domingo, 2 de julio de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (45)

91- DISCRIMINACIÓN TOTAL. ¿Creerías en la existencia de las montañas, sin haber “aprendido a discriminar la percepción” de la existencia de las montañas? ¿Creerías en ti, sin haber aprendido a discriminar la percepción discriminada de tu existencia? ¿Creerías en la existencia particularizada y/o discriminada de todo cuanto percibes tú, sin haber aprendido a percibir desde la identificación con la particularidad (ego) de tu existencia? He ahí que la fe que puede mover montañas consiste en trascender todas las formas posibles de percepción discriminada de las montañas y/o la percepción de la existencia de cualquier otra particularidad. Discriminar no consiste tanto en diferenciar y separar la existencia de algo, como en percibir la existencia de algo. La percepción de la existencia de algo ya está certificando la presencia del fenómeno de la discriminación. La discriminación nace con la identificación consciencial y/o con la percepción de la existencia de “un” uno mismo. La ilusión de toda tu existencia está consistiendo en el efecto de la percepción discriminada de SER. Discriminar equivale a percibirse a sí mismo siendo la existencia de algo. Toda percepción de la existencia de algo -comenzando y terminando por uno mismo- estará autentificando la discriminación (separación ficticia) de SER. ¿Ver para creer? No hay acción ni experiencia que no esté demostrando la ficción de eso y de su protagonista. ¿Ver (percibir físicamente, sensorialmente, psicológicamente, anímicamente, intelectualmente, emocionalmente, espiritualmente, etc.), para creer en la existencia discriminada del perceptor y en la existencia discriminada de lo percibido? La percepción no queda limitada a aquello puede verse, oírse, tocarse, hacerse, etc., a través de los sentidos corporales; percepción también está  consistiendo en los pensamientos, las ideas, los sentimientos, las  emociones, los recuerdos, las sensaciones, la imaginación, y todo cuanto pueda discriminarse como si consistiera en la existencia de algo. No eres el autor ni el destinatario de tus percepciones; tus percepciones y tú estáis siendo el efecto de la misma discriminación. SER, no puede explicarse, no puede comprenderse, no puede reproducirse ni cambiarse; SER, no admite nada de lo que admite la percepción de la existencia de algo.  

92-  APARIENCIA DE SER. Nada de cuanto percibes está consistiendo en algo distinto a la percepción de ti mismo. Por mucho que tú lo identifiques como algo distinto a ti, todo cuanto percibes está consistiendo en un reflejo de la percepción de tu existencia. ¡Todo está siendo la misma existencia, porque todo está consistiendo en la percepción de la existencia de nada-algo! Tú solo eres lo que crees que eres en la creencia de que existes siendo la existencia de algo. Creer y experimentar que se está de una manera u otra es la consecuencia natural de creer que hay algo que está siendo algo. Aunque, considerándote tú, reconoces sin reparos desconocer por completo qué eres y en qué consiste la corriente de tu existencia, continúas defendiendo -hasta la muerte si es necesario- que tú eres tú; pero observa que ello únicamente está consistiendo en la creación del supuesto y/o de la creencia de que tú “tienes que ser” la existencia de algo. Observa el pasado, ¿algo era aquello que parecía ser en el momento de percibirlo siendo lo que parecía que era? Ni entonces algo era aquello que percibiste, ni ahora está siéndolo tampoco. Nada perdura, por la sencilla razón de que nada está siendo algo. Consciencia, date cuenta de que todo lo que para ti parece ser la existencia y/o el acontecer de alguna cosa determinada, se debe a que tú estás considerando que eres la existencia de algo determinado. Pero he ahí que SER, no implica ser alguna cosa, sino que la percepción de la apariencia de todas las cosas está consistiendo en SER. Toda percepción de existencia está consistiendo en SER, pero sin necesidad de que SER consista en aquello que la consciencia identificada (mente) percibe, identifica, juzga, etiqueta, determina y asume. No eres una gota de agua del océano. No eres una ola del océano. No eres el océano. No eres ninguna apariencia de ser algo.

Juande Puerta.
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