martes, 19 de septiembre de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (63)

131- ALGO PARA ALGUIEN. En el mundillo de la espiritualidad -la espiritualidad, por estar tratándose de algo concreto únicamente consiste en otra conceptualización egoica-, suele comentarse el “deseo del espíritu de regresar a casa”. ¿Regresar qué… y a dónde? ¿Regresar cómo? ¿Regresar cuándo? He ahí que mientras algo pueda plantear preguntas a cerca de la existencia de sí mismo y/o sobre la existencia otro algo, todo ello estará consistiendo en una percepción dualista y/o egoica, creada a partir de la identificación consciencial. Sin el efecto distorsionador de la identificación, no hay espíritu, no hay espiritualidad y tampoco hay aquello que alguna vez pudiera consistir en ser algo para alguien. No hay que regresar a casa, pues nunca hemos salido de casa…, ni hemos sido expulsados de la casa de algún creador. La salida de casa, la expulsión del paraíso, la separación del creador, etc., jamás ocurrió, pues nunca hubo casa alguna, ni habrá jamás aquel que esté en un lugar, en una forma, en un tiempo, en una dimensión, en un estado y/o siendo un ser. La expiación consiste en el efecto de estar creyéndose (aquí y ahora) la existencia de algo inexistente. ¡Nada es algo ni es alguien; nada es por algo ni para algo! No-dualidad significa no-algo. No-separación significa no-algo. Regreso a casa significa no-algo. La percepción de dualidad y/o la percepción de separación emerge de la identificación con la existencia de algo. ¡El sueño del yo (ser algo) comienza, consiste, persiste y termina en la identificación con la aparente existencia del yo! Nada está siendo algo; de ahí que fuera de la fantasía de la existencia de algo, no hay dualidad, no hay separación, no hay unidad y tampoco hay todo aquello que genera la identificación con la existencia de algo. Nada es algo; la percepción de algo es ego, es decir, Nada siempre. Nada está siendo algo…, ni todo está siendo uno; todo está  siendo no-uno y/o ningún uno. ¡En Ser, ya está todo!   

132- BREVES-6 (2017) 1- La verdad es tan ilusoria como aquellos personajes que dicen buscarla y aquellos otros que dicen haberla encontrado. ¡Juega a experimentar todo lo que quieras, pero sin olvidar y/o consciente de que, comenzando por la existencia del jugador (tú), todo aquello que fuera percibido como la existencia de algo nunca estará siendo eso fuera del juego que nadie está jugando! 2- Si es percibido siendo existencia de algo, entonces es ego, es decir, “siempre nada” convertido en la apariencia de estar siendo algo. El ego no es algo; nada hay siendo algo. Ego (yo, escrito en latín) no consiste en ser algo, sino en el universo mental y/o consciencial derivado de la identificación con la posibilidad de que algo sea algo, esto es, de que tú seas tú. Si tú eres tú, entonces tú y todo cuanto sea algo para ti estará siendo ego, es decir, Nada. Nadie es alguien, de ahí que nadie tiene ego; se llama ego al efecto de percibirse siendo algo y/o siendo existencia de algo. Consciencia, date cuenta de que luchar a favor y/o en contra del ego sólo consiste en otra manera de continuar identificada contigo, como si tú estuvieras siendo la existencia de algo. 3- Nada es algo; toda apariencia de ser algo consiste en Ser y/o en Estar Siendo Nada, por tanto, trascendida la ilusión de la percepción de la existencia de algo y de los límites y condiciones, que la existencia de algo impone, es decir, trascendida la apariencia del universo de tu identidad (identificación), nada es igual ni distinto, nada es bueno ni malo, nada es mejor ni peor, nada es culpable ni inocente, nada es superior ni inferior: nada eres tú ni aquello que tú puedes considerar que es algo. 4- ¿Vives huyendo del dolor, del sufrimiento y de todo cuanto hace que te sientas carente y vulnerable, pero no estás dispuesto a renunciar a que la causa y el efecto de todo eso consista en la creencia en ti? ¿Vives buscando y luchando por sentirte feliz, pleno, libre y en paz, pero no estás dispuesto a renunciar a que la causa y el efecto de todo eso consista en la creencia en ti? Trascendiendo la apariencia, Nada Es lo único que está siendo todo. ¡Todo consiste en Estar Siendo Nada! La creencia de que tú eres algo, convierte en algo a todo cuanto tú crees que estás viviendo.

Juande Puerta.

viernes, 15 de septiembre de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (62)

129- DUDAS, CERTIDUMBRE, VERDAD Y MENTIRA. ¿Qué va a ocurrir ahora? -Acostumbra a plantearse la consciencia identificada ante cualquier duda, siempre retóricamente, pues todas las preguntas y todas las respuestas posibles parten del supuesto absolutamente artificial de que alguna vez está sucediendo alguna cosa distinta al suceder de ninguna cosa. ¿Qué crea las dudas, salvo la misma consciencia que está tratando de resolverlas a partir de la certidumbre de su propia existencia? Para dudar de algo primero tendría que haber algo de lo que dudar, pero, antes de eso, también seria necesario que existiera aquel individuo que, considerando incuestionable su propia existencia, pudiera albergar dudas respeto a algo que pudiera afectarle y/o respecto a otras existencias. He ahí que las dudas surgen de un simple “dar por supuesto” algo que comienza por la identificación con la existencia de uno mismo; he ahí que las dudas de cada uno son efecto de la identificación con la existencia de cada uno. Verdad y mentira: dos maneras de ver, juzgar y determinar algo que ni tan siquiera ES. Verdad y mentira: dos excusas para declararse el amor y el odio, la paz y la guerra, la dicha y la desdicha. Consciencia, date cuenta de que nunca pasa nada; por mucho que, percibido desde la identificación egoica, pueda parecer distinto, es decir, que ocurre algo determinado, Nada es lo único que está ocurriendo siempre. Ningún cambio es para mejorar ni para empeorar. Nada “es por” algo ni “es para” algo; todo sólo ES. ¡El Estar Siendo no tiene intención ni voluntad ni objetivos que alcanzar! Aquello que el individuo surgido de la identificación consciencial percibe como existencia de algo y como cambios de algo, no es eso ni ninguna otra cosa. Excepto ESTAR SIENDO, nada hay ni sucede jamás. Consciencia, date cuenta de que a SER (nada-uno y/o nada-algo), no puede ocurrirle nada; las cosas (los algos) únicamente podrían acontecerle a la creencia de ser la existencia de alguien. He ahí que la existencia del ser humano no consiste en nada más que en la creencia de la existencia del ser humano, y que todo cuanto el ser humano (supuestamente creado alguna vez) cree vivir, no es nada más que el desarrollo de la creencia en sí mismo. 

130- UNA SUPUESTA IDENTIDAD. ¡Nada es algo distinto a estar siendo NADA! Consciencia, tómate todo cuanto identifiques como la existencia de algo de la manera que mejor te parezca, pero date cuenta de que nada consistirá nunca en algo distinto a estar siendo nada-algo. Igual que lo esencial no puede verse, porque sencillamente no es algo determinado, así tampoco el UNO MISMO no puede conocerse, comprenderse, cambiarse, mejorarse, etc., porque tampoco es algo ni la existencia de algo: ¡no es uno! El uno mismo no es uno, ni es ninguna otra posibilidad de ser algo determinado, de ahí que el UNO MISMO (Infinitivo de SER) carezca de valores, intenciones, juicios, propósitos, necesidades, principios e incluso trascendencia. El Uno Mismo, por consistir en Estar Siendo sin ser algo, carece de interior y de exterior, de lo propio y de lo ajeno, de bien y de mal, de verdad y de falsedad. ¡No hay tal cosa como lo esencial y lo secundario! Tú eres. Todo ES. Pero nada es y/o está siendo algo. La ilusión, que tantas veces se nombra, no está en aquello que únicamente consiste en SER; comenzando siempre por la percepción de un uno mismo y/o de un perceptor, la ilusión y/o el ego radica en el fenómeno de estar percibiendo y/o identificando la existencia de algo. La supuesta creación universal jamás se produjo; simplemente la identificación consciencial está permanentemente creando la ilusión de la percepción de la existencia de algo distinto a SER. ¡En no haber ni suceder algo consiste todo aquello que, percibido desde la existencia de una supuesta identidad, parece que hay y que está aconteciendo!

Juande Puerta.

martes, 12 de septiembre de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (61)

126- ESTAR SIENDO NADA-ALGO-2. Pese a que tú, por estar creyéndote tú, nunca llegarás a comprenderlo: todo es nada; nada es lo único que está siendo todo. No hay algo ni alguien que seas tú y tampoco hay aquello que tú creas que es algo propio ni ajeno. Todo es nada siendo nada. Nada es algo siendo algo. Todo algo es nada pareciendo ser algo, pero SIENDO NADA. Todo aquello que hay es nada. Nada, y sólo nada, es todo aquello que hay. ¡Dime qué piensas, crees, sientes, haces, imaginas, percibes, experimentas…, qué eres tú y/o qué es para ti cualquier otra cosa, y te diré que en todo eso consiste estar siendo nada! Tú eres nada; nada eres tú y también todo aquello que tú percibes siendo algo. No hay sueño, no hay soñador, no hay dos, no hay uno; estar siendo es todo lo que “parece ser” algo. ¡Ser, no consiste en ser algún ser, ni ser la existencia de algo; ser significa estar siendo ninguna posibilidad determinada de ser! Nada, es todo aquello que alguien pueda creer que es algo, pues nada está siendo también aquel que cree que ES alguien. Ser (nada un ser), no puede ser explicado por nadie ni comprendido por nadie. El simple intento situaría a esos personajes en la más absoluta ilusión, es decir, en el universo de la suposición y la percepción egoica o dualista de ser algo. Si algo es percibido siendo algo, entonces eso es NADA pareciendo ser la ilusión de ser algo. Incluso aquello que se considera “ilusorio” está siendo Nada, pero siendo considerado algo ilusorio. He ahí que considerar que algo es ilusorio, no impide que esté siendo considerado como “algo”, esto es, Nada aparentemente convertido en algo.  

127- CAUSA Y EFECTO. Consciencia identificada, date cuenta de que la percepción de la identidad de tu ser y/o de tu existir consiste en el “efecto” de la identificación, a la vez que también “la causa” de todo cuanto tú consideras que está siendo la existencia y/o el acontecer de algo distinto a ti y/o de todo aquello que tú consideras que estás pensando, sintiendo, percibiendo, haciendo, experimentando, siendo. El fenómeno de la identificación hace que SER (nada determinado) sea percibido e interpretado siendo todo aquello que se quiera percibir (ego). Nada es algo. Estar Siendo Nada no tiene causa ni efecto. Estar Siendo Nada no tiene principio ni final. Estar Siendo Nada no tiene porqué ni para qué. Estar Siendo Nada no admite juicios ni prejuicios. Estar Siendo Nada carece de todo aquello que pueda atribuírsele a la apariencia de estar siendo algo. Nada es algo. Nadie percibe algo. Nadie hace algo. Nadie es algo. Aquello que parece ser algo, y que además está siendo percibido, vivido, hecho, etc., por alguien (otro algo), todo eso y todas las demás posibilidades que quieran añadirse son Estar Siendo Nada. Consciencia, date cuenta de que aunque la identificación con tu ser identificado parezca demostrar tu existir particular todo aparente pensar, hacer, sentir, experimentar, etc., de alguien está consistiendo en SER sin más. Date cuenta de que todo cuanto juzgas constituye el mundo de la apariencia y nunca trascenderá el mundo de la apariencia. Así como no hay dos, porque tampoco hay uno (no dualidad significa no-algo), en lugar de que “todo sea uno”, todo está siendo ninguno, es decir, todo está siendo no ser un algo… todo lo que parece ser algo únicamente consiste en Estar Siendo. ¡No hay causa ni efecto; nada hay!  

128- SER Y HACER. La expresión de que “para SER, no es necesario hacer nada”, no se refiere al universo donde SER significa y/o se interpreta como “ser la existencia de algo…”, ser la existencia de alguien…, ser tú, y/o simplemente ser existencia. “Mi reino no es de este mundo…” -dijo. ¡Sencillamente el mundo de la existencia de algo nunca fue creado! La expresión de que “para SER, no es necesario hacer nada”, señala a la consciencia de que no hay otro hacer que aquel que consiste en Estar Siendo (Nada-Uno). SER, no necesita hacerse, ni precisa ser hecho, pues, SER, es lo único que está siendo siempre. ¡Ser, consiste en el misterio de Estar Siendo Nada! Nada es algo, todo consiste en Estar Siendo; todo Es, sin ser algo. No hay hacer, no hay suceder, no hay existir, no hay cambio, no hay movimiento, no hay experiencia, etc., que no esté consistiendo en SER y sólo en SER. La identidad del yo, supuesta e ilusoriamente creada por la identificación consciencial, no puede no hacer nada, porque el simple hecho de ser un yo y/o de estar considerándose un yo, ya estaría suponiendo un estar haciéndose algo (haciéndose ser un yo). Resulta absolutamente imposible evitar estar haciendo algo a la vez que estar considerándose la existencia de la identidad de un yo. Creerse la identidad de un yo (ser algo) imposibilita dejar de estar haciendo algo, pues la creencia de tu existencia ya consiste en un estar haciendo. ¡Todo el aparente hacer de un yo surge y/o consiste en la identificación con la existencia de ese yo. Todo el supuesto hacer de un yo únicamente consiste en la actividad de permanecer creyéndose la existencia de un yo, es decir, de algo que está siendo algo distinto a nada. Sin excepción, todo cuanto crees que haces, piensas, sientes y vives tú, únicamente consiste en el efecto de la creencia en ti. ¡Todo hacer y experimentar humano se resume en la tarea de no dejar de percibirse siendo eso! He ahí que “no hacer” no está refiriéndose a sentarse y dejar de hacer todo, pues el dejar de hacer de alguien también consistiría en un hacer. Date cuenta de que no hay hacer, porque tampoco hay hacedor; date cuenta de que todo tu supuesto hacer, todo tu supuesto experimentar y todo tu supuesto ser el protagonista de algo, sólo consiste en el supuesto de que tú seas la existencia de algo.

Juande Puerta.

jueves, 7 de septiembre de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (60)

124- TÚ Y TUS JUICIOS. Consciencia identificada, ¿cómo podrías vivir tú, sin estar juzgándolo todo continuamente, cuando ser tú y ser todo aquello que está conformando la particularidad de la percepción de tu vida, únicamente está consistiendo en un juicio? ¿En qué consiste ser la identidad de un yo, sino en la respuesta de un juicio y/o en la identificación consciencial con ese yo identificado? ¿Qué eres tú y tú existencia, más allá de los interrogantes y de las respuestas a los juicios a cerca de ti y de tu existencia? ¿Qué, a parte de un juicio sobre la identidad de un sí mismo, está manifestándose al afirmar que “yo soy y/o que yo existo”? ¿Qué está siendo todo más allá del juicio de que está siendo algo? En qué consiste todo aquello -sin excepción- que el ser identificado y/o la consciencia identificada, considera la existencia de algo, sino en el nombre y/o la identidad que se le adjudica a un juicio? En efecto, nada es algo que consista en ser algo; en efecto, trascendiendo la apariencia ilusoria que crea la identificación, todo aquello que parece ser algo únicamente consiste en Estar Siendo ninguna cosa. Consciencia identificada, date cuenta de que, prescindiendo de juicios -sin excepción-, todos tus interrogantes, todas tus respuestas, todas tus conclusiones, todas tus percepciones y todas tus experiencias están siendo creados exactamente igual de egoicos y/o dualistas; son el efecto de exactamente la misma identificación. Consciencia identificada, date cuenta de que Ser Estar Siendo (nada-uno, nada-algo), SIEMPRE ESTÁ SIENDO PLENAMENTE y/o SIEMPRE ESTÁ PLENAMENTE PRESENTE, pues eres tú sin la ilusión ni los límites de tu identificación, es decir, de tu aparente transformación en la identidad de algo. He ahí que, al margen del juicio que utilices para convertir Estar Siendo Nada en estar siendo la aparente identidad de algo, Ser Estar Siendo (ninguna cosa concreta) es lo único que estará siendo plenamente siempre. Los seres humanos (ser identificado y/o ego) podemos percibir, juzgar, interpretar, considerar, reaccionar, etc., ante “la vida” de la manera que se desee en cada instante; pero ello nunca dejará de consistir en Ser Estar Siendo.  

125- ESTAR SIENDO NADA-ALGO-1. Nada nunca está siendo algo distinto a estar siendo siempre nada algo. He ahí que todo -sin excepción- cuanto tú crees vivir (pensamientos, emociones, sensaciones, percepciones, experiencias, enfermedades, circunstancias, etc.,) sólo consiste en la manifestación de la consecuencia de la identificación contigo mismo y/o con tu existir particular. Ser consciente de aquello que eres, no significa que seas algo distinto a la consciencia de ser, pero sin ser algo ni ser aquello que tiene que hacerse consciente de ser algo. Paradójicamente, ser consciente de lo que eres equivale a darse cuenta de que no eres algo y/o de que nada está siendo algo distinto a SER. No eres un cuerpo. No eres una mente. No eres un alma. No eres un espíritu. Tampoco eres Dios, Energía, Totalidad, Luz, Plenitud, Silencio, Vacío. ¡Toda apariencia de ser algo consiste en Estar Siendo nada-algo! He ahí que, comenzando por tu propia existencia, todo aquello que tú percibes y concibes como si estuviera consistiendo en ser la existencia de algo, únicamente consiste en Estar Siendo Nada-Algo (No-dualidad). ¿Comprendes mejor ahora por qué nada de aquello que tú percibes siendo la existencia y/o el acontecer de algo nunca tendrá sentido más allá de la fantasía transitoria de tu propia percepción? No siendo tú algo, ¿qué podría ser entonces todo aquello que tú percibes, juzgas, valoras, identificas, etc., como si fuera algo?  (sigue)

Juande Puerta.