sábado, 14 de abril de 2018

REFLEXIONANDO - 2018 (27)

54- Cuando, salvo imaginariamente, nadie está siendo alguien, ¿quién tendría que hacer algo alguna vez y por qué y para qué? Date cuenta de que tu hacer sólo consiste en la excusa con la que justificar la aparente existencia de tu ser; date cuenta de que la percepción de tu hacer y de tu ser únicamente conforman aspectos imaginarios, condicionados, aparentes, efímeros, intrascendentes. Ser, significa que nada está siendo algo, por tanto, consciencia identificada (tú), date cuenta de que no ser algo no significa no ser. ¡Ser, significa no ser algo! Nada es ser, de ahí que tampoco nada puede comenzar a ser ni dejar de ser. No hay “un ser algo” que no consista en la percepción de un estar siendo hipotético e ilusorio, de ahí que si ser seres divinos supone ser algo, entonces ser seres divinos supone estar siendo algo ilusorio. Ser, está presente en todo aquello que pueda percibirse siendo la identidad y/o la existencia de algo; pero sin que ello -comenzando y terminando por ti- signifique que Ser consista en ser algo. Date cuenta de que percibiéndote siendo algo y/o que considerándote la existencia de algo, incluso en medio de la multitud, de la infinitud y de la eternidad siempre estarás en la soledad de tu algoidad. ¿comprendes mejor ahora la razón de esa necesidad insaciable de búsqueda de “todo aquello imaginario” que tú misma -por estar considerándote tú- estás permanentemente originando? ¿Quién escribe y/o lee estas palabras? ¿Quién percibe la luz y el calor del sol? ¿Quién necesita alimentarse cada día? Date cuenta de que si tú (consciencia identificada) quedas excluido/a de esa aparente ecuación, en verdad nada está siendo escrito ni leído, nada está siendo percibido, nada está siendo experimentado ni satisfecho. Ser, significa que nada está siendo algo. Consciencia identificada, date cuenta de que sin la identificación con la posibilidad de tu haber tampoco hay ninguna ecuación que resolver.  

55- He ahí que tú eres tú para mi, y que todo aquello que yo vivo también es para mi eso que yo vivo, sólo porque yo soy yo para mi. He ahí que todo aquello que yo vivo y de la manera que yo lo vivo nace de la identificación con la apariencia de mi yo y/o de la identificación con la apariencia de mi algoidad. He ahí también que sin que nada haya estado siendo algo nunca, así ha estado siendo eso siempre, y que nunca dejará de estar siendo eso así en este planeta y/o en cualquier otra galaxia, universo, dimensión, etc., en el que yo estuviera siendo yo para mi -se dice a sí misma la consciencia identificada (tú). Sólo desde la identificación con la particularidad del sí mismo puede apreciarse la existencia del dar y del recibir como si consistieran en realidades distintas a SER, y sólo SER. En SER, no hay dador ni recibidor, no hay amado ni amante, no hay victima ni verdugo, no hay culpa ni inocencia; en SER, no hay discriminación, no hay limitación, no hay determinación, no hay condiciones, no hay separación, no hay ego, no hay algo que no esté consistiendo en SER, y sólo en SER. En SER, no hay carencias, culpas, ignorancia ni defectos; pero tampoco cualidades, atributos, dones ni virtudes. Consciencia identificada (tú), date cuenta de que sin tu juicio, nada está siendo algo. Ser, trasciende todo aquello que pudiera significar ser algo (percepción identificada y/o egoica), pues SER significa que nada está siendo algo. Consciencia identificada (tú), date cuenta de que todo aquello que tú (visto a través de la mirada de tu propia identificación) percibes, juzgas, nombras, conceptualizas, piensas, sientes, idealizas, intuyes, imaginas, crees, creas, experimentas, etc., como si eso consistiera en estar siendo algo, siempre (comenzando y terminando por ti) sólo SER está siendo. He ahí que ningún algo es diferente a otro algo, pero tampoco algún algo es igual a otro algo, pues nada está siendo algo, nada está siendo un ser algo y nada está siendo el ser de algo. Nada es único ni diverso, nada es parte ni total, nada es onda ni partícula. Simplemente todo está consistiendo en que nada esté siendo algo. SER, carece de cualquier posibilidad de limitación y/o determinación; Ser, no es una posibilidad y tampoco todas las posibilidades de ser algo distinto a sólo SER.

Juande Puerta.
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