miércoles, 7 de noviembre de 2018

REFLEXIONANDO - 2018 (77)

155/2018 (BREVES 2018) 1-He ahí que, con absoluta independencia de aquello que busques, tú estarás considerándote un yo buscador de algo (algo buscando otro algo), y he ahí también que tu aparente existencia particular discurrirá en esa aparente e ineludible necesidad de buscar y de encontrar aquello que, únicamente la identificación con la percepción de tu yo determinado, estará haciendo que percibas como una carencia tuya que tú tienes la tarea de eliminar mediante un hacer tuyo. Ayer mismo escuche a un terapeuta asegurar que aquel que leyera los siete libros de espiritualidad que él indicaba, sin duda lograría cambiar su vida para siempre. Según parece, él ya lo ha conseguido, aunque todavía continúa leyendo entre uno y dos libros por semana. Consciencia identificada, date cuenta de que nunca ha habido y nunca habrá algo que buscar ni que cambiar, porque sencillamente nada está siendo algo. 2- SER, está consistiendo en todo aquello que, percibido desde la hipótesis de la existencia de una identidad determinada, diferenciada y separada (tú), a esa supuesta entidad consciente y/o identificada pudiera parecerle que está siendo la existencia y/o el acontecer de algo distinto a sólo Ser. He ahí que, más allá de esa percepción ilusoria y/o egocéntrica, absolutamente todas las posibilidades de SER (nada determinado) estén siendo compartidas siempre sin necesidad de que alguien (tú, consciencia identificada y/o atrapada en aparente existencia de la algoidad de un ser) pueda ser, percibir, conocer, comprender, hacer, ni experimentar algo…, que ello únicamente no esté consistiendo en SER y sólo en SER. Describe qué crees que eres, piensas, sientes, haces, deseas, vives, buscas, esperas, etc., y date cuenta de que -sin excepción-, justamente en eso consiste SER, por tanto que eso no será eso, sino que eso únicamente estará siendo una percepción ilusoria, egoica e identificada de SER. Ser, ¿qué, quién, porqué, para qué…? Nada, sólo Ser. 3-Bastantes veces leo afirmaciones tales como que “…absolutamente todo lo que ha ocurrido en tu vida ha sido un aprendizaje para ayudarte a recordar quién eres…” -Opino que, como excusa o justificación de la percepción egoica (percepción de ti siendo un ser) esa interpretación puede pasar por algo positivo, sin embargo, únicamente consiste en otro impulso a la rueda de la fantasía. Ni tú eres tú, ni tú necesitas aprender algo para algo: ¡SER, consiste en que nada sea algo! Recuerda: “Amarás SER, por encima de amar el ser algo y/o el ser de las cosas”. SER, no puede ni necesita justificarse mediante la justificación de aquello que pudiera percibirse siendo alguna cosa. Date cuenta de que no eres alguien, ni eres algo, ni tienes ninguna tarea que realizar. Nada ha ocurrido en tu vida, nada está ocurriendo en tu vida y nada ocurrirá en tu vida, porque ni tú eres tú, ni tu vida es tu vida, ni algo está ocurriendo nunca más allá de la ilusión que supone la percepción egoica de tu propia existencia. Date cuenta de que al margen de la percepción identificada de tu existencia, todo ha estado siempre perfecto, porque nunca algo ha estado siendo algo ni ha estado siendo de alguna manera que tú puedas identificar. No hay dos (tú y lo demás), porque tampoco hay uno. ¡Sin ti, nada está siendo eso que tú consideras que esta siendo la existencia y/o el acontecer de algo!  

156/2018 (BREVES 2018) 1- Del mismo modo que la palabra “montaña” no es una montaña, y que el pensamiento “flor” no es una flor, y que el sentimiento de “felicidad” no es la felicidad, y que la experiencia de “vivir” no es la vida…, así la percepción (sensorial, intelectual, psicológica, emocional, anímica, espiritual, energética, cuántica, etc.,) de algo, nunca  será ese algo percibido…, y tampoco la percepción de tu “existencia” será tu existencia. Consciencia identificada, ¿comprendes mejor ahora la razón de que, por estar considerándote la existencia de “un” ser determinado y/o de una parte de un todo, no puedas eludir sentirte atrapada, prisionera, limitada, condicionada, confundida… en la percepción de la aparente realidad de la existencia de aquel hipotético ser? SER, significa que nada está siento tu ser ni el ser de otro algo. 2- Consciencia identificada (tú, que dices “yo”, cuando quieres referirte a ti), date cuenta de que todo eso que tú consideras que tú piensas, tú sientes, tú haces, tú temes, tú deseas, tú crees, tú percibes, tú comprendes, tú conoces, tú experimentas, etc., únicamente está siendo la consecuencia de la identificación con la percepción de que tú eres tú y/o de que ser tú consiste en ser un ser determinado. Pero date cuenta también de que la intuición de que “es posible liberarse” de esas percepciones, y de cualquier otro efecto de tu identificación que alcances a imaginar (la intuición de la existencia del Paraíso, el Nirvana, la paz y la dicha absoluta...), procede precisamente de que NADA ESTÉS SIENDO TÚ, ni aquello que pudiera consistir en la existencia y/o el acontecer de algo para ti. ¡Porque tú no eres tú, tú puedes intuir aquello que trasciende cualquier efecto de la identificación con tu supuesta identidad; porque tú no eres tú, tú no tienes nada de lo que culparte y tampoco nada de lo que perdonarte! He ahí que el pecado original bíblico consiste en la identificación consciencial, es decir, en la consciencia -desde el origen- de que SER consiste en estar siendo “un” ser y/o cualquier otra posibilidad de ser algo determinado. He ahí que aquello que tú intuyes como "el estado de divinidad" está demostrando que nada está siendo la existencia ni el acontecer de ti ni de otra algoidad.  3- Consciencia identificada (tú), date cuenta de que si existiera un Dios, entonces tú -eso que tú crees que eres-,  también estaría siendo eso que sería tu percepción de la existencia de un Dios, y date cuenta también de que tampoco habría un acto ni una experiencia tuya que -sin excepción-, en Ser Dios no estuviera consistiendo. ¡Ser Dios no consiste en ser un SER Supremo; Ser Dios consiste en SER simultáneamente todas las posibilidades imaginables, sin estar siendo algo determinado nunca jamás! Por esa razón, no le busques, no le ores, no le obedezcas, no le agradezcas, no le supliques, no te formes ni percibas imágenes, no le maldigas ni tomes su nombre en vano… pues, al hacerlo, estarías considerándote egoicamente…, estarías identificándote con el ser de algo determinado, distinto y separado (pecado original). Date cuenta de que ERES SER y que no hay nada de cuanto tú pienses, sientas, hagas, percibas, imagines, temas, desees, aborrezcas, experimentes... que, con absoluta independencia del juicio que tengas al respecto, no esté consistiendo en SER eso que tú imaginas que consiste en ser Dios. Date cuenta de que ser Dios no consiste en ser un ser determinado, unas manifestaciones determinadas, unas actitudes determinadas, unos atributos determinados, una manera de ver y de vivir determinada. ¡Nada hay, todo ES; todo está siendo, nada que consista en ser algo! 

Juande Puerta.
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