miércoles, 1 de febrero de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (8)

15- NADA ES. Paradójicamente, las mentes (consciencia identificada con la existencia de un personaje) que más se esfuerzan por cambiar el mundo, son también las que más están contribuyendo para que todo siga igual. ¡En el mundo de la percepción de existencia, “siempre” están cambiando, renovándose, apareciendo y desapareciendo las formas, las apariencias, los juicios, los valores…, pero nunca la percepción de existencia! Nada “es” lo que parece que “es”, ni de la manera que parece que “es”, por la sencilla razón de que nada “es algo” y/o de que todo algo sólo es apariencia de ser existencia de algo. ¡Ni tú eres tú, ni lo demás es lo demás…, de ahí que todos tus esfuerzos por cambiar la percepción que tienes de ti y/o por cambiar la percepción que tienes de lo demás, lo único que está suponiendo en que todo continúe aparentemente distinto, pero siempre igual! Consciencia, date cuenta de que todo está consistiendo en la Inexistencia de algo, pero percibida como existencia de tu existencia (ego); date cuenta de que todo cuanto existe para ti procede de la identificación con la ilusión de la percepción de tu existencia! Comenzando por la percepción del uno mismo -que tanta gente aconseja conocer-, Inexistencia (Nada-Uno), es todo lo que está percibiéndose como la existencia de algo. Más allá de la percepción de existencia (ego) no hay bien ni hay mal, no hay positivo ni negativo, no hay culpa ni perdón, no hay premio ni castigo, no hay acierto ni error, no hay arriba ni abajo, no hay dios ni creación; todo haber algo es tan ilusorio y transitorio como aquel personaje para el que hubiera la existencia de algo. ¡Identificarse con la percepción de cualquier forma de existencia siempre acaba generando frustración, porque siempre está tratándose de percepción de existencia! Todo cuanto se percibe existe, pero sólo consistiendo en la percepción de existencia (ego). Tú existes, pero sólo siendo la percepción transitoria de tu existencia. Nada es algo fuera de la percepción de la existencia de ese algo. El sufrimiento y la felicidad existen, pero sólo en el mundo ilusorio de la percepción de tu existencia. He ahí que mientras existas no podrás evitar la presencia del ego en tu existencia, pues el ego consiste en la percepción de tu existencia.  

16- IGUAL A SÍ MISMO QUE A OTRO. La identificación con la percepción de la particularidad del yo hace que amar “a otro” sea un sentimiento tan egoísta y condicionado como el de despreciar a otro. La identificación con la percepción de la particularidad del yo hace que ayudar “a otro” sea un acto tan egoísta y condicionado como el de ignorar a otro. La identificación con la percepción de la particularidad del yo hace que preocuparse “por otro” sea una actitud tan egoísta y condicionada como la opuesta. Ego, está siendo todo aquello que aparentemente se hace, dice, piensa, siente, experimenta, etc., desde la identificación con la percepción de la existencia de su autor. El egoísmo no consiste tanto en aquello concreto que se hace y/o que se experimenta, como en el resultado de creer -porque el sistema de creencias o programa de la identificación de la consciencia origina la percepción de existencia e individualidad- que algo está siendo hecho (igual a sí mismo que a otro), por alguien determinado. EL ego, es decir, el fenómeno de la identificación consciencial con la percepción de la existencia y/o de la particularidad de algo, está siendo el motor de absolutamente todas las actividades humanas de la ilusoria historia de la existencia. No hay dos (dualidad), porque tampoco hay “un” uno. ¡Nunca hubo un Dios ni un Principio! No hay dos existencias, porque tampoco hay una existencia. La existencia consiste en la percepción de la Inexistencia a través del fenómeno del ego generado por la identificación consciencial. El ego consiste en percibir la Inexistencia convertida en existencia de algo. Todas las existencias están consistiendo en la misma percepción de Inexistencia convertida en existencia, de ahí que todo cuanto estás viviendo como propio y/o como ajeno está consistiendo en la misma fantasía. ¿Ocurre algo por reconocerlo y/o por negarlo? ¿Nos convierte en seres mejores o peores el hecho de reconocer que el fenómeno de la percepción de nuestra existencia consiste en la manifestación del fenómeno del ego y/o de la identificación de la consciencia consigo misma, es decir, siendo existencia? Dice la canción: “Depende, todo depende…, de según cómo se mire, todo depende.”

Juande Puerta.
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