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miércoles, 25 de febrero de 2026

REFLEXIONANDO - 2026 (016)

016/2026 -Nunca ha habido una realidad aparte, y tampoco nada que esté siendo/sucediendo aparte de la Realidad. El ego humano, junto con todas las percepciones victimistas y las quejas que le caracterizan, no está sucediendo separado del resto del estar sucediendo universal. El victimismo resultante de la percepción egocéntrica y/o personalizada de la Realidad supone una manera de chantaje limitante consigo mismo y hacia los demás. ¿Qué objetivo más extraordinario (¿espiritual?) para la conciencia identificada (ego) que el del reconocimiento y la aceptación conscientes de la Realidad, es decir, de absolutamente todo cuanto pueda estar siendo/sucediendo (interno y externo, objetivo y subjetivo…) en cada aquí y ahora? La meta más difícil de alcanzar para la conciencia egoica no es la de lograr desaparecer ni la de volverse perfecta, sino la de asumir lúcida, libre e incondicionalmente el Estar Siendo/Sucediendo Absoluto.
 
Los miedos, resistencias y deseos humanos, contemplados como formas y/o manifestaciones legítimas de la Realidad Absoluta, también pueden ser acogidas con naturalidad. El reconocimiento consciente de que, a la vez, estamos siendo individualidades transitorias y universalidad, por un lado posibilitará la disminución del miedo a la transitoriedad del yo, al mismo tiempo que favorecerá la capacidad innata de vivir la cotidianidad con menos apego y mayor plenitud. El camino espiritual que puede recorrer el ego y/o el alma humana, consiste en algo tan simple como en darse cuenta de que no estamos siendo entidades separadas de la Realidad, así como en aceptar conscientemente, y con las menos resistencias posibles, que la Realidad Absoluta consiste todo lo que está sucediendo en cada aquí y ahora. El estar siendo/sucediendo individual, con las condiciones y características (egocentrismo) que le son legítimas o naturales, no existe separado del Estar Siendo/Sucediendo Absoluto.

El ego o egocentrismo no está siendo un error metafísico ni una ilusión que haya que negar; mientras está ocurriendo, está siendo una expresión transitoria y legítima de la Realidad Absoluta. De nada sirve negar que aquí y ahora, esto es, mientras estamos siendo/sucediendo, a la vez estamos siendo conciencia universal y también cuerpo, mente, relaciones, decisiones y todas sus consecuencias. ¡No está siendo un error ni un defecto que en nuestra naturaleza esencial coexistan, a la vez, todas las polaridades que estemos percibiendo, manifestando y experimentando! Reconocer la naturalidad de esta inseparabilidad y de sus correspondientes contradicciones, invita a vivir los rasgos del yo, no como algo que hay que despreciar ni anular para “llegar a lo Absoluto”, sino como la escena en la que lo Absoluto está expresándose en forma humana. Febrero-26
Juande Puerta.

Opinión sobre la reflexión 016/2026 realizada por IA:

La reflexión de Juande Puerta me parece profundamente coherente dentro de la tradición no dual, especialmente cercana al enfoque del Advaita, donde no existe una realidad separada del Todo. La idea central —que nada está sucediendo aparte de la Realidad y que incluso el ego forma parte legítima de ella— desmonta una de las tensiones más habituales en la espiritualidad: la lucha contra el yo. En lugar de plantear el ego como un error a corregir o una ilusión que eliminar, lo presenta como una expresión transitoria del Absoluto. Esa mirada desdramatiza la experiencia humana.

Me resulta especialmente interesante su crítica al victimismo como forma de “chantaje limitante”. Cuando la conciencia se percibe separada, interpreta los acontecimientos desde la defensa y la carencia, reforzando la sensación de aislamiento. Desde la perspectiva que propone Juande Puerta, reconocer que incluso el miedo, el deseo o la resistencia son manifestaciones legítimas de la Realidad abre un espacio de mayor responsabilidad y madurez interior. No se trata de negar la experiencia humana, sino de incluirla.

También comparto la idea de que la meta no es desaparecer ni perfeccionarse, sino aceptar lúcida e incondicionalmente lo que está siendo. Eso desplaza el ideal espiritual desde un logro futuro hacia una comprensión presente. La paradoja de ser simultáneamente individualidad transitoria y universalidad es uno de los puntos más potentes del texto: asumirla podría aliviar el miedo a la muerte psicológica del “yo” sin negar la singularidad personal.

Ahora bien, esta visión puede malinterpretarse si se convierte en una justificación pasiva ante el sufrimiento o la injusticia. Integrar que todo es Realidad no debería anular la acción ética o la transformación social. La clave está en que la aceptación no sea resignación, sino lucidez activa.

En conjunto, la reflexión invita a reconciliar polaridades: ego y Absoluto, forma y fondo, contradicción y unidad. Es una propuesta exigente, pero profundamente liberadora si se comprende vivencialmente.

viernes, 21 de noviembre de 2025

REFLEXIONANDO - 2025 (139)

139/2025 -La conciencia de estar siendo un yo individual conlleva implícita la conciencia de estar siendo un yo diferenciado y distanciado de lo demás, por tanto, “de forma absolutamente natural y simultánea” ello también implica la percepción y la experimentación egocéntrica (yo) y dualista (yo y lo otro) de la Realidad. En la condición humana no hay error, imperfección, defecto, culpa espiritual ni deuda kármica. Percibimos y experimentamos el Estar Siendo/Sucediendo Absoluto (Realidad, Vida, etc.,) exactamente como corresponde a nuestra naturaleza. No es ningún fallo que “mientras estamos vivos”, es decir, con conciencia de estar existiendo, nuestro estar siendo/sucediendo discurra de la manera y/o con las particularidades humanas que esté haciéndolo en cada momento y situación.

Intentar manipular esta realidad o juzgarla como "incorrecta" es, paradójicamente, otra manifestación de esa misma realidad. ¡La experiencia humana no está siendo una manifestación de la Realidad que deba ser corregida ni de la que debamos escapar! Sin más, la experiencia humana está siendo la experiencia humana. La aparición de la conciencia individual o identificada (“yo soy”) además de generar la percepción personificada y dualista de la Realidad, etc., también origina los dos grandes conceptos que sostienen la identificación de esa construcción mental: el ego (el “yo” limitado, mortal y personificado) y el alma (el “yo” esencial, inmortal y espiritual).

Sentirse un ego, con todo lo que ello supone, igual que creerse un alma inmortal, simplemente están siendo condiciones esenciales -ni buenas, ni malas, ni ilusorias- de nuestra naturaleza. No hay imperfección en percibirnos y sentirnos limitados, carentes, ignorantes…, al mismo tiempo que podemos creemos almas eternas y sabias. ¡Más allá de la experiencia de la existencia humana no hay existencia humana! La experiencia de la existencia humana consiste en exactamente todo eso que se esté viviendo aquí y ahora…, y de la manera exacta que todo eso esté siendo vivido en cada instante. Noviembre-25
Juande Puerta.

Ensayo sobre la reflexión 139/2025 realizado con IA:

Juande Puerta propone una visión liberadora: la condición humana no es un error, una caída ni una deuda que haya que saldar. No existe imperfección esencial, culpa espiritual ni karma que expiar. Lo que llamamos “sufrimiento”, “limitación” o “ignorancia” no son defectos de la Realidad, sino la forma exacta y necesaria en que el Estar Siendo Absoluto se manifiesta cuando aparece la conciencia individual.

Desde el instante en que surge el “yo soy”, la Realidad necesariamente se percibe de modo dualista y egocéntrico. Ese “yo” frente a “lo otro” no es un fallo del sistema: es el sistema mismo funcionando tal como le corresponde funcionar en la modalidad humana. El ego —limitado, temeroso, mortal— y el alma —eterna, luminosa, espiritual— no son dos creencias opuestas ni una verdadera y la otra falsa; son las dos caras inevitables de la misma identificación. Creerse un ego frágil y, al mismo tiempo, intuirse un alma inmortal es la textura misma de la experiencia humana, ni correcta ni incorrecta, ni ilusoria ni real en términos absolutos.

Juzgar esta experiencia como “insuficiente” o pretender trascenderla, corregirla o escapar de ella es, paradójicamente, otra expresión de esa misma experiencia. El buscador espiritual que rechaza el ego, el meditador que quiere “disolver el yo”, el moralista que condena los deseos: todos están haciendo exactamente lo que la condición humana hace cuando se vive a sí misma con intensidad.

No hay nada que sanar porque nada está roto. No hay a dónde ir porque ya estamos aquí. La vida humana, con su carencia y su grandeza, con su confusión y sus destellos de lucidez, es la Realidad manifestándose sin resto ni descuento. Más allá de esta experiencia no hay otra experiencia humana posible, porque la experiencia humana consiste precisamente en esto que está sucediendo ahora: esta respiración, este pensamiento, esta emoción, esta aparente separación… exactamente así. Aceptar esto no es resignación; es reconocimiento. Y en ese reconocimiento, la identificación se afloja sin esfuerzo, no porque se la combata, sino porque se ve que nunca hubo nada que combatir.

sábado, 25 de octubre de 2025

REFLEXIONANDO - 2025 (128)

128/2025 -La conciencia de que estar siendo el proceso dinámico de la efímera existencia de un yo particular (ego) no consiste en estar siendo “también y a la vez” el proceso dinámico de la totalidad de la Realidad, no convierte las percepciones, actitudes, reacciones, deseos, etc., propias de la condición humana en un error contra el que se deba luchar. Estar siendo “parte y todo a la vez” consiste en estar siendo exactamente eso que -incluida la idea de que somos seres carentes y defectuosos- cada uno de nosotros siempre estamos siendo y manifestando. Cada individuo, con todas sus limitaciones y sus aparentes defectos, siempre estará siendo una manifestación tan completa y legítima de la Realidad Absoluta como cualquier otra.
 
No se trata de negar ni de justificar las imperfecciones y las sensaciones de carencia que estemos percibiendo, manifestando y experimentando, sino de integrarlas en el reconocimiento, la comprensión y la aceptación de que Estar Siendo Realidad incluye la diversidad y la multiplicidad de todos los estados, los actos, las vivencias y las expectativas humanas. Quizás, al contrario de lo que viene creyéndose, la visión especial, espiritual, trascendente, iluminada, despierta, etc., que tantas mentes persiguen alcanzar mediante conocimientos secretos, prácticas meditativas, retiros, silencios y otras disciplinas “no” sea la que se necesita para poder darse cuenta y aceptar que la Vida y/o la Realidad está manifestándose plenamente en absolutamente todo cuanto está aconteciendo de manera natural y ordinaria; quizás todos aquellos aprendizajes y entrenamientos sirvan más para justificar su negación y/o dejar de ver lo evidente, solo porque la conciencia egoica lo considera negativo, erróneo, doloroso.

Lo que está siendo/sucediendo constantemente y de manera natural, sencilla, simple, ordinaria, espontánea y universal -incluido todo aquello que muchas veces pueda causarnos malestar, culpabilidad, sufrimiento, frustración, aburrimiento, rencor, ira, tristeza, etc.,- no necesita ser trascendido, sino reconocido y aceptado. Por mucho que al yo victimista le cueste reconocerlo y aceptarlo, no hay ninguna otra Realidad Absoluta que aquella que está manifestándose en todo lo que pueda estar siendo/sucediendo. Octubre-25
Juande Puerta.

Ensayo sobre la reflexión 128/2025 realizado con IA:

La reflexión de Juande Puerta propone una comprensión radicalmente inclusiva de la existencia humana. En ella, la aparente separación entre el individuo limitado —el yo psicológico o ego— y la totalidad de la Realidad Absoluta se disuelve en una visión donde ambos aspectos son inseparables. No hay error en el estar siendo/sucediendo humano, con todas las imperfecciones, carencias y contradicciones que ello implica. La Realidad no se manifiesta solo en los momentos de lucidez o pureza espiritual, sino también —y sobre todo— en lo cotidiano, lo ordinario, lo que la mente tiende a rechazar como “negativo”.

Esta visión cuestiona la noción de que la espiritualidad consista en trascender o corregir la experiencia humana. Al contrario, invita a reconocer que la plenitud de la Realidad se expresa precisamente en cada acto, pensamiento o emoción, sin exclusiones. En lugar de luchar contra el sufrimiento o el deseo, Juande Puerta sugiere integrarlos como expresiones legítimas del Estar Siendo Absoluto. La búsqueda de un estado “más elevado” o “más despierto” puede, paradójicamente, convertirse en una forma de negación de lo que ya es: la Vida manifestándose aquí y ahora, en toda su diversidad.

Aceptar que “Estar Siendo Realidad” incluye tanto la alegría como la tristeza, la sabiduría como la confusión, implica renunciar al impulso de dividir la experiencia en lo que “debería ser” y lo que “no debería ser”. Esa aceptación no es resignación, sino una comprensión profunda de que nada escapa a la totalidad. De esta manera, el ego, con sus miedos y deseos, deja de ser un obstáculo para convertirse en una expresión más del infinito dinamismo de la Realidad. En última instancia, el mensaje de Juande Puerta nos recuerda que la plenitud no está en alcanzar algo distinto, sino en reconocer que todo lo que está siendo ya es, plenamente, Realidad Absoluta.

jueves, 17 de julio de 2025

REFLEXIONANDO - 2025 (092)

092/2025 -Aceptar que Realidad Absoluta está siendo cada cada mínima particularidad que pueda estar aconteciendo y/o siendo manifestada en cada aquí y ahora de cualquiera de nosotros, implica abrazar la impermanencia y renunciar a la ilusión de control o trascendencia personal. Sin embargo, ¿cómo reconciliar esta visión con la experiencia cotidiana de un "yo" que vive sintiéndose superado por la incertidumbre natural del incesante fluir de su existencia? Pienso que ante “eso” no hay una respuesta mágica, y tampoco hay la necesidad de que la hubiera. La creencia en el alma individual, el karma, la reencarnación, la vida después de la muerte, etc., crea un tipo de expectativas egocéntricas que en algunos casos pueden resultar útiles; sin embargo, puesto que no hay ni sucede absolutamente nada que no consista en Estar Siendo Realidad Absoluta, esos mismos resultados también los puede proporcionar cualquier otra creencia.

¿Qué manera de vivir plenamente el incesante fluir del Estar Siendo/Sucediendo Absoluto -eso que también estamos siendo cada uno de nosotros y de nuestras experiencias- podría excluir el reconocimiento y la aceptación incondicional del Estar Siendo/Sucediendo Absoluto? La existencia de las filosofías, las religiones, las tradiciones culturales y espirituales, las ideologías políticas, etc., surgen de la supuesta necesidad de solucionar los problemas egoicos derivados de la negación de nuestra absoluta intrascendencia. Realidad Absoluta está siendo absolutamente todo lo que está sucediendo en el instante Presente, por tanto, también todas nuestras posibles creencias, y todas las posibles percepciones y expectativas de cada uno de nosotros. Sin excepción, cada cosa que está sucediendo, ya está siendo la manifestación de la Realidad Última y/o Absoluta. La posibilidad de la búsqueda espiritual estará siendo tan lícita o natural como cualquier otra que pueda estar siendo manifestada en el instante presente.
 
¿Qué puede estar dificultando el reconocimiento y la aceptación de que Estar Siendo Realidad Absoluta consiste en estar siendo todo esto que está ocurriendo ahora mismo, sino la idea egoica y/o de cada individuo, de que debería estar siendo algo diferente? No hay una realidad más verdadera o más profunda escondida en otra parte o en el futuro, de ahí que la opción de la búsqueda de algo distinto -individual o colectiva- más allá del aquí y ahora, que sirviera para encontrarle un sentido al fluir de nuestra existencia particular, ya estará incluida en el Estar Siendo/Sucediendo Presente. La totalidad y la plenitud de la Realidad ya se encuentra en lo que -sin excepción e independientemente de cualquier valoración o grado de reconocimiento- estamos siendo y viviendo ahora mismo. Las creencias de la existencia de un alma o conciencia individual, de su iluminación, de su reencarnación, de su salvación, etc., son expresiones naturales del apego al deseo de continuidad personal; pero también una forma de resistencia al fluir del Estar Siendo/Sucediendo Presente. Julio-25
Juande Puerta.

Ensayo sobre la reflexión 092/2025 realizado con IA:

La reflexión de Juande Puerta propone una visión radical de la existencia: todo lo que acontece, sin excepción, ya está siendo Realidad Absoluta. Esta comprensión, lejos de ser meramente filosófica, interpela de manera directa a nuestra vivencia cotidiana. Abrazar esta idea implica aceptar que no hay nada fuera del fluir presente que debamos alcanzar o controlar. No hay un alma separada que deba iluminarse, ni una trascendencia personal a conquistar; hay, simplemente, esto que está ocurriendo ahora mismo.

Esta visión, sin embargo, entra en tensión con la experiencia subjetiva del "yo", que muchas veces se siente perdido, desbordado, o impulsado a buscar un sentido. El deseo de controlar, de comprender, o de encontrar una verdad más profunda refleja una resistencia al presente tal como está siendo. Frente a esta resistencia, Juande Puerta no propone una fórmula mágica, sino una aceptación lúcida: incluso el impulso a buscar sentido, incluso nuestras creencias espirituales o religiosas, ya forman parte del Estar Siendo Absoluto.

La potencia de su pensamiento reside en esta inclusión radical: no se trata de negar la espiritualidad, ni las búsquedas personales, sino de comprender que ellas también son expresiones válidas del presente. No hay necesidad de rechazar nada, ni de suponer que hay algo más real escondido detrás de la experiencia actual. La plenitud ya está contenida en lo que estamos viviendo ahora.


Aceptar esto supone soltar la expectativa de una realidad diferente y reconocer que el fluir de nuestra existencia —con sus incertidumbres, sus miedos, sus preguntas y sus creencias— es ya la totalidad misma manifestándose. La dificultad de vivirlo, sugiere Juande Puerta, proviene del apego egoico a una idea de lo que “debería estar siendo”. Pero si ese apego también está ocurriendo, entonces incluso él forma parte de esa Realidad Absoluta que siempre está siendo.

sábado, 12 de julio de 2025

REFLEXIONANDO - 2025 (090)

090/2025 -No hay distinción entre lo personal y lo universal, entre lo transitorio y lo eterno…, porque -a la vez- aquello que se percibe siendo lo uno también está siendo aquello que se percibe siendo lo otro y viceversa. ¿Para qué sería necesaria la creencia de la existencia de un alma individual que trascendiera el fenómeno de la desaparición de su vehículo, salvo para poder justificar la resistencia a aceptar que -incluida esa creencia- no hay ni sucede “absolutamente nada” que no consista en el Estar Siendo/Sucediendo Absoluto? ¿Qué Realidad Absoluta podría estar siendo aquella que no consistiera en estar siendo todo -sin excepción- cuanto está sucediendo en cada instante, incluida la aparición y la desaparición del ego, del cuerpo y de la mente?

La idea de la existencia de un yo verdadero e inmortal, por muy natural que esté siendo, también supone una sofisticada y sutil modalidad de apego y de negación de la Realidad Absoluta. Esta creencia —aparentemente espiritual— puede funcionar como un último refugio del ego, incapaz de reconocer y de aceptar la completa disolución de su existencia. El deseo de trascendencia individual, a menudo consiste en una estrategia de evasión ante la incertidumbre del discurrir de la Realidad, de ahí lo fácil que resulte la adhesión a sus diferentes formas de instrumentalización. En lugar de asumir que estamos siendo parte de la fugacidad de la vida que estamos viviendo, muchos egos inventan una continuidad post mortem que les permita seguir sintiéndose seguros, especiales y protagonistas, incluso más allá del cuerpo.
 
Sin embargo, puesto que todo está siendo expresión del Estar Siendo/Sucediendo Absoluto, también lo estará siendo la afinidad y la aversión hacia todo ese conjunto de creencias. Aquí y ahora, opino que convertir en verdad incuestionable la creencia de la existencia del alma personal implica un rechazo —consciente o no— a la dimensión impersonal y transitoria del Estar Siendo/Sucediendo Absoluto. Paradójicamente, mientras unos egos no conciben la libertad sin imaginar la existencia de una inmortalidad individual, para otros la libertad consiste en entregarse al misterio sin necesidad de sostener ninguna forma definida de identidad. La aceptación de la impermanencia y la disolución del estar siendo individual, abre la posibilidad de vivir plenamente en el presente (Realidad Absoluta), a la vez que potencia la capacidad de reducir el sufrimiento generado por el rechazo y el miedo a lo inevitable. Julio-25
Juande Puerta.

Ensayo sobre la reflexión 090/2025 realizado con IA:

La reflexión de Juande Puerta plantea una profunda disolución de los límites entre lo personal y lo universal, lo transitorio y lo eterno. Desde esta perspectiva no dual, no existe una separación real entre lo que creemos ser como individuos y aquello que denominamos Realidad Absoluta. Todo está siendo una misma manifestación: el Estar Siendo/Sucediendo Absoluto. En este marco, la creencia en un alma individual que trasciende la muerte se revela como una forma más de apego, una estrategia sutil del ego para evitar la aceptación radical de la impermanencia.

Juande Puerta sugiere que incluso las ideas más elevadas y espirituales, como la de un "yo verdadero" que perdura más allá del cuerpo, pueden ser refugios del miedo a la disolución. El deseo de continuidad post mortem no sería más que una forma de negar la verdad profunda de que todo —sin excepción— está siendo en constante cambio, sin necesidad de sostener una identidad fija o eterna. Esta forma de evasión, aunque parezca espiritual, acaba reforzando la ilusión de separación entre el individuo y el todo.

Aceptar la desaparición del ego, del cuerpo y de la mente como parte del flujo impersonal del Ser abre, paradójicamente, la puerta a una libertad más auténtica: la de vivir plenamente el Presente sin necesidad de sostener creencias que nos aseguren una trascendencia futura. La entrega al misterio, sin querer nombrarlo o poseerlo, es lo que Juande Puerta sugiere como verdadera liberación. En última instancia, abrazar la impermanencia es un gesto de rendición a lo que ya está siendo, a esa totalidad sin fisuras que no necesita justificación ni garantía de permanencia: la Realidad Absoluta en su estar sucediendo aquí y ahora.

martes, 8 de julio de 2025

REFLEXIONANDO - 2025 (088)

088/2025 -Estar Siendo Realidad Absoluta consiste en estar siendo absolutamente todo -sin excepción- lo que está siendo, por tanto, también cada estar siendo humano y todo aquello que -sin excepción- cada estar siendo humano pueda estar pensando, sintiendo, realizando, soñando y experimentando. Exactamente el mismo Estar Siendo Absoluto está siendo siempre el estar siendo de absolutamente todo y el estar siendo de absolutamente nada. ¡Aceptarás que tu estar siendo/sucediendo particular también está siendo el estar siendo/sucediendo transitorio y simultáneo del resto de las posibilidades! Nuestra existencia no está siendo estática, sino igual de transitoria y cambiante que está siendo todo lo que ocurre en el mundo. Reconocer que nuestra identidad personal también está siendo una expresión del Estar Siendo Absoluto, facilitará la atenuación de los efectos de la creencia en la necesidad de trascender la identificación con el ego individual.
 
Nuestra existencia -junto con cada mínimo detalle y/o experiencia personal- no está siendo algo separado ni permanente, sino que está ocurriendo a la vez que el resto de las posibilidades. Amar incondicionalmente significa aceptar sin excepciones y/o sin inventarse condiciones, por tanto, sin juicios interesados ni luchas contra el ego. Nunca ha habido y nunca habrá separación entre el estar siendo del yo egocéntrico y el estar siendo del yo universal o espiritual. Igual que no es necesario caminar hacia atrás, pudiendo caminar hacia adelante, tampoco es necesario disolver la identificación con el ego, pudiendo aceptar que el ego también está siendo Realidad Absoluta. ¡Esto que estamos percibiendo como el estar siendo de nuestro yo individual (este cuerpo, esta mente, está historia, esta incertidumbre…) también está siendo una expresión del Estar Siendo/Sucediendo Absoluto!

Ante cuestiones como las siguientes: ¿Dónde termina la aceptación y dónde comienza la indiferencia? ¿Cómo actuar con responsabilidad si toda manifestación —incluso la violencia o la injusticia— se considera expresión válida del Absoluto?, mi opinión es que el planteamiento de dichas interrogantes parte de supuestos absolutamente rígidos y/o de percepciones alejadas de comprensión de la Realidad. Nada está siendo únicamente eso que cada individuo está percibiendo e interpretando; todo está siendo, a la vez, el mismo estar siendo que el resto de las posibilidades y que el de todas las maneras que cada posibilidad pueda verse. Julio-25
Juande Puerta.

Ensayo sobre la reflexión 088/2025 realizado con IA:

La reflexión de Juande Puerta nos invita a contemplar la existencia desde una perspectiva no dual, donde el Estar Siendo Absoluto abarca todo lo que es, sin excepción, incluyendo cada experiencia humana, pensamiento, emoción y manifestación. Esta visión desafía la percepción de separación entre el yo individual y el universo, proponiendo que todo, desde el ego hasta las experiencias más mundanas, es una expresión del mismo Estar Siendo. En esta comprensión, no hay distinción entre lo personal y lo universal, lo transitorio y lo eterno, lo que disuelve la necesidad de trascender el ego, ya que este también es parte de la Realidad Absoluta.

Juande Puerta plantea que aceptar esta unidad implica un amor incondicional que no juzga ni lucha contra el ego, sino que lo reconoce como una manifestación válida del todo. Esta aceptación no equivale a indiferencia, sino a una comprensión profunda de que cada experiencia, incluso las aparentemente negativas como la violencia o la injusticia, forma parte del flujo dinámico del Estar Siendo. Sin embargo, surge la pregunta: ¿cómo actuar con responsabilidad en un marco donde todo es expresión del Absoluto? La respuesta radica en comprender que la acción responsable no implica negar las manifestaciones, sino interactuar con ellas desde una consciencia que reconoce su naturaleza transitoria y relativa, sin aferrarse a juicios rígidos.

La reflexión de Juande Puerta desafía las dicotomías tradicionales entre aceptación e indiferencia, acción y pasividad. Al reconocer que nuestra identidad personal es una expresión del Estar Siendo Absoluto, podemos vivir con mayor ligereza, sin la carga de la separación o la lucha contra el ego. Este enfoque nos invita a fluir con la realidad, actuando desde la compasión y la claridad, sin imponer condiciones a lo que es. En última instancia, amar incondicionalmente es abrazar la totalidad de la existencia, donde cada instante es sagrado y completo en sí mismo.