lunes, 16 de enero de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (4)

07- LA IDEA DEL DESPERTAR. Muchas veces escucho hacer referencia a la idea de la necesidad del despertar. Sin embargo, para despertar, primero hay que estar dormido; y para estar dormido, antes hay que ser “eso” que duerme, ser eso que sueña, y ser eso que, aún estando dormido y estando soñando, también tiene consciencia de que necesita y de que desea despertar. ¿Qué, a parte de consciencia identificada (mente) con la percepción de ser la existencia de “un ser” dormido que desea despertar, puede estar siempre presente en todas las experiencias a la vez? La idea del despertar de la consciencia sólo puede  proceder de la consciencia identificada con la posibilidad de su existencia. ¿En qué, salvo en creerse existencia, es decir, creerse algo distinto y separado de la Inexistencia Absoluta (Nada-Uno), puede estar consistiendo el famoso sueño de la consciencia? He ahí que nada duerme, nada sueña y nada necesita despertar de ningún sueño. El sueño de la consciencia consiste en la identificación de la consciencia con el fenómeno de la percepción de su existencia. ¡Siempre manifestándose la misma creencia: la existencia individual de la consciencia que, curiosamente, continuaría existiendo después de despertar! Sí fuéramos algo, entonces seríamos la creencia de que somos algo. Trascendiendo la ilusión de la  existencia todo está consistiendo en Inexistencia de existencias y/o de ilusión. Miedo, culpa, envidia, celos, felicidad, paz, ansiedad, soledad, salud, enfermedad, muerte…, nada es aquello que parece, pues más allá del sueño de la percepción de existencia, no hay nada que esté siendo la existencia ni el acontecer de la particularidad de algo. ¿Reencarnación, destino, karma, suerte, casualidad, causalidad…,?  Todo ideas y conceptos pertenecientes al sueño de estar creyéndose la existencia de algo.  

08- DÉJATE DE HISTORIAS. Consciencia, déjate de historias y date cuenta de que “siempre” está siendo “nunca”, igual que nunca está siendo siempre; date cuenta de que felicidad y sufrimiento sólo son percepciones distintas de la existencia de algo que únicamente  existe debido a la percepción limitada e ilusoria que tienes de ti. ¿Existiría para ti algo de lo que crees que existe, si no fuera porque también crees que existes tú? ¿Existiría para ti algo, de la manera que crees que existe, si tú existieras siendo de otra manera de existir? ¡Todo cuanto vives tú, está creándolo la percepción que tienes de ti y/o de tu existencia, de ahí que fuera del ámbito de la apariencia de tu identidad personal toda percepción de existencia sea  exactamente igual de egoica, mental, efímera, victimista e intrascendente que la tuya! Toda percepción de existencia “siempre” está siendo Inexistencia y  “nunca” dejará de estar siendo Inexistencia. ¿Podrías existir sin la existencia del resto del Universo de la existencia? No, pues más allá de la identificación con la particularidad de tu apariencia personal, la existencia del Universo y tu existencia NO SON DOS existencias distintas. ¡Tú no puedes existir sin la identificación con la existencia del universo, porque, trascendiendo la ridícula percepción que tienes asumida a cerca de ti, tu existencia también está siendo la misma existencia del resto del universo! Consciencia, déjate de historias y date cuenta de que dentro del instante de un siglo los CINCO MIL MILLONES DE SERES HUMANOS que estamos existiendo ahora, habremos dejado de existir…, y en nuestro lugar estarán existiendo los que, de la misma manera que nosotros sustituimos a otros…, también otros estarán sustituyéndonos a nosotros, sin que la percepción de la existencia del universo haya nacido ni muerto ni una sólo vez. ¡Tú naciste, vives y morirás sólo en la creencia de que eres la existencia de algo en lugar de la Inexistencia de todo! 

Juande Puerta.

viernes, 13 de enero de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (3)

05- EXISTENCIA DE NADA. ¡Nada es aquello que parece, porque nada es algo y/o porque todo algo consiste en el estar siendo de Nada, percibido como si fuera existencia de algo! LA EXISTENCIA DE ALGO NO ES NADA MÁS QUE UNA MANERA DE PERCIBIR LA INEXISTENCIA DE TODO, DE AHÍ QUE CUALQUIER PERCEPCIÓN DE EXISTENCIA Y/O DE ACONTECER SIEMPRE ESTARÁ SIENDO LA DEL SUPUESTO EXISTIR DE UNO MISMO. Las percepciones de la consciencia identificada con la percepción del fenómeno de su existencia pueden ser sensoriales, psíquicas, anímicas, emocionales, intuitivas…, pero todas por igual percepciones de apariencia. Consciencia, date cuenta de que absolutamente todos los conceptos, ideas, reacciones, etc., que utilices, pertenecerán al ámbito especulativo surgido de la identificación con la percepción de tu existencia y/o de la percepción de tu determinación (ser algo). Bien-mal, real-irreal, amor-ego, culpa-perdón, vida-muerte, felicidad-desdicha, arriba-abajo, yo-tu, mio-tuyo…, todo obedece al mundo imaginario de la Inexistencia percibida como si estuviera siendo tu existencia. Cuando todo consiste en Estar Siendo Inexistencia y/o la EXISTENCIA DE NADA DETERMINADO, ¿qué puede ser real o irreal, bueno o malo, mejor o peor, etc., fuera de ese juego de percepciones? La percepción de existencia de algo y/o la percepción del acontecer de algo puede considerarse real o irreal, correcto o incorrecto, conveniente o inconveniente…, pero en todos los casos sin excepción ello estará correspondiendo al ámbito ficticio e imaginario de tu existencia. Consciencia, date cuenta de que el dolor y el sufrimiento…, igual que la calma, la felicidad y el resto de las emociones, cuya experiencia identificas en tu aparente identidad, no procede de lo que hagan los demás ni de lo que ocurra en el mundo, sino de creerte tú algo distinto a todas esas percepciones. Consciencia, date cuenta de que cuanto más identificada estás con la percepción de la existencia de algo-alguien (familia, amigos, compañeros…), mayor es también la intensidad de las respuestas que, respecto a esas identidades, experimentas y/o  identificas en ti. ¡No se trata de aquello que te hacen o que te sucede, sino de percibirlo como estuviera tratándose de algo ajeno o externo (merecido e inmerecido) a la creencia en ti! 

06- EFECTO ESPEJO. Nos miramos al espejo y vemos el rostro, los brazos, las piernas..., el cuerpo que identificamos con la totalidad de nuestro yo. Pero, por mucho que se niegue, la existencia de nuestro yo “NO” queda limitada al aspecto de la forma material; la apariencia de nuestra existencia también está conformada por toda aquella existencia que no se percibe con los sentidos de percibir aspectos físicos y personales. ¡Pienso, siento, respiro, vivo, muero…, luego también soy existencia de eso..., luego esa existencia también está conformando mi identidad! No hay pensamiento, sensación, emoción, intuición, deseo, aspiración, recuerdo, acto, reacción..., no hay absolutamente nada, que podamos percibir a través de cualquier canal perceptivo, en cualquier instante y circunstancia (aunque ello parezca ajeno), que no esté constituyendo una parte más y/o un "órgano vital" de la consciencia perceptora. ¡Nada puede percibirse que no esté consistiendo en la apariencia de la existencia del sí mismo! Consciencia, date cuenta de que “luchar contra” algo que estés percibiendo de cualquier forma posible (pensamientos, sentimientos, circunstancias, relaciones, situaciones, pasado…) siempre significará estar luchando únicamente contra ti…, igual que toda búsqueda estará consistiendo en la búsqueda de lo que no estás viendo en ti; por tanto, acepta que salvo para continuar existiendo en la apariencia de tu limitada identidad personal, nunca fue necesaria lucha ni búsqueda alguna. La realidad que nos rodea “NO” es algo distinto a aquella consciencia que interactúa con esa percepción. Y “tampoco” lo exterior tiene su causa y origen en el interior, sino que interior y exterior son exactamente lo mismo, pero percibido desde la identificación con la existencia de un yo distinto y separado del resto de las percepciones. Consciencia, aquellas percepciones de existencia con las que crees que estás interactuando (los demás, el mundo, la vida en general) te reflejan como si fueran un espejo, simplemente porque “NO” son existencias distintas a la tuya: siempre estás interactuando contigo misma…, y sólo contigo misma. ¡Sin embargo, más allá de la percepción egoica y/o de la percepción de existencias, no hay dos (dualidad), porque tampoco hay un Uno!

Juande Puerta.

martes, 10 de enero de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (2)

03- COGITO, ERGO SUM. Leo: “Pero enseguida advertí que mientras de este modo quería pensar que todo era falso, era necesario que yo, quien lo pensaba, fuese algo. Y notando que esta verdad: YO PIENSO, POR LO TANTO SOY, era tan firme y cierta, que no podían quebrantarla ni las más extravagantes suposiciones de los escépticos, juzgué que podía admitirla, sin escrúpulo, como el primer principio de la filosofía que estaba buscando.” René Descartes. Discurso del método (1637). La idea, “Cogito, ergo sum”, ha venido traduciéndose como “pienso, luego existo”, aunque la traducción correcta del latín debería ser “pienso, por lo tanto soy”. Descartes, fue acusado de plagio porque su texto coincidía con otro anterior de Gómez Pereira: “Conozco que yo conozco algo. Todo lo que conoce es; luego yo soy”. Pero ellos no fueron los únicos autores. “Si yo hago algo (pensar), es porque yo soy existo.” -pensaron, y se quedaron tan satisfechos, creyendo que acaban de demostrar que existir consistía en algo de una categoría distinta y/o superior a cualquier otra percepción egoica. Así como el hecho de preguntarse quién soy, no demuestra que esté siendo algo fuera del ámbito especulativo de la pregunta, tampoco afirmar que, porque pienso, soy, sirve para trascender el ámbito mental de esa afirmación.
“Pienso, luego soy”, equivale a defender que el acto demuestra la existencia del hacedor. Mientras que, “existo, luego pienso”, lo que hace es manifestar que sin hacedor tampoco habría acto. ¡Cuando todos los factores posibles son ilusorios, el orden de los factores no altera la ilusión del producto! Como no entendían que “su Reino no era de este mundo”, y tampoco querían entender lo que sus palabras podían significar, le mataron, y para que nadie olvidara, las mentes religiosas y políticas llenaron los templos y los calendarios con su imagen crucificada. ¿Qué existía antes de la existencia de algo? ¿Qué está existiendo durante la existencia de algo? ¿Que existirá después de la existencia de algo? En efecto, lo único que siempre ha estado existiendo ha sido Inexistencia de algo (Nada-Uno); LA EXISTENCIA CONSISTE EN UNA PERCEPCIÓN ILUSORIA, EFÍMERA Y ABSOLUTAMENTE SUBJETIVA DE LA INEXISTENCIA, por tanto, con absoluta independencia de cualquier pensar, sentir, actuar, experimentar, juzgar, etc., todo siempre únicamente Inexistencia. 

04- EL FENÓMENO DE TU EXISTENCIA. Mientras que la percepción de existencia (ser algo y/o ser uno) implica la necesidad de dualidad, de identificación, de determinación y de infinitos factores más (todos cotidianos), el Estar Siendo Inexistencia carece de cualquier exigencia, condición, atributo, objetivo, etc., característicos e imprescindibles en la percepción de existencia. No hay dualidad porque tampoco hay unidad; al admitir la unidad se crea la posibilidad ilusoria del infinito de unidades; al admitir el yo, se crea todo cuanto el yo necesite para su supervivencia; al admitir la determinación de la existencia, la Inexistencia permanece velada.  Estar siendo Inexistencia (Nada-Uno) no impide estar siendo; sin embargo, anula todas las posibilidades de estar siendo algo, estar siendo una existencia, estar siendo alguna cosa creada con algún propósito determinado, dogmático y egoico. La percepción de existencia sólo puede producirse desde “dentro de la identificación” con ese fenómeno, de ahí que, una vez consumada la identificación de la existencia del yo, se pierda de vista que todas las percepciones obedecen a una vulgar especulación mental. ¡Todo lo que existe consiste en la Inexistencia de todo, pues nada existe fuera de la percepción de existencia! Consciencia, ¿existiría algo para ti, sin que ““antes”” estuvieras percibiéndote tú y/o admitiendo tu existencia? ¿No estarán consistiendo tus percepciones de existencia únicamente en la percepción de la identificación de tu existencia? Consciencia, ¿existiría algo para ti, de la manera que precisa e instantánea que tú estás percibiéndolo, si que ““antes”” estuvieras admitiéndolo y/o percibiéndolo en ti? Consciencia, date cuenta de que tú percibes existencia porque estás identificada con EL FENÓMENO DE LA PERCEPCIÓN DE TU EXISTENCIA; date cuenta de que no puedes liberarte de nada que tú misma no estés creando y que si puedes liberarte de algo es precisamente porque estás creándolo tú.

Juande Puerta.  

sábado, 7 de enero de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (1)

01- DESEOS RENOVADOS. Para las mentes identificadas con las creencias que caracterizan a nuestra cultura, estos días estamos celebrando el inicio de un nuevo año. Tradicionalmente, por estas fechas toca renovar los mismos vanos deseos de siempre. ¿Si a nadie se le ocurre desear vivir sin necesidad de respirar, por qué  continuamos deseando imposibles tales como que nuestra existencia mejore? Así como reconocemos que el día es el día y la noche es la noche, deberíamos reconocer que -con todo cuanto ello supone- el fenómeno de la percepción de existencia es el fenómeno de la percepción de existencia. No existe diferencia entre nosotros y nuestra existencia; cada individuo y la percepción de su existencia está constituyendo el mismo fenómeno. No existen existencias distintas, sino percepciones y/o consciencias distintas de la existencia. Consciencia, date cuenta de que “más allá de los juicios surgidos de la identificación con la apariencia de la existencia”, nadie es mejor ni peor que otro, precisamente porque nadie es alguien y/o nadie está siendo algo distinto a la ilusión de su existencia. ¡Te crees mejor y/o peor que otro, porque te crees la existencia y/o la identidad de alguien! Consciencia, date cuenta de que para que unos seamos mejores y/o peores que otros, antes tenemos que creernos existencias, y que, por tanto, es la creencia en las existencias la que está creando la percepción de las diferencias. Fuera de la falacia de la creencia en la existencia particularizada de unos y de otros, todo está siendo Nada-Uno y/o Inexistencia de existencias. Existencia es sinónimo de ilusión y/o de percepción determinista, victimista y egoica. ¿Mata el terrorista por malvado, por loco, por fanático, por hacer justicia, por mejorar la existencia de los suyos…, o sólo actúa conforme a aquello que le obliga la identificación con las creencias de su propia existencia? Consciencia, date cuenta de que, milenios tras milenios, el fenómeno de percibirte de una manera u otra sólo persigue la supervivencia de la percepción de tu existencia.  

02- AMARÁS LA INEXISTENCIA. “Cambiar continuamente para que nada cambie nunca”, parece un contrasentido; sin embargo, trascendiendo el velo de la apariencia, puede vislumbrarse que cuando “toda percepción está consistiendo en la manifestación de la existencia de Nada”, ¿qué podría cambiar? Si existes…, entonces no tienes ego, sino que tú y todo cuanto tú creas vivir, estará consistiendo en la manifestación del ego que, por estar consistiendo en el fenómeno de la identificación con tu propia existencia, no podrás dejar de estar percibiendo, manifestando y experimentando, dentro del ámbito especulativo o mental al que pertenece. Si eres consciente de que existes tú y eres consciente de que existe todo aquello que tú consideras que existe, se debe a que eres consciencia (configurada con los programas de otras generaciones) identificada con el fenómeno de la percepción egoica y/o existencial, esto es, consciencia considerándose algo distinto, contrapuesto y escindido de la Inexistencia Absoluta de cualquier cosa. ¡Amarás la Inexistencia sobre la percepción de  existencia de cosas! Existir significa creerse, percibirse, sentirse…, ser una cosa y/o considerarse algo; todo cuanto vives es consecuencia de la identificación con tu existencia, por tanto, únicamente el sueño de tú existencia. He ahí que ser consciente de la identidad de tu existencia supone estar alimentando un profundo sentimiento de contradicción, de negación, de lucha y de vacío. Incluso dejando de lado el relato de los acontecimientos de nuestra historia ¿Cómo puedes considerarte la existencia de un ser inteligente (hijo de un Ser Supremo), cuando insistes en negar que tu existencia y la existencia de todo cuanto supuestamente está conformando tu existencia sólo consiste en el efecto de un vulgar malentendido? La Inexistencia (Nada-Uno y/o nada la existencia de algo) no puede percibirse como se percibe la existencia del océano cambiando continuamente de forma y de aspecto sin dejar de ser el mismo océano; Inexistencia equivale a SER, sin necesidad de estar siendo consciencia de existencia de alguna cosa. 

Juande Puerta.