sábado, 17 de febrero de 2018

REFLEXIONANDO - 2018 (13)

26- Consciencia, date cuenta de  que al crearte a ti, esto es, al crear la percepción identificada de ti -como si algo estuviera consistiendo en ser tú-, también estás creando la percepción identificada de todo lo opuesto a tu identidad. Date cuenta de que, paradójicamente, tu vida está representando el polo opuesto a la percepción de tu particularidad. Date cuenta de que sin el fenómeno de identificación, que convierte SER en la percepción de la apariencia de “un” ser y/o de un ser-algo, tampoco hay ningún opuesto a todo cuanto aquello pudiera representar. Date cuenta de que todo aquello que no percibes siendo tú, estás percibiéndolo siendo “lo otro, lo demás, lo opuesto, lo separado, lo diferente, etc.,” es decir, como si tú y lo demás consistieran en ser algo distinto a solo ser y/o a no ser algo. He ahí que cuando tú -consciencia- no eres “un” tú, entonces tú tampoco puedes ni necesitas despertar, reencarnar, expiar, sanar, perdonarte, aprender, evolucionar, regresar, comprender, hacer, etc., sino que todo eso únicamente consiste en el efecto de tu identificación y/o de considerarte a ti  consciencia-, siendo un ser determinado y/o una consciencia. No hay arriba, no hay abajo, no hay dentro, no hay fuera, no hay bien, no hay mal, no hay salud, no hay enfermedad, no hay violencia, no hay paz, no hay dicha, no hay sufrimiento, no hay dios, no hay hijos de dios, no hay vida, no hay muerte, no hay culpa, no hay perdón…; fuera de la fantasía de tu propio haber no hay nada de todo aquello que tú puedas ver que hay ni que falta por haber.  Puesto que, salvo SER (nada-uno y/o nada algo), nada está siendo el ser de alguien, ¿quién necesitaría hacer algo que fuera necesario para algo…, y/o qué acto, pensamiento, emoción, idea, forma, circunstancia, acontecimiento, etc., que fuera considerado de cualquier modo imaginable por alguien -consciencia identificada-, no estaría consistiendo en SER y nada más que en SER?  

27- ¿Alguien puede asegurar que continuará viviendo dentro de cinco minutos? Evidentemente no, lo cual demuestra que si el ser humano fuese el ser humano, entonces el ser humano estaría viviendo en base a un inmenso repertorio de supuestos. ¿No será que la existencia del ser humano -ese personaje que se cree el hijo predilecto de dios y/o el rey de la creación mientras vive preguntándose a sí mismo quién soy…, y por qué…, y para qué…-, también estará consistiendo en un supuesto consciencial? Date cuenta de que para vivir basándose en hipótesis, especulaciones, probabilidades, experiencias, expectativas, esperanzas, utopías, ideologías, filosofías, etc., antes hay que estar considerándose a sí mismo ser la “existencia consciente” de algo absolutamente determinado, es decir, tú. He ahí que tú -consciencia-, y todo cuanto vives tú, consiste en el efecto de tu identificación con el supuesto de que algo esté siendo la existencia de algo. He ahí que no hay existencia ni inexistencia de algo que no éste consistiendo en una posibilidad absolutamente imaginaria, por tanto, que la percepción de la existencia del ser humano, esto es, la percepción de la consciencia identificada con esa apariencia determinada de ser, también consiste en un simple supuesto. Consciencia, date cuenta de que la identificación con la apariencia imaginaria de tu ser te convierte en “un opuesto” al resto de tus percepciones y experiencias. Consciencia, date cuenta de que no importa qué consideres que estás haciendo, pensando, conociendo, sintiendo, juzgando, experimentando, buscando, rechazando, etc.,  porque tú, y absolutamente todas esas posibilidades -por igual y sin excepción alguna-, sólo SER estará siendo y/o únicamente en SER estará consistiendo. Por el simple hecho de estar considerándose algo, todo algo tiene su opuesto, por tanto, date cuenta de que al buscarse y/o al discriminarse algo también estará persiguiéndose y/o discriminándose lo contrario.

Juande Puerta.
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