lunes, 10 de julio de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (47)

96- NO ERES. La percepción de lo creído, la percepción de lo imaginado, la percepción de lo soñado, la percepción de lo recordado, etc., no es menos ilusoria que la percepción de lo pensado, la percepción de lo hecho, la percepción de lo experimentado, la percepción de lo vivido, la percepción del yo consciente, ni la percepción de cualquier otra forma de percepción. La existencia sólo es una manera de percibir la inexistencia de lo percibido. Existir…, todo está existiendo; pero NADA de aquello que existe ES aquello que se percibe existiendo. Consciencia, date cuenta de que no es que no eres nada, sino que nada es lo único que está siendo todo lo que parece ser algo y/o todo cuanto de una manera u otra se percibe siendo la existencia de algo; date cuenta de que absolutamente todo cuanto tú percibes, valoras, nombras y experimentas, como si estuviera consistiendo en la existencia y/o el acontecer de alguna cosa (materia, energía, tiempo, espacio, inteligencia, pensamiento, emoción, ánimo, alma, espíritu, divinidad…), más allá de esa percepción, NADA ES lo único que está siendo. Leo: “No  eres lo que tienes; eres lo que das.” -Ni lo uno ni lo otro, pues en ambos casos serías algo limitado, condicionado, carente, dependiente…, una simple percepción. No eres algo carente ni pleno.  No eres algo perfecto ni imperfecto. No eres algo feliz ni infeliz. No eres algo amado ni despreciado. No eres algo sano ni enfermo. No eres algo trascendente ni intrascendente. ¡No eres! 

97- LA APARIENCIA DE LA NECESIDAD DE LA EXISTENCIA. Consciencia, date cuenta de que absolutamente nada de cuanto pueda percibirse existiendo y/o aconteciendo, estará consistiendo en algo distinto a un reflejo de la ilusión de tu propia identidad; date cuenta de que la identificación con la apariencia de tu existencia convierte en apariencia de ser algo a todo cuanto sea percibido a través tu aparente existir. Fuera de la apariencia de la existencia del perceptor de algo, nada está siendo algo ni está siendo percibido por alguien, por tanto, he ahí que, por contradictorio e incomprensible que al yo identificado le resulte, la consciencia de ello sólo está demostrando la inexistencia de ello. ¡No hay división ni separación porque tampoco hay algo que pudiera dividirse ni separarse! La creencia en la existencia de algo está creando la apariencia de la necesidad de la existencia de lo creído. Sin excepción, nada está siendo algo; todo está siendo nada-algo. Consciencia, cuando creas que estás comprendiendo algo, entonces comprende que nada está siendo comprendido. Ser, sin que nada esté siendo existencia de algo.   

98- DESDOBLAMIENTO. Las personas no tenemos ego; la persona es la apariencia, el vestido, el personaje, el papel, etc., que adopta la ilusión mental de percibirse consistiendo en la existencia de algo (el ego). Las personas no tenemos ego; el ego consiste en percibirse siendo la identidad de una persona y la percepción de cualquier otra posibilidad de existencia y/o de acontecer relacionada con esa identificación. El ego consiste en el fenómeno de la percepción de existencia de un sí mismo, de ahí que todo gire siempre entorno a la identificación con la existencia de ese supuesto perceptor. La expresión de “conócete a ti mismo” no tiene nada de sabiduría, pues, exactamente igual que sucede con las preguntas de “quién soy, qué hago aquí, etc.,” nunca dejará de consistir en otra consecuencia de la identificación consciencial con la existencia de su aparente protagonista. Tu existencia, y absolutamente cualquier detalle que parezca conformarla -por muy sublime que se juzgue y sea inculcada socialmente-, estará consistiendo en ego. En efecto, si es percibido e interpretado como la existencia y/o el acontecer de algo, entonces ello estará consistiendo en ilusión, ego, apariencia, mentira, es decir, tú, es decir, Nada. Tú eres todo cuanto percibes y de la manera que lo percibes, por tanto, nada de eso…, ni ninguna otra cosa.

Juande Puerta.
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