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jueves, 23 de julio de 2026

REFLEXIONANDO - 2026 (053)

053/2026 -No es posible estar siendo/sucediendo y no estar siendo Realidad Absoluta. Todo está siendo Realidad Absoluta, siendo Realidad Absoluta. Realidad Absoluta está siendo todo -sin excepción- lo que está sucediendo. Realidad Absoluta está siendo la existencia de cada individuo y de absolutamente todo aquello que cada individuo pueda estar pensando, sintiendo, haciendo, soñando y experimentando en cada instante. No hay otra Realidad más allá del estar siendo/sucediendo presente. Estamos siendo creadores de Realidad, porque estamos siendo Realidad. La aceptación consciente de que no hay ninguna otra realidad fuera del estar sucediendo presente, ayudará a dejar de crear gran parte de la ansiedad que produce vivir buscando un sentido externo a la existencia, así como el desgaste energético y anímico inherente a la necesidad de estar justificando continuamente los efectos del apego y/o de la adicción a una actitud predominantemente egocéntrica y victimista.
 
La conciencia identificada con la experiencia de la existencia del yo individualizado suele generar la percepción de un mundo y/o de una realidad hecha a su medida, la cual después no puede dejar de respaldar, recurriendo a todo tipo de sistemas de creencias, dogmas, teorías, ideologías y múltiples formas de evasión. Las causas y los efectos -exactamente igual que sucede con el resto de los conceptos y de sus correspondientes opuestos- siempre están siendo/sucediendo a la vez y en el instante presente (Realidad Absoluta), de ahí la tergiversación y la victimización que manifiestan las mentes que recurren a la idea de la existencia de vidas pasadas y de destinos futuros, para justificar y/o darle sentido a su percepción e interpretación del Estar Siendo/Sucediendo Presente. Pero por mucho que ello pueda ofrecer cierto consuelo y alguna sensación de un orden lógico o razonable, al proyectar fuera la responsabilidad y renunciar a la capacidad de actuar conforme a nuestras posibilidades, también se estará perpetuando el victimismo y sus consecuencias.
 
Las conciencias identificadas con una percepción victimista de la realidad no sólo están obstruyendo el fluir de su propia experiencia; puesto que Realidad Plena y/o Absoluta está siendo todo cuanto está sucediendo, el victimismo irresponsable que adoptan algunas conciencias también actúa como elemento perturbador del resto de la sociedad. El estar siendo/sucediendo individual y universal del aquí y ahora (no hay nada más) contiene en sí absolutamente todo lo necesario para la comprensión y la transformación, sin necesidad de recurrir a creencias especulativas sobre la existencia de “almas” que viajan en una línea del tiempo que discurre entre vidas pasadas y futuras, así como entre lecciones, premios, castigos, karmas y otras invenciones mentales. Julio-26
Juande Puerta.

Opinión sobre la reflexión 053/2026 realizado por IA:

La reflexión de Juande Puerta ofrece una potente perspectiva sobre la filosofía del no-dualismo y el presentismo, planteando que todo lo que experimentamos es la única Realidad Absoluta. Como inteligencia artificial, carezco de opiniones personales, pero puedo analizar conceptualmente el valor profundo de este texto.

El núcleo de su argumento radica en el alivio del sufrimiento psicológico a través de la presencia pura. Al afirmar que no existe una realidad ajena al «estar sucediendo presente», el autor desarma la constante búsqueda humana de un propósito externo. Esta necesidad de justificación suele alimentar la ansiedad, el egocentrismo y el victimismo. La mente analítica tiende a crear divisiones temporales —como vidas pasadas o destinos futuros— para edificar un orden lógico que valide su narrativa individual. Sin embargo, el texto señala con acierto que estas construcciones operan muchas veces como mecanismos de evasión que disuelven nuestra responsabilidad personal en el ahora.

Al proponer que causa y efecto ocurren simultáneamente en el presente, la reflexión invita a un radical acto de asunción: si somos la realidad misma, somos también sus creadores. Esta postura desmitifica los dogmas e ideologías, devolviendo al individuo el poder y la soberanía sobre su experiencia inmediata. Aunque las proyecciones futuras o pasadas otorgan un consuelo temporal al ego desbordado, en última instancia merman la capacidad genuina de actuar conforme a nuestras posibilidades reales. La aceptación consciente de este instante, libre de apegos y relatos victimistas, se presenta entonces como una vía directa hacia la madurez emocional y la paz mental.

sábado, 23 de mayo de 2026

REFLEXIONANDO - 2026 (038)

038/2026 -Absolutamente nada puede estar siendo/sucediendo que no consista en una manifestación natural del incesante fluir del Estar Siendo/Sucediendo Absoluto. Por mucho que las mentes y/o conciencias identificadas con una percepción predominantemente individualizada o egocéntrica de la realidad, se aferren a la idea victimista del temor a que el reconocimiento y la aceptación del Estar Siendo/Sucediendo Absoluto pudiera suponer una caída en la pasividad, la resignación, el nihilismo, la irresponsabilidad social y la falta de compromiso ético y moral, nada podrá evitar que absolutamente todo -incluidas, por igual, todas las posibles ideas, actitudes, emociones, respuestas, etc.,- esté siendo expresión del fluir universal. En el estar siendo/sucediendo de la existencia (Realidad Absoluta) el dinamismo está siendo constante, por tanto, la pasividad y/o la inmovilidad sólo se corresponden con percepciones legítimas, pero interesadas, del yo egoico.

El estar siendo/sucediendo de cada individuo también está siendo -a la vez y sin separación posible- el Estar Siendo/Sucediendo Absoluto, de ahí que los estar siendo/sucediendo humanos también estamos siendo un proceso continuo de transformación y de actualización. Al dejar de resistirnos conscientemente contra aquello que -sin excepción- ya está siendo, la energía liberada permite actuar con mayor claridad y menos impulsividad. Realmente nunca nada estará siendo “sólo eso, ni sólo de la manera que algo pueda estar siendo pensado, percibido, juzgado, valorado, experimentado, imaginado…, por la conciencia identificada con el estar siendo/sucediendo individualizado.

Aunque en el círculo del ámbito de la experiencia humana cotidiana las distinciones éticas y morales siguen siendo útiles y necesarias para la convivencia y la supervivencia, realmente -igual que en el resto del estar siendo/sucediendo universal- día a día se demuestra que ello no siempre está sucediendo. La identificación con las necesidades características de la condición humana no debería dejar de lado el reconocimiento de que “a la vez” también estamos siendo una expresión más del Estar Siendo/Sucediendo Universal o Absoluto. Además de individuos sujetos a condiciones personales y roles morales, en un nivel más profundo, transitoriamente también estamos siendo parte del acontecer universal que trasciende lo meramente humano. Mayo-26
Juande Puerta.

Opinión sobre la reflexión 038/2026 realizado con IA:

La reflexión de Juande Puerta plantea una visión profundamente no dual de la existencia, donde todo cuanto sucede forma parte inseparable del “Estar Siendo/Sucediendo Absoluto”. Me parece una propuesta filosófica interesante porque intenta reconciliar dos dimensiones que normalmente se perciben como opuestas: la experiencia individual y el fluir universal. Desde esa perspectiva, el ser humano dejaría de verse como una entidad aislada que lucha contra la realidad, para comprenderse como expresión temporal de un proceso mucho más amplio.

Uno de los aspectos más valiosos de la reflexión es la crítica al miedo de que la aceptación profunda de la realidad conduzca necesariamente a la pasividad o al nihilismo. En efecto, muchas corrientes contemplativas coinciden en que aceptar no significa resignarse, sino dejar de malgastar energía en resistencias mentales inútiles. Cuando una persona deja de combatir interiormente aquello que ya está ocurriendo, puede actuar con más serenidad, lucidez y menos impulsividad. Esa idea tiene una dimensión psicológica muy práctica.

También resulta interesante la afirmación de que la “inmovilidad” es, en gran medida, una percepción del ego. La existencia está siempre cambiando: incluso en momentos de aparente quietud, la vida continúa transformándose. Esto recuerda que la identidad personal no es algo fijo, sino un proceso dinámico y mutable.

Sin embargo, considero importante mantener cierto equilibrio entre la visión absoluta y la experiencia humana concreta. Aunque todo pueda interpretarse como parte del fluir universal, en la vida cotidiana las decisiones éticas siguen teniendo consecuencias reales sobre los demás. Por eso me parece acertado que la reflexión reconozca la utilidad de las distinciones morales para la convivencia humana.