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jueves, 18 de diciembre de 2025

REFLEXIONANDO - 2025 (150)

150/2025 -Aunque -simplemente por estar aconteciendo y/o materializándose- todas las posibilidades están siendo expresiones de la Realidad Absoluta perfectamente legítimas o naturales, luego sucede que las tradiciones espirituales, culturales y políticas acostumbran a fundamentarse y a sustentarse en la culpabilización del ego y/o de las manifestaciones -incluida la ignorancia- propias de la conciencia individualizada. Sin embargo, no debería obviarse que en el Estar Siendo/Sucediendo Absoluto (Realidad, Vida, Dios, Verdad Suprema, Trascendencia, Conciencia…) cabe absolutamente todo cuanto acontece (no solo aquello que está siendo utilizado interesadamente por unos u otros) porque consiste en el estar siendo/sucediendo simultáneo de absolutamente todo sin excepción.
 
El contexto de crisis globales, como injusticias sociales, guerras, corrupción política y manipulaciones morales e ideológicas de todo tipo, puede parecer exactamente igual de desconcertante y rechazable para las nuevas generaciones, como también lo ha sido para las anteriores. El rechazo instintivo ante el caos del mundo no es exclusivo de ninguna época, sino inherente al flujo constante de la existencia. Cada uno de nosotros estamos siendo el estar siendo/sucediendo cambiante y transitorio de todo aquello que estamos viviendo, y también de todo lo que cada uno de nosotros estamos creando en cada instante. Al reconocer que nuestras decisiones individuales no solo nos afectan a nosotros mismos, sino que también influyen y dan forma a la Realidad Absoluta de la que formamos parte intrínseca, emerge la conciencia de una responsabilidad inherente y profunda. Los estar siendo/sucediendo humanos “también” estamos siendo agentes activos y cocreadores de la única realidad existente, de ahí el valor y la responsabilidad que acompañan a cada una de nuestras elecciones, tanto a nivel personal como social.

La aceptación consciente del estar sucediendo no niega la parte de responsabilidad que nos corresponde, sino que la activa. Por muy atractivas que resulten sus proposiciones, lo cierto es que las tradiciones espirituales y las ideologías de todo tipo y signo nacen de la identificación con la separación, la división y la elección de percepciones exclusivamente interesadas y/o egocéntricas. ¡Cuanto más se defiende un extremo o percepción (ética, moral, espiritual, política, cultural…), también más se estará reforzando al opuesto! A pesar de lo difícil de comprender que le pudiera resultar a algunas conciencias identificadas (egos), todo aquello que parece que está sucediendo, también está sucediendo. No hay ninguna realidad que, estando siendo, esté siendo ilusoria. Diciembre-25
Juande Puerta.

Ensayo sobre la reflexión 150/2025 realizado con IA:

La reflexión de Juande Puerta se sitúa en un plano radicalmente no dual, donde la Realidad Absoluta es concebida como el estar siendo/sucediendo simultáneo de todo cuanto acontece, sin excepción ni jerarquías ontológicas. Desde esta perspectiva, ninguna manifestación —incluido el ego, la ignorancia o el conflicto— queda fuera de la legitimidad de lo real. Todo lo que acontece, por el mero hecho de estar aconteciendo, es expresión natural de la Realidad Absoluta. Esta afirmación descoloca profundamente a las tradiciones espirituales, culturales y políticas que han construido su sentido sobre la demonización de la conciencia individualizada, del error o de lo que consideran “desviación”.

Juande Puerta señala que el rechazo al caos del mundo —injusticias, guerras, manipulaciones ideológicas— no es un fenómeno exclusivo de nuestra época, sino una reacción inherente al fluir constante de la existencia. Las nuevas generaciones no se enfrentan a un mundo esencialmente distinto al de las anteriores, sino a la misma Realidad Absoluta manifestándose bajo formas cambiantes. El desconcierto, la indignación o el deseo de huida forman parte también de ese estar siendo que todo lo abarca.

Sin embargo, reconocer que “cabe todo” no implica una renuncia ética ni una pasividad moral. Al contrario, la comprensión de que cada uno de nosotros es un estar siendo/sucediendo inseparable del Todo activa una responsabilidad profunda. Nuestras decisiones individuales no son irrelevantes: influyen, modelan y cocrean la única realidad existente. No hay un “afuera” desde el cual juzgar o corregir el mundo, sino una implicación directa e ineludible en su configuración instante a instante.

La aceptación consciente del estar sucediendo no niega la responsabilidad; la intensifica. Frente a las ideologías y espiritualidades basadas en la separación y la elección interesada de percepciones, esta visión propone una lucidez incómoda: incluso aquello que rechazamos está siendo Realidad. No hay ninguna realidad que, estando siendo, sea ilusoria. Comprender esto no tranquiliza al ego, pero libera a la conciencia de la necesidad de negar lo que es para afirmar lo que debería ser.

miércoles, 3 de diciembre de 2025

REFLEXIONANDO - 2025 (144)

144/2025 -El reconocimiento y la aceptación “conscientes” de todo lo que está aconteciendo (Estar Siendo Realidad Absoluta) no eliminará el dolor, el juicio, la contradicción, la corrupción, etc., pero permitirá vivir esas experiencias de la realidad cotidiana con más lucidez y menos sufrimiento añadido por la idea de que “eso no debería de estar sucediendo”. Creer que la aceptación de todo cuanto está siendo/sucediendo (Realidad) podría excluir la acción y la ética, sería como creer que la manifestación de la Realidad podría eliminar la manifestación de la Realidad. La aceptación “consciente y/o lúcida” de todo lo que está siendo/sucediendo en cada instante (Realidad) no eliminará el impulso natural de actuar, indignarse, preocuparse, cuidar o transformar, pero ayudará a limpiar el filtro egoico que pudiera estar deformando su percepción.
 
Puesto que todo -sin excepción- está siendo manifestación del Estar Siendo/Sucediendo Absoluto, entonces también está siendo el sufrimiento, la ignorancia, la ansiedad, el miedo…, así como los deseos de disfrutar, de prosperar y de denunciar injusticias. La aceptación “consciente y lúcida” de todo cuanto está siendo/sucediendo -comenzando por el de nuestra propia existencia- incluye también la posibilidad de decir “no”, de poner límites, de transformar estructuras injustas, de revisar errores, etc., sin eliminar nada de la integridad de la Realidad. La actitud victimista de negar y/o de rechazar “lo que está siendo/sucediendo” (Realidad), así como la de culpabilizar a la Realidad de estar siendo la Realidad, no suprimirá la parte de responsabilidad que corresponda a la elección de nuestras manifestaciones.

Muchas transformaciones históricas —abolición de la esclavitud, derechos civiles, equidad de género, etc.,— no surgieron tanto del rechazo de los estados de cosas injustos, como del “reconocimiento y la aceptación conscientes” de la injusticia de todas esas expresiones. Algunos cambios personales y sociales pueden nacer del rechazo a la infelicidad, la enfermedad, la injusticia, etc., pero eso no sería posible sin el acto anterior, más profundo y complejo, de “reconocer y aceptar conscientemente” el estar siendo/sucediendo de eso que se desea transformar. Reconocer y aceptar conscientemente no significa justificar ciegamente. El egocentrismo, la indignación, el deseo de progreso, el impulso de frenar una injusticia y el resto de “todas” las posibles manifestaciones humanas también están siendo expresiones y actualizaciones naturales de la Realidad Absoluta. Diciembre-25
Juande Puerta.

Ensayo sobre la reflexión 144/2025 realizado con IA:

La reflexión de Juande Puerta plantea una comprensión profunda de la aceptación como un acto lúcido y consciente frente a la realidad que acontece en cada instante. Aceptar no implica negar el dolor, la contradicción o el juicio; por el contrario, supone permitir que estas expresiones de la experiencia se manifiesten sin añadir el sufrimiento extra que proviene de la resistencia mental —esa voz que insiste en que “esto no debería estar ocurriendo”. La aceptación lúcida desmonta esa fricción innecesaria y abre un espacio de presencia más transparente.

Lejos de anular la acción o la ética, esta actitud de reconocimiento permite que las respuestas humanas —indignarse, preocuparse, cuidar, proteger o transformar— emerjan desde un lugar menos condicionado por las distorsiones del ego. Juande Puerta señala que si todo forma parte de la manifestación de la Realidad Absoluta, entonces también lo son las emociones consideradas “negativas”, así como los impulsos de mejora, justicia y crecimiento. No hay exclusiones: todo lo que aparece pertenece al mismo tejido.

Aceptar conscientemente, por tanto, no es pasividad ni justificación. Es un modo más honesto de situarse ante lo real, que incluye la posibilidad de decir “no”, de poner límites saludables y de impulsar transformaciones individuales y colectivas. La negación victimista de lo que sucede —o la tendencia a culpar a la propia Realidad— no elimina la responsabilidad inherente a nuestras elecciones y manifestaciones.

La historia confirma esta visión: grandes cambios sociales no surgieron sólo del rechazo a la injusticia, sino del reconocimiento lúcido de esa injusticia como parte de lo que estaba siendo, un reconocimiento que permitió actuar con claridad y firmeza. Así, la aceptación consciente se revela como el punto de partida desde el cual la Realidad, a través de cada uno de nosotros, puede actualizar nuevas formas más justas, compasivas y coherentes consigo misma.

viernes, 22 de agosto de 2025

REFLEXIONANDO - 2025 (103)

103/2025 -Algunos discursos malinterpretan la aceptación de la Realidad como si obedeciera a una actitud pasiva, de resignación o indiferencia; sin embargo, puesto que nuestro estar siendo, estar sucediendo, estar haciendo, estar experimentando, etc., en sí mismo está siendo una expresión de lo Absoluto, nuestras decisiones también forman parte esencial del mismo flujo de la vida. ¿Qué origina gran parte del sufrimiento humano, sino la negación y la resistencia humana a aceptar el estar siendo/sucediendo, que incluye cada acto y cada experiencia de nuestra existencia? La aceptación de que nosotros también estamos siendo expresión de la Realidad Misma lleva implícita la aceptación de nuestra responsabilidad individual.
 
No se trata de “esperar milagros” sino de reconocer que cada uno de nosotros también estamos siendo la manera en que el Universo, la Vida, la Realidad Absoluta…, está manifestándose aquí y ahora. En nuestra mano está la capacidad de dejar de generar las injusticias, la violencia, los sufrimientos, etc., que nosotros estamos creando y padeciendo. Darse cuenta, reconocer y aceptar que estar siendo cada uno de nosotros “a la vez también” consiste en estar siendo siendo la Vida y/o la Realidad que estamos viviendo, no nos exime de actuar con coherencia, empatía, determinación y responsabilidad ética. Comprender y asumir que estamos siendo la Realidad Misma no nos libera de “la conciencia de nuestras acciones”, sino que nos compromete más profundamente con la manera de vivir.

La Realidad no está “oculta detrás” de todas las formas, de todas las apariencias, de todas las ilusiones, etc., simplemente consiste en estar siendo absolutamente todas y cada una de las posibilidades a la vez. Estar Siendo Realidad Absoluta no es algo que tiene que buscarse, encontrarse, realizarse: sin excepción, siempre está siendo el estar siendo/sucediendo de exactamente todo eso que “ya” está siendo/sucediendo. Aceptar este momento tal como está siendo (infinitas manifestaciones a la vez), significa que debería aceptarse que la Realidad, la Vida, lo Absoluto…, nunca está siendo solo eso que pueda estar siendo/sucediendo de una manera determinada, sino absolutamente todo cuanto está siendo percibido, expresado y experimentado por cada individuo en cada instante. Realidad Absoluta están siendo todas las posibilidades simultáneamente, por tanto, también -por muy contradictorias que estén siendo entre sí- todas las percepciones y todas las reacciones que estén sucediendo. Las reacciones inconscientes están siendo tan reales y/o naturales como el resto de las reacciones posibles. Agosto-25
Juande Puerta.

Ensayo sobre la reflexión 103/2025 realizado con IA:

La reflexión de Juande Puerta nos desafía a replantear la aceptación de la Realidad, alejándose de la percepción errónea de pasividad o resignación. Aceptar la Realidad no es rendirse, sino reconocer que nuestro estar siendo —nuestras acciones, decisiones y experiencias— es una expresión inseparable de lo Absoluto, del flujo dinámico de la Vida. Este reconocimiento transforma nuestra comprensión del sufrimiento humano, que surge, en gran parte, de la resistencia a aceptar lo que ya está siendo, cada acto y cada vivencia que conforma nuestra existencia.

Lejos de ser una postura de indiferencia, aceptar que somos una manifestación de la Realidad Absoluta implica asumir una profunda responsabilidad individual. No se trata de esperar soluciones externas, sino de comprender que nuestras elecciones también están siendo parte de cómo el Universo se expresa aquí y ahora. En nuestras manos está la posibilidad de mitigar las injusticias, la violencia y el sufrimiento que generamos y padecemos. Esta aceptación no nos exime de actuar; al contrario, nos compromete a vivir con coherencia, empatía y una ética consciente.

La Realidad, según Juande Puerta, no está oculta tras las apariencias o ilusiones; está siendo, simplemente, todas las posibilidades manifestándose simultáneamente. No hay que buscarla o alcanzarla, pues ya estamos siendo esa Realidad en cada instante. Aceptar este momento, con sus infinitas manifestaciones, implica abrazar todas las percepciones y reacciones, incluso las contradictorias, como expresiones igualmente válidas de lo Absoluto. Esto no significa justificar acciones inconscientes, sino reconocerlas como parte del todo, mientras asumimos el compromiso de actuar con intención y responsabilidad. Vivir en sintonía con la Realidad Absoluta es, pues, un acto de presencia consciente, un reconocimiento activo de que somos, al mismo tiempo, creadores y creación.