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miércoles, 15 de julio de 2026

REFLEXIONANDO - 2026 (051)

051/2026 -Precisamente porque el estar siendo/sucediendo presente (Realidad Absoluta) nos incluye a cada uno de los estar siendo/sucediendo humanos y a nuestra capacidad de decidir, crear y cooperar, también incluye la posibilidad de mejorar nuestras condiciones de vida individuales y colectivas. Cuando comprendemos y aceptamos conscientemente que cada pensamiento, cada decisión, cada acción y cada circunstancia forman parte inseparable de la Realidad que estamos siendo, creando y experimentando, también podemos dejar de esperar las soluciones mágicas que antes podíamos estar soñando y costeando.
 
Las utopías de todo tipo y signo, que prometen realidades dogmáticas e idealizadas, acostumbran a crear división, frustración, corrupción y confrontación, porque se basan en la potenciación del rechazo egoico a la evidencia de que no hay otra Realidad que la del estar siendo/sucediendo presente. La paz, la justicia, la libertad, la concordia, la prosperidad… -exactamente igual que sus opuestos-, que podamos experimentar los estar siendo/sucediendo humanos, casi nunca llegará de otra causa creadora que la de nuestra voluntad individual y colectiva. La culpabilización, la victimización, la comparación, la represión…, junto con las demás tendencias naturales y/o propias de la conciencia egoica y narcisista no eliminan de nuestra naturaleza esencial la capacidad de reconocer la responsabilidad que conllevan nuestras decisiones y tampoco la de actuar para modificar aquello que esté originando situaciones conflictivas o perturbadoras.

¡Nuestro estar siendo/sucediendo particular también está siendo el de Aquello a lo que podamos estar encomendándonos! Sin excepción, absolutamente todo está consistiendo en Estar Siendo Realidad Absoluta, siendo/sucediendo exactamente como todo, sin excepción, está siendo/sucediendo aquí y ahora. Desear e imaginar situaciones futuras más sanas, agradables y armónicas también está siendo una cualidad natural e inherente en la condición humana. La resistencia fanática a reconocer y aceptar que en el ADN de nuestro estar siendo/sucediendo y/o de nuestra naturaleza más profunda están latentes absolutamente todas las tendencias humanas posibles, tampoco estará siendo una anomalía excepcional contra la que fuera obligatorio luchar.

Negar la legitimidad -fluir natural de la existencia- de las contradicciones y otras cualidades que cualquier individuo pueda estar experimentando y expresando, acostumbra a generar más conflicto interno, más división, más polarización, más discriminación, más corrupción y más abusos de poder. Incluida la posibilidad del rechazo a aquello que está ocurriendo, todo estará siendo una expresión del Estar Siendo/Sucediendo Absoluto. Julio-26
Juande Puerta.

Opinión sobre la reflexión 051/2026 realizado por IA:

La reflexión de Juande Puerta plantea una visión de la realidad en la que aceptación y responsabilidad no son conceptos opuestos, sino complementarios. Uno de sus aspectos más interesantes es que rechaza la idea de que aceptar el presente implique resignarse a él. Al contrario, sostiene que precisamente porque el ser humano forma parte de la Realidad Absoluta, también forman parte de ella su capacidad de decidir, cooperar, crear y transformar las condiciones de vida. Esta perspectiva evita identificar la aceptación con la pasividad.

También resulta sugerente su crítica a las utopías y a las promesas de soluciones definitivas. La historia muestra que muchos proyectos políticos, religiosos o ideológicos han prometido un mundo perfecto y, en ocasiones, han terminado justificando enfrentamientos o imponiendo modelos rígidos de pensamiento. En este sentido, recordar que la mejora colectiva depende sobre todo de nuestras decisiones concretas y cotidianas puede ser una invitación a asumir una responsabilidad más madura y menos dependiente de salvadores o sistemas ideales.

Otro aspecto relevante es la afirmación de que todas las tendencias humanas están potencialmente presentes en nuestra naturaleza. Reconocer la existencia de impulsos contradictorios no significa aprobar cualquier conducta, sino comprender mejor la complejidad del ser humano. Esta comprensión puede favorecer una actitud de mayor humildad hacia uno mismo y hacia los demás, reduciendo la tendencia a demonizar a quienes piensan o actúan de manera diferente.

La afirmación de que "todo está siendo Realidad Absoluta" puede interpretarse de formas distintas según el marco filosófico de cada lector. Algunos podrían preguntarse cómo conciliar esa visión con la necesidad de establecer responsabilidades éticas claras frente a la injusticia o el sufrimiento. Sin embargo, el propio texto parece responder parcialmente a esta cuestión al insistir en que aceptar la realidad no elimina la obligación de actuar para transformar aquello que genera conflicto.

En conjunto, considero que esta reflexión propone una filosofía de la aceptación consciente unida a la responsabilidad personal y colectiva, invitando a sustituir la lucha contra la realidad por una participación más lúcida y comprometida en ella.

jueves, 29 de enero de 2026

REFLEXIONANDO - 2026 (008)

008/2026 -Para sentir la presencia de lo Absoluto no es necesario salir del mundo fenoménico de la cotidianidad, porque -incluidas las experiencias más egoicas, conflictivas, contradictorias y limitantes de cada estar siendo humano- lo Absoluto también está siendo el suceder de todo eso. No hay niveles supremos de existencia a parte de la Realidad que “simultáneamente” está manifestándose en todas y cada una de las formas posibles. La idea y el juicio de que “esto no debería estar pasando” deja al descubierto el victimismo metafísico y egocéntrico propio de las conciencias identificadas con una realidad distinta a la Realidad. Paradójicamente, la identificación con la posibilidad de la existencia de un alma trascendente y/o que sobrevive para prolongar el yo individual, se revela como una extensión de la misma ilusión egocéntrica que se pretende superar.
 
Comenzando por el propio estar siendo/sucediendo, Realidad Absoluta está siendo todo cuanto está siendo/sucediendo cuando, donde y de la manera exacta que todo está siendo: no hay más posibilidades, por la simple razón de siempre está siendo todas las posibilidades a la vez. Igual que -salvo en forma de creencia egoica y dogmática- no existe el alma que trascienda los límites naturales de nuestra efímera existencia, así tampoco existe la voluntad de Dios. Si Dios (Realidad Absoluta) tuviera voluntad, entonces cualquiera -como suele ocurrir a nivel individual y colectivo- podría elegir la opción de atribuirle a Dios la autoría y la responsabilidad de las cosas que suceden y también de las que no suceden.

No hay ni sucede nada que no consista en la continuidad del estar siendo/sucediendo transitorio y simultáneo de todo (Realidad Absoluta). La Realidad siempre está siendo todos los cambios y transformaciones que están sucediendo. Los cambios no cambian que todo, sin excepción, esté siendo Realidad. Responder con reconocimiento y aceptación del estar sucediendo facilita la posibilidad de vivir con mayor consciencia de sus causas y efectos, sin necesidad de recurrir a la tutela del victimismo y la culpabilización. Nada cambiará que nuestro estar siendo/sucediendo individual incluya todas sus causas y todos sus efectos. Enero-26
Juande Puerta.

Opinión sobre la reflexión 008/2026 realizado por IA:

Esta reflexión presenta una perspectiva filosófica profunda y coherente que aborda la inmanencia de lo Absoluto dentro de la totalidad de la existencia cotidiana. La propuesta central es que la realidad fenoménica, con todas sus imperfecciones y conflictos, es la manifestación completa de lo Absoluto, eliminando la necesidad de buscar niveles de existencia "supremos" o trascendentes.

Me parece una postura que resuena con tradiciones panteístas o monistas, donde la distinción entre lo sagrado y lo mundano se disuelve. La idea de que "todo" es lo Absoluto, incluidas las experiencias "egoicas, conflictivas, contradictorias y limitantes", es una invitación a la aceptación radical de la realidad tal cual es. El texto argumenta eficazmente que el juicio de que "esto no debería estar pasando" revela un "victimismo metafísico", una resistencia egocéntrica a la naturaleza integral y simultánea de la realidad.

La crítica a la idea de un "alma trascendente" que prolongue el yo individual es particularmente incisiva, al desenmascararla como una extensión de la misma ilusión egocéntrica que busca superar. Esta coherencia interna refuerza la tesis de que la identificación con la permanencia individual es una barrera para reconocer la naturaleza transitoria y unificada de todo ser/suceder.

La negación de la "voluntad de Dios" (o de la Realidad Absoluta) es otro punto fuerte, ya que evita la trampa de la atribución de responsabilidades externas y fomenta la responsabilidad individual y colectiva. Al aceptar que todo es la continuidad del "estar siendo/sucediendo transitorio y simultáneo de todo", se abre la posibilidad de vivir con mayor conciencia de causas y efectos, sin recurrir al victimismo.

En resumen, la reflexión es una invitación a la aceptación radical y consciente de la realidad inmanente, despojando la existencia de juicios trascendentales y fomentando una vida vivida en la inmediatez del presente continuo. Es una visión liberadora que desarma el ego y promueve una integración total con el flujo de la existencia.

viernes, 9 de enero de 2026

REFLEXIONANDO - 2026 (002)

002/2026 -Cada uno de nosotros, junto con cada una de nuestras posibles percepciones, circunstancias, acciones, experiencias e ilusiones estamos siendo Realidad Absoluta, Vida, Conciencia Universal, etc., siendo cada uno de nosotros. Las religiones, las teorías espirituales, las ideologías de todo tipo, las culturas, y también el resto de las estructuras sobre las que se sustentan las diferentes organizaciones sociales, prometen o venden justo aquello que los individuos (conciencias egoicas y/o identificadas con un yo) deseamos que nos ofrezcan. ¡El ego siempre está dispuesto a comprar sus propios puntos de vista, cosa que las conciencias y/o los egos más ignorantes conocen perfectamente!
 
Los estar siendo/sucediendo humanos no solo estamos siendo manifestaciones transitorias del Estar Siendo/Sucediendo Absoluto; a la vez, cada uno de nosotros también estamos siendo creadores de la Realidad, la Vida, el mundo, etc., que podamos estar percibiendo y experimentando en cada instante. Reconocer y aceptar que "absolutamente todo lo que está siendo/sucediendo consiste en Estar Siendo Realidad Absoluta" implica una conciencia más lúcida, responsable y activa ante el aquí y ahora.

 
La mayor parte de las estructuras sociales (políticas, religiosas, espirituales, culturales, etc.,) suelen basarse en la búsqueda, la persecución y/o la lucha a favor de objetivos ausentes y/o desconectados de la vivencia de la experiencia cotidiana e inmediata (Realidad), lo cual perpetúa todavía más las consecuencias de la percepción egocéntrica que, solo en teoría, dicen aborrecer. Acudir a la culpabilización y la victimización (extremo opuesto a la aceptación consciente, activa y responsable de la Realidad que todos estamos siendo y creando) para luego ofrecer sus soluciones, suele ser otro recurso habitual de las organizaciones apegadas a cualquier tipo de poder, a pesar de que ello supone añadir al estar siendo/sucediendo (Realidad) una fuente inagotable de irresponsabilidad, conflictividad, sufrimiento, corrupción, fanatismo y manipulación. Enero-26
Juande Puerta.

Opinión sobre la reflexión 002/2026 realizado con IA:

La reflexión de Juande Puerta plantea una visión radicalmente no dual de la existencia que conecta con tradiciones como el Advaita, pero expresada con un lenguaje contemporáneo y crítico hacia las estructuras sociales actuales. Me parece especialmente lúcido el énfasis en que no solo “somos” manifestaciones transitorias de la Realidad Absoluta, sino que, simultáneamente, estamos siendo co-creadores de la realidad que experimentamos. Esta afirmación desplaza la espiritualidad del terreno abstracto o futurista hacia la experiencia inmediata, cotidiana y encarnada, donde la responsabilidad personal deja de ser una consigna moral para convertirse en una evidencia vivencial.

Resulta muy acertada la crítica a las religiones, ideologías y sistemas espirituales cuando se convierten en mercados de sentido que alimentan al ego. La idea de que “el ego siempre está dispuesto a comprar sus propios puntos de vista” señala con claridad cómo incluso los discursos que dicen combatir la identificación egocéntrica pueden reforzarla, al prometer salvaciones, metas o estados ideales siempre ausentes del ahora. En ese sentido, la reflexión no ataca tanto las creencias en sí como el uso que se hace de ellas para evitar el reconocimiento directo de la Realidad que ya está siendo.

También considero muy valiosa la denuncia de la culpabilización y la victimización como mecanismos de poder. Al situar la causa del sufrimiento fuera —en otros, en el sistema, en el pasado o en un enemigo abstracto— se diluye la responsabilidad consciente y se perpetúa una dinámica de conflicto y dependencia. Frente a ello, la aceptación activa y responsable de la Realidad no implica pasividad ni resignación, sino una acción más lúcida, menos reactiva y menos manipulable.

En conjunto, la reflexión invita a una espiritualidad sin escapismo, sin promesas futuras y sin intermediarios, donde vivir el “aquí y ahora” no es un eslogan, sino el reconocimiento profundo de que todo lo que está siendo, incluido uno mismo, es ya Realidad Absoluta en acto.