miércoles, 8 de febrero de 2017

REFLEXIONANDO 2017 (10)

19- YO, EN LATÍN-3. Fuera de la identificación con la percepción de la existencia de “un” sí mismo, nadie es inteligente o ignorante, porque nadie está siendo alguien. El borracho (consciencia identificada) ve la existencia de cosas inexistentes. Consciencia identificada (mente), date cuenta de que todos los valores que percibes en ti, y también en todo aquello que percibes e interpretas distinto de ti, sólo consiste en el efecto de creerte la existencia de algo concreto. Inteligente o ignorante, bueno o malo, mejor o peor, orgulloso o humilde, capaz o incapaz… son etiquetas que sólo pueden adherirse al personaje egoico, es decir, a la percepción de existencia de una identidad inexistente más allá de la identificación de la CONSCIENCIA DE SER con la posibilidad de SER “un algo” determinado. La identificación de la CONSCIENCIA DE SER con alguna posibilidad concreta de ser y/o con alguna de sus posibles manifestaciones, origina la percepción de la existencia de la identidad de un ser inexistente. He ahí que eliminando la etiqueta de yo soy (“ego sum”, en latín) de la consciencia de que “eres la existencia de un yo”, entonces sólo queda aquello que, trascendiendo la apariencia, únicamente está siendo todo y nada a la vez siempre: CONSCIENCIA DE SER. ¡Consciencia de ser un yo, menos el yo (identidad egoica de existencia), igual a CONSCIENCIA DE SER! Consciencia identificada (mente), date cuenta de que todas las luchas, los miedos, las búsquedas, los sacrificios, las esperanzas, los valores, las rivalidades, etc., que percibes siendo algo, sólo sirven para justificar la identificación con la ilusoria percepción de la existencia del personaje y/o del sujeto/objeto protagonista de eso. Mejor o peor, sólo puede creerse (creer ser) aquel personaje identificado con la percepción de la existencia de alguien que, por creer que está siendo eso, también creerá estar siendo de alguna manera, por tanto, NADIE fuera del ámbito de toda esa fantasía. Para creerse alguien siendo, pensando, sintiendo, actuando, experimentando, protagonizado…, algo y de alguna manera, primero hay que estar creyéndose ser la existencia de alguien. ¡He ahí que no son los ser-es los que están identificados con la percepción de su existencia y con la percepción de todas las particularidades que parecen estar conformando esa realidad (yo, en latín), sino que estás siendo tú (Consciencia de Ser) la única causa y el único efecto!  

20- YO, EN LATÍN-4. Todo lo que hasta ahora haya dicho que “no existe”, sí existe, pero entendiendo que existir consiste en una percepción ilusoria, transitoria y egoica de la Inexistencia. Sin necesidad de estar siendo “un” ser, y sin la necesidad de creer en la existencia de alguna cosa, SER NADA-UNO, es lo único que está siendo siempre. ¿No comprendes quién eres…, no comprendes para qué estás aquí…, no comprendes por qué ocurren las cosas terribles que ves cada día en lugar de las cosas que a ti te gustaría…? Date cuenta de que todo procede de la identificación con ilusión de la particularidad de tu existencia; date cuenta de que la percepción de tú existencia y la percepción de la existencia de todo lo demás es la misma “percepción” de existencia; date cuenta de que el fenómeno de tu existencia no está separado del fenómeno de la existencia del resto del universo de la percepción de existencia. Nacer, vivir, morir…, todo está consistiendo en SER; pero, ¿en ser qué, quién, por qué, para qué? Solo SER…, solo Ser Inexistencia de cualquier posibilidad determinada de ser algo delimitado por la identificación consciencial (mente). La existencia no es nada mas que una percepción egoísta (identificada) de la Inexistencia. Tu  misma existencia está siendo aquello que más admiras tú, como aquello que más detestas tú. El ego no tiene amigos ni enemigos, porque aquello que pudiera serlo también estaría consistiendo en ego (percepción de existencia de algo). No existencia de dos; porque tampoco  existencia de uno. No existencia de lo demás; porque tampoco existencia de ti. Absolutamente todo cuanto percibes siendo tu existencia y/o siendo la existencia de algo distinto a ti, siempre está consistiendo en la manifestación de la CONSCIENCIA DE SER, pero percibido e interpretado desde el fenómeno de la identificación (yo, en latín) con cada una de esas posibilidades de existencia. He ahí que quizás no sea tanto que los seres vivos estemos “dotados de consciencia propia”, como que la Consciencia de Ser… esté manifestándose a través de sus identificaciones existenciales. He ahí que seguramente no esté siendo que los seres vivos estemos dotados de Consciencia de Ser…, tanto como que la Consciencia de Ser esté dotada y/o manifestándose a través del fenómeno la percepción de existencia de infinitas formas de ser aparentemente distintas.

Juande Puerta.
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