lunes, 1 de mayo de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (30)

59- TÚ NO ERES TÚ. “Nada puede herirte a no ser que le confieras ese poder.” (UCDM Cap. 20)  Nada puede herirte a no ser que tú te consideres alguien y, consecuentemente, por percibirte siendo alguien también estés percibiendo lo demás siendo algo y estés confiriéndole a eso el poder de ser aquello que puede hacerte daño y/o hacerte feliz. Tú no eres tú, porque tú no eres “un” yo. Tú no eres tú, por tanto, todo lo que crees que es tuyo y/o que te sucede a ti, tampoco está siendo eso ni está siendo así. Tu vida, tu mundo, tus circunstancias, tus experiencias, tu personalidad, tu carácter, tus reacciones, tus pensamientos, tus emociones, tus luchas, tus deseos, tus miedos…, todo eso y todo aquello que sea percibido por ti como la existencia de algo para ti, siempre consistirá en el efecto de que tú creas que tú eres “un” yo, es decir, “uno”. ¿Puede cambiarse algo de todo eso que percibes siendo algo? No, porque nada de eso está siendo eso ni ninguna otra posibilidad de ser algo. ¿Sirve de algo intentar cambiar aquello no está siendo “un” algo? Incluso la apariencia de los cambios está consistiendo en Estar Siendo nada-uno. Fuera del espejismo de la percepción de existencia, nada es uno; el uno exige la identificación con la existencia separada de aquello que lo percibiera y lo nombrara. No hay dualidad porque no hay uno. No hay un soy; no hay un somos. Nada-Uno es lo único que hay. Tú no eres tú, y tampoco nadie está diciendo que tú no eres tú. Tú no tienes que encontrarte a ti mismo ni tienes que conocerte a ti mismo, pues, la existencia de “un” sí mismo sólo es apariencia. En el universo no hay otras formas de vida, porque no hay “un” universo ni hay formas de vida. Todo haber algo consiste en el supuesto de que eso fuera posible y necesario para “un” algo. Todo está siendo siempre, sin que nunca algo este siendo “un” ser algo. No hay separación, porque tampoco hay “un” algo que pueda fragmentarse y separarse. Toda percepción de haber la existencia de algo estará consistiendo en el no-haber de “un” algo.  

60- SIN CONDICIONES. Nada existe siendo algo distinto a la existencia de Nada-Uno. Todo está consistiendo en el Estar Siendo de Nada determinado. En Estar Siendo Nada-Uno no hay algo que esté consistiendo en ser algo. En el Estar Siendo Nada-Uno (no-dualidad) la existencia de individualidades y los acontecimientos que esas individualidades creen estar viviendo, no está siendo algo distinto a Estar Siendo Nada-Uno. El Estar Siendo Nada-Uno no consiste en ser aquello que la mente (consciencia identificada) pueda interpretar como el ser de algo. Nada es algo, ni es por algo, ni es para algo; simplemente todo ES. Todo existe; pero -comenzando siempre por la existencia del sí mismo perceptor- no siendo aquello que pueda percibirse siendo la existencia de algo. Parece lógico y razonable que desde la lógica y la razón del ego (identificación con la percepción de existencia) no pueda ni quiera comprenderse la no-existencia de algo. Con absoluta independencia de cómo se vea y/o perciba a través de cualquier canal de percepción posible, todo está siendo nada que pueda verse ni percibirse siendo algo. ¿El amor incondicional es nada?  -me plantea una amistad. Nada está siendo “un” ser algo y/o el ser de un algo; ni tan siquiera el amor incondicional más sublime que jamás pudiera alcanzar a percibir y comprender la mente identificada con la percepción de la existencia humana, sería una excepción. ¡Si es algo, entonces no puede ser incondicional, sino completamente condicionado! Todo está siendo, pero sin que esté siendo “un” algo. 

Juande Puerta.
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