jueves, 6 de julio de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (46)

93- COMENZANDO POR TI. Nada es lo que parece que ES, porque nada es algo: todo sólo ES. Ni tan siquiera la percepción de la existencia de algo ES la percepción de la existencia de algo. Paradójicamente, defender aquello que la mente (consciencia identificada) percibe e interpreta siendo algo determinado, sólo sirve para que la fantasía de su existencia perdure. He ahí que la lucha a favor o en contra de algo (pensamientos, emociones, ideologías, creencias, filosofías, sensaciones, instintos, dogmas, religiones, paradigmas, situaciones, realidad, etc.) lo único que hace es -a través de la identificación con ello-, reforzar la identificación consciencial con la existencia del uno mismo perceptor; de manera que el resultado es que siempre todo (la apariencia de tu existir y/o de tu presencia) siga igual. Nada es algo distinto a estar siendo nada-algo, consecuentemente, he ahí que todo aquello que "la percepción a través de la existencia de un supuesto perceptor" convierte en la apariencia de ser algo, fuera de esa virtualidad, sólo está consistiendo en SER NINGUNA COSA. ¿Puede trascenderse la percepción de la existencia de esa montaña que, asumiendo un riesgo y un esfuerzo extremos, acaba de escalarse? Sí, cuando esté trascendiéndose también la identificación con la existencia del escalador?  Si la percepción de la existencia de algo…,  hace que te creas la existencia de alguien, entonces date cuenta de que, comenzando por ti, todo está siendo ilusorio.  

94- MILAGROS. El sistema establecido por la identificación de la consciencia  con el fenómeno de la percepción de existencia de particularidades (político, religioso, moral, económico, cultural, social, laboral, etc.,) no puede cambiarse luchando contra el sistema que quiere cambiarse, -qué y quién estaría protagonizando ese intento de cambio a parte de aquello que está constituyendo y sosteniendo el sistema mismo-, sino dejando de creer en la existencia de eso, pues, sólo así dejará de percibirse siendo eso. ¡Nada está siendo aquello que está percibiéndose como si estuviera siendo algo! Necesidad de cambio y/o de no cambio continúa perteneciendo al sistema de la percepción de la apariencia de la existencia de algo. Ningún algo (injusticia social, por ejemplo) se cambia luchando contra eso, sino dejando de creer en la existencia -ni necesaria ni innecesaria- de eso, como si eso estuviera siendo eso que está creyéndose. Comenzando por el uno mismo (todo algo comienza y acaba en la apariencia de esa identificación), cuando deja de creerse en la existencia de algo que está percibiéndose siendo algo, la inexistencia de eso queda de manifiesto. Deja de creer en la necesidad de que se produzcan milagros y todos los milagros se habrán producido.  

95- CREER SER. Consciencia, recuerda que, comenzando siempre por la percepción de la existencia de ti misma, nada estará siendo aquello que pueda parecerte que ES, ni de la manera que alguna vez hubiera podido parecerte que fue y/o que será. ¡Ser, nada-algo, es lo único que está siendo siempre! Consciencia, date cuenta de que todo cuanto percibes siendo existencia de algo para ti, se debe y/o está consistiendo en un reflejo de la percepción a través de ti, es decir, de tu hipotética identificación: a través de la apariencia de tu identidad. ¿Qué podría percibirse mirando a través de la identificación con la apariencia (existencia de algo determinado), sino apariencia también? Igual que cree el ladrón que todos son de su condición, así también cree la consciencia identificada con la apariencia de su existencia particular que todo son existencias particulares también. Creer en la existencia significa creencia en la existencia de un sí mismo creyente, por tanto, creer en dios y/o en cualquier otra existencia de algo, convierte la existencia del dios creído (creado mentalmente) en la misma creencia del creyente en sí mismo. Nada es dios, porque dios y cualquier otra posibilidad de ser la existencia y/o el acontecer de algo, siempre estará consistiendo en una percepción de nada-algo. Creer, pensar, sentir, desear, imaginar, experimentar, etc., ser la existencia de algo (percepciones todo ello por igual), no significa ser el algo percibido, y tampoco dejar de ser el algo percibido; sencillamente nada Es algo y/o todo algo Es la percepción de nada. Si está siendo percibido (no importa la forma) como la existencia de algo, entonces nada Es. 

Juande Puerta.
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