jueves, 11 de octubre de 2018

REFLEXIONANDO - 2018 (69)

139/2018 -Consciencia identificada con la posibilidad de que tú estés siendo tú y/o de que ser tú consista en ser algo determinado (tú que estás leyendo estás palabras), puesto que más allá de dicha forma egoica de percepción, nada hay siendo algo, date cuenta de que tampoco nunca hay “un propósito” de algo ni hay un propósito para algo. Observa y date cuenta de que la única razón de que tú estés adjudicando un propósito a la percepción de tu existencia consiste en la justificación de la percepción de tu existencia y de todo cuanto parece estar conformándola. ¡Observa y reconoce que tú crees que necesitas creer en la existencia de un propósito únicamente para la mantener viva la identificación con de la apariencia de tu existencia! Estás utilizando la percepción de la existencia de un propósito para justificar la percepción de la existencia de “tu ser” identificado. Tu existencia no tiene un propósito, porque, más allá de la percepción de tu existencia y/o del fruto de tu identificación (tu identidad), nada está siendo tú existencia ni la existencia de ninguna otra posibilidad determinada de SER. ¡Consciencia identificada, date cuenta de que sin ti, esto es, sin que tú estuvieras siendo tú, todo está siendo sin necesidad de un propósito y/o sin la necesidad de todos los propósitos que tú imagines! ¿Qué ocurriría si eliminaras de la percepción de tu existencia la convicción de que tu existencia tiene un propósito?  En efecto, entonces para ti dejaría de tener sentido creer en la particularidad de tu existencia, por tanto, he ahí el motivo de la necesidad de continuar creyendo en la existencia de un propósito para tus percepciones, esto es, un propósito con el que poder justificar la autenticidad de tu propia percepción. ¡SER, no precisa de propósitos, milagros, perdones,  ni de todo aquello que exige e impone la percepción egoica y/o identificada de ser un algo! Observa que cuando “ser un propósito” consiste en ser un algo, entonces también está asumiéndose que es por un algo, para un algo y para un alguien, por tanto, he ahí que ser un propósito únicamente estará consistiendo en una percepción egoica y/o egocéntrica de lo que significa SER. La existencia de un propósito, como cualquier otra posibilidad de existencia, sin excepción, únicamente sería necesaria para ser un algo…, ser un por algo…, ser un para algo…, etc., más nunca para SER, y sólo SER. Consciencia identificada (tú que estás leyendo estas palabras), date cuenta de que sostener el propósito de tu existencia convierte tu existencia en “un” algo dependiente de un propósito.  

140/2018 -SER (no-ego, no-uno, no-yo, no-dualidad), significa que nada está siendo un algo, por tanto, nada-uno. ¡Sin haber uno tampoco hay dos, de ahí que, por mucho que la identificación con tu supuesto uno físico, mental, emocional, anímico, energético, espiritual, divino, etc., parezca contradecirlo, la esencia de la no-dualidad siempre significa no-uno! Allí donde veas un propósito, date cuenta de que, tanto el propósito que veas, como tú por verlo, siempre estará tratándose de una percepción egoica. He ahí que aunque percibirte como si ser tú consistiera en ser tú, y mirar desde esa aparente identidad (ego), todo cuanto percibas parezca demostrarte que ser implica ser algo y también ser con algún propósito, siempre, únicamente SER-NADA estarás siendo tú y todas tus percepciones. Muchas  veces leo referencias al deseo y/o a la percepción de que dios permanezca a nuestro lado siempre. Date cuenta de que el único dios que alguna vez pudiera estar a tu lado sería el dios ego, esto es, aquello que consistiera en percibirte a ti siendo tú y a dios siendo dios. Date cuenta de que dios no está a tu lado, sino que tú eres lo que tú crees que consiste en ser dios, esto es, nada que pueda ni necesite comprenderse, conocerse, transformarse, evolucionar, desaparecer. Si ser dios consistiera en ser algo, entonces ser dios seria lo único que estaría siendo, por tanto, todo aquello que pudiera parecer que hubiera siendo algo diferente y/o separado de tu idea del significado de ser dios. SER, significa que nada está siendo algo distinto a solo SER. SER, está por encima de cualquier percepción, cualquier juicio, cualquier apariencia, cualquier valor, cualquier característica, cualquier expectativa, cualquier condición. He ahí que todo aquello a lo que el yo identificado pueda aferrarse, siempre estará consistiendo en una percepción del yo, por tanto, en una simple ilusión. Consciencia identificada (tú que estás leyendo estas palabras), date cuenta de que si tú no estuvieras discriminándote de lo que significa SER, entonces tú no percibirías la existencia de algo, de su opuesto, de su propósito… ni sentirías la necesidad de luchar por lo uno ni por lo otro.

Juande Puerta.
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