domingo, 30 de julio de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (53)

109- PERCIBIR Y/O SENTIR. Sin excepción, todo cuanto el ser humano hace, piensa, siente, experimenta, imagina, recuerda, razona, vive y/o percibe de algún modo (todo cuanto caracteriza y/o se considera propio del ser humano), consiste en el efecto de la identificación consciencial con la identidad humana. He ahí la paradoja de que, igual que percibirte y/o sentirte semejante a los demás, se debe a que te crees la identidad de uno, también te sientes y/o percibes diferente y separado de los demás porque estás considerándote la identidad de uno. He ahí que la identificación consciencial es individual y/o individualizada porque consiste en percibirse siendo uno; pero, he ahí también que, a la vez, la identificación también es colectiva, porque consiste en percibirse siendo uno dentro y/o formando parte de otro uno superior. ¡Consciencia identificada, date cuenta de que todo cuanto vives tú, y de la manera que lo vives tú, procede y consiste en el efecto de tu identificación y/o de la creencia de que tú eres tú, tú eres tu identidad, tú eres tu personaje, tú eres tu yo particular! Nada está siendo eso que supuestamente está siendo percibido por alguien como si estuviera siendo la existencia de algo. Nada está siendo todo cuanto la consciencia identificada (mente) pueda percibir a partir  de mirada de su propia existencia. Nada es lo único que está siendo todo lo que pueda parecer que es la existencia de algo. ¡Ser, consiste en estar siendo nada determinado y/o ninguna forma determinada de ser!  

110- EXISTENCIA PARTICULAR. En tu aquí y ahora todo está siendo el SER de nada que consista en ser algo. E igual que ahora, en tu pasado todo estaba siendo Nada. Y, exactamente igual que ahora, también en tu futuro todo estará siendo Nada. ¿De qué te culpas y te arrepientes entonces? ¿Qué temes, qué buscas y para qué tantas luchas entonces? ¿Qué te impulsa entonces a la necesidad de tantos cambios, controles, esfuerzos, sacrificios; tantos reconocimientos, tantos deseos y tantas esperanzas? En efecto, la respuesta a todas las percepciones posibles siempre es nada, pues, SER nada es lo único que está siendo todo siempre, y en lo único que está consistiendo todo siempre. Nada de aquello que existe para ti, existe para ti sin ti, de ahí que tu existencia y la existencia de todo lo que existe para ti no consistan en ilusiones distintas. Más, he ahí también que el hecho de que la existencia de algo pueda ser percibida por ti, a la vez que por otros ser-es y/o formas de existencia, lo que está dejando de manifiesto no es que tú estés siendo tú y/o que algo este siendo algo, sino que todo ello -sin excepción- está consistiendo en el efecto del fenómeno de la identificación consciencial. ¡Nada es particular ni puede separarse, porque todo está consistiendo en el mismo estar siendo de nada el ser y/o la existencia particular de algo! Ser (nada el ser ni la existencia de algo) es el milagro que no cesa de estar aconteciendo, de ahí que todos los milagros que esperas ya estén produciéndose. Percepción de existencia es sinónimo de identificación; el fenómeno de la identificación consciencial crea la percepción (maya, ilusión, ego) de existencia. Aquello que percibe el ser humano no pertenece al ser humano que cree percibirlo; nada eres tú y nada es todo aquello que sea algo para ti.

Juande Puerta.

viernes, 28 de julio de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (52)

107- NADA ES ALGO-2. Nada es algo, por tanto, nada es alguien ni es algo de alguien. Nada eres tú ni está ocurriéndote a ti. ¿Te percibes siendo la existencia de alguien? Date cuenta de que tú (la percepción de ti), y todo cuanto percibes tú -siendo o dejando de ser la existencia de algo-, nunca está siendo eso que tú percibes ni está siendo de la manera que tú lo percibes. Nada es algo, por tanto, ¿qué puedes estar siendo tú y todo cuanto tú puedas considerar que está siendo alguna cosa? Nada es algo, por tanto, ¿qué son tus recuerdos, tus circunstancias, tus esperanzas, tus miedos, tus frustraciones, tus ilusiones y todo aquello que te causa algún tipo de malestar y/o alguna clase de bienestar? Nada es algo, por tanto, por mucho que te creas un ser único y especial, tú y todo cuanto tú percibas siendo la existencia de algo, nunca estará siendo una excepción. Nunca algo estará siendo algo, por tanto, ¿comprendes ahora la razón de que no puedas comprender qué eres; y tampoco por qué haces lo que haces, piensas lo que piensas, sientes lo que sientes y vives de la manera que vives? Nunca algo estará siendo algo, por tanto, ¿en qué continuarás basándote para justificar tu existencia y todo aquello (tu victimario) que estás utilizando para justificar la excepcionalidad de tu existencia? El libre albedrío no consiste en la libertad de elegir entre una opción u otra, pues todas las opciones son igual de ilusorias, intrascendentes, egoicas. Donde no hay identificación (percepción de existencia y/o ego) tampoco hay aquel personaje que creyera necesitar elegir entre una posibilidad u otra.  En estar siendo nada consiste todo aquello que parece estar siendo algo. En estar siendo nada consiste todo aquello que se identifica, percibe, interpreta, valora, juzga, nombra, etiqueta, conceptualiza y experimenta como si estuviera siendo algo. ¿Pasa algo porque nunca alguna cosa esté siendo algo distinto a SER ? ¡Todo es uno; ser uno consiste en SER, sin ser un algo! 

108- SUJETO/OBJETO. La identificación convierte, en existencia de algo, aquello que sólo consiste en SER. Ser, ¿qué…, quién…, por qué…, para qué…, desde cuándo…, hasta cuándo…, dónde…, cómo…,? -Sólo SER; más, he ahí que la respuesta a esas preguntas siempre conduce al planteamiento de nuevas e interminables incógnitas, pues no están siendo planteadas por SER, ni desde SER, sino por…, y desde la consciencia identificada (mente) con la percepción de la aparente existencia singular de “un ser concreto”, un sujeto/objeto, un yo. Paradójicamente, puesto que nada está consistiendo en algo distinto a SER, por mucho que perceptivamente, identificadamente, egoicamente, especulativamente, ilusoriamente, etc., pueda interpretarse de otro modo, excepto SER nada está siendo percibido ni experimentado. Todo cuanto pueda percibirse y vivirse como si consistiera en la existencia de algo, únicamente consistirá en una apariencia superficial y transitoria…, una ilusión. La identificación transforma en ego y/o en apariencia de ser algo, aquello que, sin el fenómeno transformador de la identificación, únicamente consiste en SER. El insondable vacío, que el ser humano percibe en lo más profundo de sí mismo, aquella insoportable levedad e intrascendencia que trata de superar con todo tipo de actividades, distracciones, controles, conocimientos, posesiones, sacrificios, reconocimientos, etc., etc., está siendo creado por la identificación consciencial con la existencia del ser humano, de ahí que ninguna cosa (ninguna existencia ni acontecer de algo) consiga eliminarlo. 

Juande Puerta.

lunes, 24 de julio de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (51)

105- LA CREACIÓN. La identificación consciencial está creando al ser humano, esto es, está creando -aquí y ahora- la percepción consciente de la existencia humana y de cada una de sus características. La percepción de la existencia humana, y de todo el conglomerado de existencia que está conformando esa aparente realidad, únicamente consiste en un efecto de la identificación consciencial. ¡Más allá del fenómeno de la identificación, no hay un qué soy, no hay un quién soy, no hay por qué soy, no hay un para qué soy, no hay un dónde soy, no hay un cuándo soy! La percepción de la existencia particular perdura mientras persiste la identificación creadora de la existencia particular del perceptor. La identificación crea la percepción consciente del ser humano, y luego éste, a imagen y semejanza de su propia identificación, crea la creencia en la existencia del dios creador de todo cuanto sirva para justificar su propia existencia. ¿Comprendes mejor ahora la razón de que en el universo de la percepción de existencia nada necesite tener lógica, razón ni sentido, más allá del que se le quiera atribuir? No hay diferencia entre buscar fuera o buscar dentro, buscar la verdad o buscar la falsedad, buscar el amor o buscar la causa del miedo al amor, buscar la felicidad o buscar el origen del sufrimiento: en todos los casos continúa tratándose de la búsqueda de algo ilusorio por parte de otro algo ilusorio. Darse cuenta de que más allá del imperio de la identificación algo como sentirse y/o percibirse feliz no depende de poseer algo material ni de poseer “otro algo” como el afecto de alguien, puede parecer un cambio importante; sin embargo, he ahí que continúa perdurando la identificación con la existencia del sí mismo personal y con la existencia de todo cuanto sirva para justificar la autenticidad de eso. ¡No necesitar algo determinado para sentirse feliz, demuestra que continúa la identificación con la existencia del personaje que cree en la existencia de la felicidad y de la infelicidad!  

106- NADA ES ALGO-1. Nada es algo, por tanto, nada es alguien ni es aquello que sea algo para alguien. Nada es algo, por tanto, nada es dentro de algo ni fuera de algo, nada es algo mejor ni algo peor, nada es algo bueno ni algo malo, nada es algo superior ni algo inferior, nada es algo material ni algo espiritual, nada es cuerpo ni mente ni espíritu. ¡Nada es algo, fuera de la creencia en la existencia de algo! Nada es algo, por tanto, nada es algo terrenal ni algo divino, nada es por algo ni es para algo, nada es aquí ni allí, nada es ahora ni después. Nada es algo, por tanto, nada es yo ni lo demás, nada es a favor ni en contra, nada es amor ni desamor, nada es culpa ni perdón, nada es premio ni castigo, nada es felicidad ni sufrimiento, nada es salud ni enfermedad, nada es nacer ni morir. Nada es algo, por tanto, todo aquello que fuera algo para alguien siempre estará siendo nada-eso ni ningún otro algo. Nada es algo, por tanto, todo aquello que fuera algo para alguien sólo estaría siendo eso en el supuesto de que SER consistiera en ser algo. Nada es algo; todo ES, sin necesidad de ser algo. He ahí que la existencia de algo consiste en la percepción de SER, como si estuviera siendo el ser de algo.

Juande Puerta.

viernes, 21 de julio de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (50)

103- NINGÚN SER ALGO. Consciencia, date cuenta de que todo lo que consideras que vives, y de la manera exacta que crees que estás viviéndolo, no consiste en nada más que en el reflejo de la ilusión que mantiene viva la identificación con la particularidad de tu existencia. ¡Por mucho que tú lo interpretes distinto, todo está siendo el mismo ningún ser algo! Estando siendo, ningún ser algo (no-uno), todas las posibilidades imaginables de SER están siendo a la vez; sin embargo, consciencia, date cuenta de que en la identificación con la apariencia de estar siendo la existencia de una posibilidad concreta (tú), todas tus percepciones quedan limitadas, condicionadas, circunscritas y dependientes de la naturaleza egoica de esa aparente identidad. Identificación equivale a percepción de existencia y/o de determinación, de ahí que identificar algo suponga la percepción (material, sensorial, emocional, anímica, psicológica, intelectual, onírica, etc.,) de la existencia de eso. ¡La identificación transforma, SER-NADA ALGO, en la percepción de la existencia de algo! Cuando está percibiéndose desde la identificación con la existencia del uno mismo (ego), nada es lo que parece que es algo…, y tampoco nada es de la manera que parece que es algo. ¿Qué, a parte de identificación (existencia de algo), podría percibirse cuando estuviera percibiéndose desde la consciencia identificada con la existencia de un yo personal? Consciencia, date cuenta de que si “algo” te causa sentir tristeza (percibir e identificar tristeza en ti) será porque estás interpretando eso erróneamente; pero date cuenta también de que si “algo” te causa sentir alegría, la razón continuaría siendo la misma. Si “algo” causa percibir en ti tristeza o alegría, sólo estará debiéndose a que estás interpretando que, comenzando por ti, “algo” está siendo la existencia de algo.  ¿Ocurre algo por eso? No, más allá del ámbito ilusorio de la identificación nunca está ocurriendo algo distinto a SER sin más. 

104- LA IDENTIFICACIÓN Y DIOS. Nada es algo distinto a estar siendo nada que consista en ser algo. Toda la supuesta existencia de la humanidad discurre en la creencia de que Ser consiste en estar siendo algo y/o en no estar existiendo. Nada hay siendo la existencia de algo. Ser, nada-algo, significa estar siendo todas las posibilidades a la vez; pero sin estar siendo ninguna de ellas. El fenómeno de la identificación crea la percepción de existencia y/o de determinación. El fenómeno de identificación crea al ser humano, lo expulsa del paraíso y lo condena a vagar protagonizando la fábula de su existencia. Más allá del universo ilusorio, surgido con la identificación, nunca falta nada por ser ni por hacerse. Libros, conferencias, retiros, videos, encuentros, religiones, filosofías, maestros, ideologías, luchas, sacrificios…, ningún algo podrá aportarte algo. He ahí que la búsqueda refuerza la identificación con la existencia del buscador; he ahí que más allá de la identificación no hay búsqueda, no hay buscador y no hay algo que esté siendo buscado. Que tú (consciencia) sigas considerándote la existencia de algo (yo existo) y que todo gire en torno a ese supuesto, no te convertirá en ser algo. Ser, nada y/o el ser de nada, es lo único que está siendo siempre. En estar siendo, siempre nada-algo, está consistiendo todo aquello que, percibido desde una supuesta identidad (ego), aparenta ser la existencia y/o el acontecer de alguna cosa. Nacer, vivir, morir, sufrir, disfrutar, amar, odiar, hacer, soñar…, (cualquier acción, percepción, experiencia, etc.,) sólo son formas distintas de nombrar aquello que, por estar siendo nada y/o por no estar siendo algo, siempre está siéndolo todo, a la vez que siendo lo único que está siendo.

Juande Puerta.

domingo, 16 de julio de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (49)

101- JUSTIFICACIONES. Consciencia, date cuenta de que para llegar allí donde crees que debes llegar, no hay otro camino distinto (nunca lo ha habido y nunca lo habrá); pero, porque no hay un camino, porque no hay un caminante, y porque tampoco hay a donde llegar. ¡Porque NADA hay siendo algo, ya está siendo todo! Consciencia, date cuenta de que todo cuanto crees  que vives, y de la manera exacta que crees que estás viviéndolo, sólo consiste en el objeto de la justificación de tu existencia. ¡Pienso, siento, recuerdo, imagino, hago, experimento, aprendo, conozco…, luego existo! -dices, como si la existencia de todas esas percepciones consistieran en ser algo distinto a una justificación. Así como en una película todo son fotogramas que la mente interpreta y convierte en una historia, también todas las experiencias humanas sólo consisten en la interpretación de percepciones imaginarias y/o egoicas. Consciencia, date cuenta de que la percepción de tu existencia depende por completo de la percepción de la existencia de todo lo que consideras que está siendo la existencia de algo distinto a ti, como si la percepción de ti y de todo lo demás consistieran en ilusiones distintas. Consciencia, date cuenta de que sentirte de alguna manera (feliz, infeliz, culpable, inocente, mejor, peor…), sin excepción, siempre estará consistiendo en estar percibiéndote siendo la existencia de algo (ego). ¡Nada es algo distinto a ser-nada!  

102- SER, NO SIENDO. Más allá de la percepción del universo, donde la realidad consiste en la aparente existencia de la existencia de algo, es decir, fuera de allí donde SER-NADA es percibido, interpretado y experimentado como la existencia de ser-alguna cosa (ego), nada falta por hacerse ni por suceder. No habiendo el haber de algo, ningún hacer puede hacerse y ningún acontecer puede suceder, pues, sin necesidad de ser algo, todo está siendo siempre. Nada puede hacerse ni suceder; todo aparente hacer y todo aparente suceder está consistiendo en SER, NO SIENDO ALGO. ¡Estás convencido de que eres alguien y de que haces algo, luego te percibes existiendo! Consciencia, date cuenta de que todo haber y todo suceder pertenece al universo de la identificación con la percepción de la existencia de algo; date cuenta de que todo cuanto percibes e interpretas, como si estuvieras haciéndolo y/o experimentándolo tú, sólo está consistiendo en el efecto de la identificación con esa percepción egoica que te convierte en ser la existencia de alguien. ¡Ser, no siendo! He ahí que la creencia en tu existencia convierte la creencia en tu existencia en la experiencia del duelo de esa identificación. He ahí que el gran misterio y/o la madre de todas las alquimias consiste en estar siendo todas las posibilidades de ser algo, pero sin que nada esté siendo hecho ni aconteciendo. Nada es algo, sin estar siendo percibido siendo algo. Consciencia, date cuenta de que más allá de la apariencia de que tú estás siendo algo que está haciendo alguna cosa, y además con alguna finalidad, todo está consistiendo en SER NO SIENDO ALGO. ¿Comprendes ahora porqué la respuesta de las preguntas que te haces acerca de ti, y del resto de tus percepciones, siempre conducen a otra pregunta? 

Juande Puerta.

jueves, 13 de julio de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (48)

99- DEPENDENCIA. Percibir, exactamente igual que cualquier otra acción, deja de manifiesto el origen de una identificación consciencial (yo existo), un desdoblamiento artificial, pues toda existencia de acción, incluida la acción de existir, precisa de la existencia de un sujeto actor. ¡Existir depende de la identificación de la consciencia con la existencia de algo, aunque ese algo sólo consista en la ilusión de una percepción! Más allá del fenómeno ilusorio de la percepción del uno mismo (identidad ficticia, y, por tanto, incognoscible), no hay dos, porque tampoco hay uno. No hay dualidad (plural), porque tampoco hay unidad (singular). No ser-algo no puede comprenderse, porque, ¿quién lo necesitaría y qué sería necesario entender? He ahí la razón de que cualquier intento de comprender la existencia de algo lo único que origina es el reforzamiento de la identificación de la consciencia con la aparente existencia del personaje protagonista. Todo cuanto sea percibido por mi, como la existencia y/o el acontecer de algo para mi, sin excepción siempre estará consistiendo en un reflejo y/o una creación mental de la identificación con la percepción de mi existencia. Todas las particularidades que percibo nacen de la percepción de mi particularidad. ¿Cambiaría la comprensión de estas palabras algo? No, puesto que, excepto la experiencia ilusoria de existencia de algo, nada hay que pueda cambiarse.  

100- FELICIDAD Y OTROS TRUCOS. He leído que una persona le decía a otra que “…por fin se había dado cuenta de que no necesitaba de nadie para ser feliz.” ¡Cierto y falso! Según cómo se mire, llegar a esa conclusión parece un gran logro y/o una gran liberación; sin embargo, he ahí que en la identificación de la consciencia que afirma eso todavía predomina la presencia, la idea, la génesis, el programa, la creencia, el convencimiento, etc., de la existencia de un sí mismo (yo existo), de la existencia de las demás personas, de la existencia de lo otro y también de la existencia de la felicidad y de la infelicidad. Si te percibes y consideras siendo la existencia de una persona y/o de algo determinado, no podrás evitar sentirte arrastrado por el caudal de apariencias que conforma el cauce de esa identificación. La afirmación de que “tú” no necesitas de nada ni de nadie para “tú” poder sentirte feliz, no deja de consistir en el mismo truco de siempre: seguir creyendo en tu existencia particular. He ahí que la existencia de la felicidad, de las demás personas, del mundo, y de todo aquello que tú percibas consistiendo en la existencia de algo, sólo sirve para que tú continúes considerándote la existencia de ti, es decir, la existencia de algo que, por no ser algo, tú jamás podrás comprender en qué consiste. No necesitar de nada ni de nadie para sentirte feliz convierte a la felicidad en un disfraz de ti y/o en una dependencia de ti. Decir que no necesitas a los demás para “sentirte” feliz, esto es, para “percibirte” a ti mismo siendo tú mismo y siendo de ese modo, todavía no evita que persista en ti la percepción de la existencia de la felicidad y/o de cualquier otro truco que sirva para percibirte siendo la existencia de algo.

Juande Puerta.

lunes, 10 de julio de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (47)

96- NO ERES. La percepción de lo creído, la percepción de lo imaginado, la percepción de lo soñado, la percepción de lo recordado, etc., no es menos ilusoria que la percepción de lo pensado, la percepción de lo hecho, la percepción de lo experimentado, la percepción de lo vivido, la percepción del yo consciente, ni la percepción de cualquier otra forma de percepción. La existencia sólo es una manera de percibir la inexistencia de lo percibido. Existir…, todo está existiendo; pero NADA de aquello que existe ES aquello que se percibe existiendo. Consciencia, date cuenta de que no es que no eres nada, sino que nada es lo único que está siendo todo lo que parece ser algo y/o todo cuanto de una manera u otra se percibe siendo la existencia de algo; date cuenta de que absolutamente todo cuanto tú percibes, valoras, nombras y experimentas, como si estuviera consistiendo en la existencia y/o el acontecer de alguna cosa (materia, energía, tiempo, espacio, inteligencia, pensamiento, emoción, ánimo, alma, espíritu, divinidad…), más allá de esa percepción, NADA ES lo único que está siendo. Leo: “No  eres lo que tienes; eres lo que das.” -Ni lo uno ni lo otro, pues en ambos casos serías algo limitado, condicionado, carente, dependiente…, una simple percepción. No eres algo carente ni pleno.  No eres algo perfecto ni imperfecto. No eres algo feliz ni infeliz. No eres algo amado ni despreciado. No eres algo sano ni enfermo. No eres algo trascendente ni intrascendente. ¡No eres! 

97- LA APARIENCIA DE LA NECESIDAD DE LA EXISTENCIA. Consciencia, date cuenta de que absolutamente nada de cuanto pueda percibirse existiendo y/o aconteciendo, estará consistiendo en algo distinto a un reflejo de la ilusión de tu propia identidad; date cuenta de que la identificación con la apariencia de tu existencia convierte en apariencia de ser algo a todo cuanto sea percibido a través tu aparente existir. Fuera de la apariencia de la existencia del perceptor de algo, nada está siendo algo ni está siendo percibido por alguien, por tanto, he ahí que, por contradictorio e incomprensible que al yo identificado le resulte, la consciencia de ello sólo está demostrando la inexistencia de ello. ¡No hay división ni separación porque tampoco hay algo que pudiera dividirse ni separarse! La creencia en la existencia de algo está creando la apariencia de la necesidad de la existencia de lo creído. Sin excepción, nada está siendo algo; todo está siendo nada-algo. Consciencia, cuando creas que estás comprendiendo algo, entonces comprende que nada está siendo comprendido. Ser, sin que nada esté siendo existencia de algo.   

98- DESDOBLAMIENTO. Las personas no tenemos ego; la persona es la apariencia, el vestido, el personaje, el papel, etc., que adopta la ilusión mental de percibirse consistiendo en la existencia de algo (el ego). Las personas no tenemos ego; el ego consiste en percibirse siendo la identidad de una persona y la percepción de cualquier otra posibilidad de existencia y/o de acontecer relacionada con esa identificación. El ego consiste en el fenómeno de la percepción de existencia de un sí mismo, de ahí que todo gire siempre entorno a la identificación con la existencia de ese supuesto perceptor. La expresión de “conócete a ti mismo” no tiene nada de sabiduría, pues, exactamente igual que sucede con las preguntas de “quién soy, qué hago aquí, etc.,” nunca dejará de consistir en otra consecuencia de la identificación consciencial con la existencia de su aparente protagonista. Tu existencia, y absolutamente cualquier detalle que parezca conformarla -por muy sublime que se juzgue y sea inculcada socialmente-, estará consistiendo en ego. En efecto, si es percibido e interpretado como la existencia y/o el acontecer de algo, entonces ello estará consistiendo en ilusión, ego, apariencia, mentira, es decir, tú, es decir, Nada. Tú eres todo cuanto percibes y de la manera que lo percibes, por tanto, nada de eso…, ni ninguna otra cosa.

Juande Puerta.

jueves, 6 de julio de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (46)

93- COMENZANDO POR TI. Nada es lo que parece que ES, porque nada es algo: todo sólo ES. Ni tan siquiera la percepción de la existencia de algo ES la percepción de la existencia de algo. Paradójicamente, defender aquello que la mente (consciencia identificada) percibe e interpreta siendo algo determinado, sólo sirve para que la fantasía de su existencia perdure. He ahí que la lucha a favor o en contra de algo (pensamientos, emociones, ideologías, creencias, filosofías, sensaciones, instintos, dogmas, religiones, paradigmas, situaciones, realidad, etc.) lo único que hace es -a través de la identificación con ello-, reforzar la identificación consciencial con la existencia del uno mismo perceptor; de manera que el resultado es que siempre todo (la apariencia de tu existir y/o de tu presencia) siga igual. Nada es algo distinto a estar siendo nada-algo, consecuentemente, he ahí que todo aquello que "la percepción a través de la existencia de un supuesto perceptor" convierte en la apariencia de ser algo, fuera de esa virtualidad, sólo está consistiendo en SER NINGUNA COSA. ¿Puede trascenderse la percepción de la existencia de esa montaña que, asumiendo un riesgo y un esfuerzo extremos, acaba de escalarse? Sí, cuando esté trascendiéndose también la identificación con la existencia del escalador?  Si la percepción de la existencia de algo…,  hace que te creas la existencia de alguien, entonces date cuenta de que, comenzando por ti, todo está siendo ilusorio.  

94- MILAGROS. El sistema establecido por la identificación de la consciencia  con el fenómeno de la percepción de existencia de particularidades (político, religioso, moral, económico, cultural, social, laboral, etc.,) no puede cambiarse luchando contra el sistema que quiere cambiarse, -qué y quién estaría protagonizando ese intento de cambio a parte de aquello que está constituyendo y sosteniendo el sistema mismo-, sino dejando de creer en la existencia de eso, pues, sólo así dejará de percibirse siendo eso. ¡Nada está siendo aquello que está percibiéndose como si estuviera siendo algo! Necesidad de cambio y/o de no cambio continúa perteneciendo al sistema de la percepción de la apariencia de la existencia de algo. Ningún algo (injusticia social, por ejemplo) se cambia luchando contra eso, sino dejando de creer en la existencia -ni necesaria ni innecesaria- de eso, como si eso estuviera siendo eso que está creyéndose. Comenzando por el uno mismo (todo algo comienza y acaba en la apariencia de esa identificación), cuando deja de creerse en la existencia de algo que está percibiéndose siendo algo, la inexistencia de eso queda de manifiesto. Deja de creer en la necesidad de que se produzcan milagros y todos los milagros se habrán producido.  

95- CREER SER. Consciencia, recuerda que, comenzando siempre por la percepción de la existencia de ti misma, nada estará siendo aquello que pueda parecerte que ES, ni de la manera que alguna vez hubiera podido parecerte que fue y/o que será. ¡Ser, nada-algo, es lo único que está siendo siempre! Consciencia, date cuenta de que todo cuanto percibes siendo existencia de algo para ti, se debe y/o está consistiendo en un reflejo de la percepción a través de ti, es decir, de tu hipotética identificación: a través de la apariencia de tu identidad. ¿Qué podría percibirse mirando a través de la identificación con la apariencia (existencia de algo determinado), sino apariencia también? Igual que cree el ladrón que todos son de su condición, así también cree la consciencia identificada con la apariencia de su existencia particular que todo son existencias particulares también. Creer en la existencia significa creencia en la existencia de un sí mismo creyente, por tanto, creer en dios y/o en cualquier otra existencia de algo, convierte la existencia del dios creído (creado mentalmente) en la misma creencia del creyente en sí mismo. Nada es dios, porque dios y cualquier otra posibilidad de ser la existencia y/o el acontecer de algo, siempre estará consistiendo en una percepción de nada-algo. Creer, pensar, sentir, desear, imaginar, experimentar, etc., ser la existencia de algo (percepciones todo ello por igual), no significa ser el algo percibido, y tampoco dejar de ser el algo percibido; sencillamente nada Es algo y/o todo algo Es la percepción de nada. Si está siendo percibido (no importa la forma) como la existencia de algo, entonces nada Es. 

Juande Puerta.

domingo, 2 de julio de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (45)

91- DISCRIMINACIÓN TOTAL. ¿Creerías en la existencia de las montañas, sin haber “aprendido a discriminar la percepción” de la existencia de las montañas? ¿Creerías en ti, sin haber aprendido a discriminar la percepción discriminada de tu existencia? ¿Creerías en la existencia particularizada y/o discriminada de todo cuanto percibes tú, sin haber aprendido a percibir desde la identificación con la particularidad (ego) de tu existencia? He ahí que la fe que puede mover montañas consiste en trascender todas las formas posibles de percepción discriminada de las montañas y/o la percepción de la existencia de cualquier otra particularidad. Discriminar no consiste tanto en diferenciar y separar la existencia de algo, como en percibir la existencia de algo. La percepción de la existencia de algo ya está certificando la presencia del fenómeno de la discriminación. La discriminación nace con la identificación consciencial y/o con la percepción de la existencia de “un” uno mismo. La ilusión de toda tu existencia está consistiendo en el efecto de la percepción discriminada de SER. Discriminar equivale a percibirse a sí mismo siendo la existencia de algo. Toda percepción de la existencia de algo -comenzando y terminando por uno mismo- estará autentificando la discriminación (separación ficticia) de SER. ¿Ver para creer? No hay acción ni experiencia que no esté demostrando la ficción de eso y de su protagonista. ¿Ver (percibir físicamente, sensorialmente, psicológicamente, anímicamente, intelectualmente, emocionalmente, espiritualmente, etc.), para creer en la existencia discriminada del perceptor y en la existencia discriminada de lo percibido? La percepción no queda limitada a aquello puede verse, oírse, tocarse, hacerse, etc., a través de los sentidos corporales; percepción también está  consistiendo en los pensamientos, las ideas, los sentimientos, las  emociones, los recuerdos, las sensaciones, la imaginación, y todo cuanto pueda discriminarse como si consistiera en la existencia de algo. No eres el autor ni el destinatario de tus percepciones; tus percepciones y tú estáis siendo el efecto de la misma discriminación. SER, no puede explicarse, no puede comprenderse, no puede reproducirse ni cambiarse; SER, no admite nada de lo que admite la percepción de la existencia de algo.  

92-  APARIENCIA DE SER. Nada de cuanto percibes está consistiendo en algo distinto a la percepción de ti mismo. Por mucho que tú lo identifiques como algo distinto a ti, todo cuanto percibes está consistiendo en un reflejo de la percepción de tu existencia. ¡Todo está siendo la misma existencia, porque todo está consistiendo en la percepción de la existencia de nada-algo! Tú solo eres lo que crees que eres en la creencia de que existes siendo la existencia de algo. Creer y experimentar que se está de una manera u otra es la consecuencia natural de creer que hay algo que está siendo algo. Aunque, considerándote tú, reconoces sin reparos desconocer por completo qué eres y en qué consiste la corriente de tu existencia, continúas defendiendo -hasta la muerte si es necesario- que tú eres tú; pero observa que ello únicamente está consistiendo en la creación del supuesto y/o de la creencia de que tú “tienes que ser” la existencia de algo. Observa el pasado, ¿algo era aquello que parecía ser en el momento de percibirlo siendo lo que parecía que era? Ni entonces algo era aquello que percibiste, ni ahora está siéndolo tampoco. Nada perdura, por la sencilla razón de que nada está siendo algo. Consciencia, date cuenta de que todo lo que para ti parece ser la existencia y/o el acontecer de alguna cosa determinada, se debe a que tú estás considerando que eres la existencia de algo determinado. Pero he ahí que SER, no implica ser alguna cosa, sino que la percepción de la apariencia de todas las cosas está consistiendo en SER. Toda percepción de existencia está consistiendo en SER, pero sin necesidad de que SER consista en aquello que la consciencia identificada (mente) percibe, identifica, juzga, etiqueta, determina y asume. No eres una gota de agua del océano. No eres una ola del océano. No eres el océano. No eres ninguna apariencia de ser algo.

Juande Puerta.