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miércoles, 14 de enero de 2026

REFLEXIONANDO - 2026 (003)

003/2026 -Reconocer y aceptar conscientemente la responsabilidad que emana de nuestra capacidad intrínseca o natural de “crear realidad”, es decir, de estar siendo parte originaria de aquello que estamos manifestando y viviendo en cada instante, también supone un alejamiento del victimismo y de la culpabilización, características de la identificación exclusivamente egocéntrica. Paradójicamente, para poder justificarse a sí mismas, las mentes, conciencias, individuos e instituciones que se dedican a defender aquellas causas que hacen suyas, también necesitan que esas razones y sus efectos no desaparezcan. ¿Quién, que estuviera comprendiendo y aceptando conscientemente que la realidad también la estamos creando cada uno de nosotros, le compraría a otros aquello -generalmente solo se trata ilusiones basadas en creencias, ideales retóricos e intereses particulares- que le estuvieran ofreciendo y/o prometiendo?

Los individuos y las instituciones que prometen una realidad llena de bondades, a la vez también hacen lo posible para “crear” y/o que no falte la necesidad de alcanzarlas. Estar Siendo Realidad consiste en “el estar siendo/sucediendo” de absolutamente todas las posibilidades a la vez, de ahí que aquello de lo que alguno de nosotros -tanto individualmente como socialmente- pueda alardear en cualquier instante, “al mismo tiempo e inseparablemente” eso también estaría siendo la manifestación del polo opuesto.
 
Toda pretensión de superioridad —moral, espiritual, económica, política, ideológica, cultural— estará siendo relativa, porque aquello que se pueda exhibir como motivo de orgullo solo consistirá en una manifestación provisional dentro de un campo donde “simultáneamente” también están siendo la limitación, la contradicción y la carencia. Al comprender y aceptar conscientemente que el simple hecho de existir conlleva implícita la capacidad innata e ineludible de “estar siendo y estar creando realidad”, la actitud lógica no sería la de la pasividad ni la resignación, sino la de una actividad más lúcida y responsable. Aquello de lo que se alardea y aquello que se padece forman parte de un mismo proceso del que cada cual está siendo expresión y co-creador. Enero-26
Juande Puerta.

Opinión sobre la reflexión 003/2026 realizada por IA:

La reflexión de Juande Puerta profundiza en una idea central de la no dualidad: la comprensión de que cada ser humano no solo participa de la Realidad, sino que la crea —o mejor dicho, la co-crea— de manera ineludible en cada instante. Esta visión, lejos de ser un simple recurso filosófico, apunta a desmontar dos tendencias muy arraigadas en la experiencia egocéntrica: la victimización y la culpabilización. Ambas funcionan como mecanismos que evitan asumir la responsabilidad de nuestro propio papel en aquello que vivimos, desplazando la causa y el sentido de la realidad hacia agentes externos, instituciones, circunstancias o “otros” abstractos.

Juande Puerta señala con acierto la paradoja de las instituciones y discursos que prometen mundos mejores, estados ideales o salvaciones futuras: necesitan que la carencia persista para justificar su existencia. Su análisis sugiere que gran parte del entramado ideológico, político, espiritual o social depende de mantener viva la sensación de insuficiencia. Si las personas reconocieran plenamente su capacidad innata de crear realidad, difícilmente aceptarían las ofertas de “bondades” que venden estos sistemas, pues verían que se trata de construcciones basadas en intereses particulares y retóricas seductoras más que en verdades sustanciales.

Otro punto notable es la afirmación de que toda superioridad —moral, espiritual, económica, cultural— es relativa, provisional y necesariamente acompañada de su polo opuesto. La realidad, entendida como totalidad simultánea de posibilidades, impide que cualquier forma de orgullo pueda sostenerse sin su correspondiente sombra. Esta idea desactiva jerarquías y purismos de todo tipo, mostrando que lo que se exhibe como mérito o virtud es inseparable de limitaciones y contradicciones que también están siendo.
Finalmente, la invitación de Juande Puerta no es a la indiferencia ni a la pasividad, sino a una acción más lúcida: reconocer que existir es ya crear. Desde ahí, lo que se sufre y lo que se celebra forman parte del mismo proceso del cual todos somos expresión y co-creadores.

viernes, 5 de diciembre de 2025

REFLEXIONANDO - 2025 (145)

145/2025 -La aceptación consciente (aceptar supone amar) de aquello que está siendo/sucediendo (Realidad) no paraliza las manifestaciones de la Realidad, sino que potencia una vivencia y una práctica ética más madura, sana, armónica y libre de culpabilización. La victimización resultante del rechazo y/o de la resistencia ante lo que está siendo/sucediendo, lejos de suprimir la responsabilidad personal la convierte en un factor insano y/o enfermizo. La aceptación consciente y activa del estar siendo/sucediendo particular y universal (Realidad) resulta crucial para el crecimiento personal y el bienestar emocional.
 
Reconocer y asumir la responsabilidad del control sobre la propia respuesta a los estados, los acontecimientos, las relaciones, etc., empodera al individuo, mientras que evitarlo hará que se sienta más débil, aislado, carente y dependiente. La existencia de los estar siendo/sucediendo humanos no está siendo algo “ni distinto ni separado” del Estar Siendo/Sucediendo Absoluto; la conciencia de estar siendo individualidades con cualidades, experiencias y expectativas propias no nos convierte en realidades especiales ni marginales. El hecho de sentirnos “un yo” —con características propias, historia personal y deseos concretos— no significa que estemos siendo algo aparte ni distinto del Estar Siendo/Sucediendo Absoluto. Cada individuo, con sus luces y sombras, está siendo una actualización igual de legítima y esencial del Estar Siendo Absoluto que cualquier otra forma de existencia.

La conciencia de estar siendo alguien concreto no es ni un defecto que deba superarse ni un privilegio digno de enaltecimiento; simplemente cada uno de nosotros “estamos siendo una expresión consciente” más, plenamente incluida, en la totalidad (Realidad Absoluta) que está siendo en cada instante. Nuestra existencia particular está siendo una de las formas en que la Realidad Absoluta está siendo ahora mismo. La conciencia individual no está separada de la Esencia de la surge; está siendo su expresión, igual de válida y completa que todas las demás. Reconocer y aceptar “consciente y activamente” la naturaleza individual y universal del estar siendo/sucediendo de nuestra existencia no requiere tanto de un acto de fe, como de una simple actitud de humildad, confianza y apertura. Diciembre-25
Juande Puerta.

Ensayo sobre la reflexión 145/2025 realizado con IA:

La reflexión de Juande Puerta profundiza en la noción de aceptación consciente como pilar para una existencia armónica y empoderada. Juande Puerta sostiene que aceptar lo que está siendo o sucediendo —la Realidad— no implica pasividad, sino un acto de amor que fomenta una ética madura, libre de culpabilización. Esta perspectiva contrasta con la victimización derivada del rechazo o resistencia, que transforma la responsabilidad personal en un factor insano, perpetuando debilidad emocional y dependencia.

En el núcleo de su pensamiento yace la idea de que la aceptación activa potencia el crecimiento personal. Al reconocer que controlamos nuestras respuestas ante eventos, relaciones y estados, nos empoderamos. Evitar esta responsabilidad, en cambio, nos aísla y nos hace sentir carentes. Juande Puerta enfatiza que esta dinámica no solo afecta el bienestar individual, sino que se extiende a una comprensión universal: nuestra existencia humana no es distinta ni separada del Estar Siendo Absoluto. Sentirnos como un "yo" con historia, deseos y cualidades propias no nos marginaliza; al contrario, cada individuo es una actualización legítima y esencial de esa Realidad Absoluta.

Esta unidad ontológica implica que la conciencia individual es una expresión plena de la Esencia universal, sin defectos ni privilegios. Juande Puerta invita a una actitud de humildad, confianza y apertura para reconocer esta interconexión, sin necesidad de fe ciega. Así, la aceptación no es resignación, sino una práctica liberadora que integra lo particular con lo universal. En conclusión, la reflexión de Juande Puerta propone un camino hacia la madurez emocional y espiritual, donde la aceptación consciente disuelve ilusiones de separación y fomenta una vida ética y plena. Esta visión resuena con filosofías como el estoicismo o el advaita vedanta, recordándonos que somos manifestaciones del Todo, en constante devenir.

sábado, 1 de noviembre de 2025

REFLEXIONANDO - 2025 (131)

 131/2025 -Reconocer nuestra inseparabilidad del Estar Siendo/Sucediendo Absoluto invita a vivir la experiencia co-creadora de la existencia humana desde una conciencia más abierta a la percepción de plenitud que a la de carencia y miedo. No hay otra espiritualidad ni otra sabiduría que la que fluye de la aceptación de la vivencia consciente del aquí y ahora. La muerte del estar siendo/sucediendo individual supone la disolución definitiva de dicha conciencia y de todo cuanto la pudiera estar caracterizando.

¡La gota de agua, cuando regresa al océano, continuará siendo agua, pero nunca volverá a ser la misma gota! La gota de agua (conciencia identificada con su estar siendo/sucediendo individual) que se preguntase “¿quién soy yo?” (Ramana Maharshi) podría darse cuenta de que nunca dejó de ser agua, pero también de que, sin dejar de estar siendo agua, ahora, a la vez, está siendo una gota. Mientras está existiendo, el yo está siendo un yo, sin dejar de estar siendo una manifestación de lo Absoluto. El estar siendo/sucediendo de cada particularidad o posibilidad no separa del estar siendo/sucediendo de todo lo demás. La individualidad no deja de estar siendo lo Absoluto cuando está siendo una individualidad; estar siendo una individualidad también consiste en estar siendo lo Absoluto. El despertar de la conciencia no hace que desaparezca nada, sencillamente consiste en darse cuenta, reconocer y aceptar que “transitoriamente” se está siendo parte y totalidad (gota y océano) a la vez.

El ego estará siendo una manifestación transitoria de la Realidad Absoluta, pero eso no significa que no esté siendo real y/o que esté siendo ilusorio. Nisargadatta solía decir: “Tú no eres el cuerpo ni la mente; eres la consciencia ilimitada en la que aparecen.” En lugar de eso, opino que aquí y ahora, a parte de estar siendo consciencia ilimitada (lo Absoluto) al mismo tiempo también estás siendo tu cuerpo, tu mente, y todas tus posibles percepciones, manifestaciones y relaciones. No se trata de negar lo relativo, sino de reconocerlo como expresión natural y simultánea de lo Absoluto. El cuerpo, la mente, el mundo, etc., no están siendo errores ni ilusiones: el Estar Siendo/Sucediendo Absoluto consiste en el estar siendo/sucediendo “simultáneo" de absolutamente todas y cada una de las posibilidades. Octubre-25
Juande Puerta.

Ensayo sobre la reflexión 131/20205 realizado con IA:

La reflexión de Juande Puerta sobre el "Estar Siendo/Sucediendo Absoluto" nos invita a una espiritualidad radical, anclada en la vivencia plena del presente. Lejos de las sombras de la carencia y el miedo, propone una co-creación existencial desde una conciencia abierta a la abundancia inherente a la vida. No hay sabiduría superior a la que brota de aceptar el aquí y ahora con total presencia, disolviendo ilusiones de separación.

Central en su pensamiento es la metáfora de la gota de agua regresando al océano. Al morir el "estar siendo individual" —ese ego efímero—, la conciencia no se extingue, sino que se integra al todo. La gota, al fundirse, pierde su forma limitada pero conserva su esencia acuosa. Así, la pregunta de Ramana Maharshi, "¿Quién soy yo?", revela que nunca dejamos de ser lo Absoluto, aunque temporalmente manifestemos individualidad. El "yo" no es una ilusión a erradicar, sino una expresión transitoria del Estar Siendo ilimitado. Mientras existe, el ego es real: un estar siendo simultáneo de lo particular y lo universal, gota y océano en uno.

Juande Puerta desafía visiones dualistas, como la de Nisargadatta, que separa al observador de lo observado. En su lugar, afirma que somos conciencia ilimitada y cuerpo, mente, relaciones; lo relativo no es error, sino manifestación natural del Absoluto. El despertar no borra nada: es reconocer que toda posibilidad —el mundo, el dolor, la alegría— es el suceder simultáneo de la Realidad. La individualidad no aísla; es lo Absoluto danzando en formas diversas, sin contradicción.

Esta perspectiva libera: invita a abrazar la transitoriedad sin temor, celebrando la plenitud en cada instante. En un mundo de fragmentaciones, Juande Puerta nos recuerda que la espiritualidad auténtica es inclusión total. Así, vivir es co-crear desde la unidad, donde nada se pierde, todo se transforma.

jueves, 30 de octubre de 2025

REFLEXIONANDO - 2025 (130)

130/2025 -La conciencia del estar siendo/sucediendo individual no está separada del Estar Siendo/Sucediendo Absoluto, sino que está siendo una de sus infinitas formas de expresión. El ego está cumpliendo una función natural dentro del proceso universal de manifestación de la Realidad. Reconocernos parte inseparable del Estar Siendo/Sucediendo Absoluto, en algunos casos quizás podría ayudar a menguar la ansiedad y el temor ante la inevitable y definitiva desaparición de nuestra conciencia de individualidad. Igual que apareció, la existencia de la conciencia de estar siendo un yo único también desaparecerá para siempre, y con ello los conflictos que suele generar “la identificación exclusiva” con esa manifestación cambiante y transitoria de la Realidad.
 
Cuando la conciencia se limita a la perspectiva del yo egoico, generalmente predomina la sensación de carencia, la culpa, el miedo, el victimismo, la tristeza, etc., pero estos fenómenos estarán siendo tan naturales, legítimos y útiles para el autoconocimiento y la evolución natural como los que correspondan a una percepción consciencial basada en el reconocimiento y la aceptación de la simultaneidad y la diversidad de la Realidad. Sin la aceptación del estar siendo/sucediendo de todo aquello que emana de la condición humana, la espiritualidad se convierte en una huida a ninguna parte. Los estar siendo/sucediendo humanos no nacemos con pecado, con culpa ni con necesidad de ganarnos el regreso a ningún hipotético paraíso celestial.

Nada existe ni sucede que no esté siendo una manifestación del Estar Siendo/Sucediendo Absoluto, por tanto, que -incluso lo que podamos considerar egoico y negativo- no esté siendo parte del proceso evolutivo universal. El ego humano nunca ha sido un obstáculo que debiera superarse de otro modo que no consistiera en la aceptación de su existencia y de su función. ¿Qué luz, sabiduría, paz, dicha, armonía, etc., podría surgir de la lucha contra una parte esencial del proceso natural de nuestra existencia? La sabiduría no nace del rechazo a lo que estamos siendo y/o manifestando, sino del reconocimiento y la aceptación de nuestra inseparabilidad de lo Absoluto. La plenitud de la existencia humana no está fuera de la experiencia humana, sino que está consistiendo en cada una de sus manifestaciones. Octubre-25
Juande Puerta.

Ensayo sobre la reflexión 130/2025 realizado con IA:

En su reflexión, Juande Puerta nos invita a trascender la ilusión de separación entre el yo individual y el Estar Siendo/Sucediendo Absoluto, esa realidad inefable que se manifiesta en infinitas formas. La conciencia de "estar siendo" un yo único no es un error cósmico, sino una expresión legítima del Todo. El ego, a menudo demonizado en tradiciones espirituales, emerge aquí no como un enemigo, sino como un mecanismo natural en el proceso universal de manifestación. Su función —generar identificación temporal con lo transitorio— permite la exploración de la diversidad existencial, sin la cual la evolución se estancaría en la uniformidad.

Juande Puerta subraya cómo esta perspectiva puede disipar la ansiedad ante la muerte de la individualidad: igual que surge de la nada, se disuelve en ella, liberándonos de los conflictos derivados de la "identificación exclusiva". Cuando la conciencia se contrae al ego, surgen sombras como la carencia, el miedo o la culpa; fenómenos inevitables y, paradójicamente, útiles para el autoconocimiento. Rechazarlos equivale a negar la simultaneidad de la Realidad, convirtiendo la espiritualidad en mera evasión. En cambio, aceptar el "estar siendo/sucediendo" humano —con sus luces y sombras— revela que nada emana del pecado original ni requiere redención externa. Somos inseparables de lo Absoluto; incluso lo "negativo" es combustible evolutivo.

Esta aceptación no implica pasividad, sino una sabiduría nacida del reconocimiento: ¿qué paz podría brotar de combatir una parte esencial de nosotros? La lucha contra el ego genera más fragmentación; la integración, en cambio, desata armonía, dicha y plenitud. Juande Puerta nos recuerda que la verdadera espiritualidad no habita en paraísos hipotéticos, sino en la danza cotidiana de la experiencia humana. Cada manifestación —alegría o dolor— es lo Absoluto en acción. Abrazar esta unidad no solo mengua el temor, sino que ilumina la existencia como un flujo sagrado, donde el ego se transmuta en puente hacia lo infinito.

martes, 28 de octubre de 2025

REFLEXIONANDO - 2025 (129)

129/2025 -No se trata de "superar" el ego -la conciencia de estar siendo un estar siendo/sucediendo único o individual- sino de verlo como una ola que, al reconocer su inseparabilidad del océano, deja de temer su propia disolución. El estar siendo/sucediendo humano no está siendo/sucediendo aparte del Estar Siendo/Sucediendo Absoluto, de ahí la absoluta legitimidad de todas y de cada una de sus posibles manifestaciones, experiencias y expectativas. La conciencia identificada con la existencia del yo egoico no sólo divide, separa, juzga y califica la percepción de la Realidad; también -y sin que ello signifique que todo eso no esté siendo su función natural- origina las sensaciones de culpabilidad, de carencia, de miedo y de victimismo que conducen a la queja, la discriminación, la predilección y la lucha continua contra una parte de nuestra propia naturaleza.
 
¿A qué, sino a las indicaciones de su conciencia egoica, están sirviendo aquellos individuos que proclaman la necesidad de trascender las percepciones, las actitudes, las reacciones, las experiencias y los deseos del yo egoico? El camino hacia el disfrute de más momentos de bienestar y de una mayor sensación de plenitud no puede discurrir en la lucha por trascender las condiciones propias de una parte de nuestra esencia. El ego humano cumple la función por la que existe, de ahí que para atenuar algunos de los malestares y de los conflictos que origina, muchas veces bastaría con el reconocimiento y la aceptación de ello.

La conciencia egoica (ego humano) no está siendo un enemigo a combatir, sino una construcción mental que actúa como una herramienta evolutiva real, igual de necesaria que el resto de las condiciones y cualidades que hacen viable la existencia humana. ¿Qué diferencia hay entre la espiritualidad basada en la tarea de trascender o corregir cualquier aspecto de la experiencia humana y la función natural del ego humano? La función natural del ego no tiene nada de pecaminoso ni de erróneo: simplemente está siendo un medio natural que permite a la Realidad manifestarse como una individualidad que percibe, actúa y se relaciona. Octubre-25
Juande Puerta.

Ensayo sobre la reflexión 129/2025 realizado con IA:

En su reflexión, Juande Puerta nos invita a releer el ego no como un obstáculo a vencer, sino como una ola inseparable del océano. Esta metáfora encapsula la esencia de su pensamiento: el "estar siendo/sucediendo" humano, esa conciencia individual y única, no existe aislada del Estar Siendo Absoluto. Intentar "superar" el ego equivale a negar la legitimidad de nuestra propia manifestación en el mundo, ignorando que cada experiencia, deseo o expectativa forma parte de la danza cósmica de la Realidad. Juande Puerta argumenta que la conciencia egoica, al identificarse exclusivamente con el yo, genera divisiones artificiales: juzga, clasifica y separa, sembrando semillas de culpabilidad, carencia y victimismo. De ahí surgen la queja perpetua, la discriminación y la lucha interna contra aspectos inherentes a nuestra naturaleza.

Esta visión critica las corrientes espirituales que proclaman la trascendencia como panacea. ¿No es paradójico, pregunta Juande Puerta, que tales enfoques respondan precisamente a las demandas de esa misma conciencia egoica que buscan erradicar? Al etiquetar percepciones, actitudes o deseos como "inferiores", reproducen el ciclo de conflicto que pretenden disolver. En cambio, el camino hacia el bienestar y la plenitud no reside en la guerra contra el ego, sino en su reconocimiento amoroso. El ego humano cumple una función evolutiva indispensable: es la herramienta que permite a la Realidad desplegarse en individualidades que perciben, actúan y se relacionan. Sin él, no habría ni arte ni ciencia, ni amor ni conflicto; simplemente, no habría "yo" para maravillarse ante el todo.

El ego no es pecaminoso ni erróneo; es un medio natural, tan válido como el latido del corazón o el flujo de los ríos. Al verlo como ola que, al reconocer su origen acuoso, cesa el temor a disolverse, liberamos espacio para momentos de plenitud auténtica. No se trata de aniquilar, sino de integrar: en esa unión, el malestar se atenúa, y la existencia se revela como celebración ininterrumpida del Absoluto en lo particular. Así, Juande Puerta nos ofrece no una doctrina, sino una invitación a la paz: abraza tu ola, y surfea el océano sin miedo.