martes, 19 de septiembre de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (63)

131- ALGO PARA ALGUIEN. En el mundillo de la espiritualidad -la espiritualidad, por estar tratándose de algo concreto únicamente consiste en otra conceptualización egoica-, suele comentarse el “deseo del espíritu de regresar a casa”. ¿Regresar qué… y a dónde? ¿Regresar cómo? ¿Regresar cuándo? He ahí que mientras algo pueda plantear preguntas a cerca de la existencia de sí mismo y/o sobre la existencia otro algo, todo ello estará consistiendo en una percepción dualista y/o egoica, creada a partir de la identificación consciencial. Sin el efecto distorsionador de la identificación, no hay espíritu, no hay espiritualidad y tampoco hay aquello que alguna vez pudiera consistir en ser algo para alguien. No hay que regresar a casa, pues nunca hemos salido de casa…, ni hemos sido expulsados de la casa de algún creador. La salida de casa, la expulsión del paraíso, la separación del creador, etc., jamás ocurrió, pues nunca hubo casa alguna, ni habrá jamás aquel que esté en un lugar, en una forma, en un tiempo, en una dimensión, en un estado y/o siendo un ser. La expiación consiste en el efecto de estar creyéndose (aquí y ahora) la existencia de algo inexistente. ¡Nada es algo ni es alguien; nada es por algo ni para algo! No-dualidad significa no-algo. No-separación significa no-algo. Regreso a casa significa no-algo. La percepción de dualidad y/o la percepción de separación emerge de la identificación con la existencia de algo. ¡El sueño del yo (ser algo) comienza, consiste, persiste y termina en la identificación con la aparente existencia del yo! Nada está siendo algo; de ahí que fuera de la fantasía de la existencia de algo, no hay dualidad, no hay separación, no hay unidad y tampoco hay todo aquello que genera la identificación con la existencia de algo. Nada es algo; la percepción de algo es ego, es decir, Nada siempre. Nada está siendo algo…, ni todo está siendo uno; todo está  siendo no-uno y/o ningún uno. ¡En Ser, ya está todo!   

132- BREVES-6 (2017) 1- La verdad es tan ilusoria como aquellos personajes que dicen buscarla y aquellos otros que dicen haberla encontrado. ¡Juega a experimentar todo lo que quieras, pero sin olvidar y/o consciente de que, comenzando por la existencia del jugador (tú), todo aquello que fuera percibido como la existencia de algo nunca estará siendo eso fuera del juego que nadie está jugando! 2- Si es percibido siendo existencia de algo, entonces es ego, es decir, “siempre nada” convertido en la apariencia de estar siendo algo. El ego no es algo; nada hay siendo algo. Ego (yo, escrito en latín) no consiste en ser algo, sino en el universo mental y/o consciencial derivado de la identificación con la posibilidad de que algo sea algo, esto es, de que tú seas tú. Si tú eres tú, entonces tú y todo cuanto sea algo para ti estará siendo ego, es decir, Nada. Nadie es alguien, de ahí que nadie tiene ego; se llama ego al efecto de percibirse siendo algo y/o siendo existencia de algo. Consciencia, date cuenta de que luchar a favor y/o en contra del ego sólo consiste en otra manera de continuar identificada contigo, como si tú estuvieras siendo la existencia de algo. 3- Nada es algo; toda apariencia de ser algo consiste en Ser y/o en Estar Siendo Nada, por tanto, trascendida la ilusión de la percepción de la existencia de algo y de los límites y condiciones, que la existencia de algo impone, es decir, trascendida la apariencia del universo de tu identidad (identificación), nada es igual ni distinto, nada es bueno ni malo, nada es mejor ni peor, nada es culpable ni inocente, nada es superior ni inferior: nada eres tú ni aquello que tú puedes considerar que es algo. 4- ¿Vives huyendo del dolor, del sufrimiento y de todo cuanto hace que te sientas carente y vulnerable, pero no estás dispuesto a renunciar a que la causa y el efecto de todo eso consista en la creencia en ti? ¿Vives buscando y luchando por sentirte feliz, pleno, libre y en paz, pero no estás dispuesto a renunciar a que la causa y el efecto de todo eso consista en la creencia en ti? Trascendiendo la apariencia, Nada Es lo único que está siendo todo. ¡Todo consiste en Estar Siendo Nada! La creencia de que tú eres algo, convierte en algo a todo cuanto tú crees que estás viviendo.

Juande Puerta.

viernes, 15 de septiembre de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (62)

129- DUDAS, CERTIDUMBRE, VERDAD Y MENTIRA. ¿Qué va a ocurrir ahora? -Acostumbra a plantearse la consciencia identificada ante cualquier duda, siempre retóricamente, pues todas las preguntas y todas las respuestas posibles parten del supuesto absolutamente artificial de que alguna vez está sucediendo alguna cosa distinta al suceder de ninguna cosa. ¿Qué crea las dudas, salvo la misma consciencia que está tratando de resolverlas a partir de la certidumbre de su propia existencia? Para dudar de algo primero tendría que haber algo de lo que dudar, pero, antes de eso, también seria necesario que existiera aquel individuo que, considerando incuestionable su propia existencia, pudiera albergar dudas respeto a algo que pudiera afectarle y/o respecto a otras existencias. He ahí que las dudas surgen de un simple “dar por supuesto” algo que comienza por la identificación con la existencia de uno mismo; he ahí que las dudas de cada uno son efecto de la identificación con la existencia de cada uno. Verdad y mentira: dos maneras de ver, juzgar y determinar algo que ni tan siquiera ES. Verdad y mentira: dos excusas para declararse el amor y el odio, la paz y la guerra, la dicha y la desdicha. Consciencia, date cuenta de que nunca pasa nada; por mucho que, percibido desde la identificación egoica, pueda parecer distinto, es decir, que ocurre algo determinado, Nada es lo único que está ocurriendo siempre. Ningún cambio es para mejorar ni para empeorar. Nada “es por” algo ni “es para” algo; todo sólo ES. ¡El Estar Siendo no tiene intención ni voluntad ni objetivos que alcanzar! Aquello que el individuo surgido de la identificación consciencial percibe como existencia de algo y como cambios de algo, no es eso ni ninguna otra cosa. Excepto ESTAR SIENDO, nada hay ni sucede jamás. Consciencia, date cuenta de que a SER (nada-uno y/o nada-algo), no puede ocurrirle nada; las cosas (los algos) únicamente podrían acontecerle a la creencia de ser la existencia de alguien. He ahí que la existencia del ser humano no consiste en nada más que en la creencia de la existencia del ser humano, y que todo cuanto el ser humano (supuestamente creado alguna vez) cree vivir, no es nada más que el desarrollo de la creencia en sí mismo. 

130- UNA SUPUESTA IDENTIDAD. ¡Nada es algo distinto a estar siendo NADA! Consciencia, tómate todo cuanto identifiques como la existencia de algo de la manera que mejor te parezca, pero date cuenta de que nada consistirá nunca en algo distinto a estar siendo nada-algo. Igual que lo esencial no puede verse, porque sencillamente no es algo determinado, así tampoco el UNO MISMO no puede conocerse, comprenderse, cambiarse, mejorarse, etc., porque tampoco es algo ni la existencia de algo: ¡no es uno! El uno mismo no es uno, ni es ninguna otra posibilidad de ser algo determinado, de ahí que el UNO MISMO (Infinitivo de SER) carezca de valores, intenciones, juicios, propósitos, necesidades, principios e incluso trascendencia. El Uno Mismo, por consistir en Estar Siendo sin ser algo, carece de interior y de exterior, de lo propio y de lo ajeno, de bien y de mal, de verdad y de falsedad. ¡No hay tal cosa como lo esencial y lo secundario! Tú eres. Todo ES. Pero nada es y/o está siendo algo. La ilusión, que tantas veces se nombra, no está en aquello que únicamente consiste en SER; comenzando siempre por la percepción de un uno mismo y/o de un perceptor, la ilusión y/o el ego radica en el fenómeno de estar percibiendo y/o identificando la existencia de algo. La supuesta creación universal jamás se produjo; simplemente la identificación consciencial está permanentemente creando la ilusión de la percepción de la existencia de algo distinto a SER. ¡En no haber ni suceder algo consiste todo aquello que, percibido desde la existencia de una supuesta identidad, parece que hay y que está aconteciendo!

Juande Puerta.

martes, 12 de septiembre de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (61)

126- ESTAR SIENDO NADA-ALGO-2. Pese a que tú, por estar creyéndote tú, nunca llegarás a comprenderlo: todo es nada; nada es lo único que está siendo todo. No hay algo ni alguien que seas tú y tampoco hay aquello que tú creas que es algo propio ni ajeno. Todo es nada siendo nada. Nada es algo siendo algo. Todo algo es nada pareciendo ser algo, pero SIENDO NADA. Todo aquello que hay es nada. Nada, y sólo nada, es todo aquello que hay. ¡Dime qué piensas, crees, sientes, haces, imaginas, percibes, experimentas…, qué eres tú y/o qué es para ti cualquier otra cosa, y te diré que en todo eso consiste estar siendo nada! Tú eres nada; nada eres tú y también todo aquello que tú percibes siendo algo. No hay sueño, no hay soñador, no hay dos, no hay uno; estar siendo es todo lo que “parece ser” algo. ¡Ser, no consiste en ser algún ser, ni ser la existencia de algo; ser significa estar siendo ninguna posibilidad determinada de ser! Nada, es todo aquello que alguien pueda creer que es algo, pues nada está siendo también aquel que cree que ES alguien. Ser (nada un ser), no puede ser explicado por nadie ni comprendido por nadie. El simple intento situaría a esos personajes en la más absoluta ilusión, es decir, en el universo de la suposición y la percepción egoica o dualista de ser algo. Si algo es percibido siendo algo, entonces eso es NADA pareciendo ser la ilusión de ser algo. Incluso aquello que se considera “ilusorio” está siendo Nada, pero siendo considerado algo ilusorio. He ahí que considerar que algo es ilusorio, no impide que esté siendo considerado como “algo”, esto es, Nada aparentemente convertido en algo.  

127- CAUSA Y EFECTO. Consciencia identificada, date cuenta de que la percepción de la identidad de tu ser y/o de tu existir consiste en el “efecto” de la identificación, a la vez que también “la causa” de todo cuanto tú consideras que está siendo la existencia y/o el acontecer de algo distinto a ti y/o de todo aquello que tú consideras que estás pensando, sintiendo, percibiendo, haciendo, experimentando, siendo. El fenómeno de la identificación hace que SER (nada determinado) sea percibido e interpretado siendo todo aquello que se quiera percibir (ego). Nada es algo. Estar Siendo Nada no tiene causa ni efecto. Estar Siendo Nada no tiene principio ni final. Estar Siendo Nada no tiene porqué ni para qué. Estar Siendo Nada no admite juicios ni prejuicios. Estar Siendo Nada carece de todo aquello que pueda atribuírsele a la apariencia de estar siendo algo. Nada es algo. Nadie percibe algo. Nadie hace algo. Nadie es algo. Aquello que parece ser algo, y que además está siendo percibido, vivido, hecho, etc., por alguien (otro algo), todo eso y todas las demás posibilidades que quieran añadirse son Estar Siendo Nada. Consciencia, date cuenta de que aunque la identificación con tu ser identificado parezca demostrar tu existir particular todo aparente pensar, hacer, sentir, experimentar, etc., de alguien está consistiendo en SER sin más. Date cuenta de que todo cuanto juzgas constituye el mundo de la apariencia y nunca trascenderá el mundo de la apariencia. Así como no hay dos, porque tampoco hay uno (no dualidad significa no-algo), en lugar de que “todo sea uno”, todo está siendo ninguno, es decir, todo está siendo no ser un algo… todo lo que parece ser algo únicamente consiste en Estar Siendo. ¡No hay causa ni efecto; nada hay!  

128- SER Y HACER. La expresión de que “para SER, no es necesario hacer nada”, no se refiere al universo donde SER significa y/o se interpreta como “ser la existencia de algo…”, ser la existencia de alguien…, ser tú, y/o simplemente ser existencia. “Mi reino no es de este mundo…” -dijo. ¡Sencillamente el mundo de la existencia de algo nunca fue creado! La expresión de que “para SER, no es necesario hacer nada”, señala a la consciencia de que no hay otro hacer que aquel que consiste en Estar Siendo (Nada-Uno). SER, no necesita hacerse, ni precisa ser hecho, pues, SER, es lo único que está siendo siempre. ¡Ser, consiste en el misterio de Estar Siendo Nada! Nada es algo, todo consiste en Estar Siendo; todo Es, sin ser algo. No hay hacer, no hay suceder, no hay existir, no hay cambio, no hay movimiento, no hay experiencia, etc., que no esté consistiendo en SER y sólo en SER. La identidad del yo, supuesta e ilusoriamente creada por la identificación consciencial, no puede no hacer nada, porque el simple hecho de ser un yo y/o de estar considerándose un yo, ya estaría suponiendo un estar haciéndose algo (haciéndose ser un yo). Resulta absolutamente imposible evitar estar haciendo algo a la vez que estar considerándose la existencia de la identidad de un yo. Creerse la identidad de un yo (ser algo) imposibilita dejar de estar haciendo algo, pues la creencia de tu existencia ya consiste en un estar haciendo. ¡Todo el aparente hacer de un yo surge y/o consiste en la identificación con la existencia de ese yo. Todo el supuesto hacer de un yo únicamente consiste en la actividad de permanecer creyéndose la existencia de un yo, es decir, de algo que está siendo algo distinto a nada. Sin excepción, todo cuanto crees que haces, piensas, sientes y vives tú, únicamente consiste en el efecto de la creencia en ti. ¡Todo hacer y experimentar humano se resume en la tarea de no dejar de percibirse siendo eso! He ahí que “no hacer” no está refiriéndose a sentarse y dejar de hacer todo, pues el dejar de hacer de alguien también consistiría en un hacer. Date cuenta de que no hay hacer, porque tampoco hay hacedor; date cuenta de que todo tu supuesto hacer, todo tu supuesto experimentar y todo tu supuesto ser el protagonista de algo, sólo consiste en el supuesto de que tú seas la existencia de algo.

Juande Puerta.

jueves, 7 de septiembre de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (60)

124- TÚ Y TUS JUICIOS. Consciencia identificada, ¿cómo podrías vivir tú, sin estar juzgándolo todo continuamente, cuando ser tú y ser todo aquello que está conformando la particularidad de la percepción de tu vida, únicamente está consistiendo en un juicio? ¿En qué consiste ser la identidad de un yo, sino en la respuesta de un juicio y/o en la identificación consciencial con ese yo identificado? ¿Qué eres tú y tú existencia, más allá de los interrogantes y de las respuestas a los juicios a cerca de ti y de tu existencia? ¿Qué, a parte de un juicio sobre la identidad de un sí mismo, está manifestándose al afirmar que “yo soy y/o que yo existo”? ¿Qué está siendo todo más allá del juicio de que está siendo algo? En qué consiste todo aquello -sin excepción- que el ser identificado y/o la consciencia identificada, considera la existencia de algo, sino en el nombre y/o la identidad que se le adjudica a un juicio? En efecto, nada es algo que consista en ser algo; en efecto, trascendiendo la apariencia ilusoria que crea la identificación, todo aquello que parece ser algo únicamente consiste en Estar Siendo ninguna cosa. Consciencia identificada, date cuenta de que, prescindiendo de juicios -sin excepción-, todos tus interrogantes, todas tus respuestas, todas tus conclusiones, todas tus percepciones y todas tus experiencias están siendo creados exactamente igual de egoicos y/o dualistas; son el efecto de exactamente la misma identificación. Consciencia identificada, date cuenta de que Ser Estar Siendo (nada-uno, nada-algo), SIEMPRE ESTÁ SIENDO PLENAMENTE y/o SIEMPRE ESTÁ PLENAMENTE PRESENTE, pues eres tú sin la ilusión ni los límites de tu identificación, es decir, de tu aparente transformación en la identidad de algo. He ahí que, al margen del juicio que utilices para convertir Estar Siendo Nada en estar siendo la aparente identidad de algo, Ser Estar Siendo (ninguna cosa concreta) es lo único que estará siendo plenamente siempre. Los seres humanos (ser identificado y/o ego) podemos percibir, juzgar, interpretar, considerar, reaccionar, etc., ante “la vida” de la manera que se desee en cada instante; pero ello nunca dejará de consistir en Ser Estar Siendo.  

125- ESTAR SIENDO NADA-ALGO-1. Nada nunca está siendo algo distinto a estar siendo siempre nada algo. He ahí que todo -sin excepción- cuanto tú crees vivir (pensamientos, emociones, sensaciones, percepciones, experiencias, enfermedades, circunstancias, etc.,) sólo consiste en la manifestación de la consecuencia de la identificación contigo mismo y/o con tu existir particular. Ser consciente de aquello que eres, no significa que seas algo distinto a la consciencia de ser, pero sin ser algo ni ser aquello que tiene que hacerse consciente de ser algo. Paradójicamente, ser consciente de lo que eres equivale a darse cuenta de que no eres algo y/o de que nada está siendo algo distinto a SER. No eres un cuerpo. No eres una mente. No eres un alma. No eres un espíritu. Tampoco eres Dios, Energía, Totalidad, Luz, Plenitud, Silencio, Vacío. ¡Toda apariencia de ser algo consiste en Estar Siendo nada-algo! He ahí que, comenzando por tu propia existencia, todo aquello que tú percibes y concibes como si estuviera consistiendo en ser la existencia de algo, únicamente consiste en Estar Siendo Nada-Algo (No-dualidad). ¿Comprendes mejor ahora por qué nada de aquello que tú percibes siendo la existencia y/o el acontecer de algo nunca tendrá sentido más allá de la fantasía transitoria de tu propia percepción? No siendo tú algo, ¿qué podría ser entonces todo aquello que tú percibes, juzgas, valoras, identificas, etc., como si fuera algo?  (sigue)

Juande Puerta.

sábado, 2 de septiembre de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (59)

122- VICIO.  Desde que tengo uso de razón, yo me he percibido y/o sentido siendo yo. ¡El yo que esté libre de eso, y de los efectos de eso, que tire la primera piedra! He ahí que, precisamente por eso mismo, desde que tengo uso de razón yo me he percibido y/o sentido siendo diferente, particular, singular, único, especial (yo), y también he estado percibiendo y experimentando todas las consecuencias que se derivan de estar percibiéndose, sintiéndose, creyéndose, considerándose, etc., ese yo, es decir, la identidad de ese algo que consiste en ser yo. Ahora queda más claro que todo cuanto sentía en mi y con respecto a mi, no era nada más que ser yo. ¡Todo cuanto vive cada yo, y de la manera precisa que lo vive cada yo, no es ajeno al yo, sino que consiste en el yo mismo! El yo y cada detalle de la vida del yo no son ilusiones distintas ni ilusiones separadas. He ahí que sentirse extraño o semejante, sentir vergüenza o culpabilidad, sentirse superior o inferior, sentirse amado o despreciado, sentirse afortunado o desdichado, sentir que se ha nacido con un propósito y/o no sentir con qué propósito se ha nacido, etc., etc., etc., no es nada más que el efecto de percibirse, sentirse, considerarse…, la identidad de un yo: considerarse un algo determinado. He ahí que tu existencia está consistiendo en el efecto de la identificación consciencial con esa posibilidad, y que, también todo cuanto tú consideres tuyo y/o relacionado contigo, estará siendo causado por esa misma identificación consciencial. En el universo del ego acostumbra a considerarse “vicio” aquello que se asocia con lo negativo; pero he ahí que, puesto que todos los juicios posibles son absolutamente igual de egoicos (de algo con respecto a algo), el vicio continuaría presente en la raíz de lo positivo.  

123- DIOS Y TÚ. Nada, significa: ¡Nada! Ser Nada, por tanto, no significa ser  algo, ser uno, ser dios, ser la nada y/o ser todo-uno; Ser Nada, significa sólo SER y/o ESTAR SIENDO…, pero  ninguna posibilidad determinada, ningún juicio, ningún límite, ninguna condición, ninguna identidad, ningún algo. Nada es algo, por tanto, tú eres Nada, tu existencia es Nada, y todo cuanto tú -identidad ilusoria creada por la identificación consciencial- puedas percibir como si estuviera siendo la existencia de algo, NADA, será lo único que estarás siendo tú y todo cuanto tú identifiques siendo algo. ¡Todo está siendo Nada con muchos nombres y apariencias distintas; pero todo Nada! Nada eres tú, y nada está siendo también todo aquello que juzgas tú, todo aquello que buscas tú, todo aquello que admiras tú, todo aquello que detestas tú, todo aquello de lo que te arrepientes tú, todo aquello de lo que te sientes culpable tú, todo aquello que defiendes tú, todo aquello que conoces tú. Nada, está siendo todo aquello que tú quieres cambiar, igual que, Nada, está siendo todo aquello que tú quieres alcanzar. Sin excepción, todo cuanto alguna vez tú consideres que te ocurre a ti, no te ocurre a ti, pues, ello sólo consiste en la consecuencia de creer que tú eres tú…, que tú eres la existencia de algo y/o una existencia. ¡Nada existe ni ocurre; Estar Siendo Nada también consiste en todo cuanto parece existir y ocurrir siendo algo distinto a Estar Siendo Nada! Consciencia identificada, ¿qué clase de dios sería ese que, no consistiendo en un disfraz de ti misma, escucharía tus chantajes y todas las súplicas absolutamente egoicas, victimistas y discriminatorias, que genera la identificación con la percepción de tú existencia?

Juande Puerta.

viernes, 25 de agosto de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (58)

120- SILENCIO. Hay quienes creen y predican que existe alguna diferencia entre hablar o guardar silencio; pero eso lo dicen porque ellos (consciencia identificada) se perciben siendo la existencia de algo, y perciben que ellos son los que hacen algo. Trascendiendo la ilusión  de la percepción del universo creado por la identificación consciencial (ego), ¿qué diferencia hay entre las palabras de alguien y el silencio de alguien? En efecto, ninguna, pues, ambas opciones pertenecen al universo de la identificación con la existencia de alguien y de la existencia de los actos y/o los no-actos de alguien (ego). Trascendiendo la apariencia de ser algo, NADA, es lo único que está siendo todo aquello que parece ser algo. Habla y/o guarda silencio, pero date cuenta de que mientras ello -lo que sea que decidas hacer o dejar de hacer- consista en “ser eso algo” (ego), toda diferencia será tan ilusoria como tú propia existencia. El personaje humano, creado por el fenómeno de la identificación consciencial con la forma de existencia humana, siempre buscando, y, simultáneamente, siempre huyendo de algo; sin embargo, ¿qué importa que sea dentro y/o fuera de su propio estar creyéndose la existencia de algo (ego)? Al principio todo estaba siendo Nada y/o ninguna cosa; mas, pese a LA CREACIÓN de la percepción de la existencia de algo (ego), Nada y/o ninguna cosa continúa siendo todo cuanto parece estar siendo la existencia de algo. ¡Amarás ser sólo ser (nada), sobre la posibilidad de ser alguna cosa! Consciencia, date cuenta de que todo cuanto tú percibes como la existencia y/o el acontecer de algo, únicamente está consistiendo en la interpretación del supuesto de que tú fueras la existencia de algo.  

121- LA MENTE HUMANA. Nada hay sin identificación. No hay el haber de algo sin identificación. Sin el fenómeno de la identificación consciencial, nada es lo único que hay siendo. Toda percepción de existencia de algo sólo consiste en el efecto, la consecuencia, la creación, la manifestación de la identificación consciencial. Ser algo y/o ser existencia/acontecer de algo (entidad y/o identidad) estará consistiendo en estar siendo el resultado de la identificación de la consciencia de ser. Tú no eres tú sin identificación; tú no eres tú sin aquello que está proporcionando la apariencia ilusoria de tu identidad. A partir de la identificación con la existencia de tu particularidad (yo existo), todo aquello que tú percibes e identificas como la existencia y/o el acontecer de la identidad de algo, no es sino el efecto de la identificación contigo y/o de la identificación con tu existir. Trascendiendo el fenómeno de la identificación, nada estás siendo tú y nada está siendo siempre todo aquello que tú puedas identificar siendo la existencia de algo. Aquello que el ser humano identifica como “la actividad de la mente humana” no consiste en nada más que en la actividad de la consciencia identificada con la forma de existencia humana. El universo humano -igual que el del resto de las especies-  está siendo continuamente creado y recreado a través de la identificación de la consciencia. He ahí que la consciencia, a través del fenómeno de la identificación, sin que ninguna cosa esté aconteciendo nunca, siempre está creando apariencia de ser existencia de algo. La mente humana no consiste en nada más que en el reflejo de la identificación de la consciencia consigo misma, de manera que la consciencia de ser (nada-uno) pasa a percibirse y/o considerarse como consciencia de ser algo determinado (ser uno): ser un ser.

Juande Puerta.

sábado, 19 de agosto de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (57)

118- IDENTIDADES IDENTIFICADAS. El problema de la existencia humana está en la identificación con la percepción de la existencia humana, es decir, creer que existe algo que es la existencia humana y/o cualquier otra cosa. El problema de la existencia humana radica en que, más allá de la percepción de la existencia humana, no hay tal cosa como la existencia humana. Date cuenta de que siempre ha estado siendo igual. Obsérvese que absolutamente todo cuanto tú crees que es algo, tú crees que es de alguna manera, tú crees que es por algún motivo, tú crees que es para algún fin, etc., solo está consistiendo en el efecto de la identificación contigo mismo: la identificación con la percepción de yo existo; yo soy la existencia de algo dentro de la existencia de otro algo…, y así hasta el infinito. Obsérvese que el mundo y el universo (eso que supuestamente alguna vez fue creado por algún dios) no consiste en nada más que en el efecto de la identificación con la existencia del uno mismo (ego y percepción de dualidad). El dios creador del universo, y de todo cuanto pueda atribuírsele al existir de ese universo, unicamente  consiste en el fenómeno de la identificación consciencial. En el universo creado por la identificación consciencial todo  funciona en base al sostenimiento y el reforzamiento de esa concepción, de manera que, sin excepción, todo comienza y termina (nace y muere) con el fenómeno de la identificación y en el fenómeno la identificación. Obsérvese que el control y el gobierno de la apariencia de la existencia está absolutamente determinado por el control y el gobierno del fenómeno de la identificación con la existencia de algo, esto es, con tu existencia y/o con la existencia de ti. Gobernando la identificación con tu existencia, tú estás siendo gobernado! Trabajo, educación, moral, ética, política, religión, ideología, filosofía, justicia, salud, alimentación, ocio…, nada escapa de la identificación, de ahí que controlando la existencia de esa ilusión también  está controlándose todo cuanto tenga alguna relación con la existencia y la voluntad de las identidades o individuos.  

119- VOLUNTAD. Ningún algo ha sido creado por otro algo; ningún algo se ha separado ni permanece unido a otro algo. No hay dos voluntades; no hay tu voluntad y la voluntad de algo superior a ti. Ninguna voluntad hay ni habrá jamás. La voluntad y todas las demás cualidades y/o defectos que puedan percibirse, nombrarse, etc., son propios (efectos) del ego, es decir, de estar creyéndose la existencia de un algo y/o de un alguien. Estar Siendo, sin estar siendo algo (No-Uno), no necesita tener ni dejar de tener voluntad de algo. No hay ninguna voluntad; todo cuanto parece ser algo, únicamente consiste en Estar Siendo. ¿Estar Siendo qué, quién, cómo, cuándo, dónde, cuánto, porqué causa, para qué fin? Nada, sólo Estar Siendo. ¿Quién se hace esas preguntas, por muy trascendentales que parezcan, a parte de la identidad egoica? Consciencia, date cuenta de que cuando toda la apariencia de ser algo consiste en estar siendo nada-algo y/o nada-uno (no-dualidad), entonces, es decir, siempre, a nada hay que aspirar y tampoco a nada tiene que renunciarse. Trascendiendo la apariencia de ser algo, Nada, es lo único que está siendo todo aquello que, percibido desde el fenómeno de la identificación, parece ser existencia de algo. Comenzando por ti, la existencia de ninguna cosa consiste en algo distinto a estar siendo la existencia de ninguna cosa.  No-dualidad, no significa no ser dos, pero tampoco significa ser uno; no-dualidad significa ESTAR SIENDO, siempre todo a la vez, aunque sin ser algo nunca.

Juande Puerta.

miércoles, 16 de agosto de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (56)

116- DATE CUENTA. ¿Te preguntas qué tienes que hacer y qué tienes que dejar de hacer  para cambiar tu  mundo, para cambiar tu vida, para cambiarte a ti? La respuesta es muy sencilla: tienes que continuar haciendo exactamente aquello que crees que estás haciendo, y de la manera precisa que -sin excepción-, crees que estás haciéndolo todo siempre, es decir, “absolutamente nada.” Nada es algo, de ahí que todo ser algo, todo acontecer algo, todo experimentar algo, etc., siempre está siendo nada y/o consiste en estar siendo nada. Nada es algo ni es el ocurrir de algo, por eso, tú y todo aquello ante lo que tú crees que estás reaccionando sólo consiste en el Estar Siendo de ninguna cosa. ¡Tú, eres nada; tú, haces nada; ser tú y todo cuanto tú consideras que haces tú, consiste en estar siendo nada, es decir, en Estar Siendo! Tú, nada eres. Tú, nada haces. Tú, nada vives. Nada de lo que tú crees que eres, nada de lo que tú crees que haces; nada de lo que tú crees que percibes, conoces, experimentas, esperas y deseas, significa nada de lo que tú puedas creer, pensar, sentir, etc., que significa. ¡Nada tiene el significado que se le pueda dar, porque nada está siendo algo ni consistiendo en ser algo distinto a Estar Siendo sin más! Nada es algo, ni es por algo, ni es para algo; nada eres tú y nada es también todo aquello que pueda ser algo para ti. Nada de todo aquello que tú crees que has vivido alguna vez, ha sido vivido nunca por ti. Nada de todo cuanto tú crees que estás viviendo ahora, está siendo vivido ahora por ti. Nada de cuanto tu creas que podrás vivir mañana, estará siendo vivido en alguna ocasión por ti. Date cuenta de que darte cuenta de esto nunca cambiará nada en tu vida, aunque quizás pueda servir para que parezca que puedes vivir de otra manera. ¡Piensa, siente, reacciona, vive como prefieras, pero date cuenta de que nunca estás siendo ni haciendo algo distinto a estar siendo nada algo y/o nada tú!  

117- COMO POR ARTE DE MAGIA. Nada es algo, de ahí que todo aquello que fuera percibido y/o identificado siendo algo, siempre estará siendo nada y/o únicamente estará consistiendo en Estar Siendo. Nada es algo, de ahí que todo aquello que fuera considerado siendo un ser y/o siendo la existencia de un objeto, un pensamiento, un sentimiento, un estado anímico, una reacción, una intuición, una situación, un acontecimiento, etc., trascendiendo el efecto distorsionador de la identificación, siempre estará siendo nada y/o únicamente estará consistiendo en Estar Siendo. ¡Nada, eres tú y nada está siendo también aquello que tú identificas como si fuera tu ser, tu vida, tu mundo, tu tiempo, tu razón de ser! Consciencia, date cuenta de que la identificación con la particularidad de tu existencia -yo existo, yo soy algo-  también transforma Estar Siendo (Nada-algo) en la percepción limitada e ilusoria de ser-algo a todo aquello que tú percibas siendo algo distinto a tu aparente ser. Como por arte de magia, la identificación convierte el Estar Siendo Infinito (nada-uno) en la percepción de que todo esté siendo la identidad de un algo conformado por infinitas posibilidades únicas, distintas y diferenciadas entre sí. La identificación consciencial convierte estar siendo-nada en la percepción egoica y/o dualista de estar siendo el ser de un ser determinado. He ahí que la percepción de separación no consiste en verse, sentirse, experimentarse, etc., separado del resto de la existencia, sino en percibirse siendo existencia de algo. ¡No-dualidad significa no-ser algo! Nada es algo, de ahí que, comenzando por la percepción de tu ser, cualquier forma de percepción de ser algo estará siendo nada y/o nada estará siendo. Nada es algo; todo ser algo será aparente.  Nada, eres tú y también todo cuanto sea algo para ti. Nada es algo, por tanto, date cuenta de que trascendiendo la ilusoria apariencia de tu identidad, nada haces tú, nada juzgas tú, nada posees tú, nada cambias tú, nada te sucede a ti.

Juande Puerta.

domingo, 13 de agosto de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (55)

113- UNIDAD/SEPARACIÓN-1. Todo aquello que puede nombrarse de alguna manera, siempre estará consistiendo en SER-ninguna cosa que pueda nombrarse, y tampoco ninguna otra posibilidad de SER algo.  Neti neti: no esto, no aquello, no-algo. En la filosofía de la no-dualidad se mantiene que no hay dos, por tanto, que “no existe la separación”, consecuentemente, que nada está separado del resto. Dicho así parece interesante, sin embargo, absolutamente contradictorio. Paradójicamente, el enunciado de la no-dualidad esta constituyendo la base fundamental del dualismo, del pluralismo, del globalismo, del universalismo, esto es, del egoísmo. Si puede nombrarse, pensarse, comprenderse, imaginarse, intuirse, manifestarse, etc., más allá de esa percepción dualista, NADA será y/o nada estará siendo. ¡Ego consiste en ser algo, de ahí que considerarse un ser algo/alguien esté consistiendo en la  fuente inagotable de percepción absolutamente egoica! No-dualidad no debería entenderse como no-dos, sino como NO-UNO…, NO-ALGO. Manifestar que nada está separado ¿acaso no es lo mismo que afirmar que todo está unido, por tanto, que existe la unidad de algo y/o algo que  “ES UN algo (uno)? Nada ES algo; todo consiste en ESTAR SIENDO nada que sea SER algo. ¡Todo aparente ser, existir y/o acontecer de algo, no estará consistiendo en ser algo, sino en ESTAR SIENDO NADA-ALGO! Volviendo a la idea de la no-separación, en efecto, nada está separado; pero tampoco nada está unido. ¡Nada está separado ni unido, porque nada es algo! Nada está separado ni unido de otra cosa, porque simplemente no hay una cosa. No hay separación, porque tampoco hay unidad. No hay dos, porque tampoco hay uno. (sigue) 

114- UNIDAD/SEPARACIÓN-2. El concepto “dualidad” responde a criterios absolutamente ilusorios y/o egoicos; pero, por la misma razón, el concepto de “no-dualidad” continúa reflejando la presencia de exactamente los mismos principios. La negación de la existencia de algo no puede separarse de la afirmación de la existencia de algo y/o de su opuesto. ¡Todo posible algo, igual que la negación, el contrario, el semejante, etc., de ese algo, continúa consistiendo en la identificación con la existencia de algo! La confusión y el conflicto no emerge de la verdad y/o de la mentira de la existencia de algo; toda discrepancia nace de la identificación con la percepción de la existencia de UN ALGO. Es la identificación consciencial con “un algo” aquello que se transforma en la fuente inagotable de todo tipo de percepciones, reacciones, juicios, actos, emociones y experiencias de algo. “Algo”, como la existencia de toda la humanidad y de todo cuanto aparentemente caracteriza y conforma el universo de la existencia de la humanidad, comienza y se sostiene a partir de la identificación con la existencia de UN SÍ MISMO HUMANO (un yo). He ahí que la “no-dualidad” mientras continúe interpretándose como la existencia y/o el haber/acontecer de un algo (unidad absoluta y/o no separación) tampoco permitirá trascender los limites de ese algo. ¡Nada está unido ni separado de otra posibilidad (un algo), porque simplemente nunca hubo ni habrá jamás habrá una posibilidad! No-dualidad significa, no-algo. No-dualidad significa, nada falta. No-dualidad significa, ya está todo. No dualidad significa, todo está siendo nada. No dualidad significa que Nada está siendo todo lo que parece ser algo. No-dualidad significa que SER y/o Estar Siendo no significa ser y/o estar siendo algo.  ¡Nada es algo, de ahí que, comenzando por tu ser, cualquier ser algo estará siendo nada y/o nada estará siendo! (sigue)  

115- UNIDAD/SEPARACIÓN-3. “Yo no sé qué será, pero creo que tiene que haber algo…” ¿Cuántas veces habremos pensado, expresado y escuchado esa expresión, refiriéndonos a una supuesta realidad que estuviera trascendiendo la aparente cotidianidad de nuestra existencia? Sin embargo, en efecto, salvo en forma de creencia, no hay algo en ninguna parte que no esté consistiendo en la percepción de la existencia de algo, aunque ese “ser algo” únicamente consista en Estar Siendo nada-algo. ¡He ahí que absolutamente todo cuanto parece conformar el misterio de la existencia humana, y también de todo cuanto parece acontecer en esa fabulosa historia, únicamente consiste en el efecto de la creencia de que “tiene que haber” algo! ¿Algo con lo que justificar la existencia del algo propio y/o del sí mismo? El ego y/o la percepción dualista equivale a la identificación con la existencia de “un” algo. Nada, eres tú. Nada, son tus pensamientos. Nada, son tus emociones. Nada, son tus experiencias. Nada, son tus recuerdos, tus deseos y tus esperanzas. Nada, es tu mundo y todo cuanto crees que sucede en tu mundo. Nada, está siendo todo lo que tú percibes como si fueras tú y/o algo distinto a ti. He ahí que unidad y separación son términos exactamente igual de dualistas; he ahí que todo aquello que consista en ser/existir/acontecer algo, NADA ESO ni ninguna otra cosa estará siendo siempre. Tú existencia, y, por tanto, la existencia de tu pasado, tu presente y tu futuro son mentira; pero no porque sea algo falso y/o algo erróneo, sino porque no son algo. Toda percepción de ser algo no-es, nunca fue y nunca será. ¡Todo es, pero nada es algo, ni por algo, ni para algo! 

Juande Puerta.

miércoles, 2 de agosto de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (54)

111- NI ALGO, NI PARTE DE ALGO. Nada es, ni está consistiendo, en algo distinto a estar siendo nada y/o ningún ser. He ahí que todo aquello que tú percibes siendo tú y/o siendo cualquier otra posibilidad de  estar siendo algo (existencia), únicamente está consistiendo en SER, y nada más que en SER. El significado de SER no puede ser comprendido, porque SER no consiste en ser algo. El significado de SER no puede convertirse en religión, porque SER no consiste en ser algo. El significado de SER no puede institucionalizarse, cambiarse, gobernarse, comercializarse, espiritualizarse, escribirse ni explicarse, porque SER no consiste en ser algo. ¡SER, siempre es lo único que siempre está siendo! Por muchos nombres, conceptos, formas, apariencias, juicios, ideas, pensamientos, emociones, deseos, miedos, actividades y esperanzas que utilices para diferenciarte a ti de tus percepciones, ni tú serás tú ni tus percepciones serán tus percepciones. Nada -de ninguna naturaleza ni de ninguna dimensión- existe ni acontece que no esté consistiendo en SER. Tú nunca estarás solo ni acompañado; sentirse así, es decir, percibirse así, es decir, la creación de esos sentimientos y/o percepciones, corresponde a la identificación y/o creencia de que algo está siendo tú. Ninguna cosa está siendo tú, por tanto, he ahí que la soledad, la tristeza, la frustración y el resto de los sentimientos que tú puedas experimentar, más allá de la creencia en ti son tan ilusorios como tú: son tú. Ninguna cosa que forme parte de la percepción de tu existencia existe sin la percepción de tu existencia. ¡Nada es algo, ni es la parte de algo; todo ser algo para alguien, con absoluta independencia del signo (positivo o negativo) que se le termine adjudicando, nace de la identificación consciencial con la existencia de ese alguien identificado. Ser, consiste en no ser algo, de ahí que todo cuanto sea percibido siendo la existencia y/o el acontecer de algo, siempre estará consistiendo en una percepción egoica, dualista, victimista, transitoria, interesada e ilusoria de SER. ¿Acaso no vives percibiendo esas características en el mundo del que crees formar parte?   

112- LOS CAMBIOS. Nada es, ni está consistiendo, en algo distinto a estar siendo nada y/o ningún ser. ¡SER, siempre es lo único que siempre está siendo! He ahí que todo aquello que tú percibes siendo tú y/o siendo cualquier otra posibilidad de estar siendo algo (existencia), únicamente está consistiendo en SER, y nada más que en SER-Nada. Ser, significa no-dualidad (no-uno), porque Ser no consiste en ser algo; Ser, significa estar siendo ninguna posibilidad de ser determinada. ¡Nada has sido, Nada estás siendo y Nada serás; Ser Nada es lo único que está siendo siempre! Si yo fuera yo y lo demás fuera lo demás, entonces, hoy, después de levantarme, desayunar y ordenar algunas cosas, yo me habría puesto a escribir en el ordenador aquello que después habría publicado en una conocida red social de Internet; si yo fuera yo y lo demás fuera lo demás, luego yo habría salido a caminar y habría realizado las tareas que tenía previstas. Sin embargo, puesto que ni yo soy yo ni lo demás es lo demás, he ahí que yo y todo cuanto yo haya hecho, pensado, sentido, experimentado, recordado, imaginado, etc., son la misma ninguna cosa, son el mismo no ser  algo, son el mismo Estar Siendo nada. ¡Disfrazado con la suposición de diferentes nombres, apariencias, juicios, valoraciones, ideas, creencias, deseos, etc., todo aquello que parezca ser la existencia y/o el acontecer de algo, siempre únicamente está consistiendo en SER-NADA. Ser-Nada no tiene principio ni fin, no nace ni muere, no adelanta ni retrocede, no mejora ni empeora, no se fortalece ni enferma; Ser-Nada no está expuesto a las necesidades y las características propias de ser-algo. Consciencia, date cuenta de que todos los cambios, todos los movimientos, todos los acontecimientos, todas las transformaciones, todas las luchas, todas las guerras y también todas las llegadas y todas las partidas que percibes y crees protagonizar, no consisten en nada más que en ESTAR SIENDO; Estar Siendo Nada y/o Estar Siendo ninguna cosa que sea ser algo.  He ahí la paradoja de que el hecho de que no puedas comprender que nada es algo, está consistiendo en la demostración absoluta de ello.

Juande Puerta.

domingo, 30 de julio de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (53)

109- PERCIBIR Y/O SENTIR. Sin excepción, todo cuanto el ser humano hace, piensa, siente, experimenta, imagina, recuerda, razona, vive y/o percibe de algún modo (todo cuanto caracteriza y/o se considera propio del ser humano), consiste en el efecto de la identificación consciencial con la identidad humana. He ahí la paradoja de que, igual que percibirte y/o sentirte semejante a los demás, se debe a que te crees la identidad de uno, también te sientes y/o percibes diferente y separado de los demás porque estás considerándote la identidad de uno. He ahí que la identificación consciencial es individual y/o individualizada porque consiste en percibirse siendo uno; pero, he ahí también que, a la vez, la identificación también es colectiva, porque consiste en percibirse siendo uno dentro y/o formando parte de otro uno superior. ¡Consciencia identificada, date cuenta de que todo cuanto vives tú, y de la manera que lo vives tú, procede y consiste en el efecto de tu identificación y/o de la creencia de que tú eres tú, tú eres tu identidad, tú eres tu personaje, tú eres tu yo particular! Nada está siendo eso que supuestamente está siendo percibido por alguien como si estuviera siendo la existencia de algo. Nada está siendo todo cuanto la consciencia identificada (mente) pueda percibir a partir  de mirada de su propia existencia. Nada es lo único que está siendo todo lo que pueda parecer que es la existencia de algo. ¡Ser, consiste en estar siendo nada determinado y/o ninguna forma determinada de ser!  

110- EXISTENCIA PARTICULAR. En tu aquí y ahora todo está siendo el SER de nada que consista en ser algo. E igual que ahora, en tu pasado todo estaba siendo Nada. Y, exactamente igual que ahora, también en tu futuro todo estará siendo Nada. ¿De qué te culpas y te arrepientes entonces? ¿Qué temes, qué buscas y para qué tantas luchas entonces? ¿Qué te impulsa entonces a la necesidad de tantos cambios, controles, esfuerzos, sacrificios; tantos reconocimientos, tantos deseos y tantas esperanzas? En efecto, la respuesta a todas las percepciones posibles siempre es nada, pues, SER nada es lo único que está siendo todo siempre, y en lo único que está consistiendo todo siempre. Nada de aquello que existe para ti, existe para ti sin ti, de ahí que tu existencia y la existencia de todo lo que existe para ti no consistan en ilusiones distintas. Más, he ahí también que el hecho de que la existencia de algo pueda ser percibida por ti, a la vez que por otros ser-es y/o formas de existencia, lo que está dejando de manifiesto no es que tú estés siendo tú y/o que algo este siendo algo, sino que todo ello -sin excepción- está consistiendo en el efecto del fenómeno de la identificación consciencial. ¡Nada es particular ni puede separarse, porque todo está consistiendo en el mismo estar siendo de nada el ser y/o la existencia particular de algo! Ser (nada el ser ni la existencia de algo) es el milagro que no cesa de estar aconteciendo, de ahí que todos los milagros que esperas ya estén produciéndose. Percepción de existencia es sinónimo de identificación; el fenómeno de la identificación consciencial crea la percepción (maya, ilusión, ego) de existencia. Aquello que percibe el ser humano no pertenece al ser humano que cree percibirlo; nada eres tú y nada es todo aquello que sea algo para ti.

Juande Puerta.

viernes, 28 de julio de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (52)

107- NADA ES ALGO-2. Nada es algo, por tanto, nada es alguien ni es algo de alguien. Nada eres tú ni está ocurriéndote a ti. ¿Te percibes siendo la existencia de alguien? Date cuenta de que tú (la percepción de ti), y todo cuanto percibes tú -siendo o dejando de ser la existencia de algo-, nunca está siendo eso que tú percibes ni está siendo de la manera que tú lo percibes. Nada es algo, por tanto, ¿qué puedes estar siendo tú y todo cuanto tú puedas considerar que está siendo alguna cosa? Nada es algo, por tanto, ¿qué son tus recuerdos, tus circunstancias, tus esperanzas, tus miedos, tus frustraciones, tus ilusiones y todo aquello que te causa algún tipo de malestar y/o alguna clase de bienestar? Nada es algo, por tanto, por mucho que te creas un ser único y especial, tú y todo cuanto tú percibas siendo la existencia de algo, nunca estará siendo una excepción. Nunca algo estará siendo algo, por tanto, ¿comprendes ahora la razón de que no puedas comprender qué eres; y tampoco por qué haces lo que haces, piensas lo que piensas, sientes lo que sientes y vives de la manera que vives? Nunca algo estará siendo algo, por tanto, ¿en qué continuarás basándote para justificar tu existencia y todo aquello (tu victimario) que estás utilizando para justificar la excepcionalidad de tu existencia? El libre albedrío no consiste en la libertad de elegir entre una opción u otra, pues todas las opciones son igual de ilusorias, intrascendentes, egoicas. Donde no hay identificación (percepción de existencia y/o ego) tampoco hay aquel personaje que creyera necesitar elegir entre una posibilidad u otra.  En estar siendo nada consiste todo aquello que parece estar siendo algo. En estar siendo nada consiste todo aquello que se identifica, percibe, interpreta, valora, juzga, nombra, etiqueta, conceptualiza y experimenta como si estuviera siendo algo. ¿Pasa algo porque nunca alguna cosa esté siendo algo distinto a SER ? ¡Todo es uno; ser uno consiste en SER, sin ser un algo! 

108- SUJETO/OBJETO. La identificación convierte, en existencia de algo, aquello que sólo consiste en SER. Ser, ¿qué…, quién…, por qué…, para qué…, desde cuándo…, hasta cuándo…, dónde…, cómo…,? -Sólo SER; más, he ahí que la respuesta a esas preguntas siempre conduce al planteamiento de nuevas e interminables incógnitas, pues no están siendo planteadas por SER, ni desde SER, sino por…, y desde la consciencia identificada (mente) con la percepción de la aparente existencia singular de “un ser concreto”, un sujeto/objeto, un yo. Paradójicamente, puesto que nada está consistiendo en algo distinto a SER, por mucho que perceptivamente, identificadamente, egoicamente, especulativamente, ilusoriamente, etc., pueda interpretarse de otro modo, excepto SER nada está siendo percibido ni experimentado. Todo cuanto pueda percibirse y vivirse como si consistiera en la existencia de algo, únicamente consistirá en una apariencia superficial y transitoria…, una ilusión. La identificación transforma en ego y/o en apariencia de ser algo, aquello que, sin el fenómeno transformador de la identificación, únicamente consiste en SER. El insondable vacío, que el ser humano percibe en lo más profundo de sí mismo, aquella insoportable levedad e intrascendencia que trata de superar con todo tipo de actividades, distracciones, controles, conocimientos, posesiones, sacrificios, reconocimientos, etc., etc., está siendo creado por la identificación consciencial con la existencia del ser humano, de ahí que ninguna cosa (ninguna existencia ni acontecer de algo) consiga eliminarlo. 

Juande Puerta.

lunes, 24 de julio de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (51)

105- LA CREACIÓN. La identificación consciencial está creando al ser humano, esto es, está creando -aquí y ahora- la percepción consciente de la existencia humana y de cada una de sus características. La percepción de la existencia humana, y de todo el conglomerado de existencia que está conformando esa aparente realidad, únicamente consiste en un efecto de la identificación consciencial. ¡Más allá del fenómeno de la identificación, no hay un qué soy, no hay un quién soy, no hay por qué soy, no hay un para qué soy, no hay un dónde soy, no hay un cuándo soy! La percepción de la existencia particular perdura mientras persiste la identificación creadora de la existencia particular del perceptor. La identificación crea la percepción consciente del ser humano, y luego éste, a imagen y semejanza de su propia identificación, crea la creencia en la existencia del dios creador de todo cuanto sirva para justificar su propia existencia. ¿Comprendes mejor ahora la razón de que en el universo de la percepción de existencia nada necesite tener lógica, razón ni sentido, más allá del que se le quiera atribuir? No hay diferencia entre buscar fuera o buscar dentro, buscar la verdad o buscar la falsedad, buscar el amor o buscar la causa del miedo al amor, buscar la felicidad o buscar el origen del sufrimiento: en todos los casos continúa tratándose de la búsqueda de algo ilusorio por parte de otro algo ilusorio. Darse cuenta de que más allá del imperio de la identificación algo como sentirse y/o percibirse feliz no depende de poseer algo material ni de poseer “otro algo” como el afecto de alguien, puede parecer un cambio importante; sin embargo, he ahí que continúa perdurando la identificación con la existencia del sí mismo personal y con la existencia de todo cuanto sirva para justificar la autenticidad de eso. ¡No necesitar algo determinado para sentirse feliz, demuestra que continúa la identificación con la existencia del personaje que cree en la existencia de la felicidad y de la infelicidad!  

106- NADA ES ALGO-1. Nada es algo, por tanto, nada es alguien ni es aquello que sea algo para alguien. Nada es algo, por tanto, nada es dentro de algo ni fuera de algo, nada es algo mejor ni algo peor, nada es algo bueno ni algo malo, nada es algo superior ni algo inferior, nada es algo material ni algo espiritual, nada es cuerpo ni mente ni espíritu. ¡Nada es algo, fuera de la creencia en la existencia de algo! Nada es algo, por tanto, nada es algo terrenal ni algo divino, nada es por algo ni es para algo, nada es aquí ni allí, nada es ahora ni después. Nada es algo, por tanto, nada es yo ni lo demás, nada es a favor ni en contra, nada es amor ni desamor, nada es culpa ni perdón, nada es premio ni castigo, nada es felicidad ni sufrimiento, nada es salud ni enfermedad, nada es nacer ni morir. Nada es algo, por tanto, todo aquello que fuera algo para alguien siempre estará siendo nada-eso ni ningún otro algo. Nada es algo, por tanto, todo aquello que fuera algo para alguien sólo estaría siendo eso en el supuesto de que SER consistiera en ser algo. Nada es algo; todo ES, sin necesidad de ser algo. He ahí que la existencia de algo consiste en la percepción de SER, como si estuviera siendo el ser de algo.

Juande Puerta.

viernes, 21 de julio de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (50)

103- NINGÚN SER ALGO. Consciencia, date cuenta de que todo lo que consideras que vives, y de la manera exacta que crees que estás viviéndolo, no consiste en nada más que en el reflejo de la ilusión que mantiene viva la identificación con la particularidad de tu existencia. ¡Por mucho que tú lo interpretes distinto, todo está siendo el mismo ningún ser algo! Estando siendo, ningún ser algo (no-uno), todas las posibilidades imaginables de SER están siendo a la vez; sin embargo, consciencia, date cuenta de que en la identificación con la apariencia de estar siendo la existencia de una posibilidad concreta (tú), todas tus percepciones quedan limitadas, condicionadas, circunscritas y dependientes de la naturaleza egoica de esa aparente identidad. Identificación equivale a percepción de existencia y/o de determinación, de ahí que identificar algo suponga la percepción (material, sensorial, emocional, anímica, psicológica, intelectual, onírica, etc.,) de la existencia de eso. ¡La identificación transforma, SER-NADA ALGO, en la percepción de la existencia de algo! Cuando está percibiéndose desde la identificación con la existencia del uno mismo (ego), nada es lo que parece que es algo…, y tampoco nada es de la manera que parece que es algo. ¿Qué, a parte de identificación (existencia de algo), podría percibirse cuando estuviera percibiéndose desde la consciencia identificada con la existencia de un yo personal? Consciencia, date cuenta de que si “algo” te causa sentir tristeza (percibir e identificar tristeza en ti) será porque estás interpretando eso erróneamente; pero date cuenta también de que si “algo” te causa sentir alegría, la razón continuaría siendo la misma. Si “algo” causa percibir en ti tristeza o alegría, sólo estará debiéndose a que estás interpretando que, comenzando por ti, “algo” está siendo la existencia de algo.  ¿Ocurre algo por eso? No, más allá del ámbito ilusorio de la identificación nunca está ocurriendo algo distinto a SER sin más. 

104- LA IDENTIFICACIÓN Y DIOS. Nada es algo distinto a estar siendo nada que consista en ser algo. Toda la supuesta existencia de la humanidad discurre en la creencia de que Ser consiste en estar siendo algo y/o en no estar existiendo. Nada hay siendo la existencia de algo. Ser, nada-algo, significa estar siendo todas las posibilidades a la vez; pero sin estar siendo ninguna de ellas. El fenómeno de la identificación crea la percepción de existencia y/o de determinación. El fenómeno de identificación crea al ser humano, lo expulsa del paraíso y lo condena a vagar protagonizando la fábula de su existencia. Más allá del universo ilusorio, surgido con la identificación, nunca falta nada por ser ni por hacerse. Libros, conferencias, retiros, videos, encuentros, religiones, filosofías, maestros, ideologías, luchas, sacrificios…, ningún algo podrá aportarte algo. He ahí que la búsqueda refuerza la identificación con la existencia del buscador; he ahí que más allá de la identificación no hay búsqueda, no hay buscador y no hay algo que esté siendo buscado. Que tú (consciencia) sigas considerándote la existencia de algo (yo existo) y que todo gire en torno a ese supuesto, no te convertirá en ser algo. Ser, nada y/o el ser de nada, es lo único que está siendo siempre. En estar siendo, siempre nada-algo, está consistiendo todo aquello que, percibido desde una supuesta identidad (ego), aparenta ser la existencia y/o el acontecer de alguna cosa. Nacer, vivir, morir, sufrir, disfrutar, amar, odiar, hacer, soñar…, (cualquier acción, percepción, experiencia, etc.,) sólo son formas distintas de nombrar aquello que, por estar siendo nada y/o por no estar siendo algo, siempre está siéndolo todo, a la vez que siendo lo único que está siendo.

Juande Puerta.

domingo, 16 de julio de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (49)

101- JUSTIFICACIONES. Consciencia, date cuenta de que para llegar allí donde crees que debes llegar, no hay otro camino distinto (nunca lo ha habido y nunca lo habrá); pero, porque no hay un camino, porque no hay un caminante, y porque tampoco hay a donde llegar. ¡Porque NADA hay siendo algo, ya está siendo todo! Consciencia, date cuenta de que todo cuanto crees  que vives, y de la manera exacta que crees que estás viviéndolo, sólo consiste en el objeto de la justificación de tu existencia. ¡Pienso, siento, recuerdo, imagino, hago, experimento, aprendo, conozco…, luego existo! -dices, como si la existencia de todas esas percepciones consistieran en ser algo distinto a una justificación. Así como en una película todo son fotogramas que la mente interpreta y convierte en una historia, también todas las experiencias humanas sólo consisten en la interpretación de percepciones imaginarias y/o egoicas. Consciencia, date cuenta de que la percepción de tu existencia depende por completo de la percepción de la existencia de todo lo que consideras que está siendo la existencia de algo distinto a ti, como si la percepción de ti y de todo lo demás consistieran en ilusiones distintas. Consciencia, date cuenta de que sentirte de alguna manera (feliz, infeliz, culpable, inocente, mejor, peor…), sin excepción, siempre estará consistiendo en estar percibiéndote siendo la existencia de algo (ego). ¡Nada es algo distinto a ser-nada!  

102- SER, NO SIENDO. Más allá de la percepción del universo, donde la realidad consiste en la aparente existencia de la existencia de algo, es decir, fuera de allí donde SER-NADA es percibido, interpretado y experimentado como la existencia de ser-alguna cosa (ego), nada falta por hacerse ni por suceder. No habiendo el haber de algo, ningún hacer puede hacerse y ningún acontecer puede suceder, pues, sin necesidad de ser algo, todo está siendo siempre. Nada puede hacerse ni suceder; todo aparente hacer y todo aparente suceder está consistiendo en SER, NO SIENDO ALGO. ¡Estás convencido de que eres alguien y de que haces algo, luego te percibes existiendo! Consciencia, date cuenta de que todo haber y todo suceder pertenece al universo de la identificación con la percepción de la existencia de algo; date cuenta de que todo cuanto percibes e interpretas, como si estuvieras haciéndolo y/o experimentándolo tú, sólo está consistiendo en el efecto de la identificación con esa percepción egoica que te convierte en ser la existencia de alguien. ¡Ser, no siendo! He ahí que la creencia en tu existencia convierte la creencia en tu existencia en la experiencia del duelo de esa identificación. He ahí que el gran misterio y/o la madre de todas las alquimias consiste en estar siendo todas las posibilidades de ser algo, pero sin que nada esté siendo hecho ni aconteciendo. Nada es algo, sin estar siendo percibido siendo algo. Consciencia, date cuenta de que más allá de la apariencia de que tú estás siendo algo que está haciendo alguna cosa, y además con alguna finalidad, todo está consistiendo en SER NO SIENDO ALGO. ¿Comprendes ahora porqué la respuesta de las preguntas que te haces acerca de ti, y del resto de tus percepciones, siempre conducen a otra pregunta? 

Juande Puerta.

jueves, 13 de julio de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (48)

99- DEPENDENCIA. Percibir, exactamente igual que cualquier otra acción, deja de manifiesto el origen de una identificación consciencial (yo existo), un desdoblamiento artificial, pues toda existencia de acción, incluida la acción de existir, precisa de la existencia de un sujeto actor. ¡Existir depende de la identificación de la consciencia con la existencia de algo, aunque ese algo sólo consista en la ilusión de una percepción! Más allá del fenómeno ilusorio de la percepción del uno mismo (identidad ficticia, y, por tanto, incognoscible), no hay dos, porque tampoco hay uno. No hay dualidad (plural), porque tampoco hay unidad (singular). No ser-algo no puede comprenderse, porque, ¿quién lo necesitaría y qué sería necesario entender? He ahí la razón de que cualquier intento de comprender la existencia de algo lo único que origina es el reforzamiento de la identificación de la consciencia con la aparente existencia del personaje protagonista. Todo cuanto sea percibido por mi, como la existencia y/o el acontecer de algo para mi, sin excepción siempre estará consistiendo en un reflejo y/o una creación mental de la identificación con la percepción de mi existencia. Todas las particularidades que percibo nacen de la percepción de mi particularidad. ¿Cambiaría la comprensión de estas palabras algo? No, puesto que, excepto la experiencia ilusoria de existencia de algo, nada hay que pueda cambiarse.  

100- FELICIDAD Y OTROS TRUCOS. He leído que una persona le decía a otra que “…por fin se había dado cuenta de que no necesitaba de nadie para ser feliz.” ¡Cierto y falso! Según cómo se mire, llegar a esa conclusión parece un gran logro y/o una gran liberación; sin embargo, he ahí que en la identificación de la consciencia que afirma eso todavía predomina la presencia, la idea, la génesis, el programa, la creencia, el convencimiento, etc., de la existencia de un sí mismo (yo existo), de la existencia de las demás personas, de la existencia de lo otro y también de la existencia de la felicidad y de la infelicidad. Si te percibes y consideras siendo la existencia de una persona y/o de algo determinado, no podrás evitar sentirte arrastrado por el caudal de apariencias que conforma el cauce de esa identificación. La afirmación de que “tú” no necesitas de nada ni de nadie para “tú” poder sentirte feliz, no deja de consistir en el mismo truco de siempre: seguir creyendo en tu existencia particular. He ahí que la existencia de la felicidad, de las demás personas, del mundo, y de todo aquello que tú percibas consistiendo en la existencia de algo, sólo sirve para que tú continúes considerándote la existencia de ti, es decir, la existencia de algo que, por no ser algo, tú jamás podrás comprender en qué consiste. No necesitar de nada ni de nadie para sentirte feliz convierte a la felicidad en un disfraz de ti y/o en una dependencia de ti. Decir que no necesitas a los demás para “sentirte” feliz, esto es, para “percibirte” a ti mismo siendo tú mismo y siendo de ese modo, todavía no evita que persista en ti la percepción de la existencia de la felicidad y/o de cualquier otro truco que sirva para percibirte siendo la existencia de algo.

Juande Puerta.

lunes, 10 de julio de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (47)

96- NO ERES. La percepción de lo creído, la percepción de lo imaginado, la percepción de lo soñado, la percepción de lo recordado, etc., no es menos ilusoria que la percepción de lo pensado, la percepción de lo hecho, la percepción de lo experimentado, la percepción de lo vivido, la percepción del yo consciente, ni la percepción de cualquier otra forma de percepción. La existencia sólo es una manera de percibir la inexistencia de lo percibido. Existir…, todo está existiendo; pero NADA de aquello que existe ES aquello que se percibe existiendo. Consciencia, date cuenta de que no es que no eres nada, sino que nada es lo único que está siendo todo lo que parece ser algo y/o todo cuanto de una manera u otra se percibe siendo la existencia de algo; date cuenta de que absolutamente todo cuanto tú percibes, valoras, nombras y experimentas, como si estuviera consistiendo en la existencia y/o el acontecer de alguna cosa (materia, energía, tiempo, espacio, inteligencia, pensamiento, emoción, ánimo, alma, espíritu, divinidad…), más allá de esa percepción, NADA ES lo único que está siendo. Leo: “No  eres lo que tienes; eres lo que das.” -Ni lo uno ni lo otro, pues en ambos casos serías algo limitado, condicionado, carente, dependiente…, una simple percepción. No eres algo carente ni pleno.  No eres algo perfecto ni imperfecto. No eres algo feliz ni infeliz. No eres algo amado ni despreciado. No eres algo sano ni enfermo. No eres algo trascendente ni intrascendente. ¡No eres! 

97- LA APARIENCIA DE LA NECESIDAD DE LA EXISTENCIA. Consciencia, date cuenta de que absolutamente nada de cuanto pueda percibirse existiendo y/o aconteciendo, estará consistiendo en algo distinto a un reflejo de la ilusión de tu propia identidad; date cuenta de que la identificación con la apariencia de tu existencia convierte en apariencia de ser algo a todo cuanto sea percibido a través tu aparente existir. Fuera de la apariencia de la existencia del perceptor de algo, nada está siendo algo ni está siendo percibido por alguien, por tanto, he ahí que, por contradictorio e incomprensible que al yo identificado le resulte, la consciencia de ello sólo está demostrando la inexistencia de ello. ¡No hay división ni separación porque tampoco hay algo que pudiera dividirse ni separarse! La creencia en la existencia de algo está creando la apariencia de la necesidad de la existencia de lo creído. Sin excepción, nada está siendo algo; todo está siendo nada-algo. Consciencia, cuando creas que estás comprendiendo algo, entonces comprende que nada está siendo comprendido. Ser, sin que nada esté siendo existencia de algo.   

98- DESDOBLAMIENTO. Las personas no tenemos ego; la persona es la apariencia, el vestido, el personaje, el papel, etc., que adopta la ilusión mental de percibirse consistiendo en la existencia de algo (el ego). Las personas no tenemos ego; el ego consiste en percibirse siendo la identidad de una persona y la percepción de cualquier otra posibilidad de existencia y/o de acontecer relacionada con esa identificación. El ego consiste en el fenómeno de la percepción de existencia de un sí mismo, de ahí que todo gire siempre entorno a la identificación con la existencia de ese supuesto perceptor. La expresión de “conócete a ti mismo” no tiene nada de sabiduría, pues, exactamente igual que sucede con las preguntas de “quién soy, qué hago aquí, etc.,” nunca dejará de consistir en otra consecuencia de la identificación consciencial con la existencia de su aparente protagonista. Tu existencia, y absolutamente cualquier detalle que parezca conformarla -por muy sublime que se juzgue y sea inculcada socialmente-, estará consistiendo en ego. En efecto, si es percibido e interpretado como la existencia y/o el acontecer de algo, entonces ello estará consistiendo en ilusión, ego, apariencia, mentira, es decir, tú, es decir, Nada. Tú eres todo cuanto percibes y de la manera que lo percibes, por tanto, nada de eso…, ni ninguna otra cosa.

Juande Puerta.

jueves, 6 de julio de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (46)

93- COMENZANDO POR TI. Nada es lo que parece que ES, porque nada es algo: todo sólo ES. Ni tan siquiera la percepción de la existencia de algo ES la percepción de la existencia de algo. Paradójicamente, defender aquello que la mente (consciencia identificada) percibe e interpreta siendo algo determinado, sólo sirve para que la fantasía de su existencia perdure. He ahí que la lucha a favor o en contra de algo (pensamientos, emociones, ideologías, creencias, filosofías, sensaciones, instintos, dogmas, religiones, paradigmas, situaciones, realidad, etc.) lo único que hace es -a través de la identificación con ello-, reforzar la identificación consciencial con la existencia del uno mismo perceptor; de manera que el resultado es que siempre todo (la apariencia de tu existir y/o de tu presencia) siga igual. Nada es algo distinto a estar siendo nada-algo, consecuentemente, he ahí que todo aquello que "la percepción a través de la existencia de un supuesto perceptor" convierte en la apariencia de ser algo, fuera de esa virtualidad, sólo está consistiendo en SER NINGUNA COSA. ¿Puede trascenderse la percepción de la existencia de esa montaña que, asumiendo un riesgo y un esfuerzo extremos, acaba de escalarse? Sí, cuando esté trascendiéndose también la identificación con la existencia del escalador?  Si la percepción de la existencia de algo…,  hace que te creas la existencia de alguien, entonces date cuenta de que, comenzando por ti, todo está siendo ilusorio.  

94- MILAGROS. El sistema establecido por la identificación de la consciencia  con el fenómeno de la percepción de existencia de particularidades (político, religioso, moral, económico, cultural, social, laboral, etc.,) no puede cambiarse luchando contra el sistema que quiere cambiarse, -qué y quién estaría protagonizando ese intento de cambio a parte de aquello que está constituyendo y sosteniendo el sistema mismo-, sino dejando de creer en la existencia de eso, pues, sólo así dejará de percibirse siendo eso. ¡Nada está siendo aquello que está percibiéndose como si estuviera siendo algo! Necesidad de cambio y/o de no cambio continúa perteneciendo al sistema de la percepción de la apariencia de la existencia de algo. Ningún algo (injusticia social, por ejemplo) se cambia luchando contra eso, sino dejando de creer en la existencia -ni necesaria ni innecesaria- de eso, como si eso estuviera siendo eso que está creyéndose. Comenzando por el uno mismo (todo algo comienza y acaba en la apariencia de esa identificación), cuando deja de creerse en la existencia de algo que está percibiéndose siendo algo, la inexistencia de eso queda de manifiesto. Deja de creer en la necesidad de que se produzcan milagros y todos los milagros se habrán producido.  

95- CREER SER. Consciencia, recuerda que, comenzando siempre por la percepción de la existencia de ti misma, nada estará siendo aquello que pueda parecerte que ES, ni de la manera que alguna vez hubiera podido parecerte que fue y/o que será. ¡Ser, nada-algo, es lo único que está siendo siempre! Consciencia, date cuenta de que todo cuanto percibes siendo existencia de algo para ti, se debe y/o está consistiendo en un reflejo de la percepción a través de ti, es decir, de tu hipotética identificación: a través de la apariencia de tu identidad. ¿Qué podría percibirse mirando a través de la identificación con la apariencia (existencia de algo determinado), sino apariencia también? Igual que cree el ladrón que todos son de su condición, así también cree la consciencia identificada con la apariencia de su existencia particular que todo son existencias particulares también. Creer en la existencia significa creencia en la existencia de un sí mismo creyente, por tanto, creer en dios y/o en cualquier otra existencia de algo, convierte la existencia del dios creído (creado mentalmente) en la misma creencia del creyente en sí mismo. Nada es dios, porque dios y cualquier otra posibilidad de ser la existencia y/o el acontecer de algo, siempre estará consistiendo en una percepción de nada-algo. Creer, pensar, sentir, desear, imaginar, experimentar, etc., ser la existencia de algo (percepciones todo ello por igual), no significa ser el algo percibido, y tampoco dejar de ser el algo percibido; sencillamente nada Es algo y/o todo algo Es la percepción de nada. Si está siendo percibido (no importa la forma) como la existencia de algo, entonces nada Es. 

Juande Puerta.

domingo, 2 de julio de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (45)

91- DISCRIMINACIÓN TOTAL. ¿Creerías en la existencia de las montañas, sin haber “aprendido a discriminar la percepción” de la existencia de las montañas? ¿Creerías en ti, sin haber aprendido a discriminar la percepción discriminada de tu existencia? ¿Creerías en la existencia particularizada y/o discriminada de todo cuanto percibes tú, sin haber aprendido a percibir desde la identificación con la particularidad (ego) de tu existencia? He ahí que la fe que puede mover montañas consiste en trascender todas las formas posibles de percepción discriminada de las montañas y/o la percepción de la existencia de cualquier otra particularidad. Discriminar no consiste tanto en diferenciar y separar la existencia de algo, como en percibir la existencia de algo. La percepción de la existencia de algo ya está certificando la presencia del fenómeno de la discriminación. La discriminación nace con la identificación consciencial y/o con la percepción de la existencia de “un” uno mismo. La ilusión de toda tu existencia está consistiendo en el efecto de la percepción discriminada de SER. Discriminar equivale a percibirse a sí mismo siendo la existencia de algo. Toda percepción de la existencia de algo -comenzando y terminando por uno mismo- estará autentificando la discriminación (separación ficticia) de SER. ¿Ver para creer? No hay acción ni experiencia que no esté demostrando la ficción de eso y de su protagonista. ¿Ver (percibir físicamente, sensorialmente, psicológicamente, anímicamente, intelectualmente, emocionalmente, espiritualmente, etc.), para creer en la existencia discriminada del perceptor y en la existencia discriminada de lo percibido? La percepción no queda limitada a aquello puede verse, oírse, tocarse, hacerse, etc., a través de los sentidos corporales; percepción también está  consistiendo en los pensamientos, las ideas, los sentimientos, las  emociones, los recuerdos, las sensaciones, la imaginación, y todo cuanto pueda discriminarse como si consistiera en la existencia de algo. No eres el autor ni el destinatario de tus percepciones; tus percepciones y tú estáis siendo el efecto de la misma discriminación. SER, no puede explicarse, no puede comprenderse, no puede reproducirse ni cambiarse; SER, no admite nada de lo que admite la percepción de la existencia de algo.  

92-  APARIENCIA DE SER. Nada de cuanto percibes está consistiendo en algo distinto a la percepción de ti mismo. Por mucho que tú lo identifiques como algo distinto a ti, todo cuanto percibes está consistiendo en un reflejo de la percepción de tu existencia. ¡Todo está siendo la misma existencia, porque todo está consistiendo en la percepción de la existencia de nada-algo! Tú solo eres lo que crees que eres en la creencia de que existes siendo la existencia de algo. Creer y experimentar que se está de una manera u otra es la consecuencia natural de creer que hay algo que está siendo algo. Aunque, considerándote tú, reconoces sin reparos desconocer por completo qué eres y en qué consiste la corriente de tu existencia, continúas defendiendo -hasta la muerte si es necesario- que tú eres tú; pero observa que ello únicamente está consistiendo en la creación del supuesto y/o de la creencia de que tú “tienes que ser” la existencia de algo. Observa el pasado, ¿algo era aquello que parecía ser en el momento de percibirlo siendo lo que parecía que era? Ni entonces algo era aquello que percibiste, ni ahora está siéndolo tampoco. Nada perdura, por la sencilla razón de que nada está siendo algo. Consciencia, date cuenta de que todo lo que para ti parece ser la existencia y/o el acontecer de alguna cosa determinada, se debe a que tú estás considerando que eres la existencia de algo determinado. Pero he ahí que SER, no implica ser alguna cosa, sino que la percepción de la apariencia de todas las cosas está consistiendo en SER. Toda percepción de existencia está consistiendo en SER, pero sin necesidad de que SER consista en aquello que la consciencia identificada (mente) percibe, identifica, juzga, etiqueta, determina y asume. No eres una gota de agua del océano. No eres una ola del océano. No eres el océano. No eres ninguna apariencia de ser algo.

Juande Puerta.

miércoles, 28 de junio de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (44)

89- VÍCTIMA DE TI MISMO. No hemos olvidado quién somos, por tanto, tampoco tenemos que recordar quién somos ni quién no-somos. Sencillamente no somos; sencillamente nunca ha habido un soy ni un somos. No hemos olvidado qué somos, pues, dado que nunca hemos sido algo, tampoco nunca alguien ha conocido su naturaleza. ¡Ser, no significa ser algo ni ser la existencia de algo; SER, no puede conjugarse! El desconocimiento de aquello que, por no ser algo, tampoco puede ser conocido, comprendido, aprendido, descubierto, conquistado ni salvado, no significa que algo haya sido olvidado y tampoco que algo tenga que ser recordado. He ahí que creer que has olvidado quién eres y que debes hacer alguna cosa y/o superar algunas experiencias para recordarlo, únicamente sirve para poder seguir creyendo que eres el ser de alguien, por tanto, una víctima de ti mismo y/o de la identificación con la particularidad de tu existencia. Consciencia, date cuenta de que para olvidar y recordar, igual que para cualquier otro acto, percepción y/o experiencia, antes tendría que haberse asumido ser algo. Creerse ser algo es la causa creadora de todo cuanto la consciencia de ese ser algo después necesita creer que también es algo…, y es por algo…, y es para algo. Los ser-es humanos (ser en modo identidad humana) no sabemos despejar la incógnita de qué somos -ni ninguna otra que trascienda la apariencia de ser algo-, por el simple motivo de que no somos algo que consista en ser algo. Considerarse el ser de un ser supone el inicio del destierro al universo ilusorio de percepción de existencia y/o dualidad. He ahí que si alguna vez creíste que tienes que conocerte a ti mismo, ya puedes dejar de buscarte.  

90- CONSCIENCIA E INCONSCIENCIA. El universo de la consciencia de existencia (yo existo), por tratarse de algo determinado, siempre estará siendo mental e ilusorio. Paradójicamente, la inconsciencia humana consiste en el efecto de considerar real (ser algo) todo aquello que esté percibiéndose conscientemente y/o a través de la consciencia de existencia de un sí mismo. Sin excepción, toda forma de existencia y todo acontecer, que esté percibiéndose a través de la consciencia identificada con la existencia del perceptor, estará certificando su pertenencia a la inconsciencia de lo que significa SER. He ahí que, desde lo más positivo o supremo hasta lo más negativo o despreciable, todo cuanto esté percibiéndose y experimentándose como la existencia de “un algo” (percepción de dualidad), siempre estará tratándose de “un algo” exactamente igual de egoico o falaz que su opuesto. ¿Acaso puede creerse en la existencia de algo sin estar considerándose uno mismo la consciencia de la existencia de algo? ¿Acaso puede creerse en la existencia del amor, la justicia, la libertad, la paz y/o de cualquier otro valor, sin que ello suponga estar reforzando a la vez la creencia en la existencia del opuesto? He ahí que la causa de la percepción de la existencia de los enemigos (negativo) está presente también en la percepción de la existencia de los amigos (positivo), y que ambas -tanto en una dirección como en la otra- nacen siendo hijas o creaciones inseparables de la consciencia de la existencia del uno mismo perceptor. Se dice que la mente inconsciente es semejante a la parte sumergida de un gran iceberg; sin embargo, véase que aquello que el yo identificado (yo consciente) mantiene oculto, aquello que al yo identificado le asusta manifestar, aquello que al yo identificado le desagrada y/o  rechaza, no se trata de otra cosa que aquello que demostraría la mentira que supone vivir considerándose la consciencia de la existencia de un yo. Consciencia, date cuenta de que entre la existencia de un yo separado y la existencia de un yo unido todo continua siendo existencia de un yo.

Juande Puerta.

viernes, 23 de junio de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (43)

86- LA EXISTENCIA. Para que un algo -no importa de qué naturaleza- sea un algo diferente a otro algo, primero necesariamente tendría que estar dándose por incuestionable (dogma, ego, falacia) el SER DETERMINADO de un primer algo. ¿Qué o quién estaría determinando eso? He ahí que la percepción de dualidad, diversidad, diferencia, igualdad, semejanza, opuesto, creación, evolución, trascendencia y todos los demás conceptos y valores que quieran añadirse, nacen creados con la identificación de un supuesto algo consigo mismo. Pero he ahí también que ese fenómeno de percepción inicial de algo no requiere de que algo esté siendo eso (Dios, Consciencia, Energía, Luz, Silencio, Vacuidad, Plenitud…) ni esté siendo ninguna otra cosa. No hay otro sueño mas que el sueño de la existencia. El sueño (maya, ilusión…) consiste en la percepción de existencia y/o la percepción de algo siendo algo. La percepción de existencia de algo no requiere de que algo ESTÉ SIENDO algo, por tanto, demuestra que, más allá de esa especie de espejismo, nada está siendo algo y/o que toda percepción de existencia de algo consiste en ESTAR SIENDO NINGÚN SER Y/O NINGUNA COSA. ¡Existir no significa SER ESO! Nada ES algo; la percepción de existencia consiste en ESTAR SIENDO sin necesidad de SER algo. “Mi reino no es de este mundo…”- dijo. ¿Quizás pretendiendo hacer comprender que más allá del sueño de la percepción de existencia nada es lo que en el mundo de la percepción de existencia parece que es algo, y que por eso, fuera del sueño no existen enemigos a los que perdonar por algo?  

87- SER. La percepción de tu existencia consiste en Ser. La percepción de la existencia de lo demás, consiste en Ser. Sentir felicidad, consiste en Ser. Sentir infelicidad, consiste en Ser. Amar, consiste en Ser. Odiar, consiste en Ser. Sentir impaciencia, miedo y ansiedad, consiste en Ser. Sentir paciencia, confianza y calma, consiste en Ser. La salud y la enfermedad, consiste en Ser. Nacer y morir, consiste en Ser. Con absoluta independencia del nombre que se le asigne a cualquier sentir, pensar, hacer, experimentar, etc., todo ello estará consistiendo en SER. ¿Ser qué? No hay ningún un qué. No hay ningún algo que ser, y tampoco hay algún por algo ni para algo. ¡Salvo Ser, nada hay ni ocurre! Ser algo sólo es posible en el sueño de la existencia, es decir, allí donde a Ser (nada-algo) se le considera ser la existencia de algo. ¡Ser, no puede conjugarse!   

88- ESO DE EXISTIR. “Existo yo, y también existe todo aquello que, observado desde la consciencia de mi propia existencia, yo percibo e interpreto que está existiendo de infinitas formas distintas…”  -se dice el personaje creado con la identificación consciencial. Todo existe, sin embargo, ¿en qué consiste eso de existir? ¿Qué significa existir, cuando el mismo sujeto (ser humano) que afirma la autenticidad de su existencia lleva desde el principio de los tiempos girando en torno a las mismas cuestiones trascendentales (quién soy yo, de dónde vengo yo…, a dónde iré yo…, para qué estoy aquí yo…) sin darse cuenta de la falacia que ello constituye y/o sin querer percatarse de que la búsqueda de la solución de esas incógnitas no es nada más que la manera de justificar la creencia en sí mismo y de su mundo? Existir, significa Ser; pero sin estar siendo ninguna cosa, ninguna identidad, ninguna apariencia (Nada-Uno y/o no-dualidad). Paradójicamente, comenzando por la propia, todas las formas y/o las apariencias de existencia únicamente consisten en SER; pero sin ser la existencia de algo. Nada es algo distinto a SER. La percepción de la existencia y/o del acontecer de algo siempre está demostrando (científica y empíricamente) que ello sólo se trata de una interpretación. ¡Existir siendo algo significa estar siendo nada de lo percibido ni ninguna otra cosa!

Juande Puerta.

domingo, 18 de junio de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (42)

84- LA CREENCIA EN SÍ MISMO. El ser humano cree que es la existencia de algo, por tanto, no puede evitar la dependencia mental de permanecer creyendo en la existencia de otro algo. He ahí que creerse la existencia de alguien convierte a ese personaje en cautivo (cadena perpetua) de la creencia en sí mismo. La existencia de algo no es posible sin la existencia de otro algo. “Yo CREO que tiene que haber algo…” -suele responderse cuando se pregunta sobre la CREENCIA en la existencia de Dios, del más allá, etc. La creencia en sí mismo no sólo obliga al ser humano a vivir encerrado en esa creencia; también impone la necesidad de creer en la existencia de todo cuanto perciba no siendo él mismo. He ahí que la causa de la percepción de existencia de todo algo percibido y/o experimentado por el ser humano, sin excepción, estará siendo creada por la creencia que el ser humano tiene asumida respecto a sí mismo, es decir, por estar creyéndose la existencia de algo. La percepción de dualidad nace con la identificación de la existencia de uno mismo (ser un algo). Algo tiene que haberme creado. Algo tiene que ser de dónde vengo. Algo tiene que ser donde estoy ahora. Algo tiene que ser a donde vaya. Algo tiene que ser lo que me trajo aquí. Algo tiene que darle sentido a todo lo que vivo. Algo…, algo…, algo…, algo. Sin embargo, nada es algo, de ahí que todo aquello que al “algo humano” le parece ser otro algo, siempre está siendo nada-algo, nada-uno, nada eso que pueda percibirse ni ninguna otra cosa. Estar siendo nada-algo, no significa no estar siendo; sin embargo, no estar siendo algo libera de la necesidad de permanecer reo en la creencia de la existencia de uno mismo y de la existencia de todo cuanto emerge para dar sentido a esa ilusión. La percepción de separación viene creada por la identificación con la existencia de algo. No habiendo la existencia de algo, ¿cómo podría haber separación, rivalidad, competencia, principio, final, bien, mal, vida, muerte,  tiempo, espacio, culpabilidad, necesidades, carencias…, ni un más allá? Todo está siendo; pero nada está siendo la existencia de algo, ni siendo de alguna manera, ni siendo por algún motivo, ni siendo con algún fin. He ahí que la consciencia de que nada esté siendo la existencia de algo, no cambia nada ni conduce a nada, pues, más allá de la identificación con la existencia de algo, nada hay que pueda ni que necesite cambiar. No siendo la existencia de algo, todo está trascendido, todo está siendo hecho, todo está alcanzado. No siendo la existencia de algo, nada está perdido, nada tiene que buscarse, nada tiene que ser aprendido ni expiado ni recordado, nada tiene que regresar a casa. Ver dualidad y separación, es la consecuencia de verse a sí mismo siendo algo, esto es, siendo existencia.  
85- PERCEPCIÓN DE DUALIDAD. He ahí que “la Inexistencia absoluta de algo” (nada-uno y/o no-dualidad), ilusoriamente percibida, interpretada, asumida, identificada…, como “ser algo y/o el estar siendo de algo” (ser eso), sin necesidad de que jamás haya acontecido ni intervenido alguna cosa, queda convertida en la percepción de “la existencia de algo”. La identificación con la posibilidad de SER ALGO (ser uno), transforma la Inexistencia (ser nada-algo) en la percepción de existencia (ser todo algo). El ser humano tampoco Es consciencia. Nada es algo. La percepción de existencia sólo es una manera ficticia de percibir la Inexistencia como si fuera la existencia de lo percibido. El sufrimiento -junto con el resto de todas las percepciones posibles- que experimenta la identidad humana, no se debe tanto a la identificación consciencial con la percepción de que “es algo separado” (existencia de algo); antes que eso, el origen de todos los sentires humanos emergería de la identificación consciencial con la percepción de que “ES algo”. El concepto de “separación” queda reducido a un complemento anecdótico o residual. Podría decirse que estar considerándose existencia de algo supone una fuente inagotable de percepción de dualidad, de ahí que creerse la identidad de algo (yo existo) origina por igual el sufrimiento que nadie desea y la felicidad que todos perseguimos, como si se trataran de ilusiones pertenecientes a causas distintas.  

Juande Puerta.