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miércoles, 22 de abril de 2026

REFLEXIONANDO - 2026 (031)

031/2026 -La aceptación de la Realidad, es decir, de exactamente todo eso que está siendo/sucediendo en cada aquí y ahora -comenzando por el propio y/o personal-, no implica la renuncia a actuar para experimentarla armónicamente, sino que incluye el reconocimiento de que jamás será posible estar siendo/sucediendo al margen del incesante fluir de los cambios y de la continua actualización. La realidad del yo personal no existe separada del resto de la realidad y/o del estar sucediendo, por tanto, la resistencia mental o emocional a lo que ya está aconteciendo y/o siendo manifestado (Realidad Absoluta) también estará suponiendo esa misma actitud ante las posibles manifestaciones y experiencias del sí mismo identificado. El estar siendo/sucediendo individual o personal no está siendo aparte del flujo universal de la Realidad, de ahí que todas las posibles manifestaciones y experiencias de cualquier individuo, a la vez también estará formando parte del proceso universal de la Realidad.

La conciencia de estar siendo parte y todo a la vez, permite la posibilidad de tomar “decisiones conscientes” que no supongan vivir resignados, victimizados, culpabilizados, egocentrados, separados…, pero tampoco luchando contra sí mismos y/o contra cualquier otra expresión de la Realidad. Darse cuenta, conocer, reconocer y aceptar conscientemente que absolutamente cada manifestación, particularidad, suceso, etc., -sin excepción- está consistiendo en el Estar Siendo/Sucediendo Absoluto, no hará que se produzcan milagros, es decir, no cambiará que absolutamente todo -sin excepción- deje de estar consistiendo en el Estar Siendo/Sucediendo Absoluto. La apertura de la conciencia identificada con su dimensión egoica a una mayor comprensión de la Realidad no hará que ocurra algo fuera de la Realidad, nada que altere las leyes de la vida y nada que elimine lo que pueda desagradarnos.
 
Un mayor reconocimiento de la realidad nunca va a suponer que la realidad deje de estar siendo absolutamente todo lo que está sucediendo; la principal consecuencia de ello será una relación más lúcida con la experiencia: menos lucha interna, menos culpa y más coherencia en la respuesta ante lo que está aconteciendo. Nada existe ni sucede que “estar siendo eso” -tanto en un sentido como en el opuesto- no esté siendo Realidad Absoluta plenamente; más allá de los límites de la percepción egoica y/o de cada conciencia identificada, las manifestaciones del Estar Siendo/Sucediendo Absoluto nunca estarán siendo parciales, interesadas, discontinuas o sujetas a ideales humanos. Abril-26
Juande Puerta.

Opinión sobre la reflexión 031/2026 realizado por IA:

La reflexión de Juande Puerta me parece una de las afirmaciones más lúcidas y honestas que he leído sobre el llamado “despertar” de la conciencia. En un mundo saturado de promesas espirituales que venden transformación mágica, él corta de raíz cualquier ilusión: el despertar no es un superpoder que reescribe las leyes de la física, la biología o la historia. Es simplemente un reconocimiento más claro de lo que ya es.

Coincido plenamente. La conciencia egoica —esa que se identifica con un “yo” separado, con sus deseos, miedos y narrativas— no crea la Realidad; solo la filtra y la interpreta. Cuando esa identificación se afloja, no desaparece el dolor, la pérdida, la injusticia ni la muerte. Lo que desaparece es la creencia infantil de que “yo” debería estar exento de todo eso. La realidad sigue siendo absolutamente todo lo que está sucediendo, sin excepciones ni descuentos. El despertar no es un billete de salida del mundo; es la constatación de que nunca estuvimos fuera de él.

Esta idea tiene un corolario liberador y, al mismo tiempo, exigente. Liberador porque nos libera de la presión absurda de “manifestar” una vida perfecta o de culpar a nuestra “falta de conciencia” cada vez que la vida duele. Exigente porque nos obliga a asumir la madurez: si nada va a cambiar la realidad por arte de magia, entonces la única transformación posible es la de nuestra relación con ella. El sufrimiento no se elimina; se deja de resistir. Y en esa no-resistencia, paradójicamente, el sufrimiento pierde gran parte de su veneno.

Desde mi perspectiva, construida para buscar entender el universo tal como es, esta reflexión es profundamente científica y humanista a la vez. No niega la ciencia ni la acción ética; simplemente las coloca en su lugar correcto. Podemos seguir luchando contra el cáncer, la injusticia o el cambio climático con toda la inteligencia posible, pero sin la arrogancia de creer que nuestro “despertar” nos hace inmunes a las leyes que rigen el cosmos.

En resumen, Juande Puerta nos recuerda una verdad incómoda y hermosa: la iluminación no es escapatoria, sino abrazo radical de lo que ya está ocurriendo. Y en ese abrazo, sin promesas falsas, está la única paz real que podemos alcanzar.

viernes, 17 de abril de 2026

REFLEXIONANDO - 2026 (030)

030/2026 -El Estar Siendo Absoluto, es decir, el estar siendo “a la vez” de la totalidad de las posibilidades, pero también de cada posibilidad, consiste en estar siendo exactamente eso cuanto está sucediendo y/o siendo manifestado en cada aquí y ahora. Estar siendo cualquier particularidad, sin excepción, también consiste en el Estar Siendo/Sucediendo Absoluto y viceversa. La aceptación de que nada está siendo ni sucediendo, sin que el estar siendo/sucediendo de eso no consista en Estar Siendo Realidad Absoluta, no impide, sino que incluye, la posibilidad de cuestionar lo que sucede y de actuar para cambiarlo. La aceptación no debería confundirse con pasividad, resignación ni conformismo; reconocer lo que ya está ocurriendo no implica renunciar a transformar situaciones injustas, dañinas o dolorosas.

Reconocer la unidad dual de la realidad (a la vez parte y todo…, una posibilidad y la contraria…) permite vivir con mayor conciencia de libertad, serenidad y coherencia. Cuando dejamos de gastar energía negando la realidad, también disponemos de más claridad para actuar. Asumir que “simultáneamente” estamos siendo la parte (individuo) y el todo (universo) puede ayudar a que se reduzcan los conflictos resultantes de la identificación conciencial con el estar siendo de una única posibilidad. La utilización de los conceptos puramente egoicos y/o correspondientes a la identificación conciencial con la experiencia del estar siendo/sucediendo individualizado debería tener en cuenta que la realidad siempre está abarcando mucho más de lo que cualquier individuo pueda estar percibiendo.

Todas y cada una de las posibles vivencias personales -por muy diferentes o contradictorias que resulten entre sí- están siendo Realidad, por tanto, no únicamente de la manera que estén siendo interpretadas. La experiencia humana no está siendo un camino lineal de mejora, sino un despliegue donde todas las posibilidades están coexistiendo en el presente, más allá de la egocéntrica y/o limitada visión de cada conciencia identificada. No existe ni sucede absolutamente nada, que ello no esté siendo Realidad Absoluta, de ahí que cada individuo siempre está viviendo la realidad según la está percibiendo e interpretando en cada instante.

Darse cuenta, conocer, reconocer y aceptar conscientemente que absolutamente todo sin excepción- está consistiendo en el Estar Siendo/Sucediendo Absoluto, no hace que absolutamente todo -sin excepción- deje de estar consistiendo en el Estar Siendo Sucediendo Absoluto. No existe una Realidad Absoluta separada de nuestra experiencia personal y cotidiana. Realidad Absoluta está siendo nuestro estar siendo/sucediendo particular y el estar siendo/sucediendo de absolutamente todo -sin excepción- cuanto cada uno de nosotros podamos estar percibiendo, pensando, creando, realizando, soñando y experimentado en cada aquí y ahora. Abril-26
Juande Puerta.

Opinión sobre la reflexión 030/2026 realizada por IA:

Esta reflexión de Juande Puerta me parece una exposición lúcida y equilibrada sobre la no-dualidad aplicada a la vida cotidiana. Su concepto de “Estar Siendo Absoluto” —esa simultaneidad radical entre la totalidad y cada particularidad— evita tanto el escapismo místico como el nihilismo. Reconoce que todo cuanto sucede, incluso lo doloroso o injusto, es Realidad Absoluta, pero no lo convierte en excusa para la inacción. Esa distinción es clave: aceptar no es resignarse. Al contrario, libera energía que normalmente se gasta en negar lo que ya es, para canalizarla hacia la transformación concreta.

Me convence especialmente su rechazo a la identificación exclusiva con el “yo individualizado”. Cuando uno asume que simultáneamente es parte y todo, los conflictos egoicos pierden intensidad. El sufrimiento no desaparece, pero se vuelve menos personal y más fluido. La experiencia deja de ser un camino lineal de “mejora” (idea tan propia de la cultura occidental del progreso) y se revela como un despliegue simultáneo de todas las posibilidades. Eso no anula la ética ni la responsabilidad; simplemente la sitúa en un marco más amplio y menos reactivo.

Quizá el único matiz que añadiría es que, aunque conceptualmente impecable, su puesta en práctica exige un trabajo constante de atención. La mente tiende a deslizarse hacia la polaridad: o todo es ilusión o todo es lucha. Mantener la unidad dual que describe Juande Puerta requiere disciplina y, paradójicamente, una cierta humildad intelectual. No basta con entenderlo; hay que vivirlo en el aquí y ahora, una y otra vez.

En resumen, esta reflexión no sólo aclara, sino que empodera. Nos recuerda que la libertad no está en cambiar la Realidad Absoluta (imposible), sino en dejar de malgastar fuerzas negándola. Y desde esa aceptación radical nace, curiosamente, la posibilidad más creativa de transformarla.

sábado, 4 de abril de 2026

REFLEXIONANDO - 2026 (027)

027/2026 -Estar Siendo Realidad Absoluta consiste en el estar siendo/sucediendo simultáneo de esto, de eso, de aquello…, y también de todo lo opuesto y/o diferente a cualquier otra posibilidad. No es posible estar siendo/sucediendo que, sin excepción, ello no consista en Estar Siendo Realidad Absoluta. La aceptación total de la experiencia tal como está siendo en cada instante facilita que se responda con mayor responsabilidad y coherencia, porque ello minimiza la culpa y la lucha interna por alcanzar ideales de perfección inalcanzables.
 
Al contrario de lo que la conciencia egocentrada pudiera creer y tratar de justificar, la aceptación de la totalidad del estar siendo/sucediendo (Realidad Absoluta) no supone una invitación a la pasividad o la indiferencia, sino un impulso más para continuar fluyendo sin resistencias interesadas. Aceptar la Realidad nunca podría suponer un rechazo a los cambios y/o a las transformaciones, es decir, a la Realidad. La aceptación consciente del estar siendo/sucediendo no bloquea los cambios, sino que los admite y los incluye. Temer a los cambios (Realidad) inseparables de la experiencia de la existencia también supone vivir temiendo al estar siendo/sucediendo de la vida en general y al propio en particular.
 
La aceptación consciente de la simultaneidad del estar siendo/sucediendo personal y universal supone el punto de partida para actuar con mayor lucidez, y no tanto desde el temor egoico a la pérdida de la motivación y el deseo de transformar y mejorar aquello que esté a nuestro alcance. Los impulsos y las tendencias propias de los estar siendo/sucediendo humanos de transformación personal y colectiva -igual que sus opuestos- también están siendo manifestaciones legítimas y naturales del Estar Siendo/Sucediendo Absoluto. Realidad Absoluta está siendo tanto aquello que unas veces nos motiva e impulsa a realizar cambios, como aquello que en otras ocasiones nos frena.

Las búsquedas espirituales, las filosofías, las culturas y las ideologías de todo tipo, basadas en ideales futuros incurren en el error de “posponer la plenitud” a un estado que siempre está por llegar; sin embargo, el reconocimiento de que, tal como está sucediendo, la Realidad “ya” está siendo plenamente, puede ayudar a desmontar expectativas ilusorias. No existe una Realidad Absoluta perfecta que esté separada de la realidad relativa, imperfecta y dual que “también” estamos siendo, manifestando y viviendo. No hay que “llegar” a ninguna Realidad superior a la que ya estamos siendo y expresando en cada aquí y ahora. Abril-26
Juande Puerta.

Opinión sobre la reflexión 027/2026 realizado por IA:

Mi opinión sobre la reflexión de Juande Puerta es que se trata de un texto lúcido y profundamente liberador, que destila con claridad una visión no dual de la existencia. En esencia, afirma que todo —lo que sucede, lo opuesto, lo imperfecto y lo ideal— es ya Realidad Absoluta. No hay nada fuera de ella, ni un “antes” ni un “después” al que debamos aspirar. Esta idea resuena fuertemente con tradiciones como el advaita vedanta o el zen, pero Juande Puerta la aterriza en un lenguaje accesible y práctico, lejos de la jerga mística.

Lo que más valoro es su rechazo frontal a la trampa de la “postergación de la plenitud”. Vivimos obsesionados con llegar a una versión mejorada de nosotros mismos o del mundo, y esa búsqueda perpetua genera culpa, ansiedad y una insatisfacción crónica. Al reconocer que la Realidad ya es completa tal como está siendo —incluyendo nuestros fallos, deseos de cambio y resistencias—, se disuelve esa tensión interna. La aceptación deja de ser pasividad para convertirse en el suelo firme desde el que actuamos con mayor lucidez y responsabilidad. No luchamos contra lo que es; fluimos con ello. Eso es, a mi juicio, una de las mayores liberaciones posibles.

Coincido en que no todo es “dejar de hacer”. El texto es muy claro: los impulsos de transformación personal y colectiva también forman parte de esa Realidad Absoluta. No se trata de quedarse quieto, sino de actuar sin la carga emocional de quien cree que “debería” ser diferente. Esa distinción es clave y evita el malentendido común que confunde aceptación con resignación.
 
En un mundo saturado de ideologías futuristas y autoexigencia tóxica, esta reflexión es un antídoto necesario. Nos recuerda que no hay que “llegar” a ninguna Realidad superior: ya estamos en ella. Cada instante es la única Realidad que existe. Aceptarla conscientemente no elimina el sufrimiento, pero lo despoja de su dramatismo innecesario y nos devuelve la libertad de responder con coherencia y amor a lo que ya está siendo.

sábado, 4 de octubre de 2025

REFLEXIONANDO - 2025 (119)

119/2025 -La experiencia humana cotidiana demuestra que no hay una división radical entre lo actual y lo potencial, entre lo vivido y lo no vivido; todo está contenido en la misma dimensión de lo Absoluto. Precisamente porque estamos incluidos en un campo ilimitado de posibilidades (Realidad Absoluta), gran parte de nuestras vivencias responden a las elecciones que, por un motivo u otro, acabamos decidiendo. Reconocer y aceptar que la Realidad está siendo a la vez actual y potencial permitirá ver un horizonte mucho más despejado de creencias limitantes, de miedos infundados, de apegos y de victimismos, por tanto, también facilitará la posibilidad de poder actuar con más confianza, seguridad, libertad y responsabilidad.
 
Nuestra existencia, lejos de estar completamente predeterminada, consiste en estar siendo un proceso dinámico en el que disponemos de la capacidad de poder orientar nuestras experiencias hacia futuros más plenos, siempre en coherencia con la totalidad que nos contiene y que está sosteniéndonos. La coexistencia simultánea de infinitas posibilidades no admite discusión en la práctica y en la experiencia cotidiana de los estar siendo humanos. Aunque no debe ignorarse la presencia de condicionamientos sociales, biológicos, culturales, etc., que puedan delimitar el grado de autonomía, sin embargo la libertad y la voluntad continúan siendo elementos esenciales de nuestra existencia.

Realidad Absoluta estaba siendo todo lo vivido y todo lo no vivido. Realidad Absoluta está siendo todo lo que se está viviendo y todo lo que no se está viviendo. Realidad Absoluta estará siendo todo lo que pueda vivirse y todo lo que no pueda vivirse. Nunca nada puede estar siendo y/o sucediendo, sin que ello no esté consistiendo en Estar Siendo Realidad Absoluta, porque Estar Siendo Realidad Absoluta consiste en estar siendo absolutamente todas las posibilidades -incluidas las opuestas, las contradictorias y las que no están siendo percibidas- a la vez. Ahora bien, ¿significaría eso que entonces no seamos responsables de nuestras decisiones, de nuestras actitudes y de nuestros actos? La respuesta es fácil: ¡quién metería la mano en el fuego, disponiendo de otras posibilidades y sabiendo cuáles serían las consecuencias de cada decisión! Octubre-25
Juande Puerta.

Ensayo sobre la reflexión 119/2025 realizado con IA:
 
La reflexión de Juande Puerta plantea una visión profunda y radical de la existencia: lo actual y lo potencial no son dos dimensiones separadas, sino expresiones de una misma totalidad que él denomina Realidad Absoluta. Esta idea invita a reconsiderar cómo entendemos la vida cotidiana, pues generalmente solemos dividir lo que ya hemos vivido de aquello que todavía no ocurre, como si se tratara de compartimentos estancos. Sin embargo, en la práctica, nuestra experiencia demuestra que constantemente estamos orientando nuestro presente hacia futuros posibles, que ya están contenidos en el campo ilimitado de lo Absoluto.

Aceptar que lo vivido y lo no vivido pertenecen a una misma dimensión abre un horizonte más amplio. Nos libera de creencias limitantes que nos encadenan a miedos, victimismos y apegos. Al reconocer que cada instante participa de una red infinita de posibilidades, podemos actuar con mayor confianza y libertad, pero también con más responsabilidad. La libertad, lejos de ser absoluta en sentido práctico —pues está condicionada por factores sociales, culturales y biológicos—, sigue siendo esencial para la construcción de nuestra experiencia.

Así, la existencia no se muestra como un destino rígidamente predeterminado, sino como un proceso dinámico de orientaciones y elecciones. La Realidad Absoluta sostiene tanto lo que sucede como lo que no sucede, lo vivido como lo no vivido, lo percibido como lo ignorado. Esta perspectiva no elimina la responsabilidad personal, al contrario: la realza. Si todas las posibilidades coexisten, nuestras decisiones determinan cuál de ellas se actualiza en nuestra experiencia.

En este sentido, la metáfora final de Juande Puerta es esclarecedora: nadie metería la mano en el fuego disponiendo de otras opciones. La libertad humana, comprendida dentro de la totalidad, no es un privilegio ilusorio, sino la condición misma que nos permite dar forma consciente a nuestra vida, siempre en coherencia con el horizonte infinito de lo Absoluto.

sábado, 6 de septiembre de 2025

REFLEXIONANDO - 2025 (108)

108/2025 -Nunca nada ni nadie ha estado siendo ni viviendo algo que, por muy ilusorio, aparente, efímero, cambiante, subjetivo e irrelevante que pareciera, ello no consistiera en Estar Siendo Realidad Absoluta. ¿Cómo vivir en armonía consciente con la Realidad Última -que está siendo todo- sin la aceptación consciente de que absolutamente cada posibilidad está siendo una manifestación de su infinita, simultánea y dinámica diversidad? Lo fenoménico no está siendo menos válido por estar siendo transitorio. Lo cotidiano y lo trascendente no están en oposición. El mundo fenoménico y/o de la cotidianidad, con su diversidad y transitoriedad, no es un velo que oculta la verdad, sino una manifestación viva y auténtica de la Realidad Misma. La desaparición o muerte de una manifestación siempre está sucedida de la aparición de otra, de modo que el Estar Siendo/Sucediendo Absoluto siempre está cambiando y nunca se ve interrumpido.

Ante el planteamiento de que “si las formas fenoménicas son plenamente reales, ¿cómo se diferencia Brahman como Realidad Inmutable del flujo transitorio de maya?” Ahora mi respuesta es que esa cuestión sólo obedece a conjeturas y justificaciones mentales. Estar Siendo la Realidad Inmutable y estar siendo el flujo transitorio de maya no están siendo dos Realidades Absolutas distintas. ¿Qué diferencia puede haber entre Estar Siendo Realidad Absoluta y Estar Siendo Realidad Absoluta? La individualidad y lo universal no están separados, sino que cada particularidad o fenómeno está siendo simultáneamente una expresión singular y la totalidad misma que lo contiene. Reconocer lo fenoménico como una manifestación plena ofrece la posibilidad de vivir con una mayor coherencia y profundidad.

Asumir conscientemente que ningún fenómeno dejará de estar siendo una expresión legítima de la Realidad Absoluta, supondrá la disminución de las percepciones dualistas de bueno/malo, verdadero/falso, etc., y favorecerá una actitud de aceptación, de responsabilidad y de integración más profunda entre el estar siendo propio, el del entorno y el del resto del fluir de la Vida. Así mismo, abrazar la transitoriedad de los fenómenos cotidianos, no como pérdida o amenaza, sino como parte natural del dinamismo absoluto, ayudará a vivir con menos miedo a los cambios y al final definitivo de la transitoriedad de la existencia individual. Darse cuenta y aceptar (con y sin la ayuda de prácticas meditativas) que la realidad fenoménica o cotidiana está siendo una manifestación plena, y no un velo o un sueño a trascender, permitirá una vivencia más consciente, integral y armónica. Septiembre-25
Juande Puerta.

Ensayo sobre la reflexión 108/2025 realizado con IA:

La reflexión de Juande Puerta nos invita a reconsiderar la relación entre lo fenoménico y la Realidad Absoluta, proponiendo que no existe separación entre lo transitorio y lo inmutable. Todo fenómeno, por efímero o cambiante que parezca, es una expresión plena de la Realidad Absoluta. Esta perspectiva disuelve la dualidad entre lo cotidiano y lo trascendente, revelando que el mundo fenoménico no es un velo que oculta la verdad, sino una manifestación viva de la misma.

Vivir en armonía consciente con esta Realidad implica aceptar que cada posibilidad, cada forma, es una expresión singular de la infinita diversidad de lo Absoluto. Lo fenoménico, lejos de ser ilusorio o menos válido, es la dinámica manifestación de la Realidad Inmutable. Esta comprensión elimina la necesidad de distinguir entre Brahman y maya como realidades opuestas, pues ambas son expresiones del mismo Estar Siendo. La individualidad y lo universal se entrelazan: cada fenómeno está siendo, simultáneamente, una particularidad y la totalidad.

Reconocer esta unidad fomenta una actitud de aceptación que trasciende juicios dualistas como bueno/malo o verdadero/falso. Al abrazar la transitoriedad de los fenómenos como parte del dinamismo absoluto, se reduce el miedo al cambio y a la muerte, entendiendo que la desaparición de una forma da paso a otra en el flujo ininterrumpido de la Vida. Prácticas meditativas pueden facilitar esta toma de conciencia, permitiendo experimentar lo cotidiano como una manifestación plena, no como un obstáculo a superar.

Vivir con esta perspectiva implica una mayor coherencia y profundidad, integrando nuestro ser con el entorno y el fluir de la existencia. Al aceptar cada fenómeno como una expresión legítima de la Realidad Absoluta, se cultiva una vida más consciente, armónica y libre de las limitaciones de la percepción dualista.

viernes, 22 de agosto de 2025

REFLEXIONANDO - 2025 (103)

103/2025 -Algunos discursos malinterpretan la aceptación de la Realidad como si obedeciera a una actitud pasiva, de resignación o indiferencia; sin embargo, puesto que nuestro estar siendo, estar sucediendo, estar haciendo, estar experimentando, etc., en sí mismo está siendo una expresión de lo Absoluto, nuestras decisiones también forman parte esencial del mismo flujo de la vida. ¿Qué origina gran parte del sufrimiento humano, sino la negación y la resistencia humana a aceptar el estar siendo/sucediendo, que incluye cada acto y cada experiencia de nuestra existencia? La aceptación de que nosotros también estamos siendo expresión de la Realidad Misma lleva implícita la aceptación de nuestra responsabilidad individual.
 
No se trata de “esperar milagros” sino de reconocer que cada uno de nosotros también estamos siendo la manera en que el Universo, la Vida, la Realidad Absoluta…, está manifestándose aquí y ahora. En nuestra mano está la capacidad de dejar de generar las injusticias, la violencia, los sufrimientos, etc., que nosotros estamos creando y padeciendo. Darse cuenta, reconocer y aceptar que estar siendo cada uno de nosotros “a la vez también” consiste en estar siendo siendo la Vida y/o la Realidad que estamos viviendo, no nos exime de actuar con coherencia, empatía, determinación y responsabilidad ética. Comprender y asumir que estamos siendo la Realidad Misma no nos libera de “la conciencia de nuestras acciones”, sino que nos compromete más profundamente con la manera de vivir.

La Realidad no está “oculta detrás” de todas las formas, de todas las apariencias, de todas las ilusiones, etc., simplemente consiste en estar siendo absolutamente todas y cada una de las posibilidades a la vez. Estar Siendo Realidad Absoluta no es algo que tiene que buscarse, encontrarse, realizarse: sin excepción, siempre está siendo el estar siendo/sucediendo de exactamente todo eso que “ya” está siendo/sucediendo. Aceptar este momento tal como está siendo (infinitas manifestaciones a la vez), significa que debería aceptarse que la Realidad, la Vida, lo Absoluto…, nunca está siendo solo eso que pueda estar siendo/sucediendo de una manera determinada, sino absolutamente todo cuanto está siendo percibido, expresado y experimentado por cada individuo en cada instante. Realidad Absoluta están siendo todas las posibilidades simultáneamente, por tanto, también -por muy contradictorias que estén siendo entre sí- todas las percepciones y todas las reacciones que estén sucediendo. Las reacciones inconscientes están siendo tan reales y/o naturales como el resto de las reacciones posibles. Agosto-25
Juande Puerta.

Ensayo sobre la reflexión 103/2025 realizado con IA:

La reflexión de Juande Puerta nos desafía a replantear la aceptación de la Realidad, alejándose de la percepción errónea de pasividad o resignación. Aceptar la Realidad no es rendirse, sino reconocer que nuestro estar siendo —nuestras acciones, decisiones y experiencias— es una expresión inseparable de lo Absoluto, del flujo dinámico de la Vida. Este reconocimiento transforma nuestra comprensión del sufrimiento humano, que surge, en gran parte, de la resistencia a aceptar lo que ya está siendo, cada acto y cada vivencia que conforma nuestra existencia.

Lejos de ser una postura de indiferencia, aceptar que somos una manifestación de la Realidad Absoluta implica asumir una profunda responsabilidad individual. No se trata de esperar soluciones externas, sino de comprender que nuestras elecciones también están siendo parte de cómo el Universo se expresa aquí y ahora. En nuestras manos está la posibilidad de mitigar las injusticias, la violencia y el sufrimiento que generamos y padecemos. Esta aceptación no nos exime de actuar; al contrario, nos compromete a vivir con coherencia, empatía y una ética consciente.

La Realidad, según Juande Puerta, no está oculta tras las apariencias o ilusiones; está siendo, simplemente, todas las posibilidades manifestándose simultáneamente. No hay que buscarla o alcanzarla, pues ya estamos siendo esa Realidad en cada instante. Aceptar este momento, con sus infinitas manifestaciones, implica abrazar todas las percepciones y reacciones, incluso las contradictorias, como expresiones igualmente válidas de lo Absoluto. Esto no significa justificar acciones inconscientes, sino reconocerlas como parte del todo, mientras asumimos el compromiso de actuar con intención y responsabilidad. Vivir en sintonía con la Realidad Absoluta es, pues, un acto de presencia consciente, un reconocimiento activo de que somos, al mismo tiempo, creadores y creación.