domingo, 26 de febrero de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (14)

27- SUEÑOS Y REALIDAD. Acabo de escuchar, a la consciencia identificada (mente) con la existencia de un entrenador deportivo, declarar que “para que un sueño se cumpla, primero hay que soñarlo”. Efectivamente, en este ámbito, para que “algo determinado” se materialice (¿se CONVIERTA en realidad?), aparentemente antes hay que pensarlo, sentirlo, desearlo, proyectarlo, imaginarlo, animarlo, impulsarlo…, es decir, “soñarlo y/o percibirlo mentalmente”. Nada que objetar, sin embargo, quizás no debería olvidarse el hecho de que, por sublime y trascendental que pareciera el logro de cualquier meta soñada, ello -alcanzado o no- siempre continuaría consistiendo en un sueño alimentando el mundo del sueño de la existencia del soñador. ¿Deja de ser un sueño aquel sueño que “se hace” realidad…, y/o consiste la realidad en algo distinto a la materialización perceptiva de un sueño, de una ilusión, de una proyección mental? ¿Deja de ser agua el agua que se percibe siendo hielo? He ahí que, como si se tratara de cualquier tipo creación literaria, artística, industrial…, todo acontecimiento que se materializa en el ámbito del sueño generado por el fenómeno de la identificación consciencial (percepción de existencia y/o de determinación), nunca dejará de estar consistiendo en la realidad del sueño y/o de un sueño percibido, interpretado y etiquetado como “realidad”. ¡En el sueño de la percepción de existencia y/o de materialización,  la realidad no deja de estar siendo sueño! ¿Significa esto que el entrenador deportivo mencionado anteriormente debería renunciar al sueño de ganar el campeonato? Evidentemente que ni sí ni no, pues en ambos casos continuaría persistiendo la percepción del sueño de la existencia del autor de alguna voluntad. La consciencia del sueño no evita el sueño; sin embargo, puede aclarar que toda la aparente trascendencia, el aparente mérito, la aparente gloria, el aparente valor, el aparente poder, el aparente desastre, la aparente humillación, la aparente frustración…, jamás logrará traspasar los límites del sueño, y, por tanto, ayude a ver que (porque toda la percepción de realidad continuará siendo sueño) QUIZÁS EL FIN NO JUSTIFIQUE TANTO EL USO DE TODOS LOS MEDIOS. Más allá del fenómeno de la percepción, no hay soñador, ni lo soñado por un soñador, sino que, “por percibirse como la existencia de algo concreto, todo estará constituyendo el sueño mismo. He ahí que en el mundo de la percepción de existencia, la realidad no deja de estar consistiendo en la percepción del sueño. He ahí que cuando un sueño se hace realidad, la única realidad que se ha materializado ha consistido en el desarrollo del sueño. Sueño y realidad no son dos cosas distintas, sino la misma no-cosa percibida de distinta manera y/o percibida como si fuera la existencia de algo.   

28- SOLTAR. Continuamente escucho decir que -sin que importe el motivo- debemos “soltar” esto, lo otro y lo de más allá.  Pero, he ahí  que, como siempre que algo está siendo dado por existente, ello estará tratándose de una manifestación más del ego, es decir, otra creación ilusoria de la identificación de la consciencia con la percepción de existencia. Comenzando por la percepción de la existencia del supuesto soltador y continuando por la percepción de la existencia de aquello que dicho personaje necesitara y pudiera soltar, todo está siendo ego, es decir, pura fantasía. Puesto que -sin excepción- todo cuanto fuera percibido como existencia de algo determinado por parte de la consciencia identificada con la existencia del perceptor, ello siempre estaría consistiendo en ego, ¿cuál sería la identidad de ese individuo que debería soltar alguna cosa? Y, por lo mismo, ¿en qué consiste eso que alguien necesitaría y podría soltar? Y, también por la misma razón, ¿para qué, salvo para satisfacción egoica, la existencia de alguien necesitaría soltar la existencia de alguna otra cosa? ¡Consciencia identificada, date cuenta de que aunque estuvieras cien mil vidas intentando soltarte de algo ajeno al fenómeno de tu propia identificación, jamás podrías conseguirlo! ¿Qué puede soltarse cuando tanto el soltador (consciencia identificada o mente), como aquello que ese personaje considere que necesita soltar, sólo estará consistiendo en percepción de existencia? ¿Qué puede soltarse cuando más allá de la percepción egoica (percepción de existencia de algo) todo está consistiendo en NADA? No se trata de soltar algo; y tampoco se trata de soltarse de la percepción de la existencia del individuo que, por percibirse siendo alguien, también percibirá positivo soltarse de la existencia de algo negativo. ¿Qué hacer entonces? Aquello que más allá de los supuestos mentales siempre ha estado haciéndose: NADA. Cualquier intento por parte de alguien (consciencia identificada o mente) de hacer algo para conseguir otro algo, lo único que supondría sería el reforzamiento de la identificación con la existencia de ese hacedor y de la existencia de todo lo que estuviera percibiéndose como un hacer y/o como un acontecer. Paradójicamente, cualquier hacer para soltarse de algo y/o para alcanzar algo, lo que hace es dejar de manifiesto que todo está consistiendo en Nada-algo. He ahí que siendo NADA, sin dejar de NO-SER ALGO, siempre se está siendo todo a la vez, y que, por tanto, la percepción de la existencia de algo, únicamente está consistiendo en ESTAR SIENDO NADA. ¡Consciencia identificada, date cuenta de que tanto tu existencia, como todo -sin excepción- cuanto tú puedas percibir, pensar, sentir, hacer, imaginar, conocer, comprender, experimentar, aceptar, rechazar, amar, desear, sufrir, poseer…, siempre estará consistiendo en NADA-ALGO.

Juande Puerta.

martes, 21 de febrero de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (13)

25- DUALIDAD Y SEPARACIÓN-3. Absolutamente todo cuanto vemos es nuestro propio reflejo, es decir, un reflejo de la inexistencia de nosotros y de todo lo que percibimos como si fuera la existencia de algo concreto. Absolutamente todo cuanto vemos es nuestro propio reflejo, de ahí que no podamos ser sólo aquello que percibimos con una forma determinada y/o con la apariencia de una existencia personal. Absolutamente todo cuanto vemos es nuestro propio reflejo, por tanto, la inexistencia de nosotros transformada en la percepción de nuestra existencia a través de la mente y/o de la consciencia identificada. La Consciencia de Ser (Estar Siendo y/o incesante Fluir universal de Nada-Uno), puesto que “no consiste en existencia de algo determinado”, tampoco debería poder percibirse ni experimentarse a sí misma; para percibirse y experimentarse conscientemente, la Consciencia de Ser precisaría desdoblarse y/o dualizarse, esto es, convertirse a la vez en la existencia del perceptor y la existencia de lo percibido, consecuentemente, he ahí que la percepción y la experimentación de existencia (estar siendo subjetivo, cambiante y transitorio de algo) evidencia que ello siempre estará consistiendo en un reflejo de la identificación de la consciencia consigo misma. Para percibirse y experimentarse a sí misma, la Consciencia de Ser necesita escindirse, identificarse y/o permanecer en estado de identificación. ¡Percibes y experimentas, luego estás consistiendo en un reflejo de la identificación de la  consciencia! ¿No sabes qué estás sembrando? Observa qué estás recogiendo. Consciencia identificada, tú te percibes siendo esto o lo otro, siendo de una manera o de la otra (más inteligente o más ignorante, más hábil o más torpe, más útil o menos útil, más amada o menos amada, más feliz o más infeliz, etc.,) sólo porque estás percibiéndote a ti misma consistiendo en “una” existencia…, y además una existencia diferenciada de la existencia del resto de tus percepciones; te percibes siendo una existencia distinta de la existencia de tus pensamientos, de tus sentimientos, de tus deseos, de tus miedos, de tus inquietudes, de tus circunstancias, de tus relaciones, de tus experiencias, de tu vida, de tu mundo, de tu universo…, esto es, como si algo de ello y tú fueran existencias distintas. Paradójicamente, he ahí que sólo siendo NADA-ALGO siempre estás siendo todas tus percepciones a la vez,  por tanto, ¿será ese el motivo por el que, simultáneamente, siempre estás percibiéndote en lucha contigo misma y con todo aquello que percibes como si no fueras tú misma? Consciencia identificada, date cuenta de que -sin excepción-, absolutamente “todo” cuanto consideras que estás viviéndolo tú, está consistiendo en la percepción originada por la identificación con la particularidad de tu existencia. Consciencia identificada, date cuenta de que todo cuanto “tú percibes” como que tú haces, tú dices, tú piensas, tú sientes, tú juzgas, tú valoras, tú vives, etc., está consistiendo en PERCEPCIÓN DE EXISTENCIA y/o de una manifestación escindida o egoísta, pero no por la naturaleza misma de aquello, sino por creer que tú estás siendo el sujeto perceptor, el sujeto autor, el sujeto destinatario y/o el sujeto protagonista de algo…, en lugar de TODO-NADA. 

26- DEJAR DE HACER. Todas las cosas se perciben existiendo interconectadas, no porque sean la existencia de cosas distintas, sino porque son la misma percepción de existencia de cosas. Paradójicamente, incluida la percepción de existencia, todo está consistiendo en la existencia de ninguna cosa. El fenómeno de la percepción de existencia de algo evidencia el estado de identificación de la consciencia perceptora. He ahí que NO HACER ALGO, no significa dejar de hacer algo (pensar, sentir, reaccionar, experimentar), sino darse cuenta de que más allá de la identificación con  la percepción determinada de la existencia de uno mismo, nunca nadie está haciendo alguna cosa. Toda percepción de estar siendo algo, de estar aconteciendo algo, de estar haciéndose algo, de estar experimentándose algo…, siempre consiste en Estar Siendo Nada de lo percibido. La ilusión es percepción; fuera de la percepción no hay ilusión. Consciencia identificada, comprende que NO HACER no significa dejar de hacer algo por parte de alguien -dejar de hacer estaría siendo una manera de que alguien estuviera haciendo el hacer de dejar de hacer-. No hacer significa darse cuenta de que ni tú, ni eso que tú percibes como la existencia de  algo distinto de ti, está consistiendo en alguna cosa fuera de la identificación con la percepción de existencia. Consciencia identificada, date cuenta que hacer o no hacer siempre únicamente está consistiendo en Ser, y que excepto Ser, nada más existe ni acontece ni está siendo; date cuenta de que aquello que “parecen percepciones”, está consistiendo en Ser… y sólo en Ser. Nunca fuiste autor de algo, por tanto, comprende que percibirte culpable o merecedor, feliz o desdichado, superior o inferior..., nunca te convertirá en algo distinto a todo el Estar Siendo Universal que se está siendo incluso cuando se está creyendo ser la existencia de una cosa o ser. He ahí que todo lo que crees que estás haciendo tú, no es nada más que el esfuerzo por mantener viva la apariencia de tu existencia personal.

Juande Puerta.

jueves, 16 de febrero de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (12)

23- DUALIDAD Y SEPARACIÓN-1. Salvo en el universo de la percepción transitoria de existencia, creado a partir la identificación de la Consciencia de Ser (consciencia sin identidad o mente) consigo misma , ninguna existencia y/o acontecer está siendo bueno, malo ni de ninguna otra forma, porque, excepto en forma de percepción, de juicio y/o de especulación mental, TODO NADA-UNO es lo único que está existiendo siempre. Paradójicamente, el fenómeno de la identificación de la Consciencia consigo misma, no sólo origina la percepción consciencial de la existencia del UNO (yo soy); también se convierte en la fuente mental y permanentemente creadora del resto del universo perceptible (he ahí la divinidad que -siempre ahora- permanece creando la percepción de la existencia infinita del universo). ¡La percepción sensorial, anímica, psicológica, espiritual, etc., de dualidad y de infinitud nace de la percepción del uno mismo! La percepción de la apariencia de “dualidad y separación” surge al identificarse la Consciencia de Ser consigo misma, de manera que por un lado la Consciencia de Ser (carente de identidad) continúa consistiendo en una fuente creadora de absoluta indeterminación, mientras que por otro lado la consciencia identificada o mente no puede evitar percibirse, pensarse, sentirse, experimentarse, etc., siendo la existencia de “un” algo determinado, por tanto, de percibirse dividida y separada de Sí Misma y/o de su Esencia. No hay percepción de existencia (ego) que no esté siendo efecto del fenómeno de la identificación consciencial; pero tampoco hay identificación sin Consciencia, de ahí que toda percepción de existencia (ego) esté consistiendo en una consecuencia de la identificación consciencial. ¿Será la percepción de la existencia del bien y del mal el primer fruto (manzana prohibida) de la identificación de la Consciencia de Ser consigo misma? ¿Es posible una paradoja superior a la que supone que la Inexistencia absoluta de determinación, sin embargo, “a la vez”, pueda percibirse identificada con la determinación absoluta de su existencia, esto es, siendo “un” algo? Nada que, por parte de alguien y/o de la consciencia identificada (mente), esté siendo percibido como la existencia-acontecer de alguna cosa, consistirá jamás en algo distinto a una percepción consciencial egoica e ilusoria. Consciencia identificada, date cuenta de que la primera creencia y/o la creencia que está originando la particular historia de tu existencia particular es la creencia de la identificación con tu particularidad (tu yo). La historia de la percepción de tu existencia no es nada más que el efecto de la identificación con la percepción delimitada de ti misma. ¡Podría decirse que la mente humana es esclava y fanática de la creencia en sí misma! Por mucho que percibido desde el fenómeno de la identificación consciencial la percepción de la existencia de algo unas veces pueda parecer de una manera, y otras parecer lo contrario, “nada” está siendo pensando, hecho, experimentado, decidido, conocido, aprendido…, por alguien: simplemente todo consiste en el Estar Siendo y/o en el fluir universal de nada determinado (nada algo). He ahí que los seres humanos, en tanto que consistiendo en manifestación de consciencia identificada, no podremos cambiar las condiciones de la “percepción” de nuestra existencia mientras no cambie la consideración (consciencia) que tenemos a cerca de la existencia de nosotros mismos. 

24- DUALIDAD Y SEPARACIÓN-2. La identificación de la Consciencia consigo misma no puede alterar (salvo ilusoria y/o perceptivamente) la naturaleza esencial de la Consciencia de Ser y/o de la Consciencia carente de límites e identidad; sin embargo, la identificación origina el fenómeno ilusorio (sueño, maya, etc.,) de la percepción de existencia de “un aparente estar siendo algo” determinado, cambiante y múltiple. La identificación de la consciencia transforma en MENTE a la consciencia identificada. La identificación origina en la consciencia identificada (mente) percepción (sensorial, psicológica, emocional, anímica…) de existencia, de dualidad, de determinismo y de separación…, allí donde NADA (Consciencia de Ser) está siendo lo único. Dicho de otro modo, la identificación consciencial origina la “percepción mental” de la CONSCIENCIA DE SER (todo siendo nada algo) ilusoriamente convertida en la percepción de existencia de infinitas formas aparentemente distintas, cambiantes y separadas entre sí. ¡El sueño no consiste en lo soñado, en lo percibido, en lo vivido;  el sueño consiste en la identificación consciencial con la existencia de un soñador soñando y/o de que aquello que se percibe estuviera consistiendo en algo distinto al incesante fluir del Estar Siendo Universal de Nada! He ahí que a “Ser Nada” se le llama realidad, y también sueño, cuando se percibe y/o identifica siendo la apariencia de algo. Así como la inexistencia absoluta de algo (Consciencia de Ser) no puede estar dividida en partes, la existencia, es decir, la percepción surgida tras la identificación de la consciencia, tampoco puede dejar de ser toda la misma. Estando consistiendo en Consciencia de Ser, “no hay percepción” posible y tampoco juicios, límites ni división; sin embargo, paradójicamente, considerándonos mente y/o consciencia identificada, todo consiste en percepción de la misma existencia (ego), aunque percibiéndose también absolutamente fragmentada y diversa. Igual que -por mucho que las apariencias muestren lo contrario-, no es posible ser una parte de la Consciencia de Ser (inexistencia de algo), tampoco se puede ser una parte de la consciencia identificada y/o de la percepción de existencia, pues la segunda únicamente consiste en una percepción egoica de la primera. Consciencia identificada, ¿comprendes mejor ahora el motivo de la incesante pugna y/o contradicción que percibes y experimentas en absolutamente todas tus percepciones de existencia, esto es, en la percepción mental (ego) de tu existencia? En efecto, comenzando por ti misma, todo cuanto percibes y experimentas existiendo, consiste en no-existencia.

Juande Puerta.

domingo, 12 de febrero de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (11)

21- YO, EN LATÍN-5. Consciencia identificada, date cuenta de que todo cuanto piensas de ti y del resto de la existencia, todo cuanto sientes de ti y del resto de la existencia, todo cuanto haces con respecto a ti y al resto de la existencia, etc., siempre está originado por la percepción que tienes de ti (siendo existencia), y además separada del resto de la existencia. ¡Paradójicamente, de la percepción de tu existencia sólo puedes conocer que consiste en la Inexistencia de ti y de todo cuanto tú puedas percibir como la existencia de algo! Tú te percibes siendo más inteligente o más ignorante, más hábil o más torpe, más útil o menos útil, más amado o menos amado, más feliz o más infeliz, etc., sólo porque estás percibiéndote a ti consistiendo en una existencia separada del resto de la existencia, y estás percibiendo la existencia como algo distinto a la Inexistencia de cualquier particularidad. Desde el fenómeno de la identificación de la consciencia con su existencia (yo, en latín) todo se percibe siendo algo aparentemente diferente del resto, sin embargo, todo está consistiendo en LA MISMA percepción ilusoria y/o la misma percepción de Inexistencia convertida en existencia y/o convertida en apariencia de ser algo. Pese a la trascendencia que solemos  atribuirle, ¿en qué consisten los recuerdos del pasado, las experiencias del presente y las esperanzas del futuro, sino en la  percepción de imágenes mentales, es decir, en percepciones unidas y/o asociadas a la “percepción de la imagen” de la existencia de nuestra supuesta identidad personal? Consciencia identificada, date cuenta de que la creencia (percepción ilusoria) de que  puede perderse el tiempo (o cualquier otra cosa) no sólo demuestra tu identificación con la existencia del tiempo, sino también con la existencia de aquel individuo que, por percibirse y/o considerarse alguien viviendo en el tiempo, no podrá evitar pensar, sentir, reaccionar…, como si algo, que no consistiera en “percepción  de existencia” (yo, en latín), pudiera ganarse o perderse. Nada  se pierde y nada se gana, pues todo consiste en el continuo ESTAR SIENDO  UNIVERSAL DE NADA DETERMINADO. El ego (la identificación de la consciencia con la percepción de existencia) no puede soltarse, porque el ego consiste en creerse la existencia del personaje que tiene que soltarse del ego.  

22- FIGURAS METAFÓRICAS. Date cuenta de que tú no estás siendo consciente de ti y de todo cuanto tú consideras que está siendo la existencia de tu vida y de tu mundo; date cuenta de que tú no estás siendo consciente de ser algo; date cuenta de que estás siendo consciencia de ser…, identificada. ¿Consistirá el inconsciente en todos aquellos contenidos ilusorios que conforman y configuran la identificación con la percepción de existencia? El personaje humano se percibe siendo existencia de sí mismo, precisamente porque está consistiendo en la percepción de un reflejo de la identificación consciencial. El fenómeno del ego (percepción de existencia con identidad y/o identificada) consiste en la adulteración de percibirse siendo la existencia de “un ser y/o de un estar siendo” determinado, como si ello consistiera en algo distinto consciencia ilimitada e indeterminada. ¿Comprendes mejor ahora la razón de todas tus sinrazones y el sentido de tu sinsentido? Nunca hubo un padre creador, nunca hubo un hijo creado, nunca hubo una creación universal: todo consiste en el incesante fluir de Nada-UNO y/o de CONSCIENCIA SIN IDENTIDAD. ¿Consistirá la figura metafórica del diablo bíblico (el bien y el mal) en el fenómeno del ego, esto es, en el fenómeno de la percepción de existencia de algo distinto a la Inexistencia de un algo determinado? ¿Consistirá la metafórica expulsión bíblica del Paraíso en el fenómeno de la identificación con la percepción de existencia, y, por tanto, de dualidad y separación? He ahí que, por estar siendo “nada determinado” (consciencia de ser), intuyes la presencia de la divinidad, mientras que -a la vez- por estar considerándote la existencia de algo determinado (consciencia identificada), también sientes culpa, miedo, carencia, deseo y soledad. Consciencia identificada, confía en el Estar Siendo Universal, pues, por encima de la apariencia de tus percepciones, es lo único que siempre, y sin excepción, está siendo todo cuanto a ti te parece ser la existencia de algo y/o ser alguna existencia distinta a la tuya. Date cuenta de que los sentimientos de tu felicidad, de tu sufrimiento, de tu soledad, de tus ilusiones y de tus frustraciones…, desde siempre están surgiendo de la identificación con la percepción tu individualidad: tus pensamientos, emociones, reacciones, actos, actitudes y vivencias -todo cuanto conforma la percepción de tu existencia- son los frutos perecederos de aquello que estás considerándote. ¡Eso percibes, porque, sin darte cuenta de ello (inconscientemente), eso te consideras y/o con eso estás identificada! Crees que morirás, porque crees que eres eso que ha nacido, y crees que eres eso que ha nacido, porque crees que eres “un algo único” que puede nacer, vivir, morir..., y volver a nacer, vivir y morir cuantas veces sean necesarias... por algún motivo distinto a tu percepción egoica. 

Juande Puerta.

miércoles, 8 de febrero de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (10)

19- YO, EN LATÍN-3. Fuera de la identificación con la percepción de la existencia de “un” sí mismo, nadie es inteligente o ignorante, porque nadie está siendo alguien. El borracho (consciencia identificada) ve la existencia de cosas inexistentes. Consciencia identificada (mente), date cuenta de que todos los valores que percibes en ti, y también en todo aquello que percibes e interpretas distinto de ti, sólo consiste en el efecto de creerte la existencia de algo concreto. Inteligente o ignorante, bueno o malo, mejor o peor, orgulloso o humilde, capaz o incapaz… son etiquetas que sólo pueden adherirse al personaje egoico, es decir, a la percepción de existencia de una identidad inexistente más allá de la identificación de la CONSCIENCIA DE SER con la posibilidad de SER “un algo” determinado. La identificación de la CONSCIENCIA DE SER con alguna posibilidad concreta de ser y/o con alguna de sus posibles manifestaciones, origina la percepción de la existencia de la identidad de un ser inexistente. He ahí que eliminando la etiqueta de yo soy (“ego sum”, en latín) de la consciencia de que “eres la existencia de un yo”, entonces sólo queda aquello que, trascendiendo la apariencia, únicamente está siendo todo y nada a la vez siempre: CONSCIENCIA DE SER. ¡Consciencia de ser un yo, menos el yo (identidad egoica de existencia), igual a CONSCIENCIA DE SER! Consciencia identificada (mente), date cuenta de que todas las luchas, los miedos, las búsquedas, los sacrificios, las esperanzas, los valores, las rivalidades, etc., que percibes siendo algo, sólo sirven para justificar la identificación con la ilusoria percepción de la existencia del personaje y/o del sujeto/objeto protagonista de eso. Mejor o peor, sólo puede creerse (creer ser) aquel personaje identificado con la percepción de la existencia de alguien que, por creer que está siendo eso, también creerá estar siendo de alguna manera, por tanto, NADIE fuera del ámbito de toda esa fantasía. Para creerse alguien siendo, pensando, sintiendo, actuando, experimentando, protagonizado…, algo y de alguna manera, primero hay que estar creyéndose ser la existencia de alguien. ¡He ahí que no son los ser-es los que están identificados con la percepción de su existencia y con la percepción de todas las particularidades que parecen estar conformando esa realidad (yo, en latín), sino que estás siendo tú (Consciencia de Ser) la única causa y el único efecto!  

20- YO, EN LATÍN-4. Todo lo que hasta ahora haya dicho que “no existe”, sí existe, pero entendiendo que existir consiste en una percepción ilusoria, transitoria y egoica de la Inexistencia. Sin necesidad de estar siendo “un” ser, y sin la necesidad de creer en la existencia de alguna cosa, SER NADA-UNO, es lo único que está siendo siempre. ¿No comprendes quién eres…, no comprendes para qué estás aquí…, no comprendes por qué ocurren las cosas terribles que ves cada día en lugar de las cosas que a ti te gustaría…? Date cuenta de que todo procede de la identificación con ilusión de la particularidad de tu existencia; date cuenta de que la percepción de tú existencia y la percepción de la existencia de todo lo demás es la misma “percepción” de existencia; date cuenta de que el fenómeno de tu existencia no está separado del fenómeno de la existencia del resto del universo de la percepción de existencia. Nacer, vivir, morir…, todo está consistiendo en SER; pero, ¿en ser qué, quién, por qué, para qué? Solo SER…, solo Ser Inexistencia de cualquier posibilidad determinada de ser algo delimitado por la identificación consciencial (mente). La existencia no es nada mas que una percepción egoísta (identificada) de la Inexistencia. Tu  misma existencia está siendo aquello que más admiras tú, como aquello que más detestas tú. El ego no tiene amigos ni enemigos, porque aquello que pudiera serlo también estaría consistiendo en ego (percepción de existencia de algo). No existencia de dos; porque tampoco  existencia de uno. No existencia de lo demás; porque tampoco existencia de ti. Absolutamente todo cuanto percibes siendo tu existencia y/o siendo la existencia de algo distinto a ti, siempre está consistiendo en la manifestación de la CONSCIENCIA DE SER, pero percibido e interpretado desde el fenómeno de la identificación (yo, en latín) con cada una de esas posibilidades de existencia. He ahí que quizás no sea tanto que los seres vivos estemos “dotados de consciencia propia”, como que la Consciencia de Ser… esté manifestándose a través de sus identificaciones existenciales. He ahí que seguramente no esté siendo que los seres vivos estemos dotados de Consciencia de Ser…, tanto como que la Consciencia de Ser esté dotada y/o manifestándose a través del fenómeno la percepción de existencia de infinitas formas de ser aparentemente distintas.

Juande Puerta.

sábado, 4 de febrero de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (9)

17- YO, EN LATÍN-1. El ego consiste en el fenómeno de la identificación con la percepción de existencia. Consciencia, date cuenta de que, siempre comenzando y terminando por la tuya, toda percepción de existencia estará consistiendo en la Inexistencia absoluta de determinación (Nada-uno y/o Nada algo) convertida en la determinación absoluta de tu existencia.  Consciencia, date cuenta de que por mucho que “a la vez” percibas muchas formas y muchas posibilidades distintas de existencia, “a la vez” todas están consistiendo en la tuya y únicamente en la tuya. ¡Tú no sueñas que existes, tú eres el sueño de tu existencia! ¿Ninguna existencia convertida en la percepción de infinitas existencias distintas…, y todavía sigues extrañándote de la existencia y del acontecer de algo? Puesto que el ego consiste en el fenómeno de la percepción de existencia, ¿en qué consiste entonces la sociedad y todas las maneras de organizarse y de controlarse que adopte la sociedad? No importa cómo lo envuelvas: tanto si lo percibes real, como si lo percibes irreal y/o de cualquier otro modo, siempre estará consistiendo en la percepción de existencia de algo, por tanto, de tu yo (en latín, ego). El incesante fluir de Nada-Uno (Inexistencia de algo determinado)  percibido e interpretado como si consistiera en el movimiento rotatorio de un conjunto infinito de existencias transitorias. Algunas personas se sienten mejores o peores, “dependiendo de la percepción” de lo que hagan, conozcan, tengan, piensen, experimenten, crean, adoren, etc., paradójicamente eso (y todo lo demás que quiera añadirse) únicamente está consistiendo en el efecto de creerse la existencia de personas. Por percibirnos siendo existencia de algo (yo, en latín), hemos olvidado que lo único que estamos siendo, haciendo, poseyendo, conociendo, viviendo todos, consiste en SER NADA y/o en SER INEXISTENCIA DE ALGO. ¡La única causa (y, por tanto, la única solución) de todo cuanto vives tú, siempre está en la identificación con la apariencia de la particularidad de tu existencia! Recuerda siempre que la existencia nunca satisfará la búsqueda de la GRANDEZA, LA DIGNIDAD, LA DICHA NI LA PLENITUD que, por creerte existencia, buscas en la existencia.  

18- YO, EN LATÍN-2. Paradójicamente, todo tu valor radica, no en lo que haces tú, no en lo que piensas tú, no en lo que sabes tú, no en lo que posees tú, no en lo que sientes tú, no en lo que opinan de ti, etc., sino en tu no ser tú, sino en tu no ser una existencia, sino en tu no ser la existencia de un yo (ego, en latín), sino en tu no ser la existencia de un algo determinado. En SER, YA ESTÁ TODO. A parte de SER, nada más hay ni acontece. SER, nada determinado (Nada-Uno), siempre está siendo todo lo único que hay. Siendo SER (no “un” ser), nada sobra ni falta, nada puede juzgarse; nada puede ganarse, ni perderse, ni mejorarse, ni cambiarse, ni temerse, ni encontrarse, ni terminarse. Paradójicamente, SER la inexistencia de alguna posibilidad de ser la existencia de algo, incluye que “LA CONSCIENCIA DE SER” pueda percibirse y/o considerarse siendo la existencia de muchas formas de ser (ser-es) distintas. Consciencia, date cuenta de que eres consciencia ilimitada e incondicional de SER; pero sin que ello evite que “a la vez” puedas percibirte siendo existencia de “un” algo limitado, condicionado, efímero, identificado. Consciencia de SER, date cuenta de que ESTAR SIENDO (nada determinado) hace que ilusoriamente puedas percibirte siendo la existencia transitoria de todo aquello que, aunque parezca ser algo, siempre, únicamente está consistiendo en SER. Consciencia de Ser, date cuenta de que  “ser” tú, “ser” algo, “ser” todo a la vez y “ser” nada…, siempre -sin excepción- está consistiendo en SER. Consciencia, date cuenta de que preguntarte qué eres, quién eres, para qué estás aquí, de dónde vienes y a dónde irás, etc., sólo es posible después de la identificación con la hipotética posibilidad de ser la existencia de algo distinto y escindido de SER. ¿Vives considerándote la existencia particular de algo distinto a SER, y te preguntas por la razón y por el sentido de todo cuanto vives dentro y/o conformando el mundo creado con esa consideración? Yo, en latín.

Juande Puerta.

miércoles, 1 de febrero de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (8)

15- NADA ES. Paradójicamente, las mentes (consciencia identificada con la existencia de un personaje) que más se esfuerzan por cambiar el mundo, son también las que más están contribuyendo para que todo siga igual. ¡En el mundo de la percepción de existencia, “siempre” están cambiando, renovándose, apareciendo y desapareciendo las formas, las apariencias, los juicios, los valores…, pero nunca la percepción de existencia! Nada “es” lo que parece que “es”, ni de la manera que parece que “es”, por la sencilla razón de que nada “es algo” y/o de que todo algo sólo es apariencia de ser existencia de algo. ¡Ni tú eres tú, ni lo demás es lo demás…, de ahí que todos tus esfuerzos por cambiar la percepción que tienes de ti y/o por cambiar la percepción que tienes de lo demás, lo único que está suponiendo en que todo continúe aparentemente distinto, pero siempre igual! Consciencia, date cuenta de que todo está consistiendo en la Inexistencia de algo, pero percibida como existencia de tu existencia (ego); date cuenta de que todo cuanto existe para ti procede de la identificación con la ilusión de la percepción de tu existencia! Comenzando por la percepción del uno mismo -que tanta gente aconseja conocer-, Inexistencia (Nada-Uno), es todo lo que está percibiéndose como la existencia de algo. Más allá de la percepción de existencia (ego) no hay bien ni hay mal, no hay positivo ni negativo, no hay culpa ni perdón, no hay premio ni castigo, no hay acierto ni error, no hay arriba ni abajo, no hay dios ni creación; todo haber algo es tan ilusorio y transitorio como aquel personaje para el que hubiera la existencia de algo. ¡Identificarse con la percepción de cualquier forma de existencia siempre acaba generando frustración, porque siempre está tratándose de percepción de existencia! Todo cuanto se percibe existe, pero sólo consistiendo en la percepción de existencia (ego). Tú existes, pero sólo siendo la percepción transitoria de tu existencia. Nada es algo fuera de la percepción de la existencia de ese algo. El sufrimiento y la felicidad existen, pero sólo en el mundo ilusorio de la percepción de tu existencia. He ahí que mientras existas no podrás evitar la presencia del ego en tu existencia, pues el ego consiste en la percepción de tu existencia.  

16- IGUAL A SÍ MISMO QUE A OTRO. La identificación con la percepción de la particularidad del yo hace que amar “a otro” sea un sentimiento tan egoísta y condicionado como el de despreciar a otro. La identificación con la percepción de la particularidad del yo hace que ayudar “a otro” sea un acto tan egoísta y condicionado como el de ignorar a otro. La identificación con la percepción de la particularidad del yo hace que preocuparse “por otro” sea una actitud tan egoísta y condicionada como la opuesta. Ego, está siendo todo aquello que aparentemente se hace, dice, piensa, siente, experimenta, etc., desde la identificación con la percepción de la existencia de su autor. El egoísmo no consiste tanto en aquello concreto que se hace y/o que se experimenta, como en el resultado de creer -porque el sistema de creencias o programa de la identificación de la consciencia origina la percepción de existencia e individualidad- que algo está siendo hecho (igual a sí mismo que a otro), por alguien determinado. EL ego, es decir, el fenómeno de la identificación consciencial con la percepción de la existencia y/o de la particularidad de algo, está siendo el motor de absolutamente todas las actividades humanas de la ilusoria historia de la existencia. No hay dos (dualidad), porque tampoco hay “un” uno. ¡Nunca hubo un Dios ni un Principio! No hay dos existencias, porque tampoco hay una existencia. La existencia consiste en la percepción de la Inexistencia a través del fenómeno del ego generado por la identificación consciencial. El ego consiste en percibir la Inexistencia convertida en existencia de algo. Todas las existencias están consistiendo en la misma percepción de Inexistencia convertida en existencia, de ahí que todo cuanto estás viviendo como propio y/o como ajeno está consistiendo en la misma fantasía. ¿Ocurre algo por reconocerlo y/o por negarlo? ¿Nos convierte en seres mejores o peores el hecho de reconocer que el fenómeno de la percepción de nuestra existencia consiste en la manifestación del fenómeno del ego y/o de la identificación de la consciencia consigo misma, es decir, siendo existencia? Dice la canción: “Depende, todo depende…, de según cómo se mire, todo depende.”

Juande Puerta.