viernes, 24 de marzo de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (21)

41-  CONSCIENCIA EGOCENTRADA. En Estar Siendo…, pero nada la existencia de algo y/o todo la existencia de nada particular, consiste todo y nada cuanto pueda percibirse y vivirse como si estuviera siendo la identidad, la existencia y/o el acontecer de algo. ¡Cualquier posibilidad de ser algo determinado, únicamente consistirá en una simple percepción! La consciencia identificada y/o la consciencia egocentrada no consiste en la existencia ni el vivir de un ser, de un yo, de un testigo, de un protagonista…, sino en “la percepción y/o la manera de percibir” (con determinación o forma de existencia), de aquello que no está siendo algo y/o que sólo está consistiendo en Ser sin más. La consciencia identificada y/o la consciencia egocentrada consiste en percibir con identidad y/o ego. ¡Nada existe siendo algo distinto a Ser todo-nada! Consciencia identificada, date cuenta de que todo cuanto percibes existiendo nunca estará siendo eso que percibes e interpretas como si estuviera siendo la percepción de la existencia de algo; date cuenta de que aquello que percibes siendo algo -comenzando por ti y todo cuanto conforma la percepción de tu existencia- consiste en la percepción del Estar Siendo Universal, pero CONVERTIDO LO PERCIBIDO EN PERCEPCIÓN DE EXISTENCIA identificada y/o egocentrada. ¿Creado a tu imagen y semejanza? He ahí que, con absoluta independencia de que hagas lo que hagas, pienses lo que pienses, sientas lo que sientas, vivas lo que vivas, decidas lo que decidas, percibas lo que percibas, reacciones como reacciones, etc., siempre estará siendo ante las percepciones, por tanto, que con todos tus esfuerzos, luchas, oraciones, prácticas, chantajes, búsquedas y sacrificios…, sólo lograrás cambiar las percepciones; pues, al margen de esa apariencia, siempre todo continuará consistiendo en el Estar Siendo Universal de nada-algo. Estudiarse a sí mismo puede que sea el arte más difícil, precisamente porque siempre estaría tratándose del estudio del sí mismo de algo que sólo consiste en percepción de existencia de algo, por tanto, inexistente, incognoscible e incomprensible. Consciencia identificada y/o egocentrada, ¿sientes miedo al pensar en la posibilidad de que no exista un Dios que te haya creado y que pueda volver a acogerte cuando la desaparezca la percepción de tu existencia? Date cuenta de que sólo desaparecerá la percepción. 

42- MI MANERA DE VERME. El testigo y lo testificado, el observador y lo observado, el   hacedor y lo realizado, el experimentador y lo experimentado, etc., no están consistiendo en existencias distintas, sino en la misma percepción de existencia; por tanto, fuera de la consciencia de esa percepción, “Nada” es lo único que está siendo y/o aconteciendo. Paradójicamente, la percepción de la existencia de algo siempre está demostrando que tanto el perceptor como lo percibido nunca está siendo eso ni ninguna otra cosa. He ahí que tu pasado, tu presente y tu futuro -con todo cuanto hayas considerado al respecto-, nunca habrá consistido, nunca estará consistiendo y nunca llegará a consistir en algo distinto a una simple especulación mental. Consciencia identificada, date cuenta de que considerarte la existencia de alguien (ego) conlleva implícita la locura que supone “el apoderamiento” -considerar algo tuyo- de hasta aquello que estés reconociendo como la causa de la existencia del sufrimiento: mi personalidad, mi carácter, mis defectos, mis ambiciones, mis carencias, mis temores, mis deseos, mis dudas, mis problemas…, “mi manera de verme”. ¡Toda percepción de existencia es apariencia, de ahí que, tanto aquello que alguien quiera aceptar como aquello otro que esté rechazando, amando o odiando, culpando o perdonándose, buscando o temiendo, etc., etc., siempre pertenecerá al mundo ilusorio de la apariencia! Los problemas de la humanidad existen sólo allí donde los problemas se perciben existiendo…, y también de la manera exacta que están siendo percibidos. Del mismo modo que la percepción de una fotografía no es la existencia de aquello que está percibiéndose en la imagen (sólo es percepción), así tampoco aquello que los seres humanos percibimos e interpretamos, como si consistiera en nuestra existencia y la existencia de lo que estamos percibiendo y experimentando, tampoco consiste en algo distinto a la percepción de la imagen -con muchos más matices- de la existencia de eso. La imagen del árbol no es el árbol, ni la palabra montaña es una montaña. Fuera del mundo de la percepción de existencia y de la interpretación que la consciencia egocentrada está haciendo de ello, ninguna cosa está siendo algo distinto al Estar Siendo Universal de nada (No-Uno).

Juande Puerta.
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