sábado, 19 de agosto de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (57)

118- IDENTIDADES IDENTIFICADAS. El problema de la existencia humana está en la identificación con la percepción de la existencia humana, es decir, creer que existe algo que es la existencia humana y/o cualquier otra cosa. El problema de la existencia humana radica en que, más allá de la percepción de la existencia humana, no hay tal cosa como la existencia humana. Date cuenta de que siempre ha estado siendo igual. Obsérvese que absolutamente todo cuanto tú crees que es algo, tú crees que es de alguna manera, tú crees que es por algún motivo, tú crees que es para algún fin, etc., solo está consistiendo en el efecto de la identificación contigo mismo: la identificación con la percepción de yo existo; yo soy la existencia de algo dentro de la existencia de otro algo…, y así hasta el infinito. Obsérvese que el mundo y el universo (eso que supuestamente alguna vez fue creado por algún dios) no consiste en nada más que en el efecto de la identificación con la existencia del uno mismo (ego y percepción de dualidad). El dios creador del universo, y de todo cuanto pueda atribuírsele al existir de ese universo, unicamente  consiste en el fenómeno de la identificación consciencial. En el universo creado por la identificación consciencial todo  funciona en base al sostenimiento y el reforzamiento de esa concepción, de manera que, sin excepción, todo comienza y termina (nace y muere) con el fenómeno de la identificación y en el fenómeno la identificación. Obsérvese que el control y el gobierno de la apariencia de la existencia está absolutamente determinado por el control y el gobierno del fenómeno de la identificación con la existencia de algo, esto es, con tu existencia y/o con la existencia de ti. Gobernando la identificación con tu existencia, tú estás siendo gobernado! Trabajo, educación, moral, ética, política, religión, ideología, filosofía, justicia, salud, alimentación, ocio…, nada escapa de la identificación, de ahí que controlando la existencia de esa ilusión también  está controlándose todo cuanto tenga alguna relación con la existencia y la voluntad de las identidades o individuos.  

119- VOLUNTAD. Ningún algo ha sido creado por otro algo; ningún algo se ha separado ni permanece unido a otro algo. No hay dos voluntades; no hay tu voluntad y la voluntad de algo superior a ti. Ninguna voluntad hay ni habrá jamás. La voluntad y todas las demás cualidades y/o defectos que puedan percibirse, nombrarse, etc., son propios (efectos) del ego, es decir, de estar creyéndose la existencia de un algo y/o de un alguien. Estar Siendo, sin estar siendo algo (No-Uno), no necesita tener ni dejar de tener voluntad de algo. No hay ninguna voluntad; todo cuanto parece ser algo, únicamente consiste en Estar Siendo. ¿Estar Siendo qué, quién, cómo, cuándo, dónde, cuánto, porqué causa, para qué fin? Nada, sólo Estar Siendo. ¿Quién se hace esas preguntas, por muy trascendentales que parezcan, a parte de la identidad egoica? Consciencia, date cuenta de que cuando toda la apariencia de ser algo consiste en estar siendo nada-algo y/o nada-uno (no-dualidad), entonces, es decir, siempre, a nada hay que aspirar y tampoco a nada tiene que renunciarse. Trascendiendo la apariencia de ser algo, Nada, es lo único que está siendo todo aquello que, percibido desde el fenómeno de la identificación, parece ser existencia de algo. Comenzando por ti, la existencia de ninguna cosa consiste en algo distinto a estar siendo la existencia de ninguna cosa.  No-dualidad, no significa no ser dos, pero tampoco significa ser uno; no-dualidad significa ESTAR SIENDO, siempre todo a la vez, aunque sin ser algo nunca.

Juande Puerta.

miércoles, 16 de agosto de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (56)

116- DATE CUENTA. ¿Te preguntas qué tienes que hacer y qué tienes que dejar de hacer  para cambiar tu  mundo, para cambiar tu vida, para cambiarte a ti? La respuesta es muy sencilla: tienes que continuar haciendo exactamente aquello que crees que estás haciendo, y de la manera precisa que -sin excepción-, crees que estás haciéndolo todo siempre, es decir, “absolutamente nada.” Nada es algo, de ahí que todo ser algo, todo acontecer algo, todo experimentar algo, etc., siempre está siendo nada y/o consiste en estar siendo nada. Nada es algo ni es el ocurrir de algo, por eso, tú y todo aquello ante lo que tú crees que estás reaccionando sólo consiste en el Estar Siendo de ninguna cosa. ¡Tú, eres nada; tú, haces nada; ser tú y todo cuanto tú consideras que haces tú, consiste en estar siendo nada, es decir, en Estar Siendo! Tú, nada eres. Tú, nada haces. Tú, nada vives. Nada de lo que tú crees que eres, nada de lo que tú crees que haces; nada de lo que tú crees que percibes, conoces, experimentas, esperas y deseas, significa nada de lo que tú puedas creer, pensar, sentir, etc., que significa. ¡Nada tiene el significado que se le pueda dar, porque nada está siendo algo ni consistiendo en ser algo distinto a Estar Siendo sin más! Nada es algo, ni es por algo, ni es para algo; nada eres tú y nada es también todo aquello que pueda ser algo para ti. Nada de todo aquello que tú crees que has vivido alguna vez, ha sido vivido nunca por ti. Nada de todo cuanto tú crees que estás viviendo ahora, está siendo vivido ahora por ti. Nada de cuanto tu creas que podrás vivir mañana, estará siendo vivido en alguna ocasión por ti. Date cuenta de que darte cuenta de esto nunca cambiará nada en tu vida, aunque quizás pueda servir para que parezca que puedes vivir de otra manera. ¡Piensa, siente, reacciona, vive como prefieras, pero date cuenta de que nunca estás siendo ni haciendo algo distinto a estar siendo nada algo y/o nada tú!  

117- COMO POR ARTE DE MAGIA. Nada es algo, de ahí que todo aquello que fuera percibido y/o identificado siendo algo, siempre estará siendo nada y/o únicamente estará consistiendo en Estar Siendo. Nada es algo, de ahí que todo aquello que fuera considerado siendo un ser y/o siendo la existencia de un objeto, un pensamiento, un sentimiento, un estado anímico, una reacción, una intuición, una situación, un acontecimiento, etc., trascendiendo el efecto distorsionador de la identificación, siempre estará siendo nada y/o únicamente estará consistiendo en Estar Siendo. ¡Nada, eres tú y nada está siendo también aquello que tú identificas como si fuera tu ser, tu vida, tu mundo, tu tiempo, tu razón de ser! Consciencia, date cuenta de que la identificación con la particularidad de tu existencia -yo existo, yo soy algo-  también transforma Estar Siendo (Nada-algo) en la percepción limitada e ilusoria de ser-algo a todo aquello que tú percibas siendo algo distinto a tu aparente ser. Como por arte de magia, la identificación convierte el Estar Siendo Infinito (nada-uno) en la percepción de que todo esté siendo la identidad de un algo conformado por infinitas posibilidades únicas, distintas y diferenciadas entre sí. La identificación consciencial convierte estar siendo-nada en la percepción egoica y/o dualista de estar siendo el ser de un ser determinado. He ahí que la percepción de separación no consiste en verse, sentirse, experimentarse, etc., separado del resto de la existencia, sino en percibirse siendo existencia de algo. ¡No-dualidad significa no-ser algo! Nada es algo, de ahí que, comenzando por la percepción de tu ser, cualquier forma de percepción de ser algo estará siendo nada y/o nada estará siendo. Nada es algo; todo ser algo será aparente.  Nada, eres tú y también todo cuanto sea algo para ti. Nada es algo, por tanto, date cuenta de que trascendiendo la ilusoria apariencia de tu identidad, nada haces tú, nada juzgas tú, nada posees tú, nada cambias tú, nada te sucede a ti.

Juande Puerta.

domingo, 13 de agosto de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (55)

113- UNIDAD/SEPARACIÓN-1. Todo aquello que puede nombrarse de alguna manera, siempre estará consistiendo en SER-ninguna cosa que pueda nombrarse, y tampoco ninguna otra posibilidad de SER algo.  Neti neti: no esto, no aquello, no-algo. En la filosofía de la no-dualidad se mantiene que no hay dos, por tanto, que “no existe la separación”, consecuentemente, que nada está separado del resto. Dicho así parece interesante, sin embargo, absolutamente contradictorio. Paradójicamente, el enunciado de la no-dualidad esta constituyendo la base fundamental del dualismo, del pluralismo, del globalismo, del universalismo, esto es, del egoísmo. Si puede nombrarse, pensarse, comprenderse, imaginarse, intuirse, manifestarse, etc., más allá de esa percepción dualista, NADA será y/o nada estará siendo. ¡Ego consiste en ser algo, de ahí que considerarse un ser algo/alguien esté consistiendo en la  fuente inagotable de percepción absolutamente egoica! No-dualidad no debería entenderse como no-dos, sino como NO-UNO…, NO-ALGO. Manifestar que nada está separado ¿acaso no es lo mismo que afirmar que todo está unido, por tanto, que existe la unidad de algo y/o algo que  “ES UN algo (uno)? Nada ES algo; todo consiste en ESTAR SIENDO nada que sea SER algo. ¡Todo aparente ser, existir y/o acontecer de algo, no estará consistiendo en ser algo, sino en ESTAR SIENDO NADA-ALGO! Volviendo a la idea de la no-separación, en efecto, nada está separado; pero tampoco nada está unido. ¡Nada está separado ni unido, porque nada es algo! Nada está separado ni unido de otra cosa, porque simplemente no hay una cosa. No hay separación, porque tampoco hay unidad. No hay dos, porque tampoco hay uno. (sigue) 

114- UNIDAD/SEPARACIÓN-2. El concepto “dualidad” responde a criterios absolutamente ilusorios y/o egoicos; pero, por la misma razón, el concepto de “no-dualidad” continúa reflejando la presencia de exactamente los mismos principios. La negación de la existencia de algo no puede separarse de la afirmación de la existencia de algo y/o de su opuesto. ¡Todo posible algo, igual que la negación, el contrario, el semejante, etc., de ese algo, continúa consistiendo en la identificación con la existencia de algo! La confusión y el conflicto no emerge de la verdad y/o de la mentira de la existencia de algo; toda discrepancia nace de la identificación con la percepción de la existencia de UN ALGO. Es la identificación consciencial con “un algo” aquello que se transforma en la fuente inagotable de todo tipo de percepciones, reacciones, juicios, actos, emociones y experiencias de algo. “Algo”, como la existencia de toda la humanidad y de todo cuanto aparentemente caracteriza y conforma el universo de la existencia de la humanidad, comienza y se sostiene a partir de la identificación con la existencia de UN SÍ MISMO HUMANO (un yo). He ahí que la “no-dualidad” mientras continúe interpretándose como la existencia y/o el haber/acontecer de un algo (unidad absoluta y/o no separación) tampoco permitirá trascender los limites de ese algo. ¡Nada está unido ni separado de otra posibilidad (un algo), porque simplemente nunca hubo ni habrá jamás habrá una posibilidad! No-dualidad significa, no-algo. No-dualidad significa, nada falta. No-dualidad significa, ya está todo. No dualidad significa, todo está siendo nada. No dualidad significa que Nada está siendo todo lo que parece ser algo. No-dualidad significa que SER y/o Estar Siendo no significa ser y/o estar siendo algo.  ¡Nada es algo, de ahí que, comenzando por tu ser, cualquier ser algo estará siendo nada y/o nada estará siendo! (sigue)  

115- UNIDAD/SEPARACIÓN-3. “Yo no sé qué será, pero creo que tiene que haber algo…” ¿Cuántas veces habremos pensado, expresado y escuchado esa expresión, refiriéndonos a una supuesta realidad que estuviera trascendiendo la aparente cotidianidad de nuestra existencia? Sin embargo, en efecto, salvo en forma de creencia, no hay algo en ninguna parte que no esté consistiendo en la percepción de la existencia de algo, aunque ese “ser algo” únicamente consista en Estar Siendo nada-algo. ¡He ahí que absolutamente todo cuanto parece conformar el misterio de la existencia humana, y también de todo cuanto parece acontecer en esa fabulosa historia, únicamente consiste en el efecto de la creencia de que “tiene que haber” algo! ¿Algo con lo que justificar la existencia del algo propio y/o del sí mismo? El ego y/o la percepción dualista equivale a la identificación con la existencia de “un” algo. Nada, eres tú. Nada, son tus pensamientos. Nada, son tus emociones. Nada, son tus experiencias. Nada, son tus recuerdos, tus deseos y tus esperanzas. Nada, es tu mundo y todo cuanto crees que sucede en tu mundo. Nada, está siendo todo lo que tú percibes como si fueras tú y/o algo distinto a ti. He ahí que unidad y separación son términos exactamente igual de dualistas; he ahí que todo aquello que consista en ser/existir/acontecer algo, NADA ESO ni ninguna otra cosa estará siendo siempre. Tú existencia, y, por tanto, la existencia de tu pasado, tu presente y tu futuro son mentira; pero no porque sea algo falso y/o algo erróneo, sino porque no son algo. Toda percepción de ser algo no-es, nunca fue y nunca será. ¡Todo es, pero nada es algo, ni por algo, ni para algo! 

Juande Puerta.

miércoles, 2 de agosto de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (54)

111- NI ALGO, NI PARTE DE ALGO. Nada es, ni está consistiendo, en algo distinto a estar siendo nada y/o ningún ser. He ahí que todo aquello que tú percibes siendo tú y/o siendo cualquier otra posibilidad de  estar siendo algo (existencia), únicamente está consistiendo en SER, y nada más que en SER. El significado de SER no puede ser comprendido, porque SER no consiste en ser algo. El significado de SER no puede convertirse en religión, porque SER no consiste en ser algo. El significado de SER no puede institucionalizarse, cambiarse, gobernarse, comercializarse, espiritualizarse, escribirse ni explicarse, porque SER no consiste en ser algo. ¡SER, siempre es lo único que siempre está siendo! Por muchos nombres, conceptos, formas, apariencias, juicios, ideas, pensamientos, emociones, deseos, miedos, actividades y esperanzas que utilices para diferenciarte a ti de tus percepciones, ni tú serás tú ni tus percepciones serán tus percepciones. Nada -de ninguna naturaleza ni de ninguna dimensión- existe ni acontece que no esté consistiendo en SER. Tú nunca estarás solo ni acompañado; sentirse así, es decir, percibirse así, es decir, la creación de esos sentimientos y/o percepciones, corresponde a la identificación y/o creencia de que algo está siendo tú. Ninguna cosa está siendo tú, por tanto, he ahí que la soledad, la tristeza, la frustración y el resto de los sentimientos que tú puedas experimentar, más allá de la creencia en ti son tan ilusorios como tú: son tú. Ninguna cosa que forme parte de la percepción de tu existencia existe sin la percepción de tu existencia. ¡Nada es algo, ni es la parte de algo; todo ser algo para alguien, con absoluta independencia del signo (positivo o negativo) que se le termine adjudicando, nace de la identificación consciencial con la existencia de ese alguien identificado. Ser, consiste en no ser algo, de ahí que todo cuanto sea percibido siendo la existencia y/o el acontecer de algo, siempre estará consistiendo en una percepción egoica, dualista, victimista, transitoria, interesada e ilusoria de SER. ¿Acaso no vives percibiendo esas características en el mundo del que crees formar parte?   

112- LOS CAMBIOS. Nada es, ni está consistiendo, en algo distinto a estar siendo nada y/o ningún ser. ¡SER, siempre es lo único que siempre está siendo! He ahí que todo aquello que tú percibes siendo tú y/o siendo cualquier otra posibilidad de estar siendo algo (existencia), únicamente está consistiendo en SER, y nada más que en SER-Nada. Ser, significa no-dualidad (no-uno), porque Ser no consiste en ser algo; Ser, significa estar siendo ninguna posibilidad de ser determinada. ¡Nada has sido, Nada estás siendo y Nada serás; Ser Nada es lo único que está siendo siempre! Si yo fuera yo y lo demás fuera lo demás, entonces, hoy, después de levantarme, desayunar y ordenar algunas cosas, yo me habría puesto a escribir en el ordenador aquello que después habría publicado en una conocida red social de Internet; si yo fuera yo y lo demás fuera lo demás, luego yo habría salido a caminar y habría realizado las tareas que tenía previstas. Sin embargo, puesto que ni yo soy yo ni lo demás es lo demás, he ahí que yo y todo cuanto yo haya hecho, pensado, sentido, experimentado, recordado, imaginado, etc., son la misma ninguna cosa, son el mismo no ser  algo, son el mismo Estar Siendo nada. ¡Disfrazado con la suposición de diferentes nombres, apariencias, juicios, valoraciones, ideas, creencias, deseos, etc., todo aquello que parezca ser la existencia y/o el acontecer de algo, siempre únicamente está consistiendo en SER-NADA. Ser-Nada no tiene principio ni fin, no nace ni muere, no adelanta ni retrocede, no mejora ni empeora, no se fortalece ni enferma; Ser-Nada no está expuesto a las necesidades y las características propias de ser-algo. Consciencia, date cuenta de que todos los cambios, todos los movimientos, todos los acontecimientos, todas las transformaciones, todas las luchas, todas las guerras y también todas las llegadas y todas las partidas que percibes y crees protagonizar, no consisten en nada más que en ESTAR SIENDO; Estar Siendo Nada y/o Estar Siendo ninguna cosa que sea ser algo.  He ahí la paradoja de que el hecho de que no puedas comprender que nada es algo, está consistiendo en la demostración absoluta de ello.

Juande Puerta.