora de abandonar cualquier esperanza de que alguna vez la Realidad comenzará a consistir en la existencia y/o el acontecer de algo determinado. Reconoce que los cambios que tú -consciencia egoica- tanto deseas y/o temes, “realmente” son absolutamente ilusorios e innecesarios; no sirven para nada que tu puedas creer.  

128/2019 -El SER, del que tanto se habla y se escribe (sinónimo moderno del viejo concepto de Dios) continúa tratándose de una posibilidad de existencia egoica e ilusoria. El SER (que se dice que verdaderamente “somos” y/o que los seres humanos traemos instalado de serie), precisamente porque se asocia a la necesaria existencia de algo/alguien determinado, también implica la existencia de identificación consciencial, limites, condiciones, dualidad. El SER, que consistiera en “un” estar siendo determinado y/o que pudiera asociarse a cualquier posibilidad de una mínima causa, limitación, definición, conocimiento, voluntad, propósito, transformación, sentido, destino, etc., (conceptos todos puramente egocéntricos), nunca sería real. ¡Siendo algo para alguien, nada puede ser real! Consciencia identificada y/o mente egocéntrica, reconoce tu naturaleza ilusoria y que nada puede ser real ni ser realidad; reconoce que Realidad significa absolutamente NADA estar siendo y/o Estar Siendo absolutamente Nada. ¡No somos nuestro ego, pero tampoco somos nuestro SER! Si nuestro ego no consistiera en nuestra propia consciencia (identificada con la ilusoria percepción ser un ser, un yo, una identidad, un individuo, una personalidad, un alma, un espíritu…) entonces tendría que reconocerse y aceptarse que “nuestro ego no solo estaría oculto en la aparente existencia de las cosas negativas o perturbadoras, sino que también estaría agazapado detrás de la aparente existencia de la felicidad, la alegría, la calma, el amor, la libertad y cualquier otro “sentirse de alguna manera” de alguien. El autor de “Encantado de conocerme” escribe: “El ego no es bueno ni malo. No hay que demonizarlo. Vivir identificados con esta máscara tiene varias ventajas e inconvenientes. Más allá de protegernos, cabe insistir en que el ego es la causa subyacente de todas las causas que nos hacen sufrir.” -Cuando el ego consiste en la identificación consciencial con la ilusoria existencia de un algo/ un alguien, ¿el ego sólo es la causa de las causas que nos hacen sufrir…, o también de las opuestas y de las intermedias, es decir, de cualquier causa de algo? ¿Quién vive identificado con alguna máscara que ciertamente no consista en la consciencia de un ser ilusorio y/o no-real? ¡No somos nuestro ego, pero tampoco somos nuestro SER! ¿Reconocerías y aceptarías que la principal causa de sufrimiento consiste en la creencia de la existencia de “un uno mismo personal” (tú) y que, consecuentemente, otra de las causas fundamentales que pueden hacerte sufrir a ti también consiste en tu creencia en necesidad de la existencia de la felicidad, de la libertad, de la paz, del amor y de todo aquello que tú puedas identificar siendo algo para ti? El ego no es bueno ni malo; simplemente no-es y/o nada-es. ¡No somos nuestro ego, pero tampoco somos nuestro SER! He ahí que todo está siendo siempre perfecto como “realmente” está siendo, pero no porque esté siendo algo, sino porque “absolutamente nada” está siendo eso que la consciencia identificada o mente personificada pueda percibir e interpretar como si estuviera consistiendo en ser/suceder alguna cosa. ¡Todo está siendo siempre perfecto porque nada es lo único que todo esta siendo; siendo algo, nada puede ser real! Después de reconocer y aceptar que Estar Siendo Realidad no consiste en la efímera, condicionada y egoica ilusión de ser algo/alguien, ¿qué sería entonces eso que tú deseas cambiar, eso que tú deseas que sea diferente, eso que tú deseas que sea mejor, eso que tú deseas que sea bueno y feliz? En efecto, ser tú y ser todo aquello que también fuera percibido por ti siendo algo, justamente eso “en verdad” Nada y/o Realidad está siendo. ¡Todos tus intentos de conocerte para cambiar, mejorar, ayudar, amar, etc., son absolutamente egoicos, ilusorios y del todo innecesarios fuera de la no-aceptación de que ser tú únicamente consiste en nada-algo y/o eterna Realidad estar siendo! Date cuenta de que la creencia en ti también está creando el resto de tus aparentes creencias, necesidades y expectativas.

Juande Puerta.