miércoles, 30 de noviembre de 2016

REFLEXIONANDO 2016 (87)

185- LA COSA DE TU EXISTENCIA. Paradójicamente, ver las cosas “tal como son” significa ver que no hay cosas; ver las cosas tal como son significa ver que no hay la existencia de cosas ni hay el acontecer de cosas. Consciencia, date cuenta de que la percepción de la existencia/acontecer de cosas surge de la identificación con la percepción de “la cosa de tu existencia”. Nada de cuanto percibes existe siendo la existencia de eso que percibes ni siendo la existencia/acontecer de cualquier otra cosa. No hay existencia real, pero tampoco hay existencia irreal, por tanto, ¿qué persigues y de qué huyes? Creencias son todo aquello que se percibe siendo/aconteciendo negativo; pero creencias también son todo aquello que se percibe siendo/aconteciendo como positivo. Pecado (ilusión tomada una cosa llamada realidad) está siendo todo cuanto se percibe existiendo/aconteciendo como malo; pero pecado también está siendo todo cuanto se percibe existiendo/aconteciendo como bueno. Toda percepción de existencia/acontecer estará siendo creencia por igual. Una zanahoria delante del burro está siendo todo lo percibido agradable por el burro y una zanahoria delante del burro está siendo todo lo percibido desagradable por el burro. Ninguna cosa existe; todo lo que “parece ser una existencia” sólo consiste en la percepción creada a partir de la creencia en la existencia de eso que cree percibirse y de la creencia en la consciencia que cree estar percibiéndolo. ¿Existe la existencia del amor, de la felicidad, de  la paz, de la libertad…, del odio, del sufrimiento, del dolor,  de la ira, de los celos, de la envidia, etc? No, nada de eso tiene existencia propia; toda forma de existencia particular es prestada. La existencia de los sentimientos no existe; la percepción de la existencia de los sentimientos se crea en el mismo instante que dicha percepción (ilusión) está siendo creada por las creencias que están conformando y configurando el funcionamiento de la consciencia identificada (mente), de ahí que dichos sentires consistan en reacciones absolutamente particulares, condicionadas, interesadas, contradictorias, egoicas,  predecibles y, como la historia demuestra cada día, fácilmente manipulables por otras mentes. Consciencia, ¿entonces qué persigues y de qué huyes?
   
186- EXACTAMENTE POR EL MISMO MOTIVO. Ayer escuché decir que “tu percepción no es real… si no produce dicha”. Lo curioso es que el autor de esas palabras pretendía estar manifestando algo profundo, elevado, espiritual, nuevo, transformador…, cuando estaba repitiendo ideas propias de la Edad Media. ¿Las percepciones que me producen dicha “a mi” son reales, buenas, positivas, merecedoras de atención…, y las percepciones que me producen malestar “a mi” son irreales, malas, negativas y debería ignorarlas? ¡Siempre la misma percepción egoica, pobre, victimista, hipócrita, irresponsable… de Estar Siendo Nada, mentalmente “convertido en la existencia de algo” que, individualmente, puede juzgarse alegremente… y luego utilizarse o rechazarse sin más! En otro momento el conferenciante dijo: “...las cosas no salen de la nada...”, y lo decía como si alguna vez hubiera salido de algún sitio y/o de algún creador la existencia de alguna cosa distinta a una percepción o creación mental; lo decía como si a parte de NADA existiera la existencia/acontecer de alguna cosa. Lo decía como si alguna vez una tal Eva hubiera mordido la manzana prohibida y alguien hubiera sido expulsado de algún lugar y/o de algún estado de consciencia por haberse portado mal. No existe ni acontece el mal, pero, EXACTAMENTE POR EL MISMO MOTIVO, tampoco existe ni acontece el bien; tan egoica, ilusoria y/o mental es la existencia/acontecer de todo cuanto la consciencia identificada con la existencia humana percibe y juzga como la existencia de algo bueno, como todo cuanto percibe y juzga como algo malo; tan ilusoria y/o mental es la existencia/acontecer de la felicidad como de la infelicidad, del amor como del odio, de la culpa como del perdón, del error como del acierto, de la alegría como de la tristeza, de la salud como de la enfermedad, del yo como del tú.  Todas las percepciones de existencia de alguna cosa (material, psicológica, emocional, anímica, etc.,) tienen el mismo motivo: la identificación con la creencia en la posibilidad de ser…, acontecer…, existir…, siendo algo distinto a NADA.

Juande Puerta.

domingo, 27 de noviembre de 2016

REFLEXIONANDO 2016 (86)

183- INEXISTENCIA DE LA EXISTENCIA. Consistiendo toda forma de percepción posible (física, psíquica, emocional, anímica…) en la INEXISTENCIA DE LO PERCIBIDO y/o en el estar siendo de ninguna existencia particular, limitada, separada, especial…, tampoco nada de lo percibido necesita ser aprendido, ser cambiado, ser mejorado, ser recordado, ser reconocido, ser adorado, ser obedecido, ser idolatrado, ser buscado, ser defendido…; sin embargo, basta con identificarse y/o con creerse la existencia de “cualquier particularidad y/o de una simple partícula” para que INSTANTÁNEAMENTE APAREZCA LA PERCEPCIÓN de un mundo de necesidades, de causas y efectos, de intereses, de miedos, de deseos, de sacrificios, de juicios, etc., pareciendo absolutamente ciertos e imprescindibles. La existencia del uno mismo personal es una creencia; la percepción de la particularidad del uno mismo consiste en una creencia, por tanto, todo cambio respecto a la percepción del uno mismo individual únicamente puede alcanzarse mediante el previo reconocimiento y la previa aceptación de eso.  La percepción de la existencia del uno mismo y del resto de las existencias -que percibe el uno mismo inexistente- está conformándola la identificación con la creencia en la posibilidad de la existencia de algo distinto a NADA-UNO. Toda existencia y/o acontecer de algo, sólo estará siendo percibido como la existencia y/o acontecer de ese algo concreto para la consciencia que así lo percibe…, para la consciencia identificada (mente) así está creando esa percepción. Pero, por mucho que el fenómeno de la identificación con la existencia particular origine que Estar Siendo NADA-UNO pueda percibirse siendo infinitas formas aparentemente distintas entre sí, NADA es lo único que está siendo y/o sucediendo siempre. He ahí que todos los juicios están equivocados, porque son respecto a la percepción  de la existencia de lo percibido. He ahí que todos los pensamientos, las emociones, los sentimientos, las ideas, las reacciones, los actos, los estados de ánimo, etc., están equivocados, porque son respecto a la percepción de la existencia de lo percibido. ¡La existencia no existe; nada existe-acontece, salvo Estar Siendo la existencia de Nada! Consciencia, date cuenta de que, comenzando por la tuya, toda existencia que percibes ES NADA, por tanto, que todo cuanto piensas, sientes, juzgas, experimentas, deseas, temes, etc., SIGNIFICA NADA Y/O NADA SIGNIFICA.  

184- ACEPTACIÓN OBLIGATORIA. Toda forma de ser la existencia y/o el acontecer de algo  y/o de alguna manera de ser (cosas, pensamientos, emociones, actos, experiencias, juicios, circunstancias, recuerdos, deseos, miedos...) siempre estará siendo igual de ilusoria que la existencia del personaje que estuviera percibiendo su propia existencia. La identificación con  el estar siendo/aconteciendo la existencia de un yo particular implica la “aceptación obligatoria” de estar siendo también de mil  formas contradictorias entre sí, durante algún tiempo, en algún espacio, por algún motivo misterioso, con algún fin desconocido… y expuesto a la caprichosa existencia -aparentemente veraz- de infinitos factores y condiciones; pero, date cuenta de que además la identificación con la creencia de estar siendo/aconteciendo la existencia de un yo determinado también implica “la aceptación obligatoria” de la existencia particular y separada de absolutamente todas las percepciones que la mente pueda crear. Consciencia, ¿comprendes mejor ahora de dónde surgen esas sensaciones de opresión, de carencia y de necesidad de libertad? ¿Comprendes mejor ahora que la creencia en tu existencia DEPENDE Y/O SE ALIMENTA de la creencia en la existencia de todo cuanto puedas percibir, con absoluta independencia de la naturaleza y del juicio -positivo o negativo- que realices a cerca de ello? Siempre escucho decir que debemos aceptar (no negarlo) la existencia de todo lo que ocurre a nuestro alrededor y/o de todo cuanto está conformando el día a día de nuestra existencia, es decir, aquello cuya existencia estamos percibiendo y dando por cierto; sin embargo, pocas voces defienden que no se trata de aceptar la existencia de todo cuanto parece estar siendo algo… sino de darse cuenta y de aceptar que NO PUEDE NEGARSE LO QUE NO ESTÁ SIÉNDOLO…, de darse cuenta y aceptar que eso y nosotros NO ESTÁ SIENDO LA EXISTENCIA de eso ni de nosotros…, de darse cuenta y de aceptar que todo está siendo la  percepción de la existencia de ninguna existencia y/o de NADA-UNO. ¿Acaso la aceptación de la percepción de la existencia de alguna cosa no está implicando la ACEPTACIÓN OBLIGATORIA E INCONSCIENTE de la identificación con la percepción de la existencia del aceptador y viceversa? ¡El círculo está cerrado: yo no puedo existir siendo la percepción de la existencia de mi yo sin aceptar también la existencia del resto de las percepciones, que tampoco existirían sin la previa ACEPTACIÓN DE LA PERCEPCIÓN de mi existencia! PD. Con todas las palabras que escribo y publico no pretendo cambiar el mundo, entre otros motivos porque no existe un mundo que pueda ni que necesite cambiarse… y menos aún por parte de aquellos personajes que tampoco existen fuera y/o siendo algo distinto a la especulación mental que supone toda esta historia.

Juande Puerta.

jueves, 24 de noviembre de 2016

REFLEXIONANDO 2016 (85)

181- PERCEPCIÓN MENTAL. Cuentan que llega Jesús a un pueblo y “hace” que el ciego vea, que el paralítico camine, que el muerto salga de su tumba, que el cesto vacío se llene de comida. ¿Quizás porque todo ser, todo existir y/o todo acontecer determinado de algo siempre estará siendo percepción mental? Consciencia, date cuenta de que -comenzando por la posibilidad de tu existencia-, toda forma de existir y/o de acontecer particular (vida, muerte, enfermedades, pensamientos, sentimientos, aconteceres, experiencias…) siempre será mental: ¡Creencia y/o la negación de estar siendo NADA!  ¿En qué consiste y dónde se desarrolla la percepción de la existencia humana, salvo en la percepción creada a partir de la creencia en la existencia humana? Las creencias consisten en NADA, ilusoriamente percibido e identificado con la posibilidad de  estar siendo un algo verdadero, un algo cierto, un algo incuestionable; las creencias humanas consisten en NADA, siendo ilusoriamente percibido como estar siendo una identidad y/o particularidad humanizada. El ser humano percibe la existencia de “una realidad” conformada por su propia existencia y por la existencia de todo un universo de otras existencias, precisamente porque el ser humano está siendo ilusoriamente creado por una creencia: la creencia de estar siendo algo distinto a NADA. He ahí que cuanto mayor sea la convicción y/o la identificación con una existencia (no importa de qué se trate) más profunda y poderosa será también la capacidad creadora de esa creencia. He ahí que, puesto que los personajes humanos únicamente existen conformando la percepción ilusoria creada a partir de la creencia en la posibilidad de una existencia determinada, delimitada, particularizada, etc., también todo cuanto esos personajes consideren suyo y/o parte de su existencia, estará siendo siempre igual de ficticio o mental que la consciencia que crea estar percibiéndolo, experimentándolo, haciéndolo, viviéndolo. ¡La existencia humana es igual de mental que todo cuanto parece estar constituyéndola! He ahí que las terapias y las medicinas alivian creencias. He ahí que los cirujanos operan creencias. He ahí que los políticos gobiernan creencias. He ahí que los jueces juzgan creencias. He ahí que los religiosos inventan, manipulan y administran creencias. He ahí que los educadores enseñan creencias. He ahí que los padres engendran creencias. He ahí que los comerciantes venden creencias. He ahí que todos los aconteceres son creencias…, y que así se cuenta la historia. He ahí que el ser humano ama y odia creencias, sufre y goza por creencias, teme y  desea creencias. ¿En qué consiste la primera creencia y/o la creencia original? Efectivamente, en el pecado de la existencia y/o de creer estar siendo la existencia de algo distinto a NADA. 

182- NINGUNA EXISTENCIA. No hay existencia ni acontecer que no esté consistiendo en la creación de una percepción mental, que no esté consistiendo en la manifestación de la creencia en la posibilidad de ser algo distinto a NADA. ¡Todo está siendo NADA; NADA, es lo único que está siendo la percepción de todo existir y de todo acontecer! Consciencia, date cuenta de que siendo una existencia y/o siendo la existencia/el acontecer de algo, no existe ninguna existencia, ningún hacer, ningún acontecer, ningún experimentar; date cuenta de que -sin excepción- aquello que percibes siendo algo, es NADA pareciendo ser algo. ¡No existe ninguna existencia siendo la existencia/acontecer de alguna cosa! Consciencia, date cuenta de que mientras TÚ creas que eres la existencia de alguien, “obligatoriamente” TÚ también tendrás que creer (crear la percepción mental de su existencia) que estás siendo de múltiples maneras -contradictorias entre sí- de ser eso; obligatoriamente TÚ también tendrás que creer que estás siendo eso por algún motivo ajeno y para algún fin desconocido; obligatoriamente TÚ también tendrás que creer que estás siendo la existencia de eso porque la existencia de otro “algo superior” te creó voluntariamente y voluntariamente puede juzgarte y ejercer su autoridad sobre la creación de tu existencia. Consciencia, date cuenta de que mientras creas que eres algo distinto a una creencia no podrás evitar estar siendo esclava de todas las percepciones y creencias que la primera creencia -la de tu existencia particular- estará creando y obligándote a respaldar. Consciencia, date cuenta de que la creencia de que estás siendo alguien (un yo determinado) permanecerá creando las percepciones mentales necesarias con tal de permanecer activa y de perdurar. Consciencia date cuenta de que tú misma estarás creando la percepción de los LOBOS (religiones, políticas, normas, costumbres, pensamientos, sentimientos, actividades…) que te obligaran a defender y a satisfacer las necesidades de aquella primera creencia…, incluso hasta el extremo de que estarás dispuesta a discriminar, abusar, maltratar, juzgar, condenar y matar en su nombre.  Leo: “Si pudiera borrar todos los errores de mi pasado, estaría borrando toda la sabiduría de mi presente...”  -He ahí un ejemplo magnífico de lo que supone la identificación de la consciencia humana (ser humano) con las percepciones creadas por la creencia en la hipotética posibilidad de la existencia del autor, el protagonista, el destinatario, el poseedor, etc., de algo determinado. No hay la existencia de errores, de pasado, de sabiduría ni de presente… porque tampoco hay la existencia del personaje que supuestamente está percibiendo la existencia de esas fantasías. ¡La existencia es otra creencia; tú te percibes…, tú te juzgas y te condenas!

Juande Puerta.