martes, 21 de febrero de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (13)

25- DUALIDAD Y SEPARACIÓN-3. Absolutamente todo cuanto vemos es nuestro propio reflejo, es decir, un reflejo de la inexistencia de nosotros y de todo lo que percibimos como si fuera la existencia de algo concreto. Absolutamente todo cuanto vemos es nuestro propio reflejo, de ahí que no podamos ser sólo aquello que percibimos con una forma determinada y/o con la apariencia de una existencia personal. Absolutamente todo cuanto vemos es nuestro propio reflejo, por tanto, la inexistencia de nosotros transformada en la percepción de nuestra existencia a través de la mente y/o de la consciencia identificada. La Consciencia de Ser (Estar Siendo y/o incesante Fluir universal de Nada-Uno), puesto que “no consiste en existencia de algo determinado”, tampoco debería poder percibirse ni experimentarse a sí misma; para percibirse y experimentarse conscientemente, la Consciencia de Ser precisaría desdoblarse y/o dualizarse, esto es, convertirse a la vez en la existencia del perceptor y la existencia de lo percibido, consecuentemente, he ahí que la percepción y la experimentación de existencia (estar siendo subjetivo, cambiante y transitorio de algo) evidencia que ello siempre estará consistiendo en un reflejo de la identificación de la consciencia consigo misma. Para percibirse y experimentarse a sí misma, la Consciencia de Ser necesita escindirse, identificarse y/o permanecer en estado de identificación. ¡Percibes y experimentas, luego estás consistiendo en un reflejo de la identificación de la  consciencia! ¿No sabes qué estás sembrando? Observa qué estás recogiendo. Consciencia identificada, tú te percibes siendo esto o lo otro, siendo de una manera o de la otra (más inteligente o más ignorante, más hábil o más torpe, más útil o menos útil, más amada o menos amada, más feliz o más infeliz, etc.,) sólo porque estás percibiéndote a ti misma consistiendo en “una” existencia…, y además una existencia diferenciada de la existencia del resto de tus percepciones; te percibes siendo una existencia distinta de la existencia de tus pensamientos, de tus sentimientos, de tus deseos, de tus miedos, de tus inquietudes, de tus circunstancias, de tus relaciones, de tus experiencias, de tu vida, de tu mundo, de tu universo…, esto es, como si algo de ello y tú fueran existencias distintas. Paradójicamente, he ahí que sólo siendo NADA-ALGO siempre estás siendo todas tus percepciones a la vez,  por tanto, ¿será ese el motivo por el que, simultáneamente, siempre estás percibiéndote en lucha contigo misma y con todo aquello que percibes como si no fueras tú misma? Consciencia identificada, date cuenta de que -sin excepción-, absolutamente “todo” cuanto consideras que estás viviéndolo tú, está consistiendo en la percepción originada por la identificación con la particularidad de tu existencia. Consciencia identificada, date cuenta de que todo cuanto “tú percibes” como que tú haces, tú dices, tú piensas, tú sientes, tú juzgas, tú valoras, tú vives, etc., está consistiendo en PERCEPCIÓN DE EXISTENCIA y/o de una manifestación escindida o egoísta, pero no por la naturaleza misma de aquello, sino por creer que tú estás siendo el sujeto perceptor, el sujeto autor, el sujeto destinatario y/o el sujeto protagonista de algo…, en lugar de TODO-NADA. 

26- DEJAR DE HACER. Todas las cosas se perciben existiendo interconectadas, no porque sean la existencia de cosas distintas, sino porque son la misma percepción de existencia de cosas. Paradójicamente, incluida la percepción de existencia, todo está consistiendo en la existencia de ninguna cosa. El fenómeno de la percepción de existencia de algo evidencia el estado de identificación de la consciencia perceptora. He ahí que NO HACER ALGO, no significa dejar de hacer algo (pensar, sentir, reaccionar, experimentar), sino darse cuenta de que más allá de la identificación con  la percepción determinada de la existencia de uno mismo, nunca nadie está haciendo alguna cosa. Toda percepción de estar siendo algo, de estar aconteciendo algo, de estar haciéndose algo, de estar experimentándose algo…, siempre consiste en Estar Siendo Nada de lo percibido. La ilusión es percepción; fuera de la percepción no hay ilusión. Consciencia identificada, comprende que NO HACER no significa dejar de hacer algo por parte de alguien -dejar de hacer estaría siendo una manera de que alguien estuviera haciendo el hacer de dejar de hacer-. No hacer significa darse cuenta de que ni tú, ni eso que tú percibes como la existencia de  algo distinto de ti, está consistiendo en alguna cosa fuera de la identificación con la percepción de existencia. Consciencia identificada, date cuenta que hacer o no hacer siempre únicamente está consistiendo en Ser, y que excepto Ser, nada más existe ni acontece ni está siendo; date cuenta de que aquello que “parecen percepciones”, está consistiendo en Ser… y sólo en Ser. Nunca fuiste autor de algo, por tanto, comprende que percibirte culpable o merecedor, feliz o desdichado, superior o inferior..., nunca te convertirá en algo distinto a todo el Estar Siendo Universal que se está siendo incluso cuando se está creyendo ser la existencia de una cosa o ser. He ahí que todo lo que crees que estás haciendo tú, no es nada más que el esfuerzo por mantener viva la apariencia de tu existencia personal.

Juande Puerta.
Publicar un comentario