lunes, 5 de diciembre de 2016

REFLEXIONANDO 2016 (89)

189- TODO MENTE, TODO CREACIÓN MENTAL. Nada existe siendo la existencia de algo ni la inexistencia de alguna cosa; todo son posibilidades mentales, que la consciencia -dependiendo de la identificación con las creencias que están configurándola-, convertirá en percepciones de existencia y/o de experiencias. ¿Consciencia comprendes mejor ahora la causa de porqué sientes que tu existencia siempre está “DEPENDIENDO” de algo que tú no puedes elegir ni controlar? ¡Comenzando por la consciencia del uno mismo, nada existe/acontece siendo real ni irreal! He ahí que pese a los consejos de los antiguos sabios griegos de “conocerse a si mismo”, nadie ha conseguido conocerse así mismo…, pues, simplemente no existe la existencia de “un” uno mismo”. ¡No existe una existencia ni la existencia de alguna cosa! He ahí la paradoja de que “conocerse a sí mismo” significa darse cuenta de que no existe la existencia de “un” uno mismo que pueda ni que necesite conocerse. Si algo es percibido por alguien (alguna consciencia) siendo algo, entonces es NADA, pero ilusoria y/o mentalmente siendo percibido como si fuera la existencia de alguna cosa. Consciencia, date cuenta de que todas tus percepciones y todos tus juicios son erróneos e inútiles por igual, pues aquello que crees percibir y juzgar no está existiendo fuera de la creencia en ti. ¡La percepción de las cosas y/o de los aconteceres no supone la existencia real ni irreal de su existencia! ESTAR SIENDO NADA (consciencia sin identidad) está siendo la fuente de la percepción y/o la creación mental todas las posibilidades de ser algo; pero sin que ninguna de ellas esté siendo la existencia de alguna cosa. Todos los pensamientos, las emociones, las ideas, las formas, las energías…, todas las existencias y experiencias percibidas solo son posibilidades creadas a partir de la identificación de la consciencia con la creencia en su existencia particular y/o determinada. El ser humano, es decir, la consciencia identificada con la creencia  creadora de la percepción de la existencia humana, se define así mismo como “un ser racional y creativo” precisamente porque la  apariencia de su existencia está consistiendo en el reflejo de una creencia. ¡Toda apariencia de creación procede de la creencia en la existencia de eso! La creación del ser humano y el poder creativo del ser humano procede de la creencia que está creando la consciencia de un sí mismo y/o la consciencia identificada (mente) con la posibilidad de su existencia individual, de ahí que todo cuanto la consciencia humana o mente está creando y percibiendo como si fuera LA REALIDAD,  siempre  estará siendo de naturaleza mental, ilusoria, egoica, aparente y con forma de existencia de alguna cosa.   

190- CONCEPTOS SOCIALIZADOS. Todo ser/acontecer la existencia de algo -comenzando por la percepción del uno mismo- siempre estará consistiendo en una CREACIÓN MENTAL Y/O UNA CREACIÓN DE LA CONSCIENCIA IDENTIFICADA (MENTE) con la posibilidad de su existencia. Nada existe siendo la existencia de algo, de ahí que la mente que está creando la percepción de cada existencia también pueda cambiar la percepción o juicio a cerca de cada existencia que percibe, pero sin que ello suponga salir de ese círculo de creaciones  y percepciones imaginarias. Una palabra de cuatro letras está definiéndolo absolutamente todo: ¡NADA! Siendo considerado algo distinto a Estar Siendo Nada, todo ver, todo escuchar, todo decir, todo reaccionar, todo hacer, todo pensar, todo sentir, todo creer, todo vivir, todo experimentar, toda esperanza…, realizada por parte de “un” individuo y/o “una” consciencia identificada con la apariencia de su individualidad y/o de su existencia, por mucho que quiera disfrazarse con juicios y conceptos socializados y/o hipócritas, sin excepción posible siempre estará correspondiéndose con “un algo” egoico, mental, ficticio. Consciencia, date cuenta de que no se trata tanto de darse cuenta de que “hay otra manera de ver” aquello que nos disgusta y produce sufrimiento, y también aquello otro que nos agrada y genera dependencia (reacciones de las creencias que están conformando los egos) como de darse cuenta de que no hay la existencia de aquello que está percibiéndose, ni hay la existencia del supuesto perceptor de alguna existencia. -ESTAR SIENDO UN ALGO Y/O UNA EXISTENCIA: “consciencia con identidad y/o identificada” (mente) con la creencia en la posibilidad de existir siendo la percepción que, comenzando por la ficción transitoria de la propia existencia, esa creencia estará creando. -ESTAR SIENDO NADA Y/O NADA-UNO: “Consciencia sin identificación y/o sin identidad”, por tanto, sin mente, sin percepción de existencia de particularidades, sin conocimiento, sin determinación, sin juicio, sin forma, sin tiempo ni espacio, sin herencias, sin objetivos, sin voluntad, sin intención, sin límites, sin condiciones, sin dependencias, sin intereses, sin principio ni fin.

Juande Puerta.

viernes, 2 de diciembre de 2016

REFLEXIONANDO 2016 (88)

187- EXISTIR SIN LA CREENCIA DE EXISTIR. La realidad consiste en que no hay ni acontece la existencia de ninguna realidad, por tanto, que tampoco existe la consciencia particular que pueda percibirla, interpretarla, juzgarla, experimentarla…, sin que todo eso esté consistiendo en una vulgar fantasía mental. ¿Qué persiguen las consciencias identificadas con la existencia de una realidad, salvo la supervivencia de la ilusión que -aquí y ahora- está creando la creencia en su propia existencia? Paradójicamente,  Estando Siendo Nada se está siendo todo cuanto pueda creerse; pero sin que algo de cuanto pueda creerse consista en estar siendo una cosa distinta a Nada. ¡Independientemente de cómo pueda considerarse, toda percepción de existencia/acontecer estará siendo la  percepción de la existencia/acontecer de NADA y/o de ninguna existencia! La mente pertenece a este mundo porque crea la percepción de este mundo; la mente pertenece al mundo de la existencia de las cosas creadas por la mente, por eso, la mente no alcanza a comprender que todo esté siendo Nada y/o la no-existencia de algo. Consciencia, date cuenta de que aquello que tú intuyes como la existencia y la presencia de Dios…, eres tú, pero “NO SIENDO ESO NI NINGUNA OTRA COSA” que tú creas que eres; date cuenta de que aquello que tú crees que eres sólo es la creencia de que tú eres la existencia de algo. ¡Las creencias hacen que se perciba aquello que no existe fuera de la creencia que está generando la percepción de su existencia! He ahí que por muy grande, muy especial, muy poderoso, muy excepcional, etc., que pareciera ser aquello con lo que la consciencia se identifique (aquello que crea ser a partir de estar creando su percepción) eso siempre será limitado, contradictorio, carente, victimista, pobre, transitorio, irresponsable, egoico. He ahí que al margen de nuestras creencias, es decir, de las creencias que han creado la percepción egoica y/o mental de nuestra existencia particular, y que también están manteniéndola activa, no existe la existencia de nada ni de nadie que -salvo en forma de creencia- sea el autor responsable ni culpable de algo. Las creencias no son necesarias para estar existiendo sin creencias; las creencias sólo se necesitan para estar existiendo bajo el yugo mental de una identidad ilusoria: siendo la creencia de la existencia de algo. ESTAR SIENDO NADA-UNO carece de la necesidad de creencia y de percepción de existencia, de ahí que todo está existiendo/aconteciendo siendo Nada. Consciencia, ¿comprendes ahora que pensar, sentir, experimentar, hacer, vivir, etc., no implica necesariamente la existencia de lo percibido ni la existencia del perceptor de aquellas supuestas existencias?  

188- VER/NO VER LA EXISTENCIA. Siempre hay otra manera de percibir aquello que está percibiéndose y/o que alguna consciencia (el ser humano) está creyendo percibir; pero, por tanto, igual que hay otra manera de ver la existencia de aquello que una consciencia esté “percibiendo negativamente”, también hay otra manera de ver la existencia de aquello que esté “percibiéndose positivamente”. ¿Acaso el hecho de que se crea que hay otra manera de percibir la existencia de algo, no está demostrando que eso que está percibiéndose positiva, negativa o neutramente…, no existe siendo la existencia determinada de eso, sino la manera de percibir aquello que la consciencia está eligiendo crear y percibir de una y/o de mil formas distintas…, dependiendo de mil factores inherentes (sistema de creencias) también distintos? ¡Poder elegir la manera de ver/no ver algo, demuestra que lo percibido y su perceptor no existen siendo ese algo y/o siendo alguna cosa distinta a ESTAR SIENDO NADA! He ahí que “fuera de la identificación egoica” no hay diferencia entre ver la existencia de las cosas y/o de los acontecimientos de una manera u otra, pues en ambos casos ello estará siendo creado por la creencia en la existencia del creador de dichas percepciones. Consciencia, date cuenta de que elegir ver la existencia de alguna cosa/acontecer de una manera u otra -con un signo, una apariencia, un nombre u otro- no evita que tú  identidad y tus percepciones estén siendo el reflejo de la identificación con la creencia en tu existencia particular y/o con la creencia  en la particularidad de tu existencia. Date cuenta de que igual de egoicas, dualistas, transitorias, victimistas, existencialistas, subjetivas, interesadas, condicionadas, mentales…, igual de conflictivas son  tus percepciones positivas como tus percepciones negativas. Date cuenta de que ni tan siquiera existe diferencia entre elegir ver de un modo u otro y elegir no ver de alguna forma (elegir no elegir es otra elección), porque en todos los casos permanece presente y activa la  identificación con la creencia de que existe la existencia de alguien eligiendo entre la existencia de alguna cosa determinada.

Juande Puerta.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

REFLEXIONANDO 2016 (87)

185- LA COSA DE TU EXISTENCIA. Paradójicamente, ver las cosas “tal como son” significa ver que no hay cosas; ver las cosas tal como son significa ver que no hay la existencia de cosas ni hay el acontecer de cosas. Consciencia, date cuenta de que la percepción de la existencia/acontecer de cosas surge de la identificación con la percepción de “la cosa de tu existencia”. Nada de cuanto percibes existe siendo la existencia de eso que percibes ni siendo la existencia/acontecer de cualquier otra cosa. No hay existencia real, pero tampoco hay existencia irreal, por tanto, ¿qué persigues y de qué huyes? Creencias son todo aquello que se percibe siendo/aconteciendo negativo; pero creencias también son todo aquello que se percibe siendo/aconteciendo como positivo. Pecado (ilusión tomada una cosa llamada realidad) está siendo todo cuanto se percibe existiendo/aconteciendo como malo; pero pecado también está siendo todo cuanto se percibe existiendo/aconteciendo como bueno. Toda percepción de existencia/acontecer estará siendo creencia por igual. Una zanahoria delante del burro está siendo todo lo percibido agradable por el burro y una zanahoria delante del burro está siendo todo lo percibido desagradable por el burro. Ninguna cosa existe; todo lo que “parece ser una existencia” sólo consiste en la percepción creada a partir de la creencia en la existencia de eso que cree percibirse y de la creencia en la consciencia que cree estar percibiéndolo. ¿Existe la existencia del amor, de la felicidad, de  la paz, de la libertad…, del odio, del sufrimiento, del dolor,  de la ira, de los celos, de la envidia, etc? No, nada de eso tiene existencia propia; toda forma de existencia particular es prestada. La existencia de los sentimientos no existe; la percepción de la existencia de los sentimientos se crea en el mismo instante que dicha percepción (ilusión) está siendo creada por las creencias que están conformando y configurando el funcionamiento de la consciencia identificada (mente), de ahí que dichos sentires consistan en reacciones absolutamente particulares, condicionadas, interesadas, contradictorias, egoicas,  predecibles y, como la historia demuestra cada día, fácilmente manipulables por otras mentes. Consciencia, ¿entonces qué persigues y de qué huyes?
   
186- EXACTAMENTE POR EL MISMO MOTIVO. Ayer escuché decir que “tu percepción no es real… si no produce dicha”. Lo curioso es que el autor de esas palabras pretendía estar manifestando algo profundo, elevado, espiritual, nuevo, transformador…, cuando estaba repitiendo ideas propias de la Edad Media. ¿Las percepciones que me producen dicha “a mi” son reales, buenas, positivas, merecedoras de atención…, y las percepciones que me producen malestar “a mi” son irreales, malas, negativas y debería ignorarlas? ¡Siempre la misma percepción egoica, pobre, victimista, hipócrita, irresponsable… de Estar Siendo Nada, mentalmente “convertido en la existencia de algo” que, individualmente, puede juzgarse alegremente… y luego utilizarse o rechazarse sin más! En otro momento el conferenciante dijo: “...las cosas no salen de la nada...”, y lo decía como si alguna vez hubiera salido de algún sitio y/o de algún creador la existencia de alguna cosa distinta a una percepción o creación mental; lo decía como si a parte de NADA existiera la existencia/acontecer de alguna cosa. Lo decía como si alguna vez una tal Eva hubiera mordido la manzana prohibida y alguien hubiera sido expulsado de algún lugar y/o de algún estado de consciencia por haberse portado mal. No existe ni acontece el mal, pero, EXACTAMENTE POR EL MISMO MOTIVO, tampoco existe ni acontece el bien; tan egoica, ilusoria y/o mental es la existencia/acontecer de todo cuanto la consciencia identificada con la existencia humana percibe y juzga como la existencia de algo bueno, como todo cuanto percibe y juzga como algo malo; tan ilusoria y/o mental es la existencia/acontecer de la felicidad como de la infelicidad, del amor como del odio, de la culpa como del perdón, del error como del acierto, de la alegría como de la tristeza, de la salud como de la enfermedad, del yo como del tú.  Todas las percepciones de existencia de alguna cosa (material, psicológica, emocional, anímica, etc.,) tienen el mismo motivo: la identificación con la creencia en la posibilidad de ser…, acontecer…, existir…, siendo algo distinto a NADA.

Juande Puerta.

domingo, 27 de noviembre de 2016

REFLEXIONANDO 2016 (86)

183- INEXISTENCIA DE LA EXISTENCIA. Consistiendo toda forma de percepción posible (física, psíquica, emocional, anímica…) en la INEXISTENCIA DE LO PERCIBIDO y/o en el estar siendo de ninguna existencia particular, limitada, separada, especial…, tampoco nada de lo percibido necesita ser aprendido, ser cambiado, ser mejorado, ser recordado, ser reconocido, ser adorado, ser obedecido, ser idolatrado, ser buscado, ser defendido…; sin embargo, basta con identificarse y/o con creerse la existencia de “cualquier particularidad y/o de una simple partícula” para que INSTANTÁNEAMENTE APAREZCA LA PERCEPCIÓN de un mundo de necesidades, de causas y efectos, de intereses, de miedos, de deseos, de sacrificios, de juicios, etc., pareciendo absolutamente ciertos e imprescindibles. La existencia del uno mismo personal es una creencia; la percepción de la particularidad del uno mismo consiste en una creencia, por tanto, todo cambio respecto a la percepción del uno mismo individual únicamente puede alcanzarse mediante el previo reconocimiento y la previa aceptación de eso.  La percepción de la existencia del uno mismo y del resto de las existencias -que percibe el uno mismo inexistente- está conformándola la identificación con la creencia en la posibilidad de la existencia de algo distinto a NADA-UNO. Toda existencia y/o acontecer de algo, sólo estará siendo percibido como la existencia y/o acontecer de ese algo concreto para la consciencia que así lo percibe…, para la consciencia identificada (mente) así está creando esa percepción. Pero, por mucho que el fenómeno de la identificación con la existencia particular origine que Estar Siendo NADA-UNO pueda percibirse siendo infinitas formas aparentemente distintas entre sí, NADA es lo único que está siendo y/o sucediendo siempre. He ahí que todos los juicios están equivocados, porque son respecto a la percepción  de la existencia de lo percibido. He ahí que todos los pensamientos, las emociones, los sentimientos, las ideas, las reacciones, los actos, los estados de ánimo, etc., están equivocados, porque son respecto a la percepción de la existencia de lo percibido. ¡La existencia no existe; nada existe-acontece, salvo Estar Siendo la existencia de Nada! Consciencia, date cuenta de que, comenzando por la tuya, toda existencia que percibes ES NADA, por tanto, que todo cuanto piensas, sientes, juzgas, experimentas, deseas, temes, etc., SIGNIFICA NADA Y/O NADA SIGNIFICA.  

184- ACEPTACIÓN OBLIGATORIA. Toda forma de ser la existencia y/o el acontecer de algo  y/o de alguna manera de ser (cosas, pensamientos, emociones, actos, experiencias, juicios, circunstancias, recuerdos, deseos, miedos...) siempre estará siendo igual de ilusoria que la existencia del personaje que estuviera percibiendo su propia existencia. La identificación con  el estar siendo/aconteciendo la existencia de un yo particular implica la “aceptación obligatoria” de estar siendo también de mil  formas contradictorias entre sí, durante algún tiempo, en algún espacio, por algún motivo misterioso, con algún fin desconocido… y expuesto a la caprichosa existencia -aparentemente veraz- de infinitos factores y condiciones; pero, date cuenta de que además la identificación con la creencia de estar siendo/aconteciendo la existencia de un yo determinado también implica “la aceptación obligatoria” de la existencia particular y separada de absolutamente todas las percepciones que la mente pueda crear. Consciencia, ¿comprendes mejor ahora de dónde surgen esas sensaciones de opresión, de carencia y de necesidad de libertad? ¿Comprendes mejor ahora que la creencia en tu existencia DEPENDE Y/O SE ALIMENTA de la creencia en la existencia de todo cuanto puedas percibir, con absoluta independencia de la naturaleza y del juicio -positivo o negativo- que realices a cerca de ello? Siempre escucho decir que debemos aceptar (no negarlo) la existencia de todo lo que ocurre a nuestro alrededor y/o de todo cuanto está conformando el día a día de nuestra existencia, es decir, aquello cuya existencia estamos percibiendo y dando por cierto; sin embargo, pocas voces defienden que no se trata de aceptar la existencia de todo cuanto parece estar siendo algo… sino de darse cuenta y de aceptar que NO PUEDE NEGARSE LO QUE NO ESTÁ SIÉNDOLO…, de darse cuenta y aceptar que eso y nosotros NO ESTÁ SIENDO LA EXISTENCIA de eso ni de nosotros…, de darse cuenta y de aceptar que todo está siendo la  percepción de la existencia de ninguna existencia y/o de NADA-UNO. ¿Acaso la aceptación de la percepción de la existencia de alguna cosa no está implicando la ACEPTACIÓN OBLIGATORIA E INCONSCIENTE de la identificación con la percepción de la existencia del aceptador y viceversa? ¡El círculo está cerrado: yo no puedo existir siendo la percepción de la existencia de mi yo sin aceptar también la existencia del resto de las percepciones, que tampoco existirían sin la previa ACEPTACIÓN DE LA PERCEPCIÓN de mi existencia! PD. Con todas las palabras que escribo y publico no pretendo cambiar el mundo, entre otros motivos porque no existe un mundo que pueda ni que necesite cambiarse… y menos aún por parte de aquellos personajes que tampoco existen fuera y/o siendo algo distinto a la especulación mental que supone toda esta historia.

Juande Puerta.