martes, 14 de marzo de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (18)

35- NADA-ALGO. Al principio todo estaba siendo Nada-algo; más, por mucho que estar siendo Nada-algo, pudiera percibirse “pareciendo ser la existencia” de alguna posibilidad distinta de estar siendo Nada-algo…, estar siendo Nada-algo es “lo único” que desde siempre está siendo todo cuanto pueda percibirse existiendo y dejando de existir. Yo, consciencia identificada y/o con identidad, observo el jardín y, entre muchas otras existencias, veo la existencia -que no puedo negar- de un limonero. ¿Significa eso que, dejando de lado aquello que está originando esa apariencia de realidad, la percepción de mi existencia y la percepción de la existencia del limonero que veo en el jardín, no estén consistiendo en Estar Siendo Nada la existencia de algo? Percibido desde aquello que origina la percepción, todo parece ser aquello que está percibiéndose; pero sólo lo parece. Los actos no son acciones, sino percepciones. Los actos no son acciones. Los acontecimientos no suceden. Los pensamientos no son pensados. Los sentimientos no son sentidos. La vida no comienza. La muerte no llega. ¡Sin identificación, nada sería aquello que esté percibiéndose…, ni de la manera que esté siendo percibido con identificación! Generalmente, para sentirnos buenas personas, y luego alardear públicamente de ello -igual que cuando dudamos de eso y nos vemos negativamente-, lo único que hace falta hacer es seguir los impulsos de nuestro ego, es decir, estar considerándose la existencia de alguien que está haciendo algo. ¿Alguien libre de esa percepción, y, por tanto, que pueda tirar la primera piedra? Estar percibiéndonos y considerándonos como la existencia de un hacedor y un experimentador de cosas, genera percepciones tan paradójicas como la de verse haciendo algo por defender los derechos de otras personas atrapadas en situaciones de violencia, precariedad, miseria, enfermedad, etc., como si la razón fundamental que está originando dichos acontecimientos no consistiera precisamente en la percepción y la consideración que los seres humanos tenemos con respecto a nuestra existencia, es decir, como si -por estar percibiéndonos y considerándonos existencias protagonistas y hacedoras de cosas- no fuéramos coautores de eso mismo que está llevándonos ha hacer otras cosas para denunciarlo. He ahí que, sin que nadie esté libre del pecado de considerarse un hacedor, el lanzamiento de piedras nunca cesa. Post data: Ayer mismo un político recién elegido líder de su partido, declaró que “ellos nunca se equivocarían de bando”. Paradójicamente, por estar percibiendo existencia de bandos, lo que estaba diciendo es que siempre estarían equivocados, y que dedicarían todas sus energías a continuar equivocados…, y aclamados por ello.  

36- MANIFESTACIÓN IDENTIFICADA. Más allá de la interpretación que la consciencia identificada pueda asumir, toda percepción de la existencia y/o del acontecer de algo, siempre estará consistiendo en el Estar Siendo Nada-alguna cosa, por tanto, he ahí que lo único que puede nombrarse son las percepciones de la existencia de algo. Desde el principio de los tiempos (inicio de la identificación consciencial), la percepción de la existencia del perceptor…, y también de la existencia de lo percibido por el perceptor, ha estado confundiéndose con el Estar Siendo, como si lo primero consistiera en algo distinto a la “manifestación identificada” de lo segundo. ¡La existencia no es nada más que una manera identificada de percibir el Estar Siendo! Estar Siendo Nada-UNO y/o Nada-algo, es la fuente de la percepción de la existencia de todo; pero sin que la percepción de la existencia de todo deje de estar consistiendo siempre (aquí y ahora) en el Estar Siendo de NADA-UNO, NADA-ALGO, NADA-UNA ENTIDAD, NADA-UNA IDENTIDAD. He ahí que “existe” todo cuanto se percibe y/o es identificado por la consciencia perceptora como existencia de algo, pero, precisamente por ese motivo, la existencia de lo percibido nunca estará siendo aquello que esté percibiéndose como la identidad de algo. Nada-alguna cosa, es lo único que está siendo "siempre y/o aquí y ahora" todo aquello que pueda estar percibiéndose como la existencia, el ser, el hacer, el acontecer, la experiencia, la vida, etc., de algo. Para que algo pueda considerarse y/o considerarse de cualquier otro modo, antes tiene que ser percibido como la existencia de algo que está siendo percibido de esa manera concreta por parte de la percepción de la existencia de otro algo. ¡Así es como la consciencia identificada (mente humana) construye el sueño de la percepción de su realidad!  No-dos, porque tampoco No-Uno. La simple aceptación del uno está originando percepción de existencia y de dualidad infinita, es decir, percepción del uno, percepción de aquello que contiene al uno, percepción de aquello que observa y distingue al uno, etc., etc., etc. Más allá de la percepción de que hay la existencia de “un somos” que está siendo algo, no hay la existencia de un “somos” y tampoco la existencia de un soy. En esa confusión discurre eso que se percibe como la existencia humana.

Juande Puerta.
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