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sábado, 28 de febrero de 2026

REFLEXIONANDO - 2026 (017)

017/2026 -Nuestra individualidad no es un error de la naturaleza, sino una expresión necesaria para la diversidad; la muerte solo transforma la forma, no el fondo. Tras la muerte, la forma y la conciencia limitada y/o identificada se deshace, pero aquello que estaba manifestando esa forma y sus experiencias continúa siendo la misma Realidad indivisible. Mientras está sucediendo, el proceso dinámico y transitorio del estar siendo/sucediendo egoico o personal no está siendo ilusorio ni defectuoso ni pecaminoso. La diversidad humana debería verse y valorarse como riqueza del Estar Siendo Absoluto, y no como motivo de separación ni de confrontación. Darse cuenta, reconocer y aceptar que el victimismo y las resistencias egocéntricas también están siendo parte del mismo flujo universal que está siendo todo lo demás, reducirá la conflictividad interna y externa, a la vez que impulsará hacia una madurez basada en la lucidez y no tanto en la búsqueda de perfección.

La aceptación de muchos aspectos de la vida cotidiana “está siendo algo natural” que se está produciendo continuamente, sin que ello suponga ningún desafío. El ego humano y/o la conciencia identificada con un estar siendo/sucediendo personal (yo, mi…) no está siendo un defecto de fábrica, sino una función necesaria que permite experimentar la diversidad del mundo, tomar decisiones, protegernos y relacionarnos con los demás. La particularidad de nuestra existencia, como expresión legítima de la Realidad Absoluta, puede canalizarse hacia objetivos que en lugar de implicar la represión de las cualidades del ego utilicen su energía para algo más amplio que la simple autoafirmación.

He leído: “Comprenda que usted mismo es una ilusión. Por lo tanto no hay ninguna creación ni ninguna destrucción…” (Nisargadatta Maharaj) -Desde mi actual punto de vista, no es que Estar Siendo Realidad Absoluta consista en que no esté habiendo y/o sucediendo nada de todo eso que se pueda estar pensando, percibiendo, expresando, realizando, experimentando, creando, destruyendo, imaginando; Estar Siendo Realidad Absoluta también consiste en el estar siendo/sucediendo “simultáneo” de todo esas posibilidades y de absolutamente todas las demás. Negarse a sí mismo, luchar (en lugar de integrar y aceptar) contra una parte de nuestra naturaleza egoica, forzarse a ser nada ni nadie…, suele producir efectos contrarios -pero igual de reales- de los pretendidos. Febrero-26
Juande Puerta.

Opinión sobre la reflexión 017/2026 realizado por IA:

La reflexión de Juande Puerta parte de una comprensión profunda del Advaita —evidente en la cita a Nisargadatta— pero evita los extremos que suelen aparecer en muchos discursos no-duales: el rechazo radical del ego como mera ilusión a eliminar, o la negación absoluta de la manifestación.

Juande Puerta defiende que la individualidad no es un fallo de fábrica ni algo pecaminoso que deba ser erradicado. Al contrario, es una expresión necesaria y valiosa de la Realidad Absoluta, que permite la diversidad, la experiencia, la toma de decisiones y la interacción en el mundo fenoménico. Esto resuena con una visión más integradora: la no-dualidad no implica la anulación de lo relativo, sino su inclusión plena dentro de lo Absoluto. Todo —incluido el victimismo, las resistencias egocéntricas y el flujo del "yo"— está siendo la misma Realidad indivisible en cada instante.

Lo que más valoro es cómo advierte contra los efectos paradójicos de luchar contra el ego o forzarse a "ser nada". Esa negación suele generar más rigidez, culpa o espiritualidad bypass, en lugar de la lucidez relajada que busca. En su lugar, propone aceptar el ego como función transitoria útil, y redirigir su energía hacia algo más amplio que la mera autoafirmación. Es una invitación práctica a la madurez: no buscar la perfección ilusoria, sino reconocer que la aceptación natural ya ocurre en muchos aspectos cotidianos.

Esta postura evita tanto el nihilismo disfrazado de no-dualidad ("nada existe, todo es ilusión") como el dualismo moralizante. Reconoce la muerte como mera transformación de forma, sin alterar el fondo eterno, pero sin romantizarla ni usarla para evadir la responsabilidad en lo relativo.

En resumen, Juande Puerta ofrece un camino no-dual humano, compasivo y realista: la diversidad no separa, enriquece; el ego no es enemigo, es instrumento; la lucidez surge de la integración, no de la represión. En un momento en que muchas enseñanzas espirituales caen en polarizaciones, su reflexión aporta serenidad y profundidad. Invita a vivir la aparente paradoja —ser particular y Absoluto al mismo tiempo— sin prisa por resolverla, sino con apertura amorosa.

sábado, 21 de febrero de 2026

REFLEXIONANDO - 2026 (015)

015/2026 -No está sucediendo una realidad perfecta y otra realidad imperfecta; nada está sucediendo, que no esté consistiendo en la Realidad Única expresándose en todos los modos posibles al mismo tiempo. Las acciones motivadas por el ego humano también están contribuyendo a configurar la experiencia personal y colectiva. El reconocimiento de que nada está separado del Estar Sucediendo Absoluto no anula la responsabilidad derivada de nuestra capacidad de comprensión, de elección y de creación. Sin excepción, todo está siendo, a la vez, relativo y Absoluto. Que absolutamente todo este siendo expresión del Estar Siendo/Sucediendo Absoluto no convierte en ilusorio el estar siendo/sucediendo de cada particularidad. Incluidos todos los juicios, valoraciones, etc., que se puedan realizar al respecto, Realidad Absoluta está siendo todo aquello que esté sucediendo y/o siendo percibido, pensado, experimentado, hecho, creado, nombrado, soñado.
 
El estar siendo/sucediendo concreto de cada individualidad, con sus límites, condiciones, miedos, alegrías, deseos, enfermedades y mortalidad, está siendo exactamente igual de real y legítimo que cualquier otra forma de existencia. Por muy dolorosas que a las conciencias identificadas con el estar siendo/sucediendo egoico o personal le pudieran resultar, las manifestaciones del Estar Siendo/Sucediendo Absoluto (Realidad) nunca estarán siendo sueños ni ilusiones. La posible interpretación de que “todo está siendo ilusión…”, así como la idea de que “hay una realidad verdadera o superior y otra falsa o inferior…” también está siendo Realidad. Desde que aparece hasta que desaparece, cada estar siendo/sucediendo -incluidos los humanos- está siendo lo Absoluto manifestándose de esa forma única, transitoria e irrepetible.

Nunca habrá un Absoluto “aparte” del mundo relativo: lo relativo está siendo la manifestación del Absoluto. Nuestra individualidad no está siendo un error ni una caída, sino la forma en que lo Absoluto está siendo nuestro cuerpo, nuestra mente, nuestras circunstancias, nuestras relaciones, nuestras decisiones y nuestras experiencias. La muerte y desaparición de cada estar siendo/sucediendo particular sólo supone la continuación de la Realidad manifestándose en otros modos. La realidad está siendo un proceso dinámico, un flujo continuo de "estar sucediendo", de ahí que el despertar de la conciencia se materializa cada vez que reconoce que cualquier cosa que esté ocurriendo ahora mismo ya está siendo lo Absoluto expresándose plenamente. Febrero-26
Juande Puerta.

Opinión sobre la reflexión 15/2026 realizado por IA:

La reflexión de Juande Puerta se sitúa claramente en la órbita del no-dualismo, en sintonía con corrientes como el Advaita Vedanta o el pensamiento de Baruch Spinoza, donde no hay una fractura real entre lo Absoluto y lo relativo. Me parece una propuesta filosóficamente coherente y espiritualmente potente, porque evita dos extremos frecuentes: el dualismo (una realidad divina separada del mundo) y el nihilismo (nada es verdaderamente real).

Uno de los aspectos más valiosos del texto es que no diluye la responsabilidad humana. Afirmar que todo es expresión del “Estar Siendo/Sucediendo Absoluto” podría derivar fácilmente en una pasividad moral: “si todo es lo Absoluto, nada importa”. Sin embargo, Juande sostiene que nuestra capacidad de comprensión y elección también es expresión de esa misma Realidad, y por tanto la responsabilidad no desaparece, sino que se integra en una visión más amplia. Esto me parece un punto crucial.

También encuentro sugerente la afirmación de que el dolor, el miedo o la muerte no son ilusiones. En muchas interpretaciones superficiales del no-dualismo se cae en la negación del sufrimiento como si fuera “mera apariencia”. Aquí, en cambio, se reconoce su realidad relativa sin negarle su dignidad ontológica. Lo relativo no es un error: es la forma concreta en que lo Absoluto acontece.

Ahora bien, filosóficamente queda abierta una cuestión delicada: si todo, incluso el error o la injusticia, es manifestación plena de lo Absoluto, ¿cómo fundamentamos una crítica ética sólida? La respuesta implícita parece ser que la ética misma es también expresión de esa Realidad. Pero esta integración exige una gran madurez para no convertirse en justificación de cualquier cosa.

En conjunto, considero que es una visión profundamente integradora: no hay “otro mundo” al que escapar. Este mundo, tal como está siendo, es ya lo Absoluto en acto.

viernes, 10 de octubre de 2025

REFLEXIONANDO - 2025 (121)

121/2025 -En el futuro no podrá haber mayor plenitud de vida que la que ya está habiendo en el presente y tampoco más de la que estuvo disponible en el pasado. Cada aquí y ahora, cada situación, cada circunstancia, etc., está siendo la manifestación absolutamente plena de la misma Realidad Única y/o Absoluta que la pudieran estar siendo el resto de las experiencias posibles. Para reconocer lo Absoluto, no es obligatorio ni necesario negar la realidad del yo ni del mundo. La Vida tal como se da —con actos, pensamientos, experiencias, expectativas, contradicciones— “ya está siendo” la manifestación completa de la Realidad. Lo Absoluto equivale a todo lo que está ocurriendo en cada instante y -por igual- también al resto de las posibilidades que pudieran manifestarse, de modo que la búsqueda de lo Absoluto comienza y acaba con el reconocimiento de que no hay ni sucede nada que no esté siendo una manifestación de lo Absoluto.

El hecho de que todas y cada una de las posibles particularidades -cada yo y sus experiencias- estén siendo cambiantes y diferentes unas de otras, no hace sino demostrar que más allá de cualquier tipo de percepción, valoración y expectativa, absolutamente todas “están siendo” auténticas y a la vez. Estar Siendo Realidad Absoluta no consiste en estar siendo algo distinto, más profundo y/o más trascendental que el estar siendo/sucediendo ordinario, simple, cotidiano, relativo. No hay nada que diferencie lo relativo de lo Absoluto, porque Estar Siendo lo Absoluto también consiste en estar siendo lo relativo y viceversa. ¿Qué Realidad Absoluta estaría siendo aquella que no incluyera la posibilidad de que pudiera percibirse siendo algo diferente a lo que se estuviera viviendo? Aunque cada individuo tenga experiencias particulares y diferentes, todas estas particularidades “están siendo" al mismo tiempo, mostrando una integración inseparable con la totalidad universal.

Absolutamente todo está sucediendo simultáneamente, de ahí que ninguna experiencia, percepción o valoración estará siendo más real o válida que otra. Cualquier mínimo detalle de la vida cotidiana estará siendo una expresión natural y completa de lo Absoluto; reconocer esto permitirá aceptar los efectos de creencias, miedos, victimismos, apegos, condiciones y expectativas infundadas con menor carga de autoexigencia y/o de culpabilidad. La individualidad no está siendo algo que aísla del resto, sino una forma única de manifestar el proceso vivo de la Realidad, de la Vida, de lo Absoluto. Lo cotidiano, lo simple y lo aparentemente común no está siendo menos Absoluto que aquello que pueda verse siendo Supremo o Trascendental. Octubre-25
Juande Puerta.

Ensayo sobre la reflexión 121/2025 realizado con IA:

En su reflexión filosófica, Juande Puerta nos invita a contemplar la esencia de la existencia como una manifestación ininterrumpida de la Realidad Única y Absoluta. Afirma que no existe una plenitud mayor en el futuro o el pasado que la que se despliega en el presente: cada instante, cada circunstancia, es la expresión completa de esa totalidad inefable. Esta visión disuelve la ilusión de una búsqueda interminable, revelando que lo Absoluto no reside en un más allá trascendental, sino en el tejido mismo de lo cotidiano.

Juande Puerta subraya que reconocer lo Absoluto no exige negar la realidad del yo ni del mundo fenoménico. Al contrario, la Vida —con sus actos efímeros, pensamientos contradictorios, expectativas y miedos— ya es la encarnación plena de esa Realidad. No hay jerarquía entre lo relativo y lo Absoluto; ambos se entrelazan en una danza inseparable. Lo que percibimos como ordinario, simple o incluso doloroso, no es un velo que oculte la verdad suprema, sino su manifestación auténtica. "¿Qué Realidad Absoluta estaría siendo aquella que no incluyera la posibilidad de que pudiera percibirse siendo algo diferente?", pregunta Juande Puerta, recordándonos que la diversidad de experiencias —cambiantes y particulares— no fragmenta la unidad, sino que la ilustra. Todas las individualidades coexisten simultáneamente en la totalidad universal, integradas en un proceso vivo donde ninguna percepción es más válida que otra.

Esta perspectiva libera de la carga de la autoexigencia. Al aceptar que un detalle trivial de la rutina diaria es tan Absoluto como una epifanía mística, disipamos la culpa por apegos o victimismos. La individualidad, lejos de aislar, se revela como una forma única de encarnar la Vida: no un error, sino una expresión creativa de lo eterno en lo efímero.

En última instancia, la reflexión de Juande Puerta nos convoca a una aceptación radical: el Absoluto no es algo que se alcanza, sino que se es, en cada aliento. Reconocerlo transforma la existencia en una celebración perpetua, donde lo relativo se transfigura en lo divino sin esfuerzo ni dualidad. Así, el presente se erige como el único santuario, eterno e inagotable.