miércoles, 27 de diciembre de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (94)

194- BREVES 2017 (19) 1- Antes de aparecer la percepción de cualquier apariencia, todo estaba siendo sin más; durante la percepción de cualquier apariencia, todo está siendo sin más; y después de que la percepción de cualquier apariencia desaparezca, todo continuará siendo sin más. Se haga lo que se haga, se piense lo que se piense, se sienta lo que se sienta, se viva lo que se viva, se nazca o se muera…, sólo SER (nunca-algo) estará siendo. Por tanto, ¿en qué, salvo en ser sin más, puede estar consistiendo aquel individuo que esté considerándose la existencia de algo y también todo aquello que dicho personaje perciba como la existencia de algo? 2- Así como no es necesario aprender a respirar, tampoco es necesario aprender a amar; el amor es inherente a la vida. El amor no está sujeto a la voluntad de amar de ningún sujeto. Sólo por SER, ya está amándose; sólo por SER nadie está amándose a sí mismo ni está amando a otro, pues no hay un yo ni hay un otro. Paradójicamente, muy al contrario de lo que parece, los esfuerzos no serían para amar más…, tanto como para resistirse a estar amando (siendo) y/o para estar siendo con condiciones; amar a un sí mismo, igual que amar amar a otro sí mismo acostumbra a generar frustración, porque conlleva estar considerándose la existencia de algo distinto a estar siendo sin limitaciones ni condiciones. 3-SER (nada-algo), es lo único que siempre está siendo aquello que “la consciencia de ser” pueda identificar como la existencia diferenciada de un perceptor, de la percepción y de lo percibido. La paradoja está en que no hay perceptor, no hay percepción y no hay aquello que esté considerándose la  existencia de algo, pues, SER, consiste en la “ausencia absoluta de cualquier haber algo que esté siendo algo para alguien y/o para otro algo”.  

195- LA INEVITABILIDAD DEL DOLOR. Leo: “El dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional.” (Buda, 2500 años atrás) Sin embargo, DATE CUENTA  de que si sólo una posibilidad y/o si algo fuera considerado inevitable (en este caso el dolor), entonces el resto de las posibilidades de ser algo que quisieran añadirse también podrían percibirse igual de inevitables. ¡Nada hay que sea inevitable ni opcional, porque nada es lo único que hay; para que algo fuera inevitable primero tendría que estar dándose por inevitable la existencia de aquel que así lo considerase! Ser, consiste en la ausencia absoluta de estar siendo algo; en SER no cabe la opción de esto sí, pero esto no. No hay dos, porque no hay uno. No hay dualidad ni separación porque nada está siendo algo. Siempre que esté dándose por cierta la existencia de “un uno y/o de un todo uno”, entonces, dentro de ese ámbito de absoluta fantasía, no podrá eludirse la existencia de ningún otro elemento que la mente y/o la consciencia identificada proyecte. ¡Por mucho que la consciencia pudiera percibirse identificada (yo soy) la consciencia jamás estaría siendo una identidad y/o un algo determinado! ¿Acaso no consiste y/o discurre en ese aparente teatro de posibilidades, el aparente devenir cotidiano de la existencia humana y de todo aquello que parece estar configurándola? He ahí el “uno”, a partir del cual gira todo el espectáculo de la existencia, no esta siendo otro que la suposición de la existencia del uno mismo, es decir, la consciencia del “aparente” uno mismo. Exactamente igual que no hay sufrimiento sin que antes esté identificándose la existencia excepcional de su experimentador, así tampoco hay el dolor ni la inevitabilidad del dolor. En ti no existe el mal, pero tampoco el bien ni ninguna otra posibilidad, porque ni tú eres tú ni ninguna otra cosa está siendo alguna otra cosa. Date cuenta de que todo lo que existe para ti es la consecuencia de creer que existes tú, es decir, de que existe algo y/o de que existe “un uno mismo”. La existencia de ese “algo supremo, divino, excepcional, trascendental…,” que la consciencia identificada con su propia existencia siente y presiente que tiene que existir, sencillamente no existe siendo la existencia de algo. ¡La ilusión que genera el victimismo de la existencia, también está permanentemente generando el victimario que esté justificándolo! 

Juande Puerta.

domingo, 24 de diciembre de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (93)

192- NO HAY UN PERCEPTOR. Nada hay que llevar a la práctica, y nada hay que dejar de practicar, pues tampoco hay la existencia de aquel que pueda ni deba practicar y/o dejar de practicar algo. Nada tiene que hacerse ni dejar de hacerse. Nada hay que aprender ni que desaprender, nada hay que recordar ni que olvidar, nada hay que aceptar ni que ignorar, nada hay que perdonar ni que expiar, nada hay que ser ni que dejar de ser, etc. Sin necesidad de ser algo, todo está siendo ya. Todo tiene sentido cuando nada es algo; todo tiene sentido cuando SER no consiste en ser algo; sin embargo, date cuenta de que, paradójicamente, siendo percibido como la existencia de algo, nada tiene sentido. Consciencia, date cuenta de que todo aquello que percibes como si fuera tuyo y/o como si estuviera aconteciéndote a ti, únicamente se debe a la identificación con la posibilidad de que tú estés siendo tú, es decir, que tú estés siendo algo más allá de estar siendo sin determinación, condiciones, límites, identidad, juicios, cualidades, expectativas, propósitos, etc. Cuando yo no estuviera siendo yo, ¿podría pasarme algo a mi y/o estaría ocurriendo algo de todo aquello que yo (consciencia de mi existencia) percibo como si estuviera sucediéndome a mi y/o al resto? No hay un pasado ni habrá un futuro, porque tampoco está habiendo un presente. Nada está siendo algo distinto a Estar Siendo sin  estar siendo alguna cosa. ¡Ser y/o Estar Siendo, es lo único que está ocurriendo siempre! Para ser considerada cierta la existencia de algo, siempre se precisa un punto de referencia a partir del cual establecer criterios y conceptos. Sin embargo, ¿qué ocurriría cuando ese punto de referencia inicial consistiera en la identificación con una falacia (ego) y/o en una simple especulación? En efecto, que todo lo posterior continuaría consistiendo en existencias creadas a imagen y semejanza de aquella hipótesis o ilusión inicial. Por muy bueno, bonito, profundo, idílico, trascendental, etc., que parezca ser aquello que se diga, se piense, se escriba, se sienta, etc., siempre que esté siendo percibido como la existencia de algo para alguien…, entonces sólo será mente, ilusión, sueño, ego, es decir, NADA, percibido como si fuera aquello que la consciencia identificada con su propia existencia, estará creando.  ¡No hay aquello que se percibe, porque tampoco hay un perceptor! 

193- ¿ALGO INDEPENDIENTE, Y ADEMÁS INCONDICIONAL? SER, significa que nada está siendo aquello que se percibe, y que, por tanto, tampoco hay un perceptor siendo un perceptor. Consciencia, he ahí que todo aquello que sea percibido por ti como la existencia y/o como el acontecer de algo -independientemente de la forma que pudiera catalogarse-, únicamente estará consistiendo en la percepción de ti como si estuvieras siendo la existencia y/o el acontecer de eso. Tú (consciencia), y absolutamente todo aquello que, incluida tú, está siendo percibido como la existencia de algo para ti, siempre estará consistiendo en un reflejo de la identificación con la posibilidad de tu propia existencia. Sin embargo, date cuenta de que, estando siendo tú lo único que está siendo todo aquello que parece ser algo, ni tan siquiera tú estás siendo algo. ¡Todo Es, sin que nada esté siendo alguna cosa! He ahí que -sin excepción- aquello que fuera percibido como si estuviera siendo algo, necesariamente estaría siendo percibido por otro algo (el perceptor), y, por tanto, que jamás podría tratarse de una percepción carente de dependencia e incondicionalidad. ¿Amor, y además incondicional? ¿Paz, libertad, solidaridad, fraternidad, bondad, verdad, amistad, democracia, etc., y además sin dependencia de otro algo (sin identificación), ni de egoísmo? En el mundo de la percepción egoica, esto es, en el mundo donde algo está percibiendo su propia existencia (su propia identidad), y también la existencia de otro algo, como si ambas existencias estuvieran siendo la existencia de alguna cosa y/o la existencia y/o del acontecer de algo, todo es posible…, precisamente porque nada estará siendo eso que esté percibiéndose y tampoco estará siendo ninguna otra cosa.  El amor, la libertad, la paz, la verdad…, y todos aquellos valores supremos que la consciencia persigue con tanto ahínco, (y que por considerarse ciertos también están creando percepción de dualidad, división, separación y conflicto) no dejan de consistir en percepciones tan victimistas y egoicas como las de sus opuestos; pero no porque sean algo, sino porque están siéndolo para ti. 

Juande Puerta.

jueves, 21 de diciembre de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (92)

190- ¿AMOR INCONDICIONAL? Leo: “El amor es la respuesta; la pregunta es lo de menos”. -Reconozco que, como texto lírico, teatral, poético, etc., expresiones como esta pueden parecer bonitas, idílicas, agradables de contemplar por un yo. Sin embargo, cuando se analizan las consecuencias (percepciones egoicas), que termina generando  la identificación con cualquier “existencia de algo”, entonces pierden gran parte de su poder de encantamiento. ¿A qué puede ser el amor la respuesta, cuando no existe el individuo que pudiera plantearlas ni existe aquello sobre lo que alguien pudiera plantearse algo? Estar Siendo (nada-algo) carece de las preguntas y de las respuestas que imperiosamente (como el aire para respirar) necesita (para  sobrevivir) la identificación con la existencia de algo. Consciencia, ¿podría sobrevivir la identidad del personaje que, continuamente, no estuviera planteándose preguntas e intentando resolverlas? El amor (todos los tipos de amor, y también todo aquello que, percibido egoicamente, acostumbra a etiquetarse positivamente) continúa siendo una respuesta egoísta, dualista, victimista…, es decir, la respuesta de la consciencia identificada con la existencia de un supuesto algo (yo) separado de la existencia de otro supuesto algo (lo demás).  ¿Cómo no estaría siendo condicional el amor humano -y el resto de las acciones humanas- cuando estuviera amándose desde la identificación con la existencia de la “condición humana”, esto es, cuando algo estuviera siendo pensado, sentido, realizado, vivido, etc., desde la consciencia identificada con la excepcionalidad de un sujeto, de un yo, de un personaje protagonista de algo? He ahí que, incluido el amor, nada está siendo condicional ni incondicional, pues nada está siendo algo. Cuando todo está consistiendo en que “nada está siendo algo”, entonces la apariencia de las preguntas y la apariencia de las respuestas continua consistiendo en que “nada está siendo algo”. Nada está siendo ni sucediendo de ninguna manera…, porque más allá de la apariencia percibida desde la identificación (ego) nada está siendo la existencia ni el acontecer de algo. Nunca algo estuvo bien ni mal, nunca algo necesitó cambiarse ni perfeccionarse, nunca existió la culpa ni la inocencia…, pues nunca algo fue eso que a alguien (consciencia identificada) pueda parecerle que está siendo algo. No hay bien, no hay mal, no hay amor, no hay desamor, no hay culpa, no hay perdón, no hay vida, no hay muerte, no hay yo, no hay tú; nada hay ni sucede que ello no esté consistiendo siempre en Estar Siendo todas las posibilidades a la vez, y, por tanto, nunca alguna de ellas. ¡Haz lo que sientas en cada instante, pero no lo juzgues ni lo nombres de ninguna manera (ego), porque, “salvo Ser y/o Estar Siendo”, nada está siendo alguien y tampoco nada está siendo hecho!  Septiembre-17

191- BREVES 2017 (18). 1- Consciencia, date cuenta de que no se trata tanto de que en verdad nadie necesite algo y/o de que nadie necesite a otro para poder ser feliz y/o para poder sentirse feliz, como que, fuera de esa percepción absolutamente egoica (yo soy yo y lo demás es lo demás), “no hay nadie necesitando sentirse feliz ni necesitando sentirse de ninguna otra manera”. Date cuenta de que todo aquello que crees necesitar sentir y/o vivir, exactamente igual que todo aquello que puedas considerar que no deseas ni necesitas, siempre conlleva la supervivencia de la identificación con la aparente existencia de tu particularidad, esto es, la perpetuación de la percepción de que eres “un” algo y/o la consideración de que eres uno; date cuenta de que sentirse separado es la consecuencia de sentirse la existencia particular de “un” uno mismo. 2- Ningún cambio podrá cambiar nunca el fluir del Estar Siendo, pues, salvo el fluir del Estar Siendo, nada más hay ni acontece jamás. Todo aquello que, percibido egoicamente (siendo apariencia de algo) pueda considerarse como la existencia de alguna posibilidad determinada, la manifestación de algo, el acontecer de algo, los cambios de algo, el propósito de algo, etc., siempre estará consistiendo en Estar Siendo ningún algo, pero percibido egoicamente. Juicios, prejuicios, luchas, sacrificios, disputas, búsquedas, culpas, miedos, poderes, doctrinas, ideologías…, nada cambiará jamás el Estar Siendo, porque en Estar Siendo consistirá todo aquello que pueda considerarse la percepción de la existencia de alguna cosa. 3- SER (nada-algo), es lo único que estará siendo -siempre y sin excepción- eso que alguna vez “parezca ser” la existencia de algo y/o el acontecer de algo, por tanto, he ahí que todo aquello que parece ser algo, ser de alguna manera, ser por algún motivo, ser con algún propósito, etc., únicamente consiste en una especie de creación mental surgida de un juicio a cerca de NADA. He ahí que, paradójicamente, nunca está juzgándose, intentando cambiarse, viviéndose, etc., aquello que esté siendo percibido por parte de alguien (una consciencia identificada o mente) como la existencia de algo, pues, comenzando por la existencia del supuesto hacedor, experimentador, etc., de algo, nada existe siendo algo distinto a SER…, y sólo SER. ¡De nada tienes que arrepentirte, de nada tienes que liberarte y nada tienes que esperar que llegue, pues SER es lo único que ha estado siendo siempre! 

Juande Puerta.

lunes, 18 de diciembre de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (91)

188- ¡NADA HAY…, TODO ES! Nada es algo que no esté consistiendo en Ser y/o Estar Siendo. Pero, Ser y/o Estar Siendo, ¿qué, quién, por qué, para qué, dónde, cómo, cuándo, desde cuándo, hasta cuándo,…? ¡Nada, sólo Ser y/o Estar Siendo! Noche/día, vida/muerte, salud/enfermedad, pasado/futuro, bien/mal, felicidad/sufrimiento, pensamiento/emoción, mejor/peor, arriba/abajo, dentro/fuera, propio/ajeno, ahora/mañana, aquí/allí, yo/tú, nosotros/vosotros.  Nada será jamás aquello que, percibido siendo algo, ello no esté consistiendo en  una percepción, una etiqueta, un juicio, una valoración, etc., de Estar Siendo sin más. Consciencia, ¿comprendes mejor ahora el motivo de que por mucho que cambies la manera de juzgar tus percepciones, nada cambia jamás fuera de esa percepción de ti siendo algo? Todo aquello que parece ser algo…, no puede negarse ni afirmarse, aceptarse ni rechazarse, mejorarse ni empeorarse, pues nunca estará siendo eso ni ninguna otra cosa. Nada está siendo aquello que parece que está siendo algo, por tanto, ¿quién podría afirmar o negar, aceptar o rechazar algo a cerca de algo, que todo ello no estuviera consistiendo también en Estar Siendo, pero sin ser algo? No hay películas, no hay sueños, no hay maya, no hay realidad, no hay más allá, no hay despertar ni iluminación, no hay divinidad, no hay dualidad, no hay separación, no hay ego…, comenzando por el supuesto haber de un sí mismo, nada-algo es lo único que está siendo todo aquello que la consciencia identificada con su propia existencia pueda percibir y/o considerar que es la existencia de algo siendo algo. ¡Nada hay; todo Es…, ninguna cosa! No haber ni suceder algo es lo único que está habiendo y aconteciendo siempre. Consciencia, date cuenta de que todo cuanto has creído vivir alguna vez y todo cuanto creas que puedes llegar a vivir en algún futuro, nunca fue ni será algo distinto a  SER; date cuenta de que -incluido el ego- todo aquello que consideres la existencia de algo siempre está consistiendo en la demostración incuestionable de tu inexistencia y de la inexistencia de todo cuanto consista en la existencia de algo para ti. ¡Habrás regresado a casa cuando te des cuenta de que nunca habías salido; te darás cuenta de que nunca habías salido de casa cuando te des cuenta de que nunca has sido la existencia de algo!  

189- SER Y/O FLUIR. Tú nunca has sido tú fuera de los límites imaginarios de ese juicio…, que tampoco está siendo un juicio. Y, puesto que tú nunca has sido tú, date cuenta de que entonces tú nunca has vivido todo eso que tú crees que has vivido, ni eso que crees que estás viviendo y tampoco vivirás eso que crees que puedes vivir alguna vez. Tú no tienes pasado ni presente ni futuro, ni nada de aquello que pudiera derivarse de la apariencia de aquel supuesto discurrir temporal. SER, significa que nada está siendo la existencia de algo. No hay ni dentro ni fuera de alguna realidad y/o de alguna irrealidad; sencillamente aquello que pareciera estar siendo algo únicamente estaría consistiendo en SER. Observa las noticias del mundo y date cuenta de que todo cuando se muestra y se narra sólo está consistiendo en una manera absolutamente condicionada de interpretar la apariencia del discurrir de la inexistencia de particularidades. Consciencia, date cuenta de que tú no eres tú y de que tampoco nunca ha sido algo aquello que tú percibes siendo algo ajeno y/o complementario de ti (pensamientos, emociones, psiquismo, formas, materia, actos, sucesos, energías, dimensiones, ideas, sensaciones, experiencias, juicios y todo tipo de apariencias), pues, simplemente todas las posibilidades de SER están consistiendo en el incesante fluir de ninguna causa, ningún propósito, ningún orden, ningún control, ninguna ley, ninguna forma, ninguna trascendencia. No hay tú y lo otro…, no hay tú ni hay lo otro…, todo está siendo el mismo fluir de nada que esté fluyendo. La percepción de la existencia y/o del acontecer de algo nunca está siendo algo ni está siendo de alguna forma. Todo consiste en nada…,  y/o en que nada está siendo la existencia de algo. 

Juande Puerta.

viernes, 15 de diciembre de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (90)

186- SER LAS APARIENCIAS-2. No hay más que esto; no hay más que todo lo que parece que está habiendo y que está aconteciendo; no hay más que Estar Siendo sin más. Consciencia date cuenta de que  todo lo que parece que existe y/o que acontece, nunca es eso que parece que existe y/o que acontece, pues más allá de la apariencia todo está consistiendo en SER y/o en Estar Siendo ninguna existencia y/o ningún acontecer. ¡Nunca hay algo y tampoco nunca falta algo, pues SER siempre está consistiendo en que nunca hay algo y que tampoco nunca falta algo! Por mucho que el personaje humano viva considerándose a sí mismo como si fuera “el rey de la creación”, la percepción de su aparición y de su desaparición nunca dejará de consistir en una circunstancia tan pasajera e intrascendente como cualquier otra. ¡Nadie existía antes ni continuará existiendo después de su aparente existencia! Sin excepción, la esencia de todas las religiones, todas las doctrinas, todas las iglesias, todas las filosofías, todas las ideologías, todas las políticas, todas las economías, todas las legalidades, todas las culturas; todas las ideas, las emociones, las expectativas y las actividades humanas, etc., constituye una gran falacia, pues,  están basándose en la identificación con la existencia de algo determinado, la búsqueda de algo determinado, la defensa de algo determinado, la mejora de algo determinado, el propósito de algo determinado, etc., sin darse cuenta de que -pese a todo cuanto quiera argumentarse contra la experiencia acumulada durante toda la historia-, nunca algo permanece siendo algo y/o de que todo está consistiendo siempre en que nada esté siendo algo determinado ni que algo tenga un propósito determinado. ¡No hay historia que perdonar, pero tampoco hay un futuro que alcanzar! De ninguna cosa hay que liberarse, pues nada está siendo alguna cosa. Excepto estar siendo, sin estar siendo alguna cosa, nada más hay ni acontece, por tanto, he ahí que todo aquello que parece haber y/o acontecer nunca está siendo eso ni otra posibilidad de ser algo determinado. Consciencia, date cuenta de que eres libre e incondicional, porque no eres algo; date cuenta de que la aspiración a liberarse de algo siempre procede de la identificación con la percepción de tu propia existencia determinada (ser algo distinto a sólo SER). Date cuenta de que todo cuanto percibes siendo algo -ya sean cualidades o defectos, dones o carencias-, sin excepción, siempre está consistiendo en la proyección de la percepción de ti siendo algo. 

187- NADA CAMBIA NUNCA. Darse cuenta de que todo -sin excepción- está consistiendo en no estar siendo algo y/o sólo en ESTAR SIENDO, no requiere de que ocurra algún fenómeno extraordinario, especial, divino, mágico…, tal como un despertar consciencial, una iluminación, una revelación, una experiencia extracorporal, etc.  Para darse cuenta de que -sin excepción- todo está consistiendo siempre en que nada está siendo algo nunca, no son precisas técnicas, prácticas, rituales, peregrinaciones, maestros, lecturas, retiros, escuchas, visualizaciones, muertes temporales…, ni ninguna otra estrategia egoica; sólo es precisa la voluntad y/o la disposición de darse cuenta de que no hay nadie que necesite darse cuenta de algo, pues, comenzando por la existencia de aquel que pretendiera darse cuenta de la existencia de alguna cosa -con absoluta independencia de la manera de percibirlo, juzgarlo y experimentarlo-, todo, únicamente está consistiendo siempre en no Estar Siendo algo. Estar Siendo (sin ser algo) no admite ni requiere cambios, transformaciones, evoluciones, sacrificios, perfeccionamientos, expiaciones, saltos dimensionales,  resistencias, magias, milagros…, ni ninguna otra posibilidad, pues todo ello, con absoluta independencia del juicio que pudiera manifestarse al respecto,  siempre continuaría consistiendo es Estar Siendo (nada-algo), y únicamente en Estar Siendo. ¡Consciencia, he ahí que darse cuenta de que nada está siendo algo y/o no darse cuenta de que todo consiste en SER y/o en Estar Siendo nada determinado, “nada cambia nunca”. Darse cuenta o no darse cuenta de que, sin excepción, todas las posibilidades  de ser/acontecer algo consisten en no Estar Siendo algo, no evita que SER (nada-algo), esté siendo lo único que está siendo todo aquello que, percibido desde la identificación con la apariencia propia, "parece" estar siendo algo. He ahí que, paradójicamente, la apariencia de los cambios siempre está demostrando que nada está cambiando nunca.  SER, consiste en Estar Siendo ninguna cosa distinta a Estar Siendo ninguna cosa.

Juande Puerta.

miércoles, 13 de diciembre de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (89)

184- ESCLAVITUD. Todo existe; pero nada es algo existiendo y/o nada es la existencia de algo. Tú existes; pero tú no eres tu existencia ni la existencia de algo que esté siendo tú. Toda la existencia consiste en la inexistencia absoluta de alguna cosa siendo algo. Consciencia, date cuenta de que, sin excepción y comenzando por tu existencia, todo cuanto percibes e interpretas como si estuviera siendo la existencia y/o el acontecer de algo, nunca está siendo eso ni ninguna otra cosa consistente en estar siendo algo. ¡No hay conflicto y tampoco necesidad de paz, no hay culpabilidad y tampoco necesidad de perdón, no hay esclavitud y tampoco necesidad de libertad, no hay dualidad y tampoco separación, no hay bien y tampoco mal, no hay principio y tampoco final; todo está siendo ningún estar siendo! He ahí que todo cuanto puedas creer que eres y/o que estás viviendo, siempre estará consistiendo en Ser, pero sin que nada esté siendo algo distinto a estar siendo ninguna cosa. ¡Nada está siendo algo que, más allá de la apariencia de que es algo, nada no esté siendo! Consciencia, ¿cómo pretendes que el personaje (yo soy…) creado con el fenómeno de tu auto-identificación (por tanto, personaje dotado de consciencia de sí mismo y/o de su aparente existencia) no viva como un esclavo (persiguiendo quimeras) mientras perdure la consideración de que su vida es su vida y que además tiene un propósito? Consciencia, date cuenta de que no hay diferencia entre estar siendo algo, estar siendo todo y estar siendo nada; date cuenta de que “algo, todo y nada” sólo son juicios añadidos por nadie. He ahí que el hecho de que alguien necesitara olvidar lo aprendido y/o recordar lo olvidado, no hace nada más que reforzar la identificación con la existencia de ese alguien protagonista, por tanto, que eso continuaría consistiendo en la vieja táctica egoica de siempre: la supervivencia de la existencia de un supuesto algo. Por lo mismo, el miedo de alguien no es una consecuencia de la memoria (pasado) ni del presente ni de la incertidumbre del futuro de alguien, sino otro efecto de la identificación consciencial con la existencia de algo siendo algo. No hay nada que sea la existencia del miedo y tampoco hay nada que origine el sentimiento del miedo y tampoco hay la existencia del personaje que siente miedo. ¡Todo está siendo, pero nada está siendo algo; nada está siendo algo distinto a estar siendo ninguna cosa! Septiembre-17

185- SER LAS APARIENCIAS-1. Siendo algo y/o siendo percibido y considerado como la existencia de algo, todo “parece” estar cambiando, todo “parece” estar evolucionando, todo “parece” estar apareciendo y desapareciendo, todo “parece” estar relacionándose, todo “parece” estar interconectado, todo “parece” tener un motivo y un propósito. Sin embargo, basta con plantearse la posibilidad de que todo -sin excepción- estuviera consistiendo en SER, pero sin que nada estuviera siendo alguna cosa determinada y/o distinta a SER (basta con trascender la necesidad de la existencia de aquella vieja percepción egoica), para darse cuenta de que, no siendo algo aquello que -percibido desde la identificación con la consciencia del yo perceptor- parece estar siendo alguna cosa, entonces nada cambia, nada evoluciona, nada nace ni muere, nada está relacionándose, nada está conectado a otra parte; nada tiene un qué ni un por qué ni un para qué…, pues, simplemente todas esas apariencias consisten en una manera egoica de percibir aquello que únicamente consiste en SER y/o en Estar siendo ninguna cosa que sea y/o que esté siendo “un” algo. No siendo algo, todo está siendo ya; no siendo algo, nunca falta alguna cosa por alcanzarse ni falta desprenderse de alguna cosa; no siendo algo, resulta que SER también consiste en estar siendo todo aquello que “parece” que está siendo algo! He ahí que, estando consistiendo en SER absolutamente todas las apariencias de ser algo, nada falta por hacerse ni por suceder, pues SER será lo único que siempre estará siendo la apariencia del hacer, del hacedor, del suceder y del experimentador de cualquier acontecer. Consciencia, he ahí que, estando consistiendo en SER absolutamente todas las apariencias de ser algo, entonces tú y todo aquello que tú percibes siendo algo, sin excepción todo únicamente está consistiendo siempre en SER (nada-algo).

Juande Puerta.

domingo, 10 de diciembre de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (88)

182- SIN DIFERENCIAS (3). Consciencia, date cuenta de que tus pensamientos, tus emociones, tus ideas, tus creencias, tus certezas, tus conocimientos, tus reacciones, tus juicios, tus recuerdos, tus deseos, tus esperanzas, tus vivencias, tus miedos, tus culpas, tus carencias, tus búsquedas, tus luchas, tus anhelos…, la vida, el mundo, los demás, etc., no son eso, sino tú, siendo considerado “la existencia de algo” por ti, aunque siendo otro algo distinto a ti. Sin embargo, nada hay siendo tú, siendo tuyo ni siendo distinto a ti; toda la existencia de algo que percibas estará consistiendo en la percepción de ti considerándote la existencia de algo. ¡Nada está siendo algo distinto a estar siendo sin ser algo! ¿Comprendes mejor ahora la percepción del sin sentido, de la dualidad y de la paradoja presente en todo cuanto tú consideras que está siendo algo distinto a no estar siendo algo? ¿Comprendes mejor ahora que todo cuanto hagas y todo cuanto dejes de hacer estarás haciéndotelo y dejando de hacértelo a ti…, sin que nunca cambie algo más allá de la apariencia de que algo pueda estar cambiando? ¡Consciencia, deja de luchar contra algo que consideres propio o que consideres ajeno, y deja de buscar algo que consideres propio o que consideres ajeno, pues todo aquello contra lo que luches (sin excepción) y todo aquello que busques (sin excepción) únicamente estará consistiendo en un reflejo de ti convertida en la aparente existencia de la identidad de algo! Cuando tú, consciencia exenta de identidad  e identificación, eres lo único que está siendo, pero sin que estar siendo tú consista en estar siendo algo, ¿dónde está la percepción de la existencia de los demás, y la percepción de la existencia de “lo otro”, y la percepción de los conflictos y de las enseñanzas trascendentales que parecen surgir con algún propósito (ego) de tu relación con la percepción de los demás, con la percepción de la vida y con la percepción de todo aquello que no está siendo un estar siendo distinto a ti…, sin que estar siendo tú signifique que algo está siendo algo distinto a estar siendo nada-algo? (sigue) 

183- SIN DIFERENCIAS (4). Consciencia, he ahí que todo cuanto percibes siendo la existencia de algo siempre está consistiendo en ti…, no siendo eso ni siendo algo. He ahí que estando siendo tú, consciencia, todas las posibilidades de estar siendo lo único que está siendo… -pero sin que nunca algo esté siendo algo distinto a no estar siendo algo-, cuando yo, es decir, tú, percibo a otro, siempre estoy percibiéndome a mi (tú), igual que aquello que el otro, es decir, tú, esté percibiendo, siempre continuará siendo tú percibiéndote como si estuvieras siendo aquello que supuestamente está siendo percibido por otro. No hay dos (dualidad) porque no hay uno (algo). No hay tal cosa como tú y lo otro; no hay tal cosa como lo otro y tú. No hay lo uno ni hay lo otro. Tú y lo otro está siendo la misma percepción de ti considerándote la existencia de algo. Aquello que tú percibes siendo yo y/o siendo alguna otra cosa es lo mismo que yo percibo siendo tú y/o siendo alguna otra cosa. Aquello que tú percibes siendo yo es lo mismo que tú percibes siendo cualquier otra posibilidad de estar siendo algo. No hay “dos” percibiéndose entre sí; no hay algo (uno) percibiendo a otro algo. No hay dos perceptores ni hay dos percepciones; pero tampoco hay un perceptor ni una percepción. En el supuesto de que todo estuviera siendo uno, ¿cómo podrían haber dos percibiéndose entre sí? ¡Todo está consistiendo en la misma ninguna percepción de algo! Consciencia, date cuenta de que, comenzando por la percepción de tu propia existencia, todo cuando percibes siendo algo y/o siendo la existencia de algo nunca estará consistiendo en eso. ¡Date cuenta de que Estar Siendo (Nada-algo) consiste en todo lo que aparentemente está siendo percibido, experimentado, imaginado, juzgado, nombrado, etc., por ti como si estuviera siendo algo. Nunca jamás ha habido, ni habrá nunca, la existencia de algo siendo algo ni siendo de ninguna manera de ser.  He ahí que Estar siendo (nada-algo) consiste en todo aquello que tú estás considerando que está siendo alguna cosa. ¡Consciencia, date cuenta de que “no hay salida del estar siendo” porque nada está siendo algo distinto a estar siendo ninguna cosa; date cuenta de que Estar Siendo (nada-algo) incluye todo aquello que tú consideras que están siendo tus luchas, tus búsquedas, tus esperanzas, tus miedos, tus carencias, tus frustraciones y todo cuanto alguna vez puedas considerar que consiste en la existencia de algo. 

Juande Puerta.

viernes, 8 de diciembre de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (87)

180- SIN DIFERENCIAS (1). Consciencia, date cuenta de que tú no eres algo distinto -no eres otra cosa- a todo cuanto puedas considerar que percibes, identificas, experimentas, vives, utilizas, creas, destruyes…, ya sea en forma de pensamientos, emociones, ideas, razonamientos, acontecimientos, circunstancias, materia, energía, recuerdos, deseos, tiempo, etc., sino que tú siempre estás siendo todo eso, pero sin que nada de eso esté siendo la existencia de algo determinado…, y tampoco tu existencia. Estás siendo, a la vez, la percepción, el perceptor y lo percibido; estás siendo, a la vez, la experimentación, el experimentador y lo experimentado; estás siendo, a la vez, la vida, el personaje vividor y lo vivido; sin embargo, paradójicamente, estás siendo todo eso a la vez, pero sin que nada esté siendo algo y/o sin que algo no esté siendo nada. Intégralo todo siempre sin rechazar nunca nada, pues siempre estás siéndolo todo, y, por tanto, nunca estás siendo la existencia de alguna posibilidad determinada. ¿Comprendes mejor ahora el motivo de los conflictos que crees percibir dentro y fuera de tu aparente existir? ¡Nada hay siendo algo distinto a “ESTAR SIENDO”, pero sin estar siendo alguna cosa distinta a estar siendo ninguna cosa! He ahí que no hay diferencia entre estar siendo algo, estar siendo todo y estar siendo nada, pues, más allá de cualquier posible identificación, percepción, experimentación, juicio, etc., siempre, sin excepción, todas las posibilidades únicamente estarán consistiendo en SER y/o en ESTAR SIENDO. (sigue…) 

181- SIN DIFERENCIAS (2). Consciencia, date cuenta de que cuando -sin posibilidad alguna de diferenciación ni de separación- tú también estás siendo todo aquello que está siendo considerado la existencia de algo para ti (ya sean percepciones sensoriales, pensamientos, ideas, emociones, sensaciones, acontecimientos, experiencias, actos, sueños...), nada hay siendo algo distinto a ti, y tampoco tú estás siendo eso que está siendo consciente de sí mismo y/o consciente de alguna cosa más. Tú, siempre estás siendo, simultáneamente, todo cuanto está siendo algo para ti, precisamente porque “tú nunca estás siendo algo distinto a estar siendo”. Date cuenta de que cualquier acto, experiencia y/o percepción tuya, siempre nace de la identificación con la posibilidad de que tú seas algo específico, y, por tanto, alguna cosa distinta a “ser y/o a estar siendo” sin determinaciones, sin limitaciones, sin condiciones. Tú no tienes pensamientos, ni tienes emociones, ni tienes experiencias, ni tienes pasado, ni tendrás futuro…, pues, porque nada está siendo algo, tú también estás siendo eso que consideras que está siendo algo distinto a ti, es decir, eso que consideras que consiste en estar siendo algo distinto a “sólo SER”. Consciencia, cuando todas las posibilidades consisten en ser y/o en estar siendo, ¿qué tiene que buscarse, lograrse, rechazarse, cambiarse, transformarse, alcanzarse, perdonarse, recordarse, etc., que, sin excepción, ello no estuviera consistiendo siempre en SER y sólo en ESTAR SIENDO? ¿Contra qué hay que luchar, a favor de qué hay que luchar, y ante qué hay que permanecer impasibles…, que, tanto lo uno como lo otro, siempre no estuviera consistiendo sólo en Estar Siendo? ¡Nada está siendo algo distinto a estar siendo nada-algo, de ahí que -sin excepción- tú (consciencia) y todo cuanto tú consideres que consiste en la existencia de algo (consciencia), sólo estar siendo estará siendo! (sigue…)


Juande Puerta.

martes, 5 de diciembre de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (86)

178- FUGAZ E INSTANTÁNEA PERCEPCIÓN. Todo ser algo es ego, pero no porque sea ego, sino por considerarse que está siendo visto como si estuviera siendo alguna cosa. No hay pensamiento, sentimiento, juicio, acto, suceso, reacción, sensación, recuerdo, deseo, latido del corazón, respiración, célula, molécula, átomo, universo, etc., que, cuando esté siendo percibido e interpretado siendo eso y/o siendo cualquier otra posibilidad de ser algo determinado, eso no esté consistiendo en una percepción egoica (nada aparentemente siendo percibido siendo algo). Consciencia, date cuenta de que tú no tienes un ego ni te manifiestas a través de un ego, sino que creer que tú eres tú (un algo, un yo, una identidad, una energía, un ser, una consciencia, un dios, una existencia…) está constituyendo una percepción egoica, aparente, ilusoria, identificada y/o determinada de NADA. Todo ser percibido siendo algo, sin excepción, es ego; sin embargo, reconoce que al margen de esa fugaz e instantánea percepción, nada permanece siendo algo, por tanto, que tampoco nada es ego ni es el ego de algo, de ahí que, NO SER ALGO, sea lo único que siempre esté siendo todo. ¡Nunca fuiste, ni llegarás a ser jamás, un ser egoísta ni un ser altruista, por la sencilla razón de que tampoco nunca fuiste un ser; date cuenta de que si alguna vez pensaste, creíste, asumiste, etc., que eras egoísta y/o que eras de cualquier otro modo, sólo se debió a que estabas pensando, creyendo, asumiendo, etc., que eras un ser! He ahí que todo cuanto puedas llegar a creer, percibir, vivir, etc., como si estuviera siendo la existencia, la experiencia y/o el acontecer de algo determinado, procede de la identificación con la posibilidad de que tú estés siendo algo concreto. No hay dualidad porque tampoco hay unidad; no hay dos porque tampoco hay uno que permanezca siendo uno.  

179- BREVES-17 (2017) 1-Nada hay siendo algo ni siendo alguien ni sucediendo, de ahí que, salvo considerado ilusoriamente, tampoco nadie tenga algo que alcanzar ni algo que soltar. Nada ha habido nunca que necesitara alcanzarse y tampoco nada habrá jamás que tenga que ser soltado, pues todas las posibilidades de ser algo consisten en SER y/o en Estar Siendo ninguna posibilidad de ser algo. He ahí que todo acto y toda experiencia se produce en el supuesto de que algo puede estar siendo algo distinto a estar siendo nada, esto es, en el “estado de consciencia egoico” y/o en el mundo ilusorio de la percepción de existencia. Consciencia, date cuenta de que la identificación con la percepción de que tienes algo que alcanzar y/o algo que soltar siempre está dejando al descubierto la convicción absoluta (inconsciencia) de que tú eres tú y/o de que tú eres algo, y que todo ello está conformando una especie de victimario perfecto. 2-Suele decirse y pensarse que “creer es crear…” y, en efecto, así podría interpretarse; pero date cuenta de que lo creado con el creer siempre estará consistiendo en la creencia de que hay alguna cosa que esté siendo algo distinto a estar siendo ninguna cosa. Precisamente porque nadie es alguien, siempre estamos compartiendo aquello que somos más allá de la apariencia de que somos algo y/o de que hay algo siendo alguna cosa. Fuera del universo del ego la percepción de algo no significa que algo esté siendo lo percibido ni tampoco que exista un perceptor, pues en esa interpretación consiste el universo del ego. 3- Ahora mismo todo está siendo exactamente como tú desearías que fuese todo, sólo falta que te atrevas a verlo, pues para eso tienes que dejar de creer en ti y en todo lo que deseas que sea algo siendo de alguna manera. Sin juicios, todo está siendo, pero, comenzando por ti, sin ser nada de aquello que pueda juzgarse que está siendo alguna cosa. 

Juande Puerta.

sábado, 2 de diciembre de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (85)

176- BREVES-15 (2017) 1-Consciencia, he ahí que, más allá del universo de la apariencia de la existencia de algo, esto es, más allá de eso que tú consideras que está siendo la realidad, hoy, exactamente igual que el resto de eso otro que llamas tiempo, lo único que has estado pensando, sintiendo, percibiendo, haciendo, viviendo…, a consistido en SER; ser nada que estuviera consistiendo en algo distinto a SER. 2- Es hora de asumir que fuera del universo de la percepción de existencia de algo (ego) no hay diferencia entre el decir del ego, el hacer del ego, el soñar del ego, etc., pues mientras esté presente la identificación con un sí mismo, toda manifestación estará percibiéndose exactamente igual de dualista e interesada. Cuando que lo verdaderamente importante fuese "aquello que se hace", entonces, ¿cómo podrían justificarse las barbaridades que continuamente parece estar protagonizando la consciencia identificada con la apariencia humana? ¡Nada está siendo algo distinto a SER, de ahí que, salvo aparentemente, nada esté siendo algo diferente a otro algo! 3- Resulta muy razonable que al yo (consciencia de ser algo) le cueste comprender que no hay ningún yo, y que tampoco hay nada de todo cuanto la consciencia identificada con la existencia de un yo pueda considerar que consiste en la existencia, el acontecer y/o la experiencia de algo; sin embargo, ¿qué otro razonamiento podría esperarse de la razón del yo? 4- El ser humano -la consciencia identificada con la existencia del ser humano-, vive sintiéndose como si estuviera prisionero en una cárcel, pero sin querer darse cuenta (la consciencia) de que esa prisión, y las condiciones que imperan en su seno, no es otra cosa que el efecto del apego a su propia identificación. He ahí que los seres humanos vivimos practicando todo tipo de actividades, esfuerzos, sacrificios, religiones, filosofías, artes, terapias, ejercicios espirituales, etc., con la supuesta intención de conseguir estar mejor con nosotros mismos, es decir, en la prisión, aunque, paradójicamente, ello (considerarse el autor de algo) esté suponiendo la renuncia total a traspasar la apariencia de sus límites…, la apariencia del yo.  

177- BREVES-16 (2017) 1- El universo del ego (tú y todo aquello que está siendo algo para ti) sólo consiste en la percepción de que hay algo que está siendo algo; sin embargo, paradójicamente, todo está consistiendo en SER, sin que nunca algo esté siendo algo. Ser, significa que, sin excepción, nada está siendo algo, por tanto, que, también sin excepción, más allá de cualquier otro juicio y/o consideración, toda apariencia de estar siendo algo únicamente estará consistiendo en SER. Ser, ¿qué, quién, por qué, para qué, cuándo, dónde, de qué manera? Nada, sólo Ser. 2- Nada está siendo algo distinto a SER, es decir, nada está siendo algo distinto a no estar siendo alguna cosa (AMARÁS SER, POR ENCIMA DE SER ALGUNA COSA), por tanto, consciencia, ¿qué buscas, qué temes, qué ambicionas, qué juzgas, de qué te culpas, de qué reniegas; para qué tantas creencias, tanto idealismo, tantas filosofías,  tanto misticismo, tanta moralidad, tanta ética, y, en definitiva, tanta discriminación entre nada? Date cuenta de que tú y todo eso que está siendo algo para ti únicamente consiste en SER, y que, independientemente de cualquier posible interpretación (incluida cualquier posible interpretación), en SER, (no-dualidad y/o nada-algo) continuará consistiendo todo siempre. Consciencia, date cuenta de que tú, y todo cuanto supuestamente vives tú, está siendo creado a partir de la suposición de que tú eres tú y/o de que existe algo siendo la existencia de algo. 3- Si “la espiritualidad” -identificación consciencial con la hipótesis de la existencia del espíritu- consistiera en algo, entonces la práctica espiritual consistiría en un ejercicio tan egoico como cualquier otro; sin embargo, precisamente porque nada es espiritualidad y/o la espiritualidad consiste en la ausencia de cualquier identificación, he ahí que, sin excepción, todo cuanto parece estar siendo algo estará siendo espiritual, y que la espiritualidad no puede ni necesita ser representada por nada ni por nadie. 

Juande Puerta.

viernes, 1 de diciembre de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (84)

174- BREVES-14 (2017) 1- Así como “…nadie puede bañarse dos veces en el mismo rio, dado que sus aguas no son las mismas…” (Heráclito de Éfeso, 535-484 a. C), tampoco, salvo aparentemente y/o interpretando la percepción de existencia de esa manera y/o con esos patrones mentales, nadie puede estar viviendo la misma vida durante dos segundos. Pero, por lo mismo, he ahí que nunca hubo un rio ni alguien que pudiera bañarse en sus aguas; he ahí nadie está siendo alguien y que tampoco nadie está viviendo algo. ¡Nada hay ni acontece que, más allá de la apariencia (ego), no esté consistiendo en el permanente fluir de nada! 2- A qué mundo pertenece la interpretación que está realizándose de las palabras: “al que te hiere en la mejilla diestra, dale también la otra”. En efecto, allí donde alguien está percibiendo existencia de algo y diferenciando entre la percepción de la existencia de algo, todo, sin excepción y/o con absoluta independencia del signo que se le adjudique al juicio correspondiente,  está siendo  ego (percepción identificada). Comenzando por la existencia del aparente uno mismo, NADA, estará siendo siempre todo aquello que pueda ser visto, pensado, sentido, vivido, hecho, recordado, imaginado, etc., siendo algo y/o siendo de alguna manera. He ahí que “poner la otra mejilla o la otra cara” quizás no esté refiriéndose a la interpretación predicada desde la identificación egoica. 3- Consciencia, date cuenta de que la percepción de existencia de dualidad, de separación, de polaridad y de todas las demás apariencias posibles (identidades, pensamientos, emociones, actos, formas, juicios, circunstancias, acontecimientos, tiempo, espacio, etc.,) que supuestamente están siendo percibidas por alguien (tú), están consistiendo en el efecto de la identificación con la posibilidad de la existencia de algo (tú). Date cuenta de que la existencia del universo que percibes está siendo creada por la percepción de la existencia de tu identidad y/o de tu particularidad. ¿Comprendes mejor ahora por qué te sientes en el centro de todo cuanto percibes? He ahí que todas las percepciones de existencia de algo consisten en la misma percepción de existencia: la tuya. 

175- PRETEXTO PERFECTO. Nada, es lo único que está siendo todo aquello que, percibido desde la identificación con la existencia de algo (ego), parece estar siendo la existencia de alguna cosa. Comenzando siempre por la existencia del uno mismo, ninguna existencia de algo puede juzgarse positiva o negativa, feliz o infeliz, culpable o inocente…, si antes no está juzgándose que “eso” está siendo existencia de algo. He ahí que la identificación con la existencia del uno mismo actúa a modo de pretexto perfecto para todo tipo de reacciones. ¡Si SER pudiera significar algo, entonces SER significaría que nada está siendo algo distinto a SER! He ahí que tu existencia y todo cuanto consiste en la existencia, el acontecer, la experiencia, etc., de algo para ti, sin excepción, siempre únicamente está consistiendo en el estar siendo de nada que este siendo algo. Yo, tú, nosotros, el mundo, el universo, la materia, la energía, la luz, la inteligencia, la vida, la muerte, el tiempo, el amor, la evolución y todas las demás posibilidades que quieran añadirse, nunca estarán siendo eso ni ninguna otra cosa, por tanto, tampoco absolutamente nada que pudiera derivarse de la aparente existencia de eso: SER, consiste en estar siendo todo eso, pero sin que nada esté siendo algo distinto a SER. Sin necesidad de ser algo, Ser está siendo todo y lo único. Nada se crea ni se destruye, pero “tampoco nada se transforma”, pues la creación, la destrucción y la transformación exige la existencia de aquello (algo determinado) que pareciera estar siendo creado, destruido y/o transformado. Ser, equivale a la ausencia absoluta de la existencia de algo, de ahí que, con total independencia de cualquier juicio, interpretación o hipótesis, todo aquello que parece estar siendo algo creado, algo destruido y/o algo transformado, nunca estará consistiendo en algo distinto a SER. 

Juande Puerta.

martes, 28 de noviembre de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (83)

172- BREVES-13 (2017) 1- No hay dos siendo dos. No hay dos siendo uno. No hay uno siendo algo. Nada-algo está siendo todo aquello que pueda parecer que está siendo percibido de alguna manera.  Ego, sería el efecto de estar siendo nada, pero creyéndose algo, por tanto, he ahí que ego estaría consistiendo en toda existencia de alguien y en todo cuanto pudiera percibirse, experimentarse, etc., dentro de esa apariencia. 2- Nada, está siendo todo aquello que tú estás viviendo como si fuera eso que tú crees que alguien está viviendo. ¿Dónde  está la diferencia entonces entre el permanente e inalterable Estar Siendo de ninguna existencia y/o de ningún acontecer y todo aquello que tú, consciencia identificada, consideras que está existiendo, aconteciendo y siendo experimentado por ti? En efecto toda esa aparente diferenciación únicamente radica en la percepción, es decir, en la identificación con la existencia del observador. 3- Todo lo que parece que existe, parece que existe; pero, comenzando por uno mismo, nada de lo que parece que existe, ES eso que parece que existe, y tampoco ninguna otra cosa. 4- Consciencia, date cuenta de que, sin excepción, todo cuanto percibes siendo el discurrir de la aparente existencia de algo, únicamente consiste en el aparente discurrir de tu existencia. 5- Consciencia, date cuenta de que, más allá de la identificación con la percepción de tu apariencia particular, no eres la existencia de algo, sino de todo y de nada a la vez. Date cuenta de que, sin excepción, todo cuanto percibes y experimentas como si estuviera siendo la existencia de algo (físico, sensorial, emocional, psicológico, intelectual, etc,) siempre eres tú, pero aparentemente convertido en la percepción de eso. ¡Date cuenta de que, excepto a ti convertida en apariencia de existencia (ego), nada más está siendo percibido ni experimentado!

173- TODAS LAS POSIBILIDADES. Estar Siendo, NADA-ALGO, es lo único que está siendo todo aquello que, percibido egoicamente y/o desde la identificación con la existencia de un yo, un sí mismo, un algo,  alguna cosa, etc., parece estar siendo la existencia, el acontecer y/o la experiencia de un yo, de un sí mismo, de un algo, de alguna cosa, etc. Consciencia, date cuenta de que, sin excepción, todo cuanto percibes como si estuviera siendo la existencia de algo, esto es, todo cuanto piensas, sientes, haces, deseas, temes, recuerdas, imaginas, experimentas, etc., siempre está consistiendo en el efecto de la identificación contigo misma y/o con la posibilidad de que estés siendo la existencia de algo determinado. Date cuenta de que percibirte convertida en la existencia de algo específico (tú), también está convirtiéndose en la causa de que estés percibiéndote fragmentada, separada, dualizada, temporal, espacial, carente, en continuo conflicto y dependiente de todo tipo de miedos, deseos, luchas, búsquedas, anhelos, metas, paz. Date cuenta de que tú, y todo cuanto tú puedas percibir siendo la existencia, el acontecer y la experiencia de algo -absolutamente todas las posibilidades-, únicamente consiste en el estar siendo de NADA, que esté siendo la existencia de algo. Date cuenta de que en el Estar Siendo, sin ser algo, no hay ninguna cosa que necesite hacerse y tampoco alguien que necesite hacer alguna cosa. 

Juande Puerta.

domingo, 26 de noviembre de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (82)

170- SER DIOS. En el hipotético supuesto de que ser Dios consistiera en ser algo y/o en ser la existencia de todo-uno, entonces ser Dios estaría consistiendo en la paz y también en la violencia, en el amor y también en el odio, en la bondad y también en la crueldad, en la generosidad y también en la avaricia, en la dicha y también en el tormento, en la creación y también en la destrucción, en la salud y también en la enfermedad, en la vida y también en la muerte. En el hipotético supuesto de que ser Dios consistiera en ser la existencia de algo, entonces ser Dios no podría no estar siendo todo aquello que pudiera percibirse, hacerse, experimentarse, etc., siendo la existencia de alguna cosa. En el hipotético supuesto de que ser Dios consistiera en ser la existencia de algo, entonces ser Dios, no podría consistir en ser sólo eso que, percibido egoicamente (desde la consciencia de estar siendo la existencia de una identidad individual) pudiera verse, juzgarse, catalogarse, etc., de bueno, de agradable y de positivo. En el hipotético supuesto de que ser Dios consistiera en ser la existencia de algo, entonces ser Dios estaría siendo NADA que pudiera ser la existencia de algo para alguien. En el hipotético supuesto de que ser Dios consistiera en ser la existencia de algo, entonces todo cuanto se hiciera en nombre de Dios, todo cuanto se construyera para albergar a Dios, todo cuanto se hiciera para agradar a Dios, todo cuanto se hiciera para dar gracias a Dios, todo cuanto se hiciera para consagrar a Dios, etc., estaría tratándose de actos absolutamente falaces, egoicos e hipócritas. La simple diferenciación en la percepción de la existencia de algo delata el origen egoico de su apariencia. Nada es ego, pues más allá de la percepción de la existencia de algo, nada está siendo la existencia de algo. Puesto que nada está siendo algo distinto a SER, el ego no consiste en ser algo, sino en la percepción de SER, consistiendo en la existencia de algo. ¡Sin excepción, tú existencia, la existencia de tu Dios y la existencia del resto de la existencia que puedas percibir, intuir, imaginar, recordar, soñar, experimentar, etc., estará consistiendo en una percepción egoica!  

171- CREENCIAS Y ESPERANZA. “Si lo crees, lo creas...” En efecto, pero date cuenta de que tanto lo uno (la existencia de alguien creyendo algo), como lo otro (la existencia de lo creado por alguien), estará constituyendo la misma creencia y/o siendo percibido -siendo eso y siendo así- dentro del ámbito absolutamente especulativo o mental de la consciencia identificada con esas posibilidades. La existencia de Dios, y de absolutamente todo cuanto pueda percibirse siendo la existencia de algo, no deja de consistir en la creación de la creencia en “un” uno mismo, es decir, la creencia en la existencia de ALGO OPUESTO A NADA.  Consciencia, date cuenta de que todo cuanto tú crees que estás viviendo sólo consiste y/o existe en la creencia de que tú eres la existencia de algo. Nada está siendo algo ni está siendo compartido por alguien con otros, salvo en la especulación que supone percibir eso, como si estuviera siendo la existencia de eso. Nada puede ganarse ni perderse, nada puede mejorarse ni empeorarse, nada puede hacerse ni deshacerse, nada puede acertarse ni errarse, etc., cuando SER (nada-algo) es lo único que siempre está siendo y/o aconteciendo; sin embargo, todas esas posibilidades pueden ser percibidas y experimentadas allí donde la consciencia permanece identificada con la particularidad de su propia existencia. ¡Nada está siendo nunca algo, de ahí que todo esté siendo siempre NADA! Consciencia, abandona toda esperanza de ser algo y de alcanzar algo, pues mientras mantengas viva la esperanza en algo también estarás considerándote tú misma la existencia de algo que necesita alimentarse de esperanza. Salvo Ser y/o Estar Siendo Nada, ninguna cosa más hay ni se necesita, por tanto, he ahí que por mucho que insistas en negarlo, tú existencia y todo cuanto exista para ti, siempre ha consistido, y nunca dejará de consistir, en SER. He ahí que la esperanza es otra manera sofisticada de victimismo, esto es, de (a pesar de todo), continuar considerándote la minucia insignificante de tu particularidad. 

Juande Puerta.

jueves, 23 de noviembre de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (81)

168- ¿UNO MISMO? (1). La misma separación que se percibe fuera de la apariencia del uno mismo está presente en lo más íntimo de la apariencia del uno mismo. El mismo bien y el mismo mal (toda la percepción de dualidad y/o toda la percepción de algoidad), que percibes en lo más profundo de la existencia de tu aparente ser, estarás percibiéndola también en la existencia de tu aparente no ser. ¡No hay diferencia entre lo propio y lo ajeno, pues aquello que percibes pareciendo ser lo propio, y aquello que percibes pareciendo ser lo ajeno, siempre están siendo la misma ninguna existencia de algo! ¿Qué andas defendiendo y qué andas discriminando entonces? Siempre nada; nunca algo. ¿Entre qué andas percibiendo conflictos y en qué consisten entonces las soluciones? El uno mismo, que los antiguos sabios y filósofos griegos aconsejaban conocer, nunca ha sido conocido por nadie, por la sencilla razón de que no puede conocerse, pues jamás ha consistido en la existencia de algo y/o de “un” uno mismo. No-dualidad, significa no-algo siendo algo. El uno mismo no es individual y tampoco es global o universal; el uno mismo -que está siéndolo todo a la vez y que, por tanto, nadie puede conocer- consiste en la ausencia absoluta de cualquier posibilidad de ser algo determinado. SER, no puede ni necesita conocerse, pues no consiste en ser algo. ¡Estar Siendo, pero sin ser algo: en eso consiste el malentendido del Uno Mismo! He ahí que el intento de conocerse convierte al supuesto buscador de auto-conocimiento en el personaje ilusorio de una obra ilusoria. Nada puede conocerse; nada hay que conocer. No hay un uno mismo que un uno mismo pueda conocer. La apariencia de aquello que está siendo percibido como propio y la apariencia de aquello que está siendo percibido como ajeno, no está consistiendo en la apariencia de percepciones distintas. ¡Tú estas siendo nada, de ahí que, por mucho que insistas en identificarlo y nombrarlo de mil maneras distintas, nada estará siendo todo cuanto tú percibas siendo algo percibido por ti! La idea de la existencia de “un” uno mismo, no es una verdad ni una estafa: simplemente NO ES, ni eso, ni ninguna otra cosa. 

169- ¿UNO MISMO? (2). Consciencia, date cuenta de que todo cuanto tú crees que estás percibiendo, haciendo y/o experimentando de alguna forma, junto con todo aquello otro que pudieras considerar que estarías viviendo durante mil millones de vidas más, siempre, sin excepción, únicamente estaría consistiendo en  SER; pero nunca algo que estuviera pareciéndote a ti que fuera algo tuyo y/o algo ajeno a ti. Date cuenta de que todo cuanto percibes siendo algo y/o siendo existencia, sólo consiste en un reflejo ilusorio de tu propia percepción y/o de la consideración de que tú eres algo. Cree la consciencia identificada con la percepción de la existencia humana que todo está siendo según los patrones de la percepción de la existencia humana, de ahí el dicho popular de que “cree el ladrón que todos son de su condición”. Más allá de la percepción egoica y transitoria de la aparente existencia, del aparente acontecer y/o de la aparente experiencia de algo por parte de alguien, esto es, más allá del Uno Mismo absolutamente indeterminado e incognoscible, nada hay siendo la apariencia de la existencia de algo. He ahí que toda percepción de separación de existencia (ver físicamente, intelectualmente, emocionalmente, anímicamente, etc., existencias distintas, allí donde todo está siendo percibido e interpretado como si estuviera existiendo individualmente) estará consistiendo en el efecto la percepción de la existencia particular del supuesto perceptor. La mente individualizada (consciencia identificada) puede asumir que “todo es uno”, porque ello no le impide continuar percibiéndose siendo uno dentro de otro uno superior; sin embargo, más allá de esa percepción egoica, todo está siendo UNO, precisamente porque nada esta siendo “un” uno y/o “una” existencia de algo. Consciencia date cuenta de que no hay diferencia entre Estar Siendo Nada-algo y estar siendo el UNO MISMO que no está siendo la existencia de algo. He ahí que, por estar consistiendo “el Uno Mismo” en el estar siendo simultáneamente de todas las posibilidades de ser, pero sin estar siendo ninguna de ellas, salvo considerado ilusoria y/o especulativamente, no hay algo que pueda conocerse, utilizarse, manipularse, controlarse, espiritualizarse, institucionalizarse, representarse, consagrarse, adorarse. ¡Todo está siendo la misma existencia de nada y/o el mismo Uno Mismo de nadie!

Juande Puerta.

martes, 21 de noviembre de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (80)

166- EL SENTIDO DE LA EXISTENCIA. Ni la vida, ni el mundo, ni los demás, ni un supuesto poder superior pueden hacerte sentir de ninguna manera, si tú no estás permitiéndolo -creándolo- en ese preciso instante, esto es, sin que tú -consciencia- estés considerándote tú…, esto es, sin que tú estés considerando que eres la existencia de algo determinado dotado además de unas características determinadas. Consciencia, date cuenta de que nada puede hacerte experimentar algo sin la identificación con la apariencia de tu existencia, y de la apariencia de la existencia de eso que experimentas, y de la apariencia de la existencia de eso que consideras que está haciéndote sentir algo. Consciencia, por tanto, date cuenta de que sólo la creencia en ti está siendo la causa de todos los pensamientos, las emociones, las percepciones, las experiencias, etc., que consideras que tú estás viviendo en cualquier instante. Ni la vida, ni el mundo, ni los demás, ni un supuesto poder superior puede hacerte sentir de ninguna manera, pues, sin excepción, todo ello y tú estáis siendo la misma ninguna existencia de algo. Consciencia, date cuenta de que “estando consistiendo todas las posibilidades de SER, en el Estar Siendo absolutamente indeterminado de Nada”, no hay magia divina, no hay milagros, no hay baritas mágicas, no hay duendes ni hadas ni ángeles de la guarda, no hay destino ni suerte… que alguna vez pueda proporcionar algo que alguien necesite para algo. ¡Nada eres fuera del sueño de que eres algo, por tanto, tampoco nada te ha faltado nunca, ni te faltará jamás, fuera del sueño de que eres la existencia de algo! ¿De verdad quieres despertar del sueño de tu existencia, pero sin soltar el victimismo, la violencia y las esperanzas que están alimentando el sueño de tu existencia? He ahí que mientras el ser humano (consciencia  identificada) continúe considerándose la existencia de esa percepción, jamás podrá dejar de luchar por darle sentido a la existencia de esa percepción, y tampoco jamás logrará convertir su inexistencia en la existencia de algo.  

167- PLENITUD. Paradójicamente, he ahí que el ser humano (consciencia identificada) nunca ha estado luchando por darle un sentido a su existencia, y a todo cuanto considera que está conformándola; todo el teatro humano está enfocado en darle sentido a la inexistencia de su aparente existencia: como si la inexistencia (ser, sin ser algo determinado) necesitara de algún tipo de sentido ni de finalidad. La inexistencia absoluta de SER y/o de ESTAR SIENDO algo, no necesita tener sentido; sin embargo, el sentido es un requisito imprescindible para que la apariencia transitoria de la existencia de algo pueda sustentarse. ¿Comprendes mejor ahora la sinrazón de la razón? Consciencia, date cuenta de que si estás buscándole el sentido a tu existencia y/o a algo de lo que consideras que forma parte de tu existencia, únicamente se debe a la identificación con el supuesto de la existencia de algo. ¡Nada eres fuera del sueño de que eres algo, por tanto, tampoco nada te ha faltado nunca, ni te faltará jamás, fuera del sueño de que eres la existencia de algo! Consciencia, date cuenta de que todo cuanto percibes siendo la existencia de algo, el acontecer de algo, la necesidad de algo, la cualidad de algo, el sentido de algo, el juicio de algo, la experiencia de algo, etc., únicamente consiste en la percepción de que también tú eres la existencia de algo. Date cuenta de que todas las percepciones de tu existencia siempre giran al rededor de la percepción de tu existencia. Date cuenta de que tanto la percepción del centro de tu existencia como el resto de las percepciones son la misma percepción de Nada, pues Nada estás siendo tú y Nada está siendo todo cuanto tú percibas siendo algo.  He ahí que la percepción del “sentimiento de plenitud” no supone estar siendo algo pleno, completo, perfecto, etc., en lugar de estar siendo algo carente, incompleto e imperfecto…, sino en NO ESTAR SIENDO ALGO. 

Juande Puerta.

domingo, 19 de noviembre de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (79)

164- PERCEPCIÓN EGOICA. Nada está siendo la existencia ni el acontecer de algo; sin excepción, toda existencia y/o todo aparente acontecer de algo únicamente consiste en SER. ¿Ser, qué; ser, cómo; ser, por qué;  ser, para qué; ser, cuándo; ser, dónde? ¡Nada, sólo SER! El ego consiste en la percepción de SER, como si estuviera siendo la existencia de algo, de ahí que -comenzando por la existencia del uno mismo-, todo aquello que sea percibido siendo la existencia y/o el acontecer de algo, siempre estará consistiendo en SER, pero percibido egoicamente. No hay excepciones: la existencia de Dios, del  Amor, de la Felicidad, de la Bondad, de la Libertad (todos los conceptos imaginables), por consistir en la percepción de la existencia de algo, siempre estará consistiendo en una percepción egoica. No hay pensamiento, sentimiento, idea, intención, sociedad, organización, institución, religión, política, economía, educación, filosofía…, que, por estar basándose en la existencia de algo determinado, no esté consistiendo en ego y/o en el desarrollo de una percepción egoica. ¿De verdad quieres despertar del sueño de tu existencia y/o de ser tú? ¡Todo ES, pero nada está siendo la existencia ni el acontecer de algo!  La montaña Es, pero nada está siendo la existencia de la montaña. Yo y tú y ellos, ES; pero nada está siendo mi existencia ni tu existencia ni la existencia de ellos. El mundo Es, pero nada está siendo la existencia del mundo. La salud y la enfermedad son, pero nada está siendo la existencia de la salud ni de la enfermedad. La vida y la muerte son, pero nada está siendo la existencia de la vida ni de la muerte. Los pensamientos, las emociones, las ideas, las creencias, las experiencias, etc., son, pero nada está siendo la existencia ni el acontecer de algo. ¡La consciencia no ha olvidado qué ES ni tiene que recordar qué ES; sólo está imaginando que es… algo!  

165- REALIDAD ILUSORIA. Nada está siendo algo. Todo ES, sin que nunca algo esté siendo aquello que pueda percibirse siendo algo. La percepción de algo no es el algo percibido. La percepción de algo, el perceptor de algo y también el algo percibido, no son tres posibilidades distintas de estar siendo algo, sino ninguna de las tres. Todo puede percibirse de infinitas maneras distintas, porque no está siendo ninguna de ellas. Consciencia, ¿quieres despertar sin renunciar al sueño de tu existencia y de la existencia de todo cuanto percibes siendo existencia de algo? Consciencia, ¿quieres iluminarte sin soltar la identificación con la existencia del sujeto que persigue ese sueño? No hay “un ser”, siendo nada, porque incluso ser nada consistiría en estar siendo algo. Tampoco hay “un somos”, siendo nada. En estar siendo, nada-algo, consiste todo. Nada-algo, es lo único que está siendo, de ahí que todas las expresiones que comienzan por “soy” y/o por “somos”, remiten directamente a un mundo imaginario y/o a una realidad ilusoria. Por tratarse de algo siendo algo, tan ilusoria es la realidad como la irrealidad. “Nada real puede ser amenazado. Lo irreal no existe. En esto radica la paz de Dios” (UCDM). Consciencia, obsérvate a ti siendo tú, y observa también todo cuanto desde tu aparente identidad puedas percibir siendo parte de ti y/o siendo algo ajeno a ti…, y date cuenta de que todas esas percepciones están siendo, pero sin ser algo. 

Juande Puerta.

martes, 14 de noviembre de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (78)

162-  PROPIO O AJENO. Date cuenta de la paradoja de que aquello que no te deja entender aquello otro, que tú crees que es algo que puede y debe ser comprendido por alguien, consiste en la creencia de que tú eres tú; consciencia date cuenta de que el apego a la percepción de tu aparente identidad individual hace que te percibas siendo un ser constituido por las mismas múltiples particularidades diferenciadas, separadas y enfrentadas entre si que también adviertes presentes en el resto de aquello que percibes como si estuviera consistiendo en la existencia de algo ajeno. Date cuenta de que la percepción de todo cuanto crees ser y de todo cuanto crees vivir siempre está siendo la misma y siempre está surgiendo de la identificación con tu aparente algoidad. Percibirse siendo la existencia de algo convierte en percepción de existencia de algo todo cuanto pueda experimentarse, y siendo así con absoluta independencia de que lo percibido pueda considerarse propio o ajeno. Nada es propio, nada es ajeno, nada es diferente, nada es mejor ni peor: simplemente, más allá de la percepción de algo, nada está siendo algo y/o todo está siendo nada. Consciencia, date cuenta de que todo cuanto crees vivir tú, siempre está surgiendo de la creencia de que tú estás viviendo, esto es, de que tú eres algo. Nada, es lo único que está siendo. Nada, es el único Estar Siendo y/o el único estar aconteciendo. Darse cuenta de algo, ver algo, hacer algo, experimentar algo, ser la existencia de algo…, nunca deja deja de consistir en el permanente, inalterable e indeterminado ESTAR SIENDO NADA. No hay dos siendo dos. No hay dos siendo uno. No hay uno siendo algo. Nada-algo está siendo todo aquello que pueda parecer que está siendo percibido de alguna manera.  

163- SIN DETERMINISMOS. Nada es algo, ni es de alguna manera, si yo tampoco lo soy. Cualquier percepción de la existencia y/o del acontecer de algo  (de alguna particularidad) siempre estará emergiendo de mi propia concepción. Trascendiendo la apariencia de las percepciones, nunca algo está siendo algo. Para SER, no es necesario ser algo. No ser algo no significa no estar siendo; no ser algo significa estar siendo sin determinismos, sin condiciones, sin identidades y sin apariencias. Consciencia, ¿vives quejándote de algo y/o deseando cambiar algo, sin darte cuenta de que tu existencia y la existencia de todo cuanto tú crees vivir está consistiendo en la permanente inexistencia absoluta de algo? Consciencia, ¿vives lamentándote del mundo ilusorio que tú, al imaginarte siendo algo, estás creando? Date cuenta de que toda la percepción de tu existencia es un reflejo de la información que está configurando la apariencia de tu identidad y/o tu particularidad (ser algo). Estar Siendo (nada la existencia de algo), no está manifestándose de ninguna manera: simplemente todas las aparentes manifestaciones consisten en Estar Siendo Nada. 

Juande Puerta.

sábado, 11 de noviembre de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (77)

160- DAR LIMOSNA-1. Nadie ayuda a otro allí donde nadie está siendo alguien, y tampoco nadie puede causar mal a otro, salvo ilusoriamente y/o allí donde la consciencia esté considerándose la existencia de alguien. ¡Para hacer algo, antes hay que estar creyéndose alguien, pues sólo dentro de esa creencia puede hacerse alguna cosa! Cuando la ayuda a los demás consiste en el posible hacer de alguien a uno mismo y/o a otro alguien, todo está siendo percibido distorsionado, pues fuera de esa alucinación no hay dos y tampoco hay uno. La identificación consciencial crea percepción de existencia y/o de dualidad (perceptor y percibido), por tanto, también la apariencia de diferenciación y de separación. La percepción de dualidad consiste en la percepción de existencia de algo. Precisamente porque está considerándose la existencia de algo, en el inexistente mundo de la apariencia de existencia todo algo (comenzando por el supuesto perceptor) se percibe dividido y diferenciado. Considerarse existencia y/o considerarse un ser, conlleva implícita la obligación de percibirse y experimentarse fragmentado en múltiples posibilidades distintas, enfrentado entre si, en continuo conflicto entre si, en permanente sensación de carencia, siempre rivalizando consigo mismo y con el resto de la percepción. La percepción de la sociedad es un reflejo preciso de la auto-percepción del individuo. “Cuando des limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha” (Mateo 6:3). En definitiva: Da sin consciencia de que tú estás dando algo o otro. Da sin ser tú quien esté dando, ayudando, amando, satisfaciendo…, a otro. Da desde la consciencia de que nada está siendo dado por alguien ni recibido por otro. Nada está siendo algo ni alguien; todo consiste en Ser, sin que ninguna cosa esté siendo. (sigue)  

161- DAR LIMOSNA-2. Imagina (imaginar es la manera de trascender la apariencia percibida), que eres el equivalente de la idea que tienes de Dios. ¿Necesitarías aprender algo? ¿Necesitarías recordar quién eres? ¿Necesitarías evolucionar y/o experimentar algo para llegar a alguna meta? ¿Tendría algún sentido para ti la necesidad de la “existencia específica” del sufrimiento, de la felicidad y/o de cualquier otro juicio? He ahí que todo cuanto existe para ti únicamente se necesita para justificar la apariencia -en todos los sentidos- de tu existencia. ¡Dios está siendo todo a la vez y está en todas las partes a la vez, porque Ser Dios equivale al incesante Estar Siendo de todo, sin que nada esté siendo algo! Las religiones convierten a Dios en la existencia de algo que debe ser creído por alguien. Tú, no eres la existencia de algo separado de todo cuanto consideras que acontece en tu vida; tú, y hasta el menor detalle de tu vida están siendo la misma no-existencia de algo. Sin considerarme la existencia transitoria de algo, nada precisaría alcanzarse y tampoco nada podría perderse; sin embargo, considerándome un yo, todo cuanto pareciera necesitar y todo cuanto pareciera que estoy alcanzando, haciendo, viviendo, etc., también parecerá que estoy perdiéndolo conmigo mismo. Cuando SER consiste en Estar Siendo todo, pero sin ser algo, nada puede añadirse al Estar siendo todo al a vez, y nada puede restarse al Estar Siendo todo a la vez. Cuando Ser consiste en Estar Siendo todo, pero sin ser algo, nada está siendo hecho por alguien, nadie está dando ni quitando algo a otro, nadie está experimentando aquello que imaginariamente estaría creyendo experimentar la consciencia identificada con la aparente existencia de alguien. ¿Cómo puede ayudarse, comprenderse, amarse y/o odiarse, ofenderse, despreciarse, etc., a uno mismo y/o a otro que sólo existe -como tal- en el mundo ilusorio de la percepción de existencia? En efecto, únicamente en la identificación de esa ilusión, es decir, imaginariamente, es decir, en el intento de trascender la consciencia de SER. Nada, es lo único que está siendo todo, por tanto, he ahí que esas acciones y aquellos que pudieran percibirse como los protagonistas de ello, no son eso, sino ninguna cosa que esté siendo algo ni que esté siendo alguien. Ser, carece de dualidad, porque no consiste en estar siendo algo. No-dualidad, significa no-algo; no-dualidad, significa nada-algo. PD. La limosna no consiste en darle algo a otro, y con ello, también a uno mismo, pues, salvo percibido egoicamente, no hay un uno mismo, no hay un otro y no hay nada que pueda darse. ¿En qué consistirá entonces eso de dar y de recibir limosna? 

Juande Puerta.

jueves, 9 de noviembre de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (76)

158- APARENTES EXISTENCIAS. Los miedos, los deseos y el resto de las percepciones, que cada individuo considera características suyas y/o que también percibe como la existencia de algo ajeno, únicamente consiste en el efecto que permite a la consciencia seguir considerándose la identidad del personaje (individuo) perceptor y experimentador de esas manifestaciones. Comenzando por la existencia y/o la vida de uno mismo, nada está siendo algo (pensamientos, emociones, circunstancias, experiencias, tiempo, formas, objetos…) fuera del ámbito ilusorio de la aparente existencia del personaje perceptor de eso. ¡Todo aquello que para ti, consciencia identificada, consiste en la existencia y/o el acontecer de algo, únicamente estará siendo un reflejo de aquello que tú misma estás considerándote! Sin la apariencia de identidad, que emerge de la identificación consciencial, ¿a quién pertenecería el pasado, el presente y hasta el futuro que estás atribuyéndote tú, como si tú fueras protagonista de algo? Tú eres la fuente de la apariencia de todo aquello que consideras que es algo para ti, de ahí que no puedas soltarte de nada de ello sin que te sueltes de la apariencia de su existencia, esto es, de la tuya. Mientras creas existir siendo tú, ¿cómo podrías soltar la percepción de las aparentes existencias que están conformando y sosteniendo la percepción de la apariencia de tu identidad? Consciencia, ¿qué crees que ocurriría al soltarte del miedo a no haber sido nunca eso que parecía ser tu existencia, tu identidad, tu yo, tu ser? En efecto, date cuenta de que NADA sería lo único que continuaría ocurriendo siempre; date cuenta de que la apariencia de los miedos que te reconoces y/o que te atribuyes no son tanto a dejar de existir siendo algo, como a reconocer que nunca has existido siendo algo.  

159- EN EL NOMBRE DE NADA. El que sufre y también el que goza, el que culpa y también el que perdona, el que ama y también el que desprecia, el que teme y también el que trasciende, el que se ofende y también el que comprende, no es el individuo, sino la consciencia creadora de la ilusión de todas esas percepciones de existencia. Sin excepción, aquello que pudiera percibirse siendo algo, y, por tanto, identificarse, juzgarse, compararse, nombrarse, calificarse, experimentarse, temerse, desearse, odiarse, amarse, ambicionarse, etc., estará consistiendo en una apariencia de Nada. Todo está siendo NADA, de ahí que todo aquello que fuera considerado la percepción de la existencia de algo, siempre estará consistiendo en la percepción de NADA, por parte de NADA. Nada está siendo todo eso que, percibido desde la mente (consciencia identificada) parece estar siendo la existencia y/o el acontecer de algo. ¡Todo está siendo NADA: en estar siendo NADA consiste todo! La identificación consciencial crea la mente que convierte en percepción de seres, montañas, océanos, mundos, universos, vida, experiencias, etc., aquello que únicamente consiste en el incesante fluir de NADA. Nada, es la única respuesta que responde a todas las preguntas posibles. Nada, es el único nombre que define a todos los objetos, conceptos, pensamientos, sentimientos,  juicios y estados de consciencia. En nombre de Nada se declaran las guerras y la paz. En nombre de Nada se ama y se asesina. En nombre de Nada se goza y se sufre. En nombre de Nada se sana y se enferma. En nombre de Nada se vive y se muere. ¡Nada, es lo único que está siendo todo aquello a lo que se le pone algún nombre!

Juande Puerta.

domingo, 5 de noviembre de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (75)

156- TU ALGOIDAD. Trascendido el mundo egoico de la percepción de existencia (para ello basta con imaginarlo no siendo algo, porque la percepción de estar siendo algo también está siendo imaginaria), nada existe ni ocurre que sea el existir y/o el ocurrir de algo. Todo fluye sin que esté fluyendo algo, pues en fluir consiste todo lo que parece ser el fluir de alguna cosa y/o de algún ser. Más allá de la apariencia de una conversación, nadie está diciendo algo y tampoco nadie está escuchando ni juzgando algo. Nadie puede hacer algo por otro allí donde nadie está siendo alguien y nada está siendo algo. Tú, y todo cuanto parece ocurrir en tu vida, no es nada más que la aparente consecuencia de creer que tú eres existencia, es decir, que tú eres algo. Todo cuanto sea la existencia de algo para ti, estará sido hijo de la identificación con la apariencia de tu propia algoidad. La identificación crea a imagen y semejanza de los patrones asumidos por la consciencia al identificarse. ¡NADA ESTÁ SIENDO LA EXISTENCIA DE ALGO: EN ESO CONSISTE TODO! Sin la identificación con mi existencia, para mi (consciencia identificada con esa posibilidad), tampoco habría la existencia que, a través de mi aparente identidad individual, yo percibo siendo existencia de algo distinto a mi. No hay océanos si yo no los identifico. No hay montañas, si yo no las identifico. No hay plantas, si yo no las identifico. No hay mundos, si yo no los identifico. No hay vida y muerte si yo no identifico esas posibilidades. Todo está siendo; sin embargo, nada está siendo algo, si yo, consciencia, no lo identifico siendo algo. Sin identificación (fenómeno consciencial, consistente en otorgar apariencia de existencia y/o apariencia de identidad), nada está siendo algo distinto a Estar Siendo nada-algo. Ni yo soy yo (mi existencia) sin mi identificación, ni nada de lo que yo perciba siendo la existencia de algo será eso para mi, sin mi identificación. La identificación con la percepción de mi existencia  convierte en apariencia de existencia todo cuanto yo, consciencia, percibo. La apariencia no consiste en ser lo aparentado; sólo permite percibirlo pareciéndolo. Tú dirás que sí hay océanos, que sí hay montañas, que sí hay vida y muerte y que sí está aconteciendo todo cuanto tú, consciencia, estás identificando.  

157- DATE CUENTA. ¡Estar siendo absolutamente todas las posibilidades de ser, sin ser ninguna y/o sin ser nada mas que SER: no hay más! Por mucho que entonces no pudiera comprenderse, la Tierra no era plana. Por mucho que ahora no pueda comprenderse, la Tierra no es redonda. Por mucho que falte para llegar a comprenderse, la Tierra nunca será algo, que esté siendo de alguna forma. Cuando absolutamente nada hay siendo algo, ¿sobre qué podría tener alguien alguna duda? Y entonces me di cuenta de que las dudas sólo eran otro mecanismo mental que servía para mantener viva la creencia de mi existencia, y que trascendiendo esa apariencia de mi, todas las dudas que yo creía haber tenido alguna vez, nunca habían sido tales cosas. Igual ocurrió con la felicidad: que al preguntarme por la razón de no estar sintiéndola, comprendí que, salvo cuando yo estaba considerándome la existencia de mi yo, nunca había sido necesaria su existencia, y que, por tanto, era la identificación con mi existir personal la razón del sentir y del no-sentir de todas las posibles emociones, de todos los posibles pensamientos, de todas las posibles percepciones, de todas las posibles actitudes, de todas las posibles reacciones y de todas las posibles experiencias. El sueño no consiste tanto en aquello que se vive, como en creer que está viviéndose algo. Todo Es, todo está siendo siempre; pero nada es algo que consista en estar siendo alguna cosa. Aquello que únicamente consiste en SER, y sólo en SER -pero sin nunca ser algo-, tampoco nunca deja de SER. El sueño, la ilusión, maya, etc., con todo cuanto parece conformarlo y suceder en su aparente discurrir, no es sueño. Incluido el sueño, con absoluta independencia de la manera que, desde la identificación consciencial (mente) pudiera percibirse, nombrarse, vivirse, etc., nada es algo distinto a Estar Siendo nada-algo. ¡Nada es sueño. No hay sueño ni soñadores; en estar siendo, nada alguna cosa, consiste todo aquello que parece ser algo y/o que parece ser sueño! 

Juande Puerta.

viernes, 3 de noviembre de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (74)

154- LA IDENTIDAD. Salvo ilusoriamente (pareciendo ser y/o siendo considerado la existencia y/o la identidad de algo para la consciencia creadora de la percepción), nada ha sido creado nunca, de ahí que la existencia de todo posible “qué”, todo posible “quién”, todo posible “por qué”, todo posible “para qué” y todo posible ser vivido como la existencia de un algo por parte de alguien, también esté siendo ilusorio. Sin consciencia de mi, tampoco hay percepción de mi existencia y/o de mi identidad. ¡Todo ES; el sueño y/o la ilusión consiste en percibirlo como si algo estuviera siendo algo para alguien! Dualidad significa “percepción de existencia de algo desde la consciencia identificada y/o la aparente identidad de otro algo”.  No-dualidad significa no-algo, no-uno, no-existencia, no-identificación, no-identidad. Nada es algo, sino la ausencia absoluta de algo, por mucho que parezca percibirse como si estuviera siendo la existencia y/o la identidad de alguna cosa. NADA, significa NADA, es decir, no- existencia, no-algo, no-identidad. Todo aquello que pudiera percibirse siendo la existencia de algo (tú, yo, las plantas, los animales, el planeta, el universo, los pensamientos, las emociones, los recuerdos, los deseos, las circunstancias, la vida, la muerte…) sólo está siendo nada-algo. El ser humano no percibe, no vive, no experimenta, no hace, no protagoniza, pues sólo consiste en el instrumento a través del cual está manifestándose la identificación de la consciencia con la posibilidad de ser la existencia de algo. El ser humano no es culpable ni inocente, pecador ni santo, perfecto ni imperfecto, consciente ni inconsciente, inteligente ni torpe, superior ni inferior, capaz ni incapaz… etc., salvo allí (el mundo imaginario de la identificación con la apariencia) donde la consciencia está considerándose la existencia y/o la identidad de algo. Nada necesita hacerse ni cambiarse para SER, pues, SER (no-existencia y/o no-identidad de algo), ES lo único que está siendo. Ser existencia sería ser alguna cosa, de ahí que todo consista en SER, pero sin ser algo. ¡Amarás Ser (nada), por encima de la percepción de ser alguna cosa! La percepción de todo ser, de todo hacer, de todo cambio, de todo suceder, de todo  existir…; toda percepción evidencia la identificación consciencial con la posibilidad de ser algo distinto a sólo SER.  

155- FICCIÓN. Si alguna vez (quizás mientras considerabas que estabas atravesando una época complicada), te has arrepentido de haber nacido y/o de haber nacido bajo ciertas condiciones en lugar de aquellas otras que hubieras preferido, tranquilízate, porque eso que nació nunca ha sido aquello que tú crees que eres. Crees que has nacido porque también crees que eres la existencia de algo y/o de alguna identidad; y crees eso, porque también crees en la posibilidad de la existencia de alguna cosa. Consciencia, date cuenta de que la identificación con la posibilidad de tú existencia, y también la identificación con la posibilidad de la existencia de todo aquello que percibes como si estuviera siendo la existencia de algo para ti, todo está constituyendo la manifestación de la misma identificación, creencia o apariencia. No eres una identidad: tu aparente identidad está consistiendo en el aparente discurrir de la identificación consciencial. Tú, no existes siendo la existencia de ti, sino la apariencia de tu existir, por tanto, todo cuanto tú piensas, sientes, experimentas, etc., tampoco está siendo la existencia de eso que tú crees que estás pensando, sintiendo, percibiendo, experimentando y/o siendo.   Date cuenta de que creer eso, y cualquier otra cosa que puedas creer, está suponiendo la supervivencia de la creencia que tienes asumida respecto de ti. ¡Nada es algo, ni la existencia de algo! La existencia de tu pasado, de tu presente y de tu futuro no existe sin tu existencia; pero tu existencia tampoco existe fuera de la identificación con esa posibilidad. La percepción de tú existencia y la percepción de la existencia del resto de la existencia que percibes, están siendo la misma percepción de existencia: la misma identificación. Más allá de esa ilusión perceptiva, no eres algo, ni la existencia de algo. ¡NADA HAY SIENDO ALGO NI LA EXISTENCIA DE ALGO: EN ESO CONSISTE TODO! El cine, la literatura, etc., ofrece un reflejo preciso de la ilusión de la existencia humana. El ser humano considera ficción aquello que imagina, sin darse cuenta de que su propia existencia está siendo exactamente igual de ficticia que la de los personajes de sus obras. Las cápsulas roja y azul de la película Matrix, plasman la idea de que hay dos o más opciones entre las que puede elegirse. ¡Falso! Salvo en el mundo imaginario de la percepción identificada (existencia de algo), ni hay dos opciones entre las que elegir (bien-mal, realidad-irrealidad, consciencia-inconsciencia, yo-lo otro, verdad-mentira), ni hay alguien que pueda elegir algo.  ¡Todo está siendo el mismo no estar siendo algo: en eso consiste todo! 

Juande Puerta.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (73)

152- A TRAVÉS DE LA MENTE. El miedo (exactamente igual que el resto de las percepciones físicas, sensoriales, intelectuales, emocionales, psicológicas, anímicas, etc., y de todas las  experiencias posibles), pertenece al mundo la identificación consciencial. El mundo humano no esta fuera del Reino de Dios; el mundo humano ESTÁ SIENDO el Reino de Dios, pero percibido e interpretado egoicamente y/o desde la identificación con la apariencia humana de existencia. En el mundo humano toda existencia y toda experiencia requiere de la identificación consciencial que estará creando esa percepción. Tanto la percepción de la existencia del sujeto experimentador, como la de todas y cada una de sus posibles experiencias, están siendo simultáneamente creadas por la identificación consciencial. Los sujetos percibimos, como algo absolutamente real e incuestionable, la existencia de nosotros mismos y de todo cuanto experimentamos en nuestra existencia, porque tanto nuestra existencia como la existencia de nuestras vivencias están siendo creadas por la identificación consciencial. La identificación crea la ilusión de la percepción de todas las posibles formas de existencia, de todas las posibles experiencias y de todos los canales a través de los cuales se produce tal percepción. En el mundo de la percepción de existencia, un individuo (por muy hijo predilecto de Dios que se considere a sí mismo) no constituye nada más que un canal de percepción creado por la consciencia identificada (mente). Precisamente porque toda existencia de algo consiste en una percepción ilusoria, mental y/o especulativa, he ahí que la existencia de todo algo percibido y/o experimentado se muestra tan relativa, transitoria, insustancial, cambiante, aparente, etc., como la existencia de su aparente experimentador. La identificación consciencial otorga la apariencia de identidad consciente; sin identificación todas las posibilidades de existencia están siendo y/o están presentes simultáneamente, pero ninguna está consistiendo en la existencia de algo. ¡Nada está siendo algo distinto a Estar Siendo nada! NADA ES aquello que parece que está siendo algo, pero eso no significa que todo debería verse, interpretarse y considerarse al revés de como viene haciéndose; más bien se trataría de trascender toda percepción y/o darse cuenta de que cualquier percepción estará siendo aparente; no se trata de percibir al revés y/o lo opuesto y/o siguiendo algún método, sino de darse cuenta de que nada hay que percibir y nadie hay que pueda percibir algo. 

153- LA EXISTENCIA DEL YO. Sí, en efecto, puede decirse que todo está siendo siempre correcto y/o perfecto, precisamente porque nunca algo está siendo la existencia de algo. ¡El nivel más supremo de cualquier atributo supremo radica en la innecesariedad absoluta de la existencia de eso! Cuando se identificara que algo está siendo la existencia de algo, entonces, automáticamente también tendría que identificarse que la existencia de ese algo puede percibirse de infinitas maneras posibles. ¿Acaso la identificación con nuestra existencia no consiste y discurre en ese juego de percepciones, juicios, comparaciones, predilecciones y demás eufemismos mentales? La identificación con la aparente existencia del yo no puede separarse de todos los juicios, calificativos, carencias, cualidades, experiencias, etc., que pudieran atribuírsele a ese hijo de la identificación. La perfección, la plenitud absoluta y todos los atributos supremos que quieran imaginarse y añadirse, únicamente pueden latir en el corazón de la inexistencia absoluta de algo. Paradójicamente, SER, siempre está consistiendo en no ESTAR SIENDO algo y/o no estar siendo la apariencia de “un” algo. Más allá de la ilusión de la percepción de  existencia, nada necesita cambiarse (ni a mejor ni a peor) y tampoco nada puede cambiarse, porque nada está siendo aquello que pueda percibirse siendo la existencia de alguna cosa. He ahí que la percepción de la existencia de algo requiera la identificación con la existencia de otro algo (el perceptor) que esté considerándose a sí mismo “otro algo” distinto y separado de aquello que percibe. A nadie le ha sido regalado algo, y tampoco nadie ha sido privado de algo; toda apariencia de ser algo consiste en el Estar Siendo de Nada…, aparentemente percibido e interpretado egoicamente y/o a través del fenómeno de la mente y/o de la consciencia identificada con alguna posibilidad de existencia.

Juande Puerta.