domingo, 12 de marzo de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (17)

33- PERCEPCIÓN DE CONSCIENCIA-2. Consciencia, ¿te percibes identificada con la percepción  de tu existencia (ego), a la vez que te quejas de no comprender que el resto de tus percepciones (todo cuanto conforma la percepción de tu aparente existencia), consisten en el efecto y/o la información de aquella primera identificación? Sin excepción, absolutamente “nada” de todo cuanto  pueda percibirse siendo existencia de algo y/o siendo alguna manera de existencia (pensamientos, emociones, sentimientos, actos, ideas, experiencias, objetos, acontecimientos, tiempo, espacio…)  estará siendo eso, ni de la manera que eso parezca que está siendo percibido. ¡Paradójicamente, toda percepción de existencia está demostrando y/o constituyendo el reflejo de la inexistencia de lo percibido por la consciencia identificada! Nada es algo, ni es de ninguna manera, ni es por ningún motivo, ni es para algún fin. Simplemente “TODO CONSISTE EN SER”, de ahí que, pese a la percepción de su existencia particular, nunca algo pueda ser alguna cosa determinada ni algún acontecer concreto. ¡Todo es…, sin que ello signifique que algo esté siendo alguna cosa distinta a Ser-Nada y/o que esté siendo aquello que la consciencia esté identificando. No hay tal cosa como el hacedor de algo. Creerse hacedor no es nada más que el efecto de la identificación consciencial con la percepción de existencia, por tanto, de dualidad y separación. El hacedor, lo hecho por el hacedor y la capacidad de hacer algo, siempre están consistiendo en la existencia de la misma "ninguna cosa". Del mismo modo que dejar de hacer es otra forma de hacer, así, también soltar es otra manera de seguir agarrado; sin excepción, cualquier acción (amar, perdonar, sufrir, conocer, triunfar, vivir), realizada desde la identidad y/o la consciencia de existencia de un autor, también siempre estará suponiendo, a la vez, el ejercicio de la opuesta. Consciencia identificada, date cuenta de que la percepción de tú existencia y la percepción de la existencia de todo lo demás que percibas existiendo, siempre es la misma “percepción” de existencia; date cuenta de que el fenómeno de la percepción de tu existencia no está separado del fenómeno de la percepción de la existencia del resto del universo de tus percepciones.  ¡Todo está siendo siempre, sin necesidad de la existencia de algo! 

34- NO SOMOS. Incluso las consciencias identificadas con la existencia de la No-dualidad, predican que no somos ésto, ni aquello, ni lo demás allá; en lugar de eso, aseguran que siempre estamos siendo Amor, Luz, Energía, Consciencia, Divinidad, Plenitud. Incluso las consciencias identificadas con la existencia de la No-dualidad no comprenden que la No-dualidad significa no-existencia de algo, por tanto, no-ser ésto, ni lo otro, ni ninguna otra posibilidad de ser algo. ¡La No-dualidad no existe, pues consiste en el Estar Siendo continuo de ninguna percepción de existencia e identidad! No somos; no hay un somos ni un dejar de ser; Ser, consiste en no-ser la existencia de algo. Muchas veces me dicen que lo que escribo a cerca de la No-dualidad (no-existencia de algo) carece de sentido; me dicen que “si no existe nada… -paradójicamente, NADA es lo único que está existiendo siempre-, ¿para qué escribo tanto sobre ello?” He ahí que en el ámbito del sin-sentido de la existencia de algo, carecer de sentido equivale al sentido de todo. Me dicen que “si realmente fuera como yo tanto insisto en expresar…, una vez comprendido eso, entonces ya no sería útil ni necesario decir nada más”. Lo curioso del tema es que esas mismas voces admiran a quienes les hablan del mismo SILENCIO al que estoy invitándoles con mis pesados y enrevesados discursos. La mente y/o la consciencia identificada quiere que le hablen del silencio, que le escriban a cerca del silencio, que le canten sobre el silencio, que le platiquen del silencio en conferencias de espiritualidad; pero no le gusta el SILENCIO, porque de alguna manera comprende que en el silencio la percepción de su existencia no existiría. A la consciencia identificada con la percepción de su existencia le gusta practicar silencio, le gusta practicar meditación, le gusta practicar todo cuando le ayude a sentirse en paz y armonía consigo misma; pero sólo porque esa práctica exige la presencia de la percepción de su existencia y la presencia de la percepción de la existencia de aquello que busca alcanzar…, como si la percepción de todo ello estuviera consistiendo en algo distinto a SER-nada algo. Ser, carece de principio y de fin. Ser, carece de identidad y de consciencia. Ser, carece de forma y de color. Ser, carece de tiempo y de espacio. Ser, carece de condiciones y de límites. Ser, carece de  todo cuanto es condición indispensable para la percepción de la existencia de algo. Todo cuanto se percibe y/o es identificado por la consciencia perceptora, existe, pero, precisamente por ese motivo, la existencia de lo percibido nunca estará siendo aquello que esté percibiéndose como la identidad de algo.

Juande Puerta.
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