sábado, 3 de junio de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (38)

75-  NUNCA SUFICIENTE. ¿En qué consistiría el yo, que cada yo cree estar siendo, sin la consciencia que estuviera creando la percepción consciente e ilusoria del yo soy yo y/o del yo existo? ¿En qué consiste el yo, sin la consciencia de ser un yo? ¿De dónde, salvo de la consciencia de SER, surgen las preguntas retóricas del yo acerca de la existencia de sí mismo? He ahí que la consciencia de estar siendo la existencia de un yo particular procede de la identificación de la consciencia con esa posibilidad determinada de ser algo. ¡El infinitivo de SER, supuestamente convertido en la existencia de un ser, es decir, de un yo, de un sujeto, de una parte de algo!  El deseo del yo (consciencia identificada) de que todo sea algo, y que, por tanto, sea de la manera que el yo desearía que fuera y/o que aconteciera, no permite darse cuenta de que siendo sin más, es decir, no siendo un ser, ya está todo alcanzado. Paradójicamente, los sentimientos de carencia del yo (ser ilusorio) son la consecuencia directa de la identificación con la existencia del yo que vive luchando por erradicarlos. Ser, es lo único que está siendo siempre; lo demás, es decir, ser algo, etc., por mucho que se perciba y/o juzgue de otro modo, nunca deja de consistir en SER. Creerse la existencia de un yo obliga a la defensa de la creencia en la existencia de todo cuanto se percibe no siendo el yo mismo (lo otro); pero también obliga a vivir no teniendo nunca suficiente. Nada es todo aquello que parece ser algo; pero no porque pudiera ser otra cosa distinta a aquello que parece y/o ser de otra manera, sino porque SER NADA (sólo SER) es lo único que está siendo todo siempre. Los milagros llegan con el cambio de percepción; los milagros consisten en dejar de ver la existencia de cualquier forma de existencia. No hay tal posibilidad como la de elegir entre SER o NO-SER, por tanto, he ahí que ese dilema continúa formando parte de la ilusión de la percepción de la existencia consistiendo en algo concreto o determinado. Consciencia date cuenta de que tú no eres tú y de que tampoco nada es tuyo,  por tanto, disfruta siendo nada, en lugar de sufrir siendo la creencia de que eres algo.  

76- MÁGICAMENTE. Nada es algo; todo sólo ES. La apariencia del porqué, del para qué, del dónde, del cuándo, y de todo aquello que mágicamente aparece tras la identificación de la consciencia con el supuesto sujeto protagonista de algo, siempre continuará consistiendo en una percepción egocéntrica de nada-algo. Ser, ES lo único que ES, por tanto, todo cuanto sea percibido e interpretado como el ser, el acontecer, el hacer, el sentir, el pensar, etc., de algo determinado, independientemente de cualquier consideración al respecto, eso únicamente estará siendo SER. Yo, tú, nosotros, el  mundo, la vida…, junto con todo aquello que parezca justificar la autenticidad de esa percepción dualista y/o egocéntrica (Ser, convertido en un ser y sus experiencias personales), nunca dejará de estar siendo nada distinto a NO-SER algo determinado. Creerse la identidad de alguien hace que todo cuanto sea percibido (física, sensorial, psicológica, anímica, emocionalmente, etc.,) desde esa identificación consciencial, necesite ser interpretado como el ser de otro algo. La experiencia dentro de la ficción continúa siendo ficción; por mucho que pueda percibirse como absolutamente real, la experiencia dentro de la ficción no convierte la ficción en realidad. La identificación con la apariencia del sí mismo  genera la percepción dualista (yo y lo demás) y también la ilusión de absolutamente todos los conflictos que experimentamos los individuos dentro de esa ficción. La percepción de separación sólo es uno de los muchos efectos mágicos generados por el fenómeno de la identificación consciencial con la existencia particularizada del uno mismo. He ahí que la recurrente pregunta de “por qué me ocurre esto a mi”, no es nada más que el efecto natural de estar creyéndose la existencia victima y transitoria de un yo. He ahí que, aunque todo este siendo y/o aconteciendo, nada puede ocurrirme a mi, salvo por efecto de que yo estoy considerándome un yo. Todo cuanto cree vivir el yo sólo está siendo eso dentro de esa auto-consideración y/o identificación. Consciencia date cuenta de que si eliges identificarte con la posibilidad de sentir miedo, entonces parecerá que todo el universo estará dándote motivos para que sigas sintiéndolo; pero date cuenta también de que si decides no sentirlo, también parecerá que todo el universo estará ayudándote para que no tengas motivos de sentirlo. Consciencia, date cuenta de que tú, todo cuanto tú decidas sentir y también el universo que estará ayudándote a sentir aquello que tú decidas sentir…, más allá de las apariencias está consistiendo en la misma percepción ilusoria de la existencia de algo que esté consistiendo en ser algo.

Juande Puerta.
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