domingo, 25 de septiembre de 2016

REFLEXIONANDO 2016 (67)

143-  LA FALACIA DE LA EXISTENCIA HUMANA. En otros tiempos las consciencias humanas más identificadas con un profundo SENTIMIENTO DE INFERIORIDAD -todos los sentimientos surgen por igual de la creencia en la existencia de un sí mismo- recurrían al bálsamo que, para no sentirse así, les proporcionaba la esclavitud y el sufrimiento de sus semejantes. ¡Me siento inferior, luego, identificado con esa percepción ficticia, egoica y victimista de la existencia, actúo como si fuera superior! Véase que el mecanismo de compensación de las carencias personales, -que cada consciencia identificada con la fantasía de su particularidad, tiene asumidas como propias-, es tan CARACTERÍSTICO como INEVITABLE en el comportamiento humano. ¡Todas las vicisitudes humanas proceden de la creencia en la particularidad de la existencia humana! Naturalmente, a niveles menos extremos, pretender PARECER superior, mejor, diferente, especial… también se produce entre padres e hijos, entre hermanos, entre parejas, entre amigos..., en todas las relaciones sociales de todos los países, y ello sin importar el nivel académico, la cultura, la economía, la religión, etc., representativa de cada individuo y cada sociedad. Con absoluta independencia de que la apariencia de su existencia individual discurra en soledad y/o en sociedad, la consciencia humana siempre estará creando sentimientos contradictorios entre sí, porque LA CAUSA NO ES ACCESORIA, es decir, no depende de algo ajeno y/o externo, SINO INHERENTE a la esencia humana y/o a las creencias que conforman y determinan cada consciencia identificada con la falacia de la existencia humana. El comportamiento egoico (todos los comportamientos humanos por el hecho de percibirse como actos determinados y personales son egoicos e ilusorios por igual), no depende de ninguna otra razón ni condición que la creencia en la existencia de un sí mismo particular. ¡Todo cuanto vive el ser humano es conflictivo e ilusorio, porque la identificación con la particularidad de la existencia humana -diferenciada del resto de la existencia-, constituye una fantasía conflictiva e ilusoria! Consciencia, deja de darle vueltas y reconoce que el comportamiento, la actitud, el pensar y el sentir egoico está generado por el apego a la creencia en tu existencia. Todos los seres humanos percibimos, pensamos, sentimos y actuamos egoístamente, porque todos compartimos la adicción enfermiza a la fantasía de la creencia en nuestra existencia individual. Paradójicamente, cuanto mayor es el ahínco por ocupar puestos de prestigio y de poder en la escala social (políticos, empresarios, académicos…), más profundo suele ser también el complejo de inferioridad imperante en la consciencia identificada con esos personajes. ¡No son las personas las responsables de aquello que está materializándose a través de su apariencia humana, sino las creencias y el resto de los programas mentales que están conformando y configurando las consciencias identificadas con dichos agentes! Basta con comprender eso para darse cuenta de que en el mundo inventado por la creencia en la existencia humana y/o la existencia particularizada, todo sea paradójico, de modo que la justicia imparta injusticia, la educación enseñe ignorancia, la sanidad negocie con la salud, los servidores públicos sean los servidos, las religiones prediquen la diferencia y la separación, etc., etc., etc.  

144- BREVES 2016 (13) 1- ¿Quién eres tú? -me preguntan algunas consciencias tras leer los escritos que acostumbro a publicar casi diariamente. Hoy he respondido lo siguiente: En el mundo imaginario creado tras la identificación con la creencia de mi existencia personal, yo soy yo; sin embargo, fuera del ámbito ficticio de esa creación mental, ninguna cosa está siendo algo distinto a Estar Siendo Nada.  2- Consciencia, date cuenta de que en tu mundo no hay positivo sin negativo y sin neutro. En tu mundo no puede caminarse por una carretera que sólo tenga la orilla derecha, la orilla izquierda o el centro. En tu mundo no puede haber el uno sin el dos, sin el cero y sin el infinito. En tu mundo siempre tiene que haber el haber de algo con el que poder justificar tu propio haber. ¿De ahí que resulte tan agotador mantenerse representando “siempre” el papel de un personaje positivo, alegre, amable, bueno, etc., y/o al contrario? ¿Acaso alguna consciencia identificada con la existencia particular del personaje que está  conformando, permanece representando el mismo papel (amable, comprensivo, frustrado, celoso, etc.,) todo el tiempo, en todas las circunstancias y en todas las relaciones? No, porque salvo percibido egoicamente, igual que un rio nunca permanece más de un instante siendo el mismo rio, tampoco nadie está siendo “un alguien concreto” ni está siendo de ninguna manera determinada. ¡Consciencia, date cuenta de que salvo percibido egoicamente y/o siendo una particularidad separada del resto de la existencia, nadie está siendo alguien ni está siendo de ninguna manera! 3- El Estar Siendo Nada y/o el Estar Siendo carente de identidad, atributos y cualquier otro rasgo de particularidad -todo ello características propias de la identificación con una percepción egoica e ilusoria de la existencia- no necesita ni puede OBSERVAR algo. Cuando las mentes charlatanas hablan de “observar algo en nuestro interior o fuera”, siempre estarán dirigiéndose y refiriéndose a las consciencias identificadas con la fantasía que supone su existencia y todo cuanto aparentemente esté constituyendo dicha fantasía:¡Estarán contando un cuento! 4- La expresión: "Yo no sé nada", por muy elevada y profunda que parezca ante los ojos del ego que está manifestándola, fuera del ámbito ficticio y de la potenciación de la creencia que supone, no deja de constituir una mentira como una catedral; pues, a parte de estar siendo expresada desde la VIRTUALIDAD de la creencia en la existencia particular de su autor, este personaje está contradiciéndose al afirmar “que sabe alguna cosa”. ¡Otro engaño típicamente egoico! ¿Qué sabe la consciencia que afirma saber algo, aunque ese algo consista en no saber? ¿Qué es lo único que IMPERIOSAMENTE NECESITA CERTIFICAR ESA CONSCIENCIA? En efecto: yo sé…, yo pregunto…., yo respondo…, luego nadie que crea hacer eso también, podrá negar la autenticidad de mi ser, de mi existencia, de mi identidad, de mi particularidad. ¡Lástima que esa autenticidad esté siendo ficticia! 5- He escuchado decir que “…nuestros hijos son nuestro futuro”, es decir, el futuro del yo que cada consciencia humana está creyéndose. Yo, mis hijos, mi futuro… He ahí la identificación con una realidad creada, percibida e interpretada egoicamente y/o desde la identificación con una percepción egoica y/o determinada de la existencia.

Juande Puerta.

jueves, 22 de septiembre de 2016

REFLEXIONANDO 2016 (66)

141- CREENCIAS Y CONSCIENCIA DE SÍ MISMO. Hago, luego existo. Pienso, luego existo. Siento, luego existo. Sufro, luego existo. Amo, luego existo. Trabajo, luego existo. Tengo conocimientos, luego existo. Tengo problemas, luego existo. Tengo ilusiones y esperanzas, luego existo. En resumen: estoy creyendo en mi existencia porque estoy creando todo aquello con lo que puedo justificar mi existencia. Todas las alternativas llevan por igual al objetivo de la supervivencia de la identificación con la creencia en la existencia de la consciencia perceptora de toda esa amalgama de ilusiones. ¿Comprendes mejor ahora que el origen y la razón de los sentimientos humanos de ansiedad, frustración, superioridad, inferioridad, culpabilidad, felicidad, alegría, progreso, etc., (todos los sentimientos y experiencias sin excepción) está generándolos la creencia de que LA EXISTENCIA DEPENDE de la actividad y/o del hacer del sujeto surgido de la creencia en su existencia? Efectivamente, por tratarse de una simple ilusión, la consciencia de la existencia individualizada ES DEPENDIENTE de fabricar todo cuanto pueda justificarlo. He ahí que la particularidad de la existencia humana, y también de toda la grandeza que el mismo ser humano le atribuye a ese fenómeno, queda circunscrita dentro la continua creación de razones con las que justificar que ello no consiste en una simple fantasía mental. LA CREENCIA CREA LA CONSCIENCIA DE LA EXISTENCIA DE LO CREÍDO, como si la creencia y la consciencia de la existencia de lo creído surgida de esa especulación mental pertenecieran a una realidad no-ilusoria. Evidentemente, para la consciencia surgida de la creencia en su existencia particular, la realidad es aquello que esa consciencia experimenta y/o aquello que está creando a partir de sus creencias. ¡Tengo consciencia de mi existencia y de las cosas que considero que son experiencias mías, luego puedo justificar que existo formando parte de una gran realidad! Como tal posibilidad de existencia determinada, limitada y absolutamente condicionada, el ser humano sólo vive y/o existe en la realidad ilusoria que la creencia en él mismo está creando! “Mi reino no es de este mundo” -dijo aquella consciencia que logró transcender la identificación con la creencia en la existencia de forma personificada y/o individualizada.  

142- REALIDAD ILUSORIA. Para las consciencias personificadas y/o identificadas con la apariencia de su individualidad, no hay otra realidad nada más que la realidad que están creando las creencias o programas mentales que están constituyéndolas. Para las consciencias identificadas con las creencias que están CONFORMÁNDOLAS Y CONFIGURANDO SU FUNCIONAMIENTO, la realidad consiste en aquello que determinan esas creencias, por tanto, todo ello -sin excepción- siempre estará constituyendo y perteneciendo al ámbito ilusorio de las creencias. Para las consciencias identificadas con su existencia particular (el ser humano y/o la forma de ser humana) sólo está existiendo la realidad virtual que estará creando los componentes de su identificación. ¡Esos patrones mentales o sistemas de creencias te conforman…, pues así percibes tu mundo, así te manifiestas y así discurre la ilusión de tu existencia! Todo el espectáculo comienza con LA HERENCIA DE LA CREENCIA en la existencia del uno mismo (yo), aparentemente dotado de una identidad propia, particular, determinada, efímera, separada, carente y dependiente. ¿Acaso no es así como te sientes y en base a lo cual estás manifestándote? Salvo conformando creencias y/o salvo en la REALIDAD ILUSORIA conformada por creencias, hipótesis, suposiciones y todo tipo de especulaciones mentales creadas a partir de la identificación con la existencia del yo personal o separado (ego), nada existe siendo la existencia de alguna cosa no-ficticia. No existe el tiempo; pero tampoco existe el espacio. ¿Quién será entonces ese personaje que vive dentro de la creencia (siendo esa creencia) de que está aquí y ahora experimentando todo tipo de circunstancias? ¡Toda posibilidad de existencia concreta, ya sea percibida con apariencia física, psicológica, emocional, anímica, etc., estará situando a la consciencia que esté percibiendo esa existencia en el ámbito de una realidad ilusoria! Salvo conformando creencias y/o salvo en una realidad virtual conformada por componentes mentales, no existe el pasado, el presente ni el futuro; pero tampoco el allí, el aquí ni el más allá. Sin la creencia en la existencia de la consciencia perceptora de alguna cosa, tampoco existe la cosa percibida; no existe aquello que se percibe sin que antes esté siendo creada la ilusión de esa percepción! Salvo conformando creencias y/o salvo en una realidad ilusoria conformada por creencias, no existe aquel individuo que vive creyendo en la existencia del tiempo, del espacio, de sí mismo y de sus experiencias. ¡He ahí que, salvo conformando creencias y/o salvo en la realidad conformada por creencias, nadie ha venido nunca de otro mundo a este, ni se marchará algún día de aquí a otra dimensión. Nadie está aquí; todo lo que creemos que vivimos aquí es la excusa con la que las consciencias tratamos de justificar la falacia que supone la identificación con la creencia de la particularidad de nuestra existencia. Salvo percibido e interpretado egoica, ilusoria y victimistamente… nadie ha venido de otro mundo a este… y mucho menos “para” hacer alguna cosa. He ahí la causa del miedo y de la resistencia a muerte a que, -pese a todo cuanto ello origina e hipócritamente afirmamos aborrecer-, se desmorone la creencia que tenemos formada respecto a la realidad de nuestra existencia y de la manera que la tenemos montada.

Juande Puerta.

martes, 20 de septiembre de 2016

REFLEXIONANDO 2016 (65)

138- SENTIRES ÍNTIMOS. Consciencia, date cuenta de que cuando “sientes” preocupación, celos, envidia, impaciencia, soledad, frustración, sufrimiento, desvalorización o cualquier otra forma de malestar íntimo, esos sentimientos y/o esos sentires NO están produciéndolos los acontecimientos ni las circunstancias que tú ves como las causas de dichas desarmonías. La razón de ello ni tan siquiera está en tu identificación con la creencia en la existencia de dichas vicisitudes, y tampoco en la identificación con la creencia en la existencia de esos sentimientos: Consciencia, asume que la única causa de todo cuanto sientes, experimentas, etc., está en la identificación contigo misma. ¡Todo cuanto sientes está creándolo la identificación con la creencia en tu existencia y/o la creencia en la existencia del experimentador y/o  del sentidor de cualquier particularidad! Los sentimientos, las emociones, los pensamientos, las sensaciones, etc., no existen por sí mismos, no existen siendo algo: los sentires están siendo creados por la consciencia identificada consigo misma y/o con la creencia en su existencia. Consciencia, date cuenta de que cuando “sientes” lo que, BASÁNDOTE EN LAS CREENCIAS QUE ESTÁN CONFORMÁNDOTE, tú percibes e interpretas que es paz, amor, felicidad, dicha, plenitud, confianza, libertad, armonía, bienestar, etc., eres tú la única causa y la única causante; date cuenta de que es tu creencia en ti y/o la consciencia de tu existencia la que está creando el sentir de eso que sientes. ¡Tú lo crees, tú lo creas, tú lo experimentas, tu refuerzas el rodar incesante de la creencia original! Aunque lleves toda la vida interpretándolo de otro modo, nada ni nadie ajeno a ti misma (Dios, mundo, vida, sociedad, política, religión, educación, familia…) ha generado nunca algún pensamiento, algún sentimiento ni alguna otra particularidad que tú hayas experimentado. Nada ni nadie más que tú, por tanto, será responsable de la ilusión que tú estés creando ni de la manera que tú estés creándola. ¡Todo surge de la creencia en ti (creencia original), todo estás creándolo tú! Consciencia, ¿de veras crees que hay alguna diferencia entre lo que tú calificas de positivo y lo que tú calificas de negativo cuando ambas maneras de juzgar tus propias creaciones están llevándote por igual a seguir encerrada en ese círculo enfermizo? Amor, miedo, felicidad, sufrimiento, alegría, tristeza… sólo son puntos de vista…, y todos exactamente igual de egoicos e igual de innecesarios fuera de los límites de tus creencias. Consciencia, date cuenta de que liberándote de la identificación con la ilusión de tu existencia también estarás liberándote de la creencia de que algo tiene que liberarse de otro algo.  

139- CREERSE ALGUIEN. (1/2) Intentar eliminar una cosa que no existe, no sólo supone reforzar todavía más la identificación con la creencia de que “eso” sí existe…, además, y, sobre todo, lo que hace es potenciar la identificación con la creencia de la existencia del supuesto protagonista de toda esa fantasía. ¡En seguir creyéndote alguien -sólo en eso- consiste todo cuanto crees vivir! He ahí que cualquier intento de acallar la voz y/o la mente (particular o colectiva) supone un acto tan egoísta, victimista e inútil como cualquier otro hacer, pues en el fondo estará consistiendo en un simple juego y/o entretenimiento de la consciencia identificada con las creencias que están generando toda esa ilusión.  ¡Todo lo que haces tú desde la identificación con la creencia en tu existencia particular, estás haciéndolo para seguir creyendo en ti -está consistiendo en el efecto de la creencia en ti-, sin darte cuenta de que eso está demostrando que tú y tu mundo queda reducido a una creencia! Creerse alguien haciendo algo, pensando algo, sintiendo algo, experimentando algo, amando algo…, no evita que toda esa actividad esté conformando el universo de dicha creencia y/o de esa ilusión; sin embargo, observa que está confirmado esa fantasía y la razón de esa fantasía. Hoy mismo, en las noticias de la televisión he visto y escuchado ensalzar a alguien porque, según el punto de vista de los informadores, había dedicado toda su vida a “luchar por los derechos civiles”. ¿Luchar…, y además por los derechos de otros? Queda bonito decir eso -me ha parecido-, pero, algo no funciona aquí…, algo está comprendiéndose erróneamente…, algo resuena a la misma historia que se cuenta siempre en estos casos. ¡Primero percibir la división y la separación -que no existen fuera de las creencias y/o de los patrones mentales que están creando dicha percepción…-, para luego luchar heroicamente contra esa cosa imaginaria: he ahí, resumida en pocas palabras, gran parte de la historia de la humanidad! El ego sólo lucha por la supervivencia de aquello que está conformándolo y dándole sentido. Crear algo para luego luchar a favor y/o en contra de esa creación, como si se tratara de algo real y ajeno a su creador. Luchar para que nada cambie sin necesidad de lucha; luchar para que la lucha de alguien, que ni tan siquiera existe no-ilusoriamente, sea la forma de cambiar algo que tan solo existe ilusoriamente y/o en forma de creencia, ¿acaso el objetivo de esa lucha no estará consistiendo en la lucha por la supervivencia de la creencia en la existencia del luchador y de sus fantasías? (sigue…)  

140- CREERSE ALGUIEN. (2/2) continúa… -¿Puede alguien luchar, trabajar, sacrificarse, etc., “a favor y/o en contra” de algún hipotético objetivo, sin que, a la vez, ello también pueda percibirse e interpretarse justamente al contrario? No, en el mundo de las creencias todo es paradójico porque todo es ilusorio. ¿Desde cuando, en la falacia de este mundo, las luchas a favor y/o en contra de algo han generado algo distinto a más luchas…, es decir, a pugnas de efímera supervivencia entre egos? En el mundo de la ilusión no puede hacerse algo a favor y/o en contra de alguna cosa, sin que esos actos y sus protagonistas dejen de estar consistiendo en la materialización de simples fantasías. De la ilusión de no dejar de “hacer cosas, pensar cosas, sentir cosas, intuir cosas, etc.,” depende la supervivencia de la creencia en la existencia del supuesto hacedor y el supuesto experimentador de algo. No existe lucha… ni hacer humano que -por muy noble que parezca y se juzgue-, busque otro objetivo que la supervivencia del origen de toda esa fantasía. ¡En la existencia sin identificaciones mentales no son necesarios los héroes ni los villanos ni la defensa de causas hipócritas…! Todo cuanto vive el ser humano procede de la creencia en la falacia de la existencia del ser humano, y sólo existe conformando ese universo de ilusión. Las consciencias identificadas luchan a favor y/o en contra de aquellas razones que están creando las creencias que están creándolas a ellas y también a sus percepciones, por lo tanto, paradójicamente lo único que realmente está haciéndose es luchando para que no desaparezca la identificación con las creencias que están generando todo ese mundo de falacias. Cualquier hacer humano, por muy amoroso, bondadoso, elevado y trascendental que sea juzgado -exactamente igual que los de signo contrario-, en el fondo sólo perseguirá el objetivo egoico de mantener viva la creencia de la existencia de su autor. ¡Ya basta de ídolos y de idolatrías… ya basta de inventarse quimeras! 

Juande Puerta.

REFLEXIONANDO 2016 (64)

136- TU SENTIR. Estar Siendo Nada no puede comprenderse desde la consciencia identificada con la creencia de estar siendo la existencia de UN ALGO…, de estar siendo un algo por un algo…, de estar siendo un algo para un algo…, de estar siendo un algo en algún tiempo…, de estar siendo un algo en algún espacio…, de estar siendo un algo siendo de alguna manera…, de estar siendo un algo unido y/o separado de otros seres y/o de otras posibilidades de estar siendo un algo. Estar Siendo Nada-UN ALGO, no puede comprenderse desde la fantasía que supone estar creyendo ser la existencia de alguna cosa determinada. Creerse algo, creerse alguien, creerse alguna cosa… imposibilita la comprensión de que toda percepción y toda apariencia de estar siendo algo determinado siempre estará consistiendo en Estar Siendo Nada; CREERSE LA EXISTENCIA DE ALGO CREA LA CONSCIENCIA DE ELLO, y, por tanto, origina en esa consciencia la identificación con una especie de expulsión, destierro o salida del Estar Siendo Nada-una cosa determinada. ¡Todo está siendo Nada; Nada está siendo todo! Consciencia, date cuenta de que SER LA CREENCIA DE ESTAR SIENDO ALGO no impide Estar Siendo Nada, aunque permanecer ahí obliga a existir conformando esa ilusión y hace que esa existencia quede reducida a la experimentación de las consecuencias que originan la identificación con esa ilusión. Consciencia, ¿quieres resolver todo cuanto vives considerando que son tus problemas? ¡Nada más fácil…, basta con dejar de creer en ti siendo ese personaje que puede tener y/o que puede dejar de tener problemas…, basta con dejar de creer en ti siendo algo concreto! Creer que eres algo sólo es posible teniendo la consciencia de que eres ese algo. LA CREENCIA CREA LA CONSCIENCIA DE LO CREÍDO, PERO LO CREÍDO Y LA CONSCIENCIA DE ELLO SÓLO ESTARÁN SIENDO TAL COSA EN LA CREACIÓN DE LA CREENCIA ORIGINAL. El ser humano no existe sin la consciencia de la existencia del ser humano y de todo cuanto éste cree estar viviendo. Mientras perdure la identificación con la creencia en tu existencia particular también perdurará la consciencia de estar siendo un ser no-ilusorio viviendo una vida no-ilusoria en un mundo no-ilusorio. ¿Comprendes ahora que creyendo en tu existencia, tu existencia consista y discurra en una creencia y/o ilusión? Creencia equivale a consciencia y viceversa, de ahí que la consciencia de un sí mismo equivale a la creencia en un si mismo creído. La consciencia de tu sentir particular, de tu pensar particular, de tu vivir particular… está creándolo la creencia de tu existir particular y está discurriendo en el mundo que “ahora mismo” están creando las creencias.  

137- CREENCIAS Y ADN. Mirando hacia atrás me doy cuenta de que estoy como siempre había estado, me doy cuenta de que nada ha cambiado, me doy cuenta de que ya sabía lo que he aprendido, me doy cuenta de que soy la misma creencia de que soy alguien creyéndose alguna cosa. Ahora comprendo que, aunque todo aparente no dejar de moverse y de ser diferente, nada está siendo distinto a como nunca había sido ni será jamás. Nada ha cambiado; pero ahora no me importa no tener algo que aprender, no tener algo importante que hacer, no tener algo que demostrar ni que demostrarme, no tener algo de lo que culpar, culparme, perdonar  ni perdonarme; ahora no me importa no tener el deseo de mejorar algo, no tener la esperanza de que ocurra algo y tampoco tener la necesidad de tener ilusiones para algo. No se trascienden las cosas, no se trascienden los seres, no se trascienden los aconteceres, no se trascienden los pensamientos ni las emociones. Nada puede trascenderse, porque ni en forma de ilusión existe algo distinto a Estar Siendo Nada. Consciencia, date cuenta de que creerse e identificarse con el estar siendo de algo distinto a Nada, OBLIGA A QUE TAMBIÉN TENGA QUE CREERSE en la posibilidad de la existencia no-ilusoria de muchas otras cosas y en la posibilidad de trascenderlas como si consistieran en algo distinto a Nada. Sin embargo, he ahí que lo mejor y lo peor, lo positivo y lo negativo, lo superior y lo inferior, lo culpable y lo inocente…  de Nada, por mucho que se crea y se perciba siendo cosas auténticas y distintas, siempre continúa siendo Nada. Consciencia, date cuenta de que todo aquello que crees que hay, que existe, que  acontece y/o que vives, no son nada más que quimeras que estás inventándote tú misma para poder seguir manteniendo viva la creencia en ti misma y en el personaje con el que vives identificada. Consciencia, date cuenta de que tú no tienes creencias, sino que las creencias son el equivalente al ADN de tu existencia; date cuenta de que la creencia en la existencia del uno mismo con el que vives identificada se parece mucho al JUICIO que tienes a cerca de esa existencia y de todo cuanto parece conformarla y justificarla. 

Juande Puerta.