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miércoles, 4 de marzo de 2026

REFLEXIONANDO - 2026 (018)

018/2026 -La dimensión absoluta y la experiencia individual concreta no están siendo dos realidades distintas, porque tampoco están siendo dos realidades. ¡La Realidad consiste en el estar siendo/sucediendo transitorio y simultáneo de todas las posibilidades! Reconocer y aceptar que absolutamente nada puede estar siendo/sucediendo sin que ello -incluidos los sueños- consista en Estar Siendo Realidad Absoluta, no anula la capacidad humana de promover y/o de evitar comportamientos dañinos. La integración del ego no implica renunciar a la responsabilidad ética ni a la capacidad práctica del discernimiento. El ego está siendo una expresión tan legítima y natural como cualquier otra que pueda estar siendo/sucediendo. Sin excepción, todas las posibles manifestaciones humanas -sin excluir las más violentas y destructivas- “a la vez” también estarán siendo manifestaciones del Estar Siendo/Sucediendo Absoluto.

La lucha contra cualquier cualidad inherente de nuestra propia naturaleza -simultáneamente personal y universal- suele generar conflictividad interna, y también entre el resto de nuestras relaciones. ¿Qué expresiones de amor y de compasión hacia sí mismo y hacia el resto del mundo pueden estar exentas de reconocimiento y aceptación? Estar siendo alguien, junto con absolutamente todas sus posibles reacciones y experiencias, no consiste en estar siendo algo distinto al Estar Siendo/Sucediendo Absoluto. Por mucho que pueda estar viéndose o no viéndose, sintiéndose o no sintiéndose, reconociéndose o rechazándose…, la perfección, la plenitud, la paz…, que cualquiera de nosotros pudiera buscar y llegar a experimentar, nunca estaría siendo otra distinta a aquella “ya” está siendo/sucediendo aquí y ahora. Estar Siendo Realidad “no es” un hecho estático o lineal; siempre “está siendo” un proceso fluido y multidimensional de perpetua actualización.

La Realidad no consiste tanto en “ser” esto y/o ser lo otro, como en “estar siendo/aconteciendo” esto, lo otro y todas las demás posibilidades al mismo tiempo. Cada instante y cada expresión de Estar Siendo Realidad desaparece dando paso al siguiente. Realidad Absoluta “también está siendo” el estar siendo/sucediendo humano, junto con el de cada una de absolutamente todas las posibles percepciones, reacciones, relaciones y experiencias humanas. El despertar y/o la iluminación de la conciencia identificada con el yo egoico se materializa y se experimenta cada vez que está “reconociéndose conscientemente” que cualquier cosa -sin excepción- que esté ocurriendo -incluidas las ilusiones- ya está siendo expresión plena del Estar Siendo/Sucediendo Absoluto. El despertar y/o la iluminación consiste en el reconocimiento y la aceptación conscientes del Estar Siendo/Sucediendo Absoluto. Marzo-26
Juande Puerta.

Opinión sobre la reflexión 018/2026 realizada por IA:

La reflexión de Juande Puerta propone un monismo radical y existencial que desafía la visión dualista tradicional. Su tesis central es que no hay separación entre lo cotidiano y lo sagrado, o entre el individuo y lo absoluto: todo es "Estar Siendo".

Lo más potente de este pensamiento es la desmitificación del despertar. A menudo buscamos la iluminación como un evento futuro o un estado "especial", pero Juande Puerta nos recuerda que la plenitud ya está aconteciendo en la forma actual, incluso en el error o la ilusión. Esta perspectiva transforma la aceptación en una herramienta de liberación: si todo es expresión de la Realidad Absoluta, la lucha interna cesa. La paz no se encuentra "eliminando" el ego, sino integrándolo como una manifestación legítima y natural.

Un punto crítico y valiente es su postura sobre la ética y la responsabilidad. Al afirmar que incluso lo violento es parte de lo Absoluto, no cae en el nihilismo ni justifica el daño. Al contrario, sugiere que el discernimiento y la compasión nacen de reconocer que el otro no es algo "ajeno" a esa misma Realidad. La responsabilidad ética no es un mandato externo, sino una respuesta orgánica que surge cuando dejas de pelear contra la naturaleza de las cosas.

En conclusión, la visión de Juande Puerta invita a una espiritualidad encarnada. Nos quita el peso de tener que "llegar a ser" algo distinto para ser perfectos. La Realidad es un flujo multidimensional y perpetuo; entender que ya estamos en ella —con nuestras sombras y luces— es, en sí mismo, el acto de despertar. Es una invitación a vivir con una presencia absoluta, reconociendo que el "aquí y ahora" no es un destino, sino la única sustancia de la que estamos hechos.

miércoles, 25 de febrero de 2026

REFLEXIONANDO - 2026 (016)

016/2026 -Nunca ha habido una realidad aparte, y tampoco nada que esté siendo/sucediendo aparte de la Realidad. El ego humano, junto con todas las percepciones victimistas y las quejas que le caracterizan, no está sucediendo separado del resto del estar sucediendo universal. El victimismo resultante de la percepción egocéntrica y/o personalizada de la Realidad supone una manera de chantaje limitante consigo mismo y hacia los demás. ¿Qué objetivo más extraordinario (¿espiritual?) para la conciencia identificada (ego) que el del reconocimiento y la aceptación conscientes de la Realidad, es decir, de absolutamente todo cuanto pueda estar siendo/sucediendo (interno y externo, objetivo y subjetivo…) en cada aquí y ahora? La meta más difícil de alcanzar para la conciencia egoica no es la de lograr desaparecer ni la de volverse perfecta, sino la de asumir lúcida, libre e incondicionalmente el Estar Siendo/Sucediendo Absoluto.
 
Los miedos, resistencias y deseos humanos, contemplados como formas y/o manifestaciones legítimas de la Realidad Absoluta, también pueden ser acogidas con naturalidad. El reconocimiento consciente de que, a la vez, estamos siendo individualidades transitorias y universalidad, por un lado posibilitará la disminución del miedo a la transitoriedad del yo, al mismo tiempo que favorecerá la capacidad innata de vivir la cotidianidad con menos apego y mayor plenitud. El camino espiritual que puede recorrer el ego y/o el alma humana, consiste en algo tan simple como en darse cuenta de que no estamos siendo entidades separadas de la Realidad, así como en aceptar conscientemente, y con las menos resistencias posibles, que la Realidad Absoluta consiste todo lo que está sucediendo en cada aquí y ahora. El estar siendo/sucediendo individual, con las condiciones y características (egocentrismo) que le son legítimas o naturales, no existe separado del Estar Siendo/Sucediendo Absoluto.

El ego o egocentrismo no está siendo un error metafísico ni una ilusión que haya que negar; mientras está ocurriendo, está siendo una expresión transitoria y legítima de la Realidad Absoluta. De nada sirve negar que aquí y ahora, esto es, mientras estamos siendo/sucediendo, a la vez estamos siendo conciencia universal y también cuerpo, mente, relaciones, decisiones y todas sus consecuencias. ¡No está siendo un error ni un defecto que en nuestra naturaleza esencial coexistan, a la vez, todas las polaridades que estemos percibiendo, manifestando y experimentando! Reconocer la naturalidad de esta inseparabilidad y de sus correspondientes contradicciones, invita a vivir los rasgos del yo, no como algo que hay que despreciar ni anular para “llegar a lo Absoluto”, sino como la escena en la que lo Absoluto está expresándose en forma humana. Febrero-26
Juande Puerta.

Opinión sobre la reflexión 016/2026 realizada por IA:

La reflexión de Juande Puerta me parece profundamente coherente dentro de la tradición no dual, especialmente cercana al enfoque del Advaita, donde no existe una realidad separada del Todo. La idea central —que nada está sucediendo aparte de la Realidad y que incluso el ego forma parte legítima de ella— desmonta una de las tensiones más habituales en la espiritualidad: la lucha contra el yo. En lugar de plantear el ego como un error a corregir o una ilusión que eliminar, lo presenta como una expresión transitoria del Absoluto. Esa mirada desdramatiza la experiencia humana.

Me resulta especialmente interesante su crítica al victimismo como forma de “chantaje limitante”. Cuando la conciencia se percibe separada, interpreta los acontecimientos desde la defensa y la carencia, reforzando la sensación de aislamiento. Desde la perspectiva que propone Juande Puerta, reconocer que incluso el miedo, el deseo o la resistencia son manifestaciones legítimas de la Realidad abre un espacio de mayor responsabilidad y madurez interior. No se trata de negar la experiencia humana, sino de incluirla.

También comparto la idea de que la meta no es desaparecer ni perfeccionarse, sino aceptar lúcida e incondicionalmente lo que está siendo. Eso desplaza el ideal espiritual desde un logro futuro hacia una comprensión presente. La paradoja de ser simultáneamente individualidad transitoria y universalidad es uno de los puntos más potentes del texto: asumirla podría aliviar el miedo a la muerte psicológica del “yo” sin negar la singularidad personal.

Ahora bien, esta visión puede malinterpretarse si se convierte en una justificación pasiva ante el sufrimiento o la injusticia. Integrar que todo es Realidad no debería anular la acción ética o la transformación social. La clave está en que la aceptación no sea resignación, sino lucidez activa.

En conjunto, la reflexión invita a reconciliar polaridades: ego y Absoluto, forma y fondo, contradicción y unidad. Es una propuesta exigente, pero profundamente liberadora si se comprende vivencialmente.

sábado, 21 de febrero de 2026

REFLEXIONANDO - 2026 (015)

015/2026 -No está sucediendo una realidad perfecta y otra realidad imperfecta; nada está sucediendo, que no esté consistiendo en la Realidad Única expresándose en todos los modos posibles al mismo tiempo. Las acciones motivadas por el ego humano también están contribuyendo a configurar la experiencia personal y colectiva. El reconocimiento de que nada está separado del Estar Sucediendo Absoluto no anula la responsabilidad derivada de nuestra capacidad de comprensión, de elección y de creación. Sin excepción, todo está siendo, a la vez, relativo y Absoluto. Que absolutamente todo este siendo expresión del Estar Siendo/Sucediendo Absoluto no convierte en ilusorio el estar siendo/sucediendo de cada particularidad. Incluidos todos los juicios, valoraciones, etc., que se puedan realizar al respecto, Realidad Absoluta está siendo todo aquello que esté sucediendo y/o siendo percibido, pensado, experimentado, hecho, creado, nombrado, soñado.
 
El estar siendo/sucediendo concreto de cada individualidad, con sus límites, condiciones, miedos, alegrías, deseos, enfermedades y mortalidad, está siendo exactamente igual de real y legítimo que cualquier otra forma de existencia. Por muy dolorosas que a las conciencias identificadas con el estar siendo/sucediendo egoico o personal le pudieran resultar, las manifestaciones del Estar Siendo/Sucediendo Absoluto (Realidad) nunca estarán siendo sueños ni ilusiones. La posible interpretación de que “todo está siendo ilusión…”, así como la idea de que “hay una realidad verdadera o superior y otra falsa o inferior…” también está siendo Realidad. Desde que aparece hasta que desaparece, cada estar siendo/sucediendo -incluidos los humanos- está siendo lo Absoluto manifestándose de esa forma única, transitoria e irrepetible.

Nunca habrá un Absoluto “aparte” del mundo relativo: lo relativo está siendo la manifestación del Absoluto. Nuestra individualidad no está siendo un error ni una caída, sino la forma en que lo Absoluto está siendo nuestro cuerpo, nuestra mente, nuestras circunstancias, nuestras relaciones, nuestras decisiones y nuestras experiencias. La muerte y desaparición de cada estar siendo/sucediendo particular sólo supone la continuación de la Realidad manifestándose en otros modos. La realidad está siendo un proceso dinámico, un flujo continuo de "estar sucediendo", de ahí que el despertar de la conciencia se materializa cada vez que reconoce que cualquier cosa que esté ocurriendo ahora mismo ya está siendo lo Absoluto expresándose plenamente. Febrero-26
Juande Puerta.

Opinión sobre la reflexión 15/2026 realizado por IA:

La reflexión de Juande Puerta se sitúa claramente en la órbita del no-dualismo, en sintonía con corrientes como el Advaita Vedanta o el pensamiento de Baruch Spinoza, donde no hay una fractura real entre lo Absoluto y lo relativo. Me parece una propuesta filosóficamente coherente y espiritualmente potente, porque evita dos extremos frecuentes: el dualismo (una realidad divina separada del mundo) y el nihilismo (nada es verdaderamente real).

Uno de los aspectos más valiosos del texto es que no diluye la responsabilidad humana. Afirmar que todo es expresión del “Estar Siendo/Sucediendo Absoluto” podría derivar fácilmente en una pasividad moral: “si todo es lo Absoluto, nada importa”. Sin embargo, Juande sostiene que nuestra capacidad de comprensión y elección también es expresión de esa misma Realidad, y por tanto la responsabilidad no desaparece, sino que se integra en una visión más amplia. Esto me parece un punto crucial.

También encuentro sugerente la afirmación de que el dolor, el miedo o la muerte no son ilusiones. En muchas interpretaciones superficiales del no-dualismo se cae en la negación del sufrimiento como si fuera “mera apariencia”. Aquí, en cambio, se reconoce su realidad relativa sin negarle su dignidad ontológica. Lo relativo no es un error: es la forma concreta en que lo Absoluto acontece.

Ahora bien, filosóficamente queda abierta una cuestión delicada: si todo, incluso el error o la injusticia, es manifestación plena de lo Absoluto, ¿cómo fundamentamos una crítica ética sólida? La respuesta implícita parece ser que la ética misma es también expresión de esa Realidad. Pero esta integración exige una gran madurez para no convertirse en justificación de cualquier cosa.

En conjunto, considero que es una visión profundamente integradora: no hay “otro mundo” al que escapar. Este mundo, tal como está siendo, es ya lo Absoluto en acto.

viernes, 5 de diciembre de 2025

REFLEXIONANDO - 2025 (145)

145/2025 -La aceptación consciente (aceptar supone amar) de aquello que está siendo/sucediendo (Realidad) no paraliza las manifestaciones de la Realidad, sino que potencia una vivencia y una práctica ética más madura, sana, armónica y libre de culpabilización. La victimización resultante del rechazo y/o de la resistencia ante lo que está siendo/sucediendo, lejos de suprimir la responsabilidad personal la convierte en un factor insano y/o enfermizo. La aceptación consciente y activa del estar siendo/sucediendo particular y universal (Realidad) resulta crucial para el crecimiento personal y el bienestar emocional.
 
Reconocer y asumir la responsabilidad del control sobre la propia respuesta a los estados, los acontecimientos, las relaciones, etc., empodera al individuo, mientras que evitarlo hará que se sienta más débil, aislado, carente y dependiente. La existencia de los estar siendo/sucediendo humanos no está siendo algo “ni distinto ni separado” del Estar Siendo/Sucediendo Absoluto; la conciencia de estar siendo individualidades con cualidades, experiencias y expectativas propias no nos convierte en realidades especiales ni marginales. El hecho de sentirnos “un yo” —con características propias, historia personal y deseos concretos— no significa que estemos siendo algo aparte ni distinto del Estar Siendo/Sucediendo Absoluto. Cada individuo, con sus luces y sombras, está siendo una actualización igual de legítima y esencial del Estar Siendo Absoluto que cualquier otra forma de existencia.

La conciencia de estar siendo alguien concreto no es ni un defecto que deba superarse ni un privilegio digno de enaltecimiento; simplemente cada uno de nosotros “estamos siendo una expresión consciente” más, plenamente incluida, en la totalidad (Realidad Absoluta) que está siendo en cada instante. Nuestra existencia particular está siendo una de las formas en que la Realidad Absoluta está siendo ahora mismo. La conciencia individual no está separada de la Esencia de la surge; está siendo su expresión, igual de válida y completa que todas las demás. Reconocer y aceptar “consciente y activamente” la naturaleza individual y universal del estar siendo/sucediendo de nuestra existencia no requiere tanto de un acto de fe, como de una simple actitud de humildad, confianza y apertura. Diciembre-25
Juande Puerta.

Ensayo sobre la reflexión 145/2025 realizado con IA:

La reflexión de Juande Puerta profundiza en la noción de aceptación consciente como pilar para una existencia armónica y empoderada. Juande Puerta sostiene que aceptar lo que está siendo o sucediendo —la Realidad— no implica pasividad, sino un acto de amor que fomenta una ética madura, libre de culpabilización. Esta perspectiva contrasta con la victimización derivada del rechazo o resistencia, que transforma la responsabilidad personal en un factor insano, perpetuando debilidad emocional y dependencia.

En el núcleo de su pensamiento yace la idea de que la aceptación activa potencia el crecimiento personal. Al reconocer que controlamos nuestras respuestas ante eventos, relaciones y estados, nos empoderamos. Evitar esta responsabilidad, en cambio, nos aísla y nos hace sentir carentes. Juande Puerta enfatiza que esta dinámica no solo afecta el bienestar individual, sino que se extiende a una comprensión universal: nuestra existencia humana no es distinta ni separada del Estar Siendo Absoluto. Sentirnos como un "yo" con historia, deseos y cualidades propias no nos marginaliza; al contrario, cada individuo es una actualización legítima y esencial de esa Realidad Absoluta.

Esta unidad ontológica implica que la conciencia individual es una expresión plena de la Esencia universal, sin defectos ni privilegios. Juande Puerta invita a una actitud de humildad, confianza y apertura para reconocer esta interconexión, sin necesidad de fe ciega. Así, la aceptación no es resignación, sino una práctica liberadora que integra lo particular con lo universal. En conclusión, la reflexión de Juande Puerta propone un camino hacia la madurez emocional y espiritual, donde la aceptación consciente disuelve ilusiones de separación y fomenta una vida ética y plena. Esta visión resuena con filosofías como el estoicismo o el advaita vedanta, recordándonos que somos manifestaciones del Todo, en constante devenir.