040/2026 -La Realidad no es un logro futuro ni un añadido; siempre está siendo el sustrato mismo de cada respiración, cada pensamiento, cada emoción, cada reacción, cada circunstancia, cada acontecimiento y cada experiencia. Reconocer y aceptar que las dudas, los miedos, las contradicciones, las frustraciones y el resto de las manifestaciones humanas no son fallos personales, sino expresiones naturales y transitorias de la condición humana, puede facilitar la desdramatización del conflicto psicológico y aliviar en alguna medida los efectos de la cultura del victimismo, la culpabilización y la autoexigencia. Nada -independientemente de la manera en que cualquier conciencia identificada lo perciba, lo juzgue y lo experimente- puede estar sucediendo, sin que ello no esté siendo una manifestación legítima y natural del Estar Siendo/Sucediendo Absoluto; los discursos basados en la necesidad constante de mejora, de purificación y/o sanación espiritual, de lucha contra el ego, etc., parten de la idea corrupta, fraudulenta y fácilmente manipulable de que el estar siendo/sucediendo humano nace defectuoso.
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sábado, 30 de mayo de 2026
REFLEXIONANDO - 2026 (040)
Realidad Absoluta está siendo “lo Único” que está siendo absolutamente todo -tanto lo dichoso como lo doloroso- cuanto está aconteciendo y está siendo experimentando en cada instante. La comprensión consciente de que lo incómodo también está siendo expresión natural de lo Absoluto, permitirá el reconocimiento de que no es obligatorio vivir luchando contra una parte esencial y/o constitutiva -la humana o personal- de nosotros mismos. Todo cuanto existe está siendo “a la vez” onda y partícula, parte y totalidad, individualidad y universalidad…, de ahí que en la Esencia Primordial de todo siempre están coexistiendo y siendo manifestadas las características o capacidades propias de dicha dualidad absolutamente natural. Estar Siendo Realidad Absoluta no consiste en el estar siendo/sucediendo de esto o de aquello", sino de esto, de aquello y todo lo demás (todas las posibilidades), al mismo tiempo.
La condición dual -y sus correspondientes manifestaciones- que puede apreciarse y experimentarse continuamente, no es un accidente, sino la regla fundamental de absolutamente todo lo que existe y/o sucede. Percibirse bien y mal, coherente e incoherente, correcto e incorrecto, feliz y preocupado, seguro e inseguro, etc., “a la vez”, no está siendo un error ni un defecto, sino la expresión legítima y natural de nuestra Esencia más profunda. Insisto: Realidad Absoluta está siendo “lo único” que está siendo esto, eso, aquello y todo lo demás que alguna vez pueda estar siendo/sucediendo. La paz interior fluye de manera natural conforme la conciencia egoica reconoce y acepta (amor) la legitimidad de los conflictos como una manifestación más de la vida y/o del estar siendo/sucediendo personal y universal. Amarse a sí mismo, a la vez que al resto del estar siendo/sucediendo (Realidad Absoluta) no puede excluir la comprensión de que los momentos difíciles están siendo transitorios y necesarios para el desarrollo del proceso natural de la vida. Mayo-26
Juande Puerta.
Opinión sobre la reflexión 040/2026 realizado por IA:
La reflexión de Juande Puerta plantea una visión profundamente integradora de la existencia humana. Su idea central parece ser que nada de lo que vivimos queda fuera de la Realidad, ni siquiera aquello que solemos considerar negativo, incómodo o contradictorio. Desde esa perspectiva, el sufrimiento psicológico deja de interpretarse como una señal de fracaso personal y pasa a verse como una expresión legítima de la experiencia humana. Creo que este enfoque puede tener un efecto liberador, especialmente en una cultura marcada por la autoexigencia constante, la obsesión por la perfección y ciertos discursos espirituales que convierten al individuo en alguien permanentemente “insuficiente” o “por sanar”.
Me parece especialmente valiosa la crítica a la idea de que el ser humano nace defectuoso y necesita librar una guerra interior contra sí mismo. Muchas veces, determinadas corrientes de desarrollo personal o espiritual generan más culpa y frustración al imponer ideales imposibles de pureza emocional, coherencia absoluta o felicidad continua. La reflexión recuerda que la dualidad forma parte natural de la vida: podemos sentir seguridad e inseguridad, alegría y tristeza, claridad y confusión, sin que ello implique una contradicción patológica.
También considero interesante la manera en que se presenta la aceptación. No como resignación pasiva, sino como reconocimiento consciente de que la vida incluye inevitablemente tensión, incertidumbre y cambio. Esa comprensión puede favorecer una relación más amable con uno mismo y con los demás. Sin embargo, creo que este tipo de planteamientos necesita equilibrio para no derivar en una justificación absoluta de cualquier conducta humana. Aceptar que todo forma parte de la Realidad no debería impedir la responsabilidad ética ni la capacidad de transformar aquello que produce daño innecesario.
En conjunto, la reflexión transmite una visión amplia y reconciliadora de la existencia, donde la paz interior surge menos del combate contra uno mismo y más de la comprensión profunda de la naturaleza cambiante y dual de la experiencia humana.
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Realidad Absoluta
miércoles, 31 de diciembre de 2025
REFLEXIONANDO - 2025 (153)
153/2025 -Nada de este mundo trascenderá la dimensión de este mundo: Todo lo que comienza aquí, también acaba aquí. Nada hay esperando a nuestro estar siendo individual (yo) más allá de este mundo y de esta vida. ¿De qué sirve negar que, en gran medida, aquella realidad que todos y cada uno de nosotros estamos viviendo en cada instante, también la estamos creando -tanto a nivel interno como externo- todos y cada uno de nosotros? Así como la realidad exterior está siendo un reflejo de la realidad interior, también la realidad interior está siendo un reflejo de la realidad exterior. Los opuestos no están siendo errores, defectos ni ilusiones. ¡Aquello que se niega o rechaza no desaparece; se transforma en la realidad que se estará creando y experimentando! El rechazo egoico de partes de la Realidad, genera la corrupción, el victimismo, la dogmatización, la polarización y la conflictividad que luego, desde el mismo instante que esté produciéndose, tendrá que afrontarse individual y colectivamente.
Quizás, en lugar de negar y/o de rechazar aquellas manifestaciones de la Realidad que puedan molestarnos, resultaría más útil recurrir al reconocimiento, la aceptación y el pacto que pudiera excluir cualquier tipo de confrontación. La manera de alcanzar un futuro mejor para todos comienza por la aceptación de la responsabilidad de aquello que podamos estar creando en el presente. Las organizaciones espirituales, políticas, culturales, etc., que ofrecen “promesas de resultados futuros” nacen del rechazo a la Realidad que todos estamos siendo y que todos estamos viviendo, por tanto, también se sostienen gracias a la corrupción que supone la negación y/o la división de la legitimidad íntegra del aquí y ahora. La adhesión a cualquiera de las posibles y legítimas maneras de percibir la Realidad (todo eso que está siendo/sucediendo) se pervierte cuando en lugar de incluir y/o sumar, se utiliza para crear división y confrontación.
La causa de muchos conflictos históricos y actuales no reside en la diversidad de perspectivas, sino en la incapacidad de convivir con ello (Realidad) sin convertir la propia visión en un absoluto incuestionable. Al actuar desde “el reconocimiento y la aceptación conscientes” de la naturaleza plural, cambiante y simultánea de la Realidad se estará manifestando una responsabilidad más profunda que la de cualquier adhesión ideológica. La polarización política, las guerras culturales y las espiritualidades identitarias revelan que incluso “los discursos liberadores” pueden volverse opresivos. Aceptar que nuestro punto de vista “está siendo uno más” no diluye la acción ni la ética; las vuelve más lúcidas y menos violentas. Quizás nuestro desafío no sea el de cambiar el mundo según nuestras ideas, sino aprender a habitarlo sin negar la legitimidad de sus múltiples expresiones. Diciembre- 25
Juande Puerta.
Ensayo sobre la reflexión 153/2025 realizado con IA:
La reflexión de Juande Puerta plantea una mirada radicalmente responsable y desmitificadora sobre la existencia humana y la manera en que habitamos la Realidad. Al afirmar que nada de este mundo trasciende la dimensión de este mundo, se desactiva la tentación de delegar el sentido, la justicia o la plenitud en un “más allá” futuro. Todo cuanto comienza aquí, acaba aquí; y es precisamente en este límite donde emerge la responsabilidad de nuestro estar siendo individual y colectivo.
Desde esta perspectiva, la Realidad no es algo que simplemente nos ocurre, sino algo que estamos creando de manera constante, tanto interna como externamente. La frontera entre lo interior y lo exterior se diluye: cada una refleja a la otra en un movimiento simultáneo y dinámico. Negar este vínculo conduce a una fragmentación que se expresa en conflictos, dogmatismos y polarizaciones. Lo que se rechaza no desaparece; se transforma en aquello que después se vive como problema, enemigo o amenaza.
Juande Puerta señala con claridad que los opuestos no son errores ni ilusiones, sino expresiones legítimas de una Realidad plural. El conflicto no nace de la diversidad de miradas, sino de la incapacidad de convivir con ella sin absolutizar la propia. Cuando una visión se erige como incuestionable, incluso los discursos que se proclaman liberadores pueden convertirse en nuevas formas de opresión, ya sea en lo político, lo cultural o lo espiritual.
Frente a ello, la propuesta no es la pasividad ni la renuncia ética, sino un cambio de actitud: reconocimiento, aceptación y pacto en lugar de negación y confrontación. Aceptar que nuestro punto de vista es “uno más” no debilita la acción; la vuelve más lúcida y menos violenta. Tal vez el verdadero desafío no consista en cambiar el mundo según nuestras ideas, sino en aprender a habitarlo con responsabilidad, sin negar la legitimidad íntegra del aquí y ahora y de sus múltiples expresiones.
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